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Ocho mitos sobre el despertar espiritual - Steve Taylor

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Como los maestros espirituales no están regulados, siempre ha habido un problema con las personas engañadas o explotadoras que se instalan como "gurús" y explotan a los seguidores vulnerables. Pero si tenemos una idea clara de lo que realmente significa estar "despierto", entonces debería ser más fácil identificar a los maestros fraudulentos o engañados.

Así que permítanme resaltar ocho mitos comunes sobre el despertar y luego explicar por qué creo que son falsos.

Nº 1: El despertar es inusual.

Este es uno de los mayores malentendidos sobre el despertar, y que yo mismo solía creer. Cuando comencé mi investigación, me sorprendió lo fácil que era encontrar casos de personas que habían despertado. Y eso sigue siendo cierto. Estoy continuamente sorprendido por la gran cantidad de ejemplos con los que me encuentro ― las personas despiertas que encuentro por casualidad o sincronicidad, y las personas que se ponen en contacto conmigo para decirme que han pasado (o están pasando) por la misma experiencia.

En la mayoría de los casos, son personas que no pertenecen a ninguna de las tradiciones espirituales o saben muy poco sobre ellas. A menudo son personas ordinarias que buscan una comprensión del notable cambio que han experimentado. En consecuencia, estoy seguro de que hay miles de personas más que han experimentado este cambio (en su mayoría debido a una intensa perturbación psicológica) y aún tienen que darle un sentido, o incluso contarle a alguien sobre ello, por temor a ser malinterpretadas.

Nº 2: El despertar es extraordinario.

Las personas que experimentan el despertar a menudo se sorprenden de lo ordinario que parece, de lo natural y fácil que parece. Se siente completamente familiar, incluso si no tenemos ningún recuerdo de haberlo experimentado antes. De hecho, cuando despertamos, es nuestro modo normal de estar "dormido al volante" lo que parece peculiar y antinatural. Este estado de sueño se siente aberrante en su discordia, constricción y visión sombría y limitada de la realidad. Cuando despertamos, tenemos la sensación de regresar a casa al lugar donde deberíamos estar desde el principio.

Nº 3: El despertar nos hace pasivos e inactivos.

¿Las personas despiertas simplemente no se sientan y meditan todo el día, inmersas en su propia dicha? Es cierto que las personas despiertas disfrutan mucho más de ser que de hacer. Sin embargo, aunque pueden pasar mucho más tiempo que otras personas "sin hacer nada", también pueden ser extremadamente activos.

El aumento de la actividad generalmente se expresa a través de la creatividad o el altruismo ― y a veces ambos. Las personas despertadas que son artistas tienden a ser extremadamente prolíficas. Autores despiertos como D.H. Lawrence, Walt Whitman y William Wordsworth escribieron miles de poemas, con una energía creativa casi inagotable. Esta prolífica creatividad es posible porque hay poca interferencia entre la propia mente del artista despierto y la fuente de creatividad trascendente.

También hay muchos ejemplos de personas despiertas que han realizado esfuerzos altruistas con una energía y determinación increíbles. Uno de los mejores ejemplos es Florence Nightingale, quien creó de forma eficaz la enfermería profesional moderna, fundando muchos hospitales y preparando a decenas de miles de enfermeras. Ella también inició muchas otras reformas sociales, revolucionando por completo los planteamientos de la atención médica y la sanidad. Como escritora prolífica también, era famosa por su energía infinita, que se hizo conocida como el "poder Nightingale". Pero lo que menos se sabe de ella es que fue una persona profundamente espiritual que escribió varios libros sobre misticismo cristiano.

Nº 4: El despertar revela que el mundo es una ilusión.

En el despertar, el mundo en realidad se vuelve más real, en parte en el sentido de que se vuelve más tangiblemente real y vivo, más vívido y poderoso ahí, pero también en el sentido de que se infunde con el espíritu. En el despertar, nos damos cuenta de que no hay dualidad, ni materia ni espíritu, ni materia ni mente. Nos damos cuenta de que el mundo físico y el mundo espiritual son uno, sin distinción. El mundo está gloriosamente infundido de espíritu y gloriosamente real.

Nº 5: El despertar revela que el yo es una ilusión.

Una metáfora que se puede usar para describir el proceso del despertar es la de la ola y el océano. En nuestro estado de ensueño, nos vemos como olas individuales, separadas de todo el océano. Pero cuando despertamos, nos damos cuenta de nuestra unidad con el océano, de que somos el océano. Hemos surgido de él y siempre somos parte de él. Sin embargo, esto no significa necesariamente que perdamos nuestra identidad como ola. Podemos tener una identidad como ola al mismo tiempo que formamos parte del océano ― al mismo tiempo que somos el océano. Todavía podemos funcionar como individuos, con cierto grado de autonomía e identidad, al mismo tiempo que somos uno con todo el universo. Se podría decir que el despertar no significa no-yo tanto como nuevo yo.

Nº 6: El despertar ocurre espontáneamente. No puedes hacer un esfuerzo para despertar.

De acuerdo con este punto de vista, las prácticas y caminos espirituales no son efectivos porque seguirlos implica hacer un esfuerzo para despertar y trabajar hacia un objetivo. Después de todo, el esfuerzo es egoico por naturaleza. Quiere decir que si te esfuerzas entonces fortaleces el ego, lo que significa que te aleja más del despertar. Buscar la iluminación es inútil y contraproducente.

Sin embargo, no toda búsqueda espiritual es egoica de esta manera. Hay un impulso mucho más arraigado y orgánico para despertar, que no proviene del ego, sino de la parte más profunda de nuestro ser. Este impulso de crecimiento y expansión nos trasciende por completo como individuos; es un impulso evolutivo que en realidad tiene cientos de millones de años. El impulso que muchos millones de personas sienten para explorar las enseñanzas espirituales y seguir prácticas y caminos espirituales es, en la mayoría de los casos, una expresión del mismo impulso dinámico que ha impulsado a los seres vivos a volverse más complejos y conscientes desde los comienzos de la vida en la Tierra. Es un impulso para expandir e intensificar la consciencia y progresar a un estado más integrado y de mayor funcionamiento, que es exactamente lo que ha estado sucediendo en todas las formas de vida que tenemos ante nosotros durante millones de años a través del proceso de la evolución.

Nº 7: Las personas despiertas viven en un estado continuo de felicidad y alivio, libres de todo sufrimiento y dificultad.

Independientemente de una sensación general de alivio y otros aspectos del bienestar ―como un sentido de apreciación y libertad del aislamiento del ego y el parloteo mental― las personas despiertas generalmente no viven vidas de felicidad perfecta y continua.

Esto es particularmente cierto en las etapas iniciales después del despertar repentino. Esos momentos pueden estar llenos de confusión y perturbación, lo que puede tardar años en resolverse y desvanecerse. Pero incluso después de que el despertar de una persona se haya estabilizado e integrado, aún pueden surgir dificultades. La persona despierta puede no estar completamente libre de conflictos psicológicos. Los rasgos negativos de la personalidad, como la falta de confianza en uno mismo o la tendencia a los celos o la culpa, pueden ser "arrastrados" desde su estado anterior y pueden tardar un tiempo en disiparse. Las personas despiertas aún pueden experimentar cierto grado de "negatividad reactiva", por ejemplo, irritarse con el comportamiento de otras personas, sentirse molestos por problemas familiares o de relaciones, o preocuparse por problemas de salud o financieros. El despertar no erradica automáticamente los rasgos de la personalidad, ni erradica todos los problemas.

"Cierto grado" es el punto importante, por supuesto. Las personas despiertas pueden no estar completamente libres de negatividad, pero ciertamente están más libres de ella. Desde luego es menos probable que se vean afectadas negativamente por acontecimientos externos y son menos propensas a reaccionar habitualmente a las circunstancias de sus vidas.

Nº 8: El despertar es el punto final de nuestro desarrollo. Es la culminación de nuestro desarrollo.

El despertar se representa a veces como el final de nuestro viaje, como un destino y una culminación. Cuando alcanzamos la iluminación, seguramente estamos a salvo en casa, al otro lado del río. Hemos alcanzado un estado de plenitud y seguramente no queda otro lugar donde ir. ¿Por qué querríamos ir a otro lado?

Pero en realidad, el despertar no es el final del viaje sino el comienzo de uno diferente. No es el final del camino sino un cambio a un camino diferente. Las personas despiertas continúan desarrollándose. Continúan encontrando nuevos recursos dentro de sí mismas, descubren nuevos potenciales y energías y desarrollan nuevos aspectos y profundidades de sus relaciones consigo mismas, con otros seres humanos y con el mundo en general.

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Steve Taylor es autor de varios libros sobre psicología y espiritualidad, incluyendo The Fall: The Insanity of Human History and The Dawning of New Era y The Calm Center: Reflections & Meditations for Spiritual Awakening. Durante seis años ha sido incluido en la lista de la revista Mind, Body, Spirit dentro de las "100 personas espirituales más influyentes". Su nuevo libro imprescindible es The Leap: The Psychology of Spiritual Awakening, publicado como una Eckhart Tolle Edition (con un prólogo de Eckhart). Es profesor titular de psicología en la Universidad de Leeds Beckett, Reino Unido.

https://www.nodualidad.info/articulos/ocho-mitos-sobre-el-despertar-espiritual.html

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Estar en Conflicto-

7884659453?profile=RESIZE_584xTraducido con Amor desde...http://nondualityliving.com

 

Estar en conflicto, al parecer, es nuestra condición humana natural. Estamos constantemente presionados en nuestra mente y cuerpo para resolver, decidir, encontrar las respuestas. Respuestas que, cuando finalmente se encuentren, conducirán a una felicidad armónica. Un final, Fin - de - todo - Buscando, un suspiro "¡Ah, eso es!" Y el diablo proverbial está en ese detalle, esa distinción, esa clasificación habitual y “reflexiva” de lo bueno de lo malo, lo deseable de lo indeseable, lo útil de lo inútil.

 

“Este no es un viaje para convertirse en algo. Se trata de no convertirnos en quienes no somos ".

Adyashanti

 

Entonces, está bien, ¿cómo podemos deshacernos de nosotros? ¿Qué debo hacer? Bueno, ya sé la respuesta incluso cuando hago la pregunta: ¡nada! Algo reconoce que no hay nada que pueda "hacer". Que no hay opciones reales aquí, solo algunas preguntas con truco de mano acompañadas seguramente con respuestas insatisfactorias. Entonces, ¿no hay nada que hacer? ¡Pues sí y no!

Es cierto que no hay nada que hacer ni nadie que lo haga. No tenemos voluntad, punto. Pero lo que parece que podemos tener es una buena voluntad. Una voluntad profunda y necesaria para permitir lo que la vida inevitablemente produce de sí misma, a sí misma. Apoyarse en lo que sea que pase, independientemente de nuestras predisposiciones. De esa manera obtenemos lo que queremos y queremos lo que obtenemos. 

¡Por supuesto, todo esto son solo palabras, intentos de mapear el territorio entrando en nuestra bóveda espiritual y extrayendo una antigua gema taoísta! "¡Dejar ir!" dice esa voz interior. ¡La verdad es que no hay James o Janet a quien dejar ir! Y así va, dando vueltas y vueltas en esta rueda del Samsara, de persistencia, insistencia y resistencia.

Entonces, ¿qué estamos dispuestos a dejar que suceda? ¿Estamos dispuestos a vivir en la corriente, no moviéndonos por nuestra propia voluntad, sino moviéndonos? ¿Tenemos alguna opción?

No. Nunca tuve, nunca tendré, ninguna opción. En última instancia, vivimos solo en el fluir de toda la vida. Lo que consideramos permanente se está moviendo permanentemente. Y somos eso. Somos la fiesta movible llamada Vida; la expresión sin elección de la Fuente que incluye mis conceptos de un Yo separado, un cuerpo de resistencia personal, etiquetado individualmente, formado justo en medio de lo que es fluido sin forma. Somos tanto el bebé como el útero que lo nutre. Es decir, somos la expresión dividida de la conciencia indivisa.

Entonces, si bien podemos residir por un tiempo en Conflicto, y según todas las apariencias vivimos en este hábitat mientras respiremos, podemos saber simultáneamente por la conciencia que no solo vivimos allí. Y que, en última instancia, solo hay Uno expresado como Muchos. Que nos quedemos en el Conflicto no es nuestro llamado, y podemos o no tener la gracia de salir en esta vida. En cualquier caso, ningún organismo abandona el conflicto en última instancia tratando de salir. Como todo lo demás, sucede o no.

En lo que a mí respecta, me doy cuenta de que el árbol debe caer de la forma en que se inclina: hacia la libertad. Mientras tanto, quizás haya un cierto tambaleo al borde del abismo. Claro, sería bueno estar cada vez menos en conflicto, descansar cada vez más en la voluntad y la incertidumbre.

 

 

http://nondualityliving.com/probing-uncertainty/

 

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No hay problemas - Robert Adams

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El silencio es otro nombre para Dios. Quietud es un nombre para la consciencia, la paz. Todo se encuentra en el silencio, no tanto en las palabras, en la quietud. Deberían tratar de estar en silencio durante todo el tiempo que puedan, especialmente cuando están en casa. Traten de sentarse en el silencio y la tranquilidad durante todo el tiempo que puedan. Es en el silencio donde recibirán el mensaje. Es en el silencio donde la conciencia pura se revela. Nunca tengan miedo de sentarse en el silencio. Es su mayor baza.

Tuve una esta mañana, una llamada telefónica. Y esta persona tenía tantos problemas, a pesar de que había estado meditando desde hace veinticinco años todavía tiene problemas. Sólo hay una forma de eliminar todos los problemas. No importa lo grande que pueda ser el problema. No importa qué tan grave creas que es. Hay una manera de eliminar todo. Y esa manera es darse cuenta de que "yo no soy el hacedor". En otras palabras, el problema no tiene absolutamente nada que ver contigo, aunque lo parezca, es sólo una apariencia.

¿Qué es un problema realmente? Un problema es algo que no va como tú quieres. El mundo no gira de la manera que tú quieres, eso es un problema. Las cosas no están yendo en la dirección que te gustaría o que las cosas están ocurriendo sin que tengas el control, por lo tanto, crees que tienes un problema. Pero si te fijas en cualquier individuo de esta tierra, el problema de unas personas normalmente no es el problema de otras personas.

¿De dónde vienen estos problemas? Se nos ha dicho lo que es bueno y lo que es malo, así que si no tenemos lo bueno que pensamos que deberíamos tener, tenemos un problema. Pero en realidad, nada es bueno y nada es malo, sino que el pensamiento lo hace así. Por lo tanto, si te deshaces de tu mente, no tendrás ningún problema. Cuando la mente y el ego son trascendidos un poder misterioso se hace cargo y cuida mejor de ti de lo que podrías hacer tú mismo. Pero antes, la mente y el ego tienen que callarse.

Es difícil para la mayoría de las personas hacer este tipo de cosas porque se nos ha enseñado a utilizar la mente. La mente lo es todo y la mayoría de ustedes creen que si no usan la mente serán como vegetales.

Por el contrario, ¿qué es la mente? Es sólo un conglomerado de pensamientos del pasado y del futuro. Por lo general, te preocupas por el pasado y tienes miedo del futuro. Porque la mente nos presenta todo tipo de cosas, no sólo de esta vida, sino de experiencias de vidas pasadas, samskaras, tendencias que tienes.

Si comienzas a darte cuenta de que "yo no soy el hacedor" ¿dónde está el problema? Para empezar, el universo es tu amigo y no puede hacerte daño. El sustrato de toda existencia es el amor. Por consiguiente, si desarrollas una consciencia de amor, no habrá problemas, porque el amor cuidará de todo. El amor es lo mismo que la conciencia absoluta, inteligencia pura. El amor es lo mismo que Parabrahman. Una vez más, es el sustrato de toda existencia. Así que si tienes suficiente amor no hay problema.

El único problema surge cuando crees que eres humano y piensas que eres el hacedor, en otras palabras, cuando crees que si no hago esto o aquello algo terrible va a suceder. Pero de nuevo, el algo terrible es sólo una idea preconcebida, no es la verdad. Algo terrible es algo que te han lavado el cerebro para creer. Crees que tienes que vivir de cierta manera y si no puedes vivir de esta manera, es terrible. Crees que tienes que tener ciertas posesiones, ciertas cosas en tu vida. Si no las tienes es terrible. Cuando empiezas a comprender lo que significa "yo no soy el hacedor", te liberas de todos los problemas.

¿Qué quieres decir cuando dices: "Yo no soy el hacedor?" (Y esto es lo que deberías hacer cada vez que piensas que tienes un problema.) Para empezar, primero te das cuenta de que todo, y me refiero a todo, estaba determinado antes de venir a esta tierra. Todo ha sido planeado para ti. Hasta el día en que vas a dejar el cuerpo. Todo está predestinado. Si aceptas esto y sientes esto, ¿dónde está el problema? ¿Qué es lo peor que te puede pasar en la vida? Si realmente lo analizas, no es tan malo. Parece algo malo, pero no lo es. Y recuerda cómo funciona la apariencia. Es como la serpiente y la cuerda. Un hombre sale de la bañera en la oscuridad y pisa una cuerda y él piensa que es una serpiente y tiene un miedo tremendo. Cuando se entera de que es sólo una cuerda el miedo se disipa, así como el problema de tener miedo otra vez.

Así que, en la misma instancia, cuando crees, y crees, y piensas, y piensas que tienes un problema, es como la serpiente y la cuerda. En realidad, no es un problema, es sólo una idea preconcebida de lo que va a pasar si no consigues lo que quieres. Porque de nuevo has sido educado para creer que tu vida tiene que ser de cierta manera, cuando en realidad no tiene por qué ser de ninguna manera.

Por ejemplo, si voy a casa esta noche y me entero de que un ladrón ha robado en mi casa, y se ha llevado todo de mi casa, ¿es eso un problema? Todo ha sido predestinado. Esto fue determinado antes de venir a esta tierra en mi cuerpo. No voy a reaccionar negativamente. No reaccionaré en absoluto. Porque siento que yo soy el universo y todo está bien. No hay errores. Por lo tanto, bendeciré al ladrón, no hay problema alguno. Si voy caminando por la calle y un coche se salta un semáforo en rojo y me golpea, no es culpa del conductor. Todo ha sido predestinado. Entonces, ¿por qué me voy a enfadar? La cuestión es que todo, todo lo que te ocurra, ha sido determinado de antemano. No hay nada malo ni equivocado.

Entonces, ¿cómo debo manejar las cosas? El primer concepto es darte cuenta de que "yo no soy el hacedor". Cuando te das cuenta de que no eres el hacedor significa que tu cuerpo está pasando por la experiencia, pero tú no. Lo siguiente que haces es que te preguntas: "¿Quién está teniendo esta experiencia? ¿A quién viene? Viene a mí. Siento la depresión. Me siento herido. Me siento mal. Siento que me han robado o golpeado con un coche. Estoy enfadado. Estoy furioso. ¿Quién es este yo? ¿Cómo puede ser que el yo sea tantas cosas, enfadado, deprimido, herido, furioso?" Por tanto, te aferras a la sensación del yo. Te aferras a ese sentimiento y lo sigues hasta su fuente. Cuando lo sigues hasta su fuente, la fuente del yo es siempre la consciencia o conciencia absoluta. Pero ahora, la única manera de seguirlo hasta su fuente es olvidarte de tu problema, ya que no puedes hacer dos cosas a la vez.

Por lo tanto, tienes que apartarte resueltamente de tu problema, totalmente lejos del problema, como si no existiera, y aferrarte al yo. Aférrate al yo que piensa que tiene un problema. Tan pronto como empiezas a aferrarte al yo, el problema comenzará a disiparse por sí mismo, y tú comenzarás a reír, lo harás. Porque es prácticamente imposible que tu Ser real tenga un problema. Porque tu Ser real es omnipresente, absoluto. Tu verdadero ser es vacuidad, inteligencia pura. Tu verdadero Ser es omnipresente, está presente en todas partes al mismo tiempo. Cuando comprendes quién eres, nunca nada te molestará de nuevo.

Ahora la gente me pregunta: "Si desarrollo un sentido del yo y lo sigo hasta su culminación, ¿significa que nunca tendré un problema de nuevo?" Y tengo que reír cuando la gente me pregunta eso, porque tan pronto como te identificas con el yo, es el yo el que tiene el problema. Así que cuando dices: "¿Nunca tendré un problema de nuevo?" estás rechazando tu propio propósito. Porque el yo está lleno de problemas, no sólo de esta vida, sino de existencias anteriores. El truco está en seguir al yo hasta su fuente, y entonces el yo desaparecerá totalmente, completamente, absolutamente. Y cuando el yo desaparece, también lo hace el problema. En otras palabras, el mundo no cambia, pero tú sí. Tus reacciones cambian. Al igual que la pantalla y sus imágenes. Cuando llega el momento en que has trascendido el yo, te conviertes en la pantalla y en las imágenes mostradas en la pantalla. Lo que significa que el mundo no cambia. Todo en el mundo se presentará ante ti como siempre lo hace, pero será como el agua en la espalda de un pato. No estará apegado a ti nunca más. Ahora estarás identificado con la pantalla, o con el Ser.

¿Estoy siendo claro en esto? En otras palabras, la pantalla y las imágenes son lo mismo, pero la pantalla es consciente de sí misma y también de sus imágenes, y no se ve alterada por el tipo de imágenes que muestras. Puedes mostrar un atraco a un banco que está teniendo lugar en la pantalla, un asesinato que está siendo cometido, personas haciendo el amor, casas quemándose, guerras estallando. ¿Cómo afecta todo eso a la pantalla? Nada. La pantalla no se ve afectada, sin embargo, las imágenes cambian, una tras otra.

De la misma manera, tu Ser es como la pantalla. Nunca se ve afectado por problemas de ninguna clase ni de ningún tipo. Los problemas se encuentran sobre la pantalla, vienen y van, pero tú sigues siendo el Ser para siempre. Tú nunca cambias.

¿Cómo comienzas a ser de esta manera? Cada vez que piensas que tienes un problema debes preguntarte: "¿A quién viene el problema? Después de todo, yo no soy el hacedor. Yo no soy el cuerpo. Yo no soy la mente. Así que ¿A quién viene el problema?" Y, por supuesto, la respuesta será: "A mí. Yo siento este problema. El problema viene a mí". Te aferras al yo, permaneces en el yo, y vas profundizando, y profundizando, y profundizando dentro de ti mismo, permaneciendo en el yo-consciencia. Mientras haces esto todos los días, cada vez que aparece un problema, pronto llegará finalmente el día en que trasciendes tu sentido del yo. Lo trasciendes totalmente. El sentido del yo desaparece y te convertirás en la consciencia pura. Eso es todo.}

Robert Adams, 11 octubre 1990 (Transcripción 14)

 

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Yo…- Robert Adams

 

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Cuando algo sucede en tu vida que deseas cambiar,
no trates de cambiar lo que te está molestando,
porque si lo haces, va a surgir en otro lugar...
Ve directo a la fuente.

¿Cuál es la fuente de mi depresión?
Yo soy. Yo estoy deprimido.

¿Quién es el "yo" que está deprimido?
¿De dónde viene?
Nunca respondas...
Sólo ten una actitud de escucha cuando haces la pregunta,
y la respuesta viene y dices:
"La depresión viene a mí. Yo la siento. Yo la tengo".

Entonces tienes que darte cuenta de que es el "yo" quien la tiene,
porque acabas de decir "yo la tengo"....
Así que el "yo" tiene el problema, no tú.

Es siempre tu yo-personal el que tiene el problema...
No tiene absolutamente nada que ver contigo.
Sólo la comprensión de esto, te despierta.
"Yo" no es el Ser... El yo-personal es el ego.

Robert Adams

 Robert Adams

 

Robert Adams era un maestro estadounidense Advaita

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ES LA PRIMERA VEZ - Dora Gil

LA NECESARIA PEDAGOGÍA DE LA INTERIORIDAD – Crítica

 

 

 "Yo ya he estado allí", "Yo ya lo conozco", "Ya he leído eso", "Ya lo he escuchado"...

¡Con cuánta frecuencia argumentamos así refiriéndonos a las experiencias que aparecen en nuestra vida!. Ya sea pensándolo o expresándolo, el creer que "ya hemos vivido eso" nos priva de un caudal de vitalidad y de conocimiento extraordinario.

Ante lo que creemos "ya conocido" nos retraemos para ir en busca de algo más interesante, más novedoso, llamativo o excitante; algo aún no visto, no oído, no sentido, que nos aporte algún estímulo renovador. 

Esta actitud de la mente condicionada revela inmediatamente la dolorosa base sobre la que sostiene: lo que siento, lo que experimento, proviene de ahí fuera, de ese llamado "mundo exterior" y claro, necesito que sus estímulos cambien para extraer de ellos mi sensación de renovación o vitalidad.

Además de penoso y agotador, vivir desde esta base es totalmente engañoso, simplemente porque no es verdad. No es cierto que "ya he vivido esto", ya que tanto "esto" como "yo" somos vida en constante desenvolvimiento. Ese "yo" que contemplaba este paisaje o a esta persona es pura consciencia abriéndose y expandiéndose, enriqueciéndose, conociéndose a sí misma en cada instante. Es pura vida. Y lo contemplado refleja constantemente la perspectiva desde la que se contempla. Siempre es nuevo, siempre es ahora y en este instante, todo está naciendo para mí.

Imagínate cómo se transformarían nuestras relaciones, tanto con personas como con situaciones, si nos atreviéramos a prescindir de lo que creemos saber en base a experiencias pasadas y nos abriéramos de corazón a la frescura de lo desconocido, al misterio de la mirada, del gesto, de la emoción... Al extraordinario despliegue de vitalidad que somos en este instante, a la genuina belleza que descansa detrás de toda apariencia... Con la curiosidad y asombro del niño que vive en nuestros adentros.

Tan sólo requiere un cambio de mirada: considerar este momento como el más sagrado de los templos, ofreciéndonos tras el disfraz de sus formas el regalo de la vida siempre renovada que quiere ser descubierto.

"Nunca he estado aquí"... Es cierto.

"Es la primera vez que te veo"... Es cierto.

"Quiero descubrir esto"... ¿Nos atrevemos?

 

Dora Gil

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"Nadar en Maya sin mojarte la ropa"

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No quedará un solo recuerdo.
No habrá reencarnación física ni mental.

Cuando despiertes del ilusorio Maya no tendrás añoranza ni nostalgia. No rememorarás absolutamente nada, pues los recuerdos sólo pertenecen a los pensamientos.

Como bien sabes, la condición humana consiste en perpetuarse, dejar recuerdos y obras con el fin de inmortalizar su paso por la existencia. Soñar con el ansiado elixir de la eterna juventud, alcanzar la inmortalidad... Así es como saliste del Eden y tomaste forma, creyendo ser Dios, con atributos, y quedando atrapado en el ensueño de la eternidad.

Pero, sólo basta una pequeña modificación de las protuberancias solares y adiós al sueño de Maya.

Por ello, de una forma u otra, Buda, Lao Tsé o el Nazareno insistían en lo mismo: "No aferrarse al Mundo, para vencer al Mundo"

Te aseguro que ya eras cuando todo comenzó, y seguirás siendo cuando todo termine; pues eres Innacido.

Esa es la no identificación con el cuerpo-mente, evitar el sufrimiento mental de aferrarse a una irealidad, al sueño de aspirar a la eternidad, cuando física y mentalmente eres impermanencia y transitoriedad.

De hecho, no eres eso que tu mente quiere hacerte creer ser.

En el vacío de la semilla está la causa y origen de los árboles frutales, y en el Vacío de la Nada se fragua la obra que, tal como se crea, se destruye.

Al igual que en la respiración de Brahman, el Aspirante, expulsado por la residual exhalación, siente curiosidad por descubrir su origen.

El buscador, aún con residuos de la lascas y polvo estelar, busca fuera al diseñador y escultor de tal magnificencia.

Sin embargo, en la inspiración de Dios, una profunda inhalación de aire fresco indica al Conocedor que no había nada que buscar fuera de sí mismo, y despierta convertido en un Jñani o Iluminado.

Es el Camino de vuelta a casa, desaprender lo aprendido, desandar lo andado, rebobinar la película de la Vida hasta el momento de la inexistencia.

Porque tu momento será cuando puedas permanecer en el mundo, sin ser parte del mundo.

Nadar en Maya, sin mojarte la ropa.

 

Pepe Martos.

https://www.facebook.com/pepe.martos

 

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Lo más sencillo es contemplar - Consuelo Martín

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La contemplación no es algo separado de la vida; forma parte del vivir.

En un momento atemporal de nuestra existencia, descubrimos la contemplación, y con ella descubrimos la vida auténtica y el significado profundo de la vida.

No pensemos, por tanto, que la contemplación es ajena a nuestras actividades diarias. En todas las situaciones del vivir se puede contemplar. Se vive con todo, y así todo puede ser transformado. Contemplando descubrimos el porqué de la existencia, por qué sufrimos, por qué amamos. La unidad que se crea al contemplar deshace todas las dudas que la separación creó, y las preguntas que nos hacemos, todas aquellas que quedan sin aclarar desde el nivel del pensamiento, encuentran respuesta en la contemplación.

A menudo, escuchamos que el camino contemplativo es difícil. Mientras dicen esto, los seres humanos se enfrascan en grandes dificultades existenciales por no comprender... Pero contemplar no es difícil ni fácil. Es sencillo, como lo es la verdad.

Al contemplar se avanza directo desde la verdad hasta la verdad. Y cualquier método o intención estudiada que no deje nuestra mente en estado contemplativo será mero entretenimiento del pensar o, dicho de otra manera, provendrá del mundo de los sueños.

Entretenerse en el campo mecánico de lo conocido, de lo que es habitual, parece fácil; pero no hay nada que cree más dificultades que mantenerse distraído en lo falso, creyendo que es lo verdadero.

Contemplar es acceder a lo natural; por eso ha de ser sencillo, aunque a partir de nuestros hábitos nos parezca complicado. Si a un niño que sólo sabe avanzar a gatas por el suelo se le dice que ande erguido, es normal que le parezca difícil. Sólo si, con confianza y decisión, lo intenta una y otra vez acabará descubriendo que estaba en su naturaleza, y ya no usará más las manos para asegurarse. Con ello cambiará su visión.

La mente contemplativa está hecha de lucidez sin esfuerzo. Comprobémoslo contemplando. Es la única prueba posible.

Creemos que comprendemos algo cuando lo analizamos comparándolo con otras cosas. En eso se entretiene el pensamiento. Pero comprender desde la verdad es algo distinto. En la verdadera comprensión se presenta lo real directamente en una simple toma de conciencia. A eso lo llamamos contemplar.

Cuando nos movemos dentro de la memoria del pasado, afirmamos y negamos, o aceptamos y rechazamos sin salir nunca de la influencia invisible de lo ya sabido, de lo viejo repetido una y mil veces por unos y por otros. La contemplación rompe este proceso mecánico; allí se vive en lo nuevo. Sin separación entre el contemplador y lo contemplado, cesan las dependencias creadas por los apegos y los rechazos, y se descubre lo que siempre estuvo presente: el ámbito sagrado de la unidad total.

Para contemplar hay que atravesar el silencio.

Desde el bullicio del pensar, sentir, desear, temer, no se presentará la contemplación. Para contemplar hay que atravesar el silencio, amplios ámbitos de profundo silencio. Es entonces cuando se hace en la mente un espacio vacío envuelto en una gran serenidad, en una gran paz. Se deshace así lo que creía ser y lo que creía eran los otros, lo que pensaba eran la vida o el mundo. Y una mente que no se encuentra encadenada en las experiencias del pasado y los proyectos del futuro vive un presente eterno.

Estemos atentos a ese instante en el que sobreviene el silencio de lo psicológico, porque en él puede revelarse la verdad por inspiración. Comprenderemos entonces que la vida no se copia, no se repite, no se obedece, no se deduce lógicamente, no se conquista por la fuerza. La verdad es lo que es más allá de las apariencias; es lo que soy. Y si la mente se encuentra en equilibrio, silenciosa y serena, porque ha comprendido la lección de las apariencias, habrá revelación. Se revelará lo siempre nuevo. Y podré vivir a partir de lo verdadero, recién estrenado en cada instante atemporal.

 

(Texto Introducción del libro El Arte de la Contemplación)

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Los Animales como maestros

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Traducido con Amor desde... https://www.unbrokenself.com
 

 

Los humanos generalmente se consideran superiores a los animales. Los dominamos, los esclavizamos, los matamos y nos los comemos. Creemos que tenemos el derecho de hacer esto porque supuestamente somos 'más inteligentes' que ellos. Y esa es realmente la única diferencia entre nosotros: tenemos un intelecto y ellos no.

Si esto nos hace superiores y nos da alguna justificación para tratarlos como lo hacemos nosotros es otro asunto.

Si una raza de alienígenas que fuera más inteligente que nosotros viniera a la Tierra, ¿su intelecto superior les daría el derecho de esclavizar, matar y comer humanos?

Supongo que la mayoría de la gente diría que no.

Cuando dejamos de lado la noción de que somos superiores a cualquier otra forma de vida, naturalmente desarrollamos una reverencia hacia toda la vida.

Nosotros no creamos  nada, y por lo tanto no poseemos  nada de eso.

Todo ser vivo tiene un derecho innato a existir y hacerlo en libertad y paz. Sí, el reino natural está lleno de lucha y las criaturas matan a otras criaturas como parte de la cadena alimentaria. Pero es un equilibrio natural, algo que los seres humanos perdieron hace incontables milenios. No lo hacen por malicia, ni crean industria y se benefician de ella, simplemente siguen sus impulsos naturales y viven de acuerdo con su verdadera naturaleza. La naturaleza es el Tao: funcionamiento perfecto, en perfecto equilibrio.

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Nuestra sociedad humana es profundamente disfuncional. Excesivamente compleja, al mismo tiempo 'conectado' y sin embargo desconectado, casi todas las personas con las que uno se encuentra corren en una rueda de hámster, con el cerebro lavado por la mentalidad capitalista / corporativa que impregna todos los aspectos de nuestras vidas (“no eres suficiente, no haces o tiene suficiente, ¡necesitas más cosas! ¡Más cosas! ¡Más cosas! ”).

Como especie, hemos perdido la capacidad de simplemente disfrutar de la vida porque nos sentimos impulsados por valores dudosos, como la obsesión y la búsqueda y el dinero de nuestro dios moderno.

Incluso estamos destruyendo el planeta en el que vivimos y estamos dispuestos a matarnos para acumular la mayor cantidad de dinero posible. La recesión económica de hace una década solo parece haber empeorado esto. Mientras que antes, los problemas ecológicos y ambientales tenían cierta relevancia en la política, ahora muchos gobiernos ahora han evitado en gran medida eso y todo se trata de la economía.

Los seres humanos están deprimidos a gran escala y están llenos de drogas, productos farmacéuticos o de otro tipo. Las relaciones están sufriendo. Hay más de nosotros en el planeta que nunca y, sin embargo, de alguna manera nunca nos hemos sentido tan solos y aislados. Si ves las noticias en cualquier momento de cualquier día y verás que los humanos perpetran violencia contra otros sin razón aparente. Las personas se suicidan en gran número. Nuestra especie es la única especie en el planeta que se comporta de esta manera, y es claramente una locura, ¿no?

Los animales tienen razón

Están vivos, libres y espontáneos. Son maestros naturales del zen. Existen completamente en el momento, con alerta, interés y plena conciencia.

Sus mentes no están perdidas en sus pensamientos, siempre pensando en algo que alguien dijo ayer o lo que necesitan comprar en el supermercado mañana. Si lo hicieran, perderían contacto con la belleza y la simplicidad del momento presente. Estar libre de la charla mental interminable, compulsiva y en gran medida inútil es un regalo increíble.

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Los animales no son prisioneros de los conceptos, mientras que los humanos se pierden en los conceptos. Los conceptos son, en el mejor de los casos, representaciones crudas de la realidad, pero no son realidad. La gente tiende a olvidar eso. Pensamos que nuestros pensamientos, ideas, creencias e interpretaciones son realidad, cuando, de hecho, no lo son.

Los animales no tienen autoconcepto. No necesitan uno. Simplemente existen como ellos mismos, con total autenticidad e integridad.

Los humanos, por otro lado, de alguna manera creen que son un nombre y una 'persona'. Un nombre es inherentemente sin sentido. Es un enunciado sonoro o un arreglo de letras simbólicas. Del mismo modo, la noción de ser una "persona" es completamente conceptual. Basamos nuestra 'personalidad' en una colección de recuerdos, experiencias, gustos y disgustos específicos, creencias y opiniones condicionadas, apegos y aversiones. Pero este contenido psicológico es completamente arbitrario y las partes constitutivas de la supuesta 'persona' siempre están cambiando de todos modos.

La 'persona' que crees que eres es solo una idea en tu cabeza. Si se detuviera e intentara ENCONTRAR a esa persona, ¡no podría hacerlo! Todo lo que hay es conciencia y el contenido siempre cambiante que aparece y desaparece en la conciencia.

Los animales son libres de creer que son "alguien", ya sea alguien "bueno" o alguien "malo".

¡No tienen alta autoestima ni sufren baja autoestima!

Ellos simplemente SON ellos mismos, nonecesitan tonterías mentales.

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Muchos animales salvajes tienen miedo a los humanos, y por una buena razón. Los cazamos, los matamos y destruimos su hábitat, llevando especies enteras a la extinción todos los días.

Pero cuando se los trata con amabilidad, respeto y afecto, los animales generalmente se revelan amigables, abiertos, inquisitivos y solo responden agresivamente si se sienten amenazados.

Hay una bondad inherente a los animales. No hacen nada por rencor o malicia. No se juzgan a sí mismos ni a los demás. Simplemente se dedican a sus asuntos, haciendo lo que están programados para hacer, de forma natural y espontánea, sin esfuerzo, mientras que los humanos luchan y se esfuerzan, planifican y planean, causando un gran estrés para ellos y para los demás.

Los humanos generalmente han perdido la capacidad de seguir su naturaleza esencial, para permitir que se desarrolle la acción correcta simplemente estando en sintonía con el flujo natural de la vida.

Los animales aceptan lo que viene, lo bueno y lo malo. Tratan situaciones a medida que surgen siguiendo su impulso natural. No catastrofizan ni crean dramas. No se lamentan ni se quejan. No desarrollan agravios y resentimientos. Se enfrentan situaciones traumáticas y luego, cuando terminan, se dejan ir.

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Sin embargo, los humanos mantienen vivas las situaciones repitiéndolas una y otra vez en sus mentes, atrapados por la creencia errónea de que algo "no debería" haber sucedido. Los animales no tienen 'debería' y 'no deberían'. Lo que es, ES, y se trata adecuadamente y se deja de lado.

Los animales viven y envejecen con gracia. Descansan, juegan y comen. Incluso los animales más viejos a menudo todavía juegan, mientras que los humanos generalmente dejan de jugar cuando dejan la escuela. Comen cuando tienen hambre y duermen cuando están cansados. Los humanos viven según horarios creados por la mente que a menudo los distancian por completo del flujo y reflujo natural de la vida, como la salida y la puesta del sol.

Los animales aceptan la edad con facilidad porque no tienen ningún concepto de envejecer y morir. Los humanos temen a la muerte por encima de todo lo demás y pueden gastar decenas de miles de dólares en cirugía estética en un vano intento de detener el proceso de envejecimiento. Incluso si los animales pudieran hablar, estoy bastante seguro de que todavía no les interesaría la cirugía estética.

Los animales viven espontáneamente, libres, con integridad y autenticidad. Dormir cuando está cansado, comer cuando tiene hambre, jugar cuando se siente juguetón, tumbarse al sol cuando les da la gana, soltar un rugido o un gruñido cuando están enojados. No tienen nada que ser y nada por lo que luchar porque ya están completos.

¿Qué podrían agregarse  a sí mismos cuando saben que ya son todo lo que son y todo lo que podrían ser? Aunque las circunstancias pueden cambiar para bien o para mal, nada se puede agregar o restar de un ser que sabe que ya está completo.

Realmente no somos diferentes a los animales. Simplemente pensamos que lo somos porque nuestras cabezas están llenas de pensamientos y conceptos.

¿Por qué no calmar la mente por un tiempo y pasar un tiempo con un animal para ver qué maestros tan asombrosos son realmente?

Los animales lo entienden. Y están más que dispuestos a enseñarnos.

 

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Rory Mackay es un escritor y artista que nació y vive en Escocia. Después de practicar meditación y estudiar filosofía oriental desde que era un adolescente,  se dedica a compartir el conocimiento, la sabiduría y las herramientas que transformaron su vida. Además de enseñar meditación y Advaita Vedanta tradicional, ha escrito dos novelas metafísicas de fantasía / ciencia ficción ('Eladria' y 'The Key of Alanar') y crea música ambiental electrónica bajo el nombre de Ajata. Cuando no está en el trabajo, se lo puede encontrar en la naturaleza, paseando a su perro de rescate y estudiando y traduciendo textos vedánticos.
 
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AMAR EL CUERPO- Dora Gil

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Siempre ha sido muy dolorosa para mí la distancia entre mi comprensión espiritual de la vida y mi experiencia cotidiana. Desde muy joven, inspirada y entusiasmada por la conexión que sentía en mis momentos de quietud, sufría después ese doloroso encuentro con lo que llamaba "la realidad".

Una y otra vez volvía a retomar ese contacto interno y una y otra vez me parecía perderlo en cuanto empezaba a moverme entre las personas o a manejarme entre las tareas cotidianas. En el fondo, estaba sufriendo el impacto de la idea de separación que todos hemos absorbido: el mundo espiritual o la consciencia pura como algo apartado del mundo material, un mundo que le es extraño y en el que nos hundimos irremediablemente una y otra vez.

Sin embargo, felizmente, un día llegó a mi vida un descubrimiento extraordinario y poderoso: unirme a mi respiración, vivirla momento a momento me devolvía a la experiencia viva de simplemente SER. Experimentaba por primera vez el gozo de habitar mi cuerpo, abrazándolo desde dentro, animándolo y propulsándolo. Me descubría como consciencia encarnada en él, enamorada de él. Sí, enamorada del cuerpo, aunque no identificada con él.

¡Cuánto daño nos hacemos cuando abandonamos nuestra experiencia corporal sentida para fugarnos al territorio mental! Escapándonos a veces de ciertas vivencias traumáticas o, simplemente, debido a la intolerancia que hemos desarrollado ante las sensaciones molestas, huimos a la cabeza. Alimentamos así un mundo mental totalmente inútil que gira en torno a las cosas que suceden sin vivirlas. Nos quedamos en la barrera, al margen de la vida, pensando sobre ella, agotándonos inútilmente. Separados y alienados, buscamos compulsivamente modos de superar esa escisión con todo tipo de adicciones o, simplemente, pensando más y más, nos alejamos del sentir. Incluso podemos buscar momentos de relajación de esa tensión en ciertas prácticas espirituales que parecen reconectarnos con la vida, pero en seguida volvemos a separarnos yéndonos a pensar, en vez de vivir. Y el sufrimiento continúa.

Si hay algo que para mí es vital es comprender que nada está separado de Dios, que todo lo que existe está permeado y sostenido por el Ser. Y, por tanto, a través de todas las formas tenemos un acceso directo a él. Intuitivamente lo comprendemos y lo declaramos, pero vivencialmente necesitamos experimentar esta sacralidad de todo lo que es.

Pues bien, la amorosa Vida nos lo pone muy fácil: "Siente tu respirar -la escucho decirme- déjate inundar por él, permite que penetre y acaricie cada rincón de tu cuerpo, deja que cada célula sea colmada del aliento vivo que todo lo sostiene.

Ama cada rincón de tu cuerpo inhalando y exhalando en él. Ama tu cuerpo como la Vida lo ama, pues es el modo que ha elegido para conocerse en el mundo de la forma. Deja que esa forma que confundiste con tu identidad, sea el instrumento precioso para expresar el Cielo que eres en la Tierra.

Inúndalo de consciencia, acarícialo por dentro, deja que el aliento poderoso y nutritivo de la Vida lo resucite de su letargo. Sal al aire libre, deja que surjan de él movimientos auténticos, que dance, que vibre atravesado por la luz del sol... regálale posturas de yoga, amorosa nutrición. Y, en cada instante, inclúyelo en tu consciencia, vive sus gestos desde dentro, ofrécele tu inhalación, deja que descanse en la exhalación. Atiende, desde la calidez de tu corazón, sus sensaciones. No lo abandones cuando duele... espera tu amor."

Soltemos esa dolorosa escisión entre cuerpo y espíritu. No hay dos. Solo el SER es.

Dale a él tu cuerpo y deja que su puro gozo respire y se exprese a través de cada experiencia. Permítete SER.

 

Dora Gil

 

https://www.doragil.com/post/amar-el-cuerpo-1

 

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Mente clara, corazón abierto, cuerpo transparente - Scott Kiloby

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"La profundidad de esta libertad no tiene fin". Recuerdo haber escuchado a Gangaji decir eso hace muchos años. Se sentía intuitivamente cierto. Pero tengo que admitir que, en cierto nivel, yo sí deseaba que la profundidad de esta libertad tuviera un final.

Sus palabras sonaban casi como una condena a cadena perpetua, como si tuviera yo que pasármela buscando nuevos niveles o profundidades. Pero ella no quería decir eso en absoluto. Era el buscador en mí, el que escuchaba sus palabras a través del filtro de la mente del ego.

Para el ego, todo es un juego del tiempo en el que la recompensa final es como una olla de oro. Llegué a descubrir que no hay ninguna olla de oro, que no hay ningún juego y ningún tiempo. Fue precisamente en ese momento cuando sus palabras cobraron sentido para mí. En realidad, ella estaba hablando de profundizar, no de buscar. La profundización es un asunto completamente diferente. No hay ninguna búsqueda en ella. Es como consentir el inevitable movimiento de la libertad, que parece tener ciertos hitos a lo largo del camino, pero sin un fin a la vista. La vida es movimiento. Movimiento constante. Aun cuando la quietud en medio de la vida sea reconocida, el movimiento continúa expresándose, tal vez con más fluidez que nunca.

"Fin" (o "final") es para mí ahora una palabra divertida.

El final de la búsqueda. El final de tu mundo. El final de la vida. El final del pensamiento. El final del tiempo.

 Pero la profundización no tiene un final porque la vida no tiene fin. Si hay un final, es más como el final del pensamiento de que hay un fin.

Un fin asume que hay un punto final en el que uno finalmente es algo, o finalmente es nada, o en el que uno ha alcanzado un cierto estado o un estar libre de cualquier estado. La poesía de la iluminación a veces se puede leer para hacer que la iluminación sea el punto final de algo. Pero a medida que la profundización continúa, la mente se vuelve más clara y vacía, cada vez menos aferrada a los viejos patrones de pensamiento, incluyendo el patrón de pensar que la vida tiene un final.

Es el final de pensar en la muerte como un final.

Es el final de pensar que el ego llega a su fin, porque se ve que el ego no es más que el movimiento de la vida misma con millones de patrones diferentes. Algunos patrones del ego se desvanecen. Algunos tardan un poco más en desaparecer. Pero a pesar de que la mayoría de esos patrones egoicos se desvanecen, el ego mismo es visto como un movimiento, no como una cosa que termina. Nunca nació y, por lo tanto, nunca termina. Esto es lo que hace que la mente sea tan clara. Es clara incluso en medio del movimiento. Está quieta incluso cuando el pensamiento surge y desaparece. Incluso la idea de que hay una mente surge y desaparece.

En la profundización, el corazón parece abrirse. Pero conforme lo hace, uno comienza a ver que eso tampoco tiene fin. Esto se debe a que realmente no hay ningún corazón. Eso es un concepto que surge y desaparece. Y a medida que los conceptos acerca del amor, las relaciones y el corazón se desvanecen, la expansión del amor se siente infinita.

Se ve que el amor no es una cosa, sino el hecho de ver que las cosas no tienen límites ni solidez. Yo soy tú y tú eres yo. Yo soy el árbol, la tierra, el cielo, y esas cosas son yo. Se ve que el corazón no tiene límite ni solidez. Entonces deja de parecer como si el corazón fuera algo que se abre. No es un contenedor. No te verás a ti mismo como un corazón completamente abierto. Ese concepto también desaparecerá. Sólo lo que es una cosa podría abrirse. Lo que realmente sucede es que todo ese sedimento psíquico contenido en el área del corazón que una vez te hizo sentir separado comienza a disolverse, sin dejar ningún sentido de contracción ahí. Y en esa disolución, hay una apertura sin fin.

La posesividad, el dolor, el rechazo y el anhelo se disuelven junto con esa contracción. Y así se disuelve la severidad de las relaciones. Incluso cuando la contracción parece haberse disuelto por completo, no se siente como un "final", porque la vida es movimiento constante. En el próximo movimiento de vida, en la siguiente risa, en el siguiente grito, se puede realizar una apertura más profunda hacia la vida.

El cuerpo comienza a sentirse transparente. Todas las otras contracciones comienzan a disolverse, en la garganta, en el estómago, en el área pélvica y en la raíz. Y a medida que ese sedimento se dispersa en la luz, se puede sentir que el cuerpo es la luz misma. Pero esa luz no tiene comienzo y, por lo tanto, no tiene fin. La luz no está dentro ni fuera de ti. No tiene ningún límite. Penetra los rincones más profundos de tu ser interior y llega hasta los confines más lejanos del universo. Y justo cuando crees que estás completamente incorporado, la vida se mueve de nuevo, mostrándote otra hendidura con ese sedimento, que luego puede disolverse en la luz.

 Si crees que estás completamente incorporado, pasa un tiempo en alguna situación incómoda o aterradora que preferirías evitar. Pasa tiempo con la familia. Asiste al funeral de algún ser querido. Llama a un viejo amante. Deja que el movimiento de la vida se mueva con mucha más profundidad en tu experiencia. La vida tiene esta magnífica forma de mostrarte que no hay fin para esta profundización.

Entonces, ¿es eso el final? ¿Es el final cuando la mente está clara, cuando el corazón está abierto y cuando el cuerpo es transparente? No, en ese momento eres como un recién nacido, listo para vivir la vida de nuevo en el siguiente momento. El próximo instante es simplemente otra oportunidad para vivir, para respirar, para pensar, para descansar, para sentir, para despertar a la frescura de este momento, para descubrir por qué estás aquí en este momento. Y como cada momento es una muerte, cada momento también es un renacimiento.

No hay ningún final a la vista.

 En ese sentido, tú nunca naciste. Tú nunca mueres. "Tú" es un pensamiento que surge y desaparece. Nunca encuentras el principio de la vida, y nunca encuentras su final. En el momento de la muerte física, se puede tomar el último aliento, se puede sentir el último dolor. Pero la vida no termina. Simplemente asume otra forma. Ya que nunca fuiste este yo, este cuerpo, esta forma, este corazón o esta mente, no mueres. No terminas. Eres la vida. La vida es movimiento constante.

 Una mente clara, un corazón abierto y un cuerpo transparente no son más que una manera de permitir que el movimiento de la vida sea él mismo, sin fin.

 

Scott Kiloby

Scott Kiloby

Scott Kiloby es autor, conferenciante y maestro "no-dual" del Sur de Texas (EE.UU.). Después de veinte años de adicción a las drogas y el alcohol, Scott comenzó a desarrollar un método de recuperación de la adicción revolucionario llamado "Natural Rest for Addiction". Su libro, Natural Rest: Finding Recovery Through Presence salió a la luz a principios de 2011.

Además Scott es el autor de los siguientes libros:

— Living Realization: Your Present Experience As It Is
— The Unfindable Inquiry ("Living Relationship" hasta 2014)
— Reflections of the One Life: Daily Pointers to Enlightenment
— Doorway to Total Liberation: Conversations with What Is
— Love’s Quiet Revolution: The End of the Spiritual Search

El mensaje de Scott es simpleDescansaIndagaDisfruta de la Vida.

"Descansa" se refiere a la invitación a relajarse en el momento presente y dejar que todos los pensamientos, emociones y sensaciones vayan y vengan libremente. "Indaga" se refiere al conjunto del trabajo de Scott llamado Living Inquiries, que está diseñado para ayudar a las personas a ver a través de la creencia en la separación y la deficiencia. "Disfruta de la vida" se explica por sí mismo. Aplicando el trabajo de Scott profundamente en tu vida y descubriendo la libertad por ti mismo, la vida es más simple y por lo tanto más agradable. Las personas y las cosas adquieren un aspecto como más liviano e ilusorio. El sentido de separación se ve claramente.

Ya no tienes que sufrir más dentro de una historia personal que te deja sentir "no lo tengo aún", "no es suficiente", o alguna otra historia de deficiencia. Ya no tienes que perseguir el futuro de una felicidad que siempre parece estar fuera de tu alcance. Nos han condicionado a creer falsamente que somos personas separadas con deficiencias y que nuestras historias son lo que somos. En este condicionamiento, hemos aprendido a evitar los sentimientos y las sensaciones molestas. Los sitios y libros de Scott son diversas maneras que te hablan para que veas a través de estas historias y condicionamientos, para que podamos sentir las emociones y sensaciones directamente (en lugar de tratar de escapar de lo que es), y vivir en el momento presente, sin identificarnos con el pensamiento.

Todo lo que buscas ya está aquí. Ven a ver esto por ti mismo.



Traducido desde…: Science and Nonduality, Kiloby.com

 

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Nada está fuera de la conciencia - Haemin Sunim

 

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Traducido con Amor desde...https://tricycle.org



Para mí, llegar a comprender la idea fundamental de que la forma y el vacío no son dos cosas diferentes sino lo mismo, sucedió con una simple comprensión. Con la esperanza de que también puedas llegar a conocer este tipo de experiencia directa, haré todo lo posible para explicarte cómo llegué a comprender lo que significa ser consciente.

El primer paso para comprender la inseparabilidad de la forma y el vacío es investigar lo que está sucediendo en este momento y luego hacerse algunas preguntas simples. En este momento estás mirando el monitor de tu computadora (o tu teléfono) y probablemente también estés mirando una foto mía, Haemin Sunim.

Hay tu conciencia y el objeto de tu conciencia (¡yo!). El siguiente paso consiste en hacer las preguntas que separan esta dualidad.

¿Puedes separar el objeto de tu consciencia de la consciencia misma? El Haemin Sunim que ves aquí, ¿existe aparte de tu conciencia? ¿O es que la conciencia y el objeto de tu conciencia aparecen en el mismo instante? ¿Puedes encontrarme en algún lugar fuera de tu conciencia?

Saber lo que es externo a ser consciente, es decir, salir de tu conciencia y ver lo que está más allá, es imposible. ¡Todo lo que puedas "saber" fuera de tu conciencia sigue siendo conciencia, ya que lo sabes! La foto mía que estabas mirando (y el texto de este artículo, para el caso) está dentro de tu conciencia. Aunque "Haemin Sunim" es el objeto de tu conciencia, él no existe, y no puede existir, aparte de tu propia conciencia. Haemin Sunim es conciencia.Tal vez debería abstenerme de referirme a esta conciencia como tu conciencia, porque la conciencia no tiene un propietario, simplemente es. Sin embargo, puedes acceder a esa conciencia porque conoces a Haemin Sunim. Intenta nuevamente y ve si puedes separar los dos: la conciencia del objeto y el objeto mismo. ¿Son dos cosas diferentes, o solo una realidad? Observe que la conciencia de Haemin Sunim y la existencia misma de Haemin Sunim no son dos cosas separadas. Encontrarás que solo hay una realidad, una vez que investigues un poco.

Que no hay nada más que una realidad también implica que no hay objeto. No hay Haemin Sunim que se aparte de tu propia conciencia. No hay nada más que la imagen de Haemin Sunim, una aparición hecha por la conciencia y reconocida por la conciencia.

No soy el único objeto que está indisolublemente unido a la conciencia. La próxima vez que te sientes a comer una manzana, mírala detenidamente y pregúntate si esta fruta en particular existe aparte de tu conciencia. Al igual que lo que hiciste con mi foto de arriba, intenta nuevamente y ve si puedes acceder a su existencia fuera de su conciencia.

Probablemente ya veas que no hay manzana fuera de tu conciencia. "manzana" y "conciencia" están contenidos dentro de una realidad.

Esta realidad es como un océano enorme que lo abarca todo. Puede haber diferentes tipos de peces, algas y rocas, pero todos están contenidos dentro de un océano. De la misma manera, solo hay una conciencia, con aparentemente múltiples objetos dentro de ella. Si miras más de cerca, verás que no hay objetos o distinciones independientes, no hay nada más que esta conciencia. Si lleva esta comprensión un paso más allá, te darás cuenta de que, dado que es solo una conciencia, ni siquiera puede llamarla "una" conciencia. Cuando sabes que hay dos conciencias, entonces puedes llamar a esto "una conciencia". Pero cuando no hay "dos", tampoco hay "una". Simplemente es conciencia.

Quizás, de niño, fuiste a la playa e hiciste todo tipo de cosas: dibujaste caras, construiste castillos de arena, etc. Incluso a temprana edad te diste cuenta de que todas esas cosas estaban hechas de la misma cosa: arena. Lo que tus pequeñas manos representaron podría haber sido en forma de un castillo de arena o una cara, pero sabías que todo era arena. Cuando entró la marea y arrastró tus creaciones, no estabas extremadamente triste. Quiero decir, podrías haber estado si estuvieras muy apegado a esos castillos de arena. Pero si ahora ves que eran solo una cosa, arena, te das cuenta de que en realidad no se perdió nada.

Todo lo que ves en el mundo está hecho de conciencia. Todas las formas son impermanentes; ellas van y vienen. Verdaderamente darte cuenta de este fenómeno también implica comprender que nada en la conciencia se pierde. Es como soñar: todo lo que ves dentro de un sueño está hecho solo por tu misma conciencia. Es posible que veas un tigre o tus seres queridos o muebles elegantes, pero sabes, al menos después de despertarte, que tu mente está proyectando o manifestando esas imágenes.

El despertar implica darse cuenta de que esta realidad es como nuestro estado de sueño. Todo lo que ves está hecho de consciencia, la misma consciencia que crea la tridimensionalidad de un sueño. Es la misma conciencia que estás utilizando en este momento para leer estas palabras. (Si no fuera la misma conciencia, ¡no podrías recordar tus sueños!)

Si observas profundamente las formas que te rodean, descubrirás que no existen fuera de tu consciencia. Esta es una de las formas en que podemos comenzar a comprender el verdadero significado de vacío, y comenzar a despertar aquí y ahora.

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Haemin Sunim es el fundadora de la Escuela de Corazones Rotos en Seúl, una organización sin fines de lucro que ayuda a las personas en dificultades a través de la asesoría grupal y la meditación. Su primer libro, The Things You Can See Only When You Slow Down (Aquello que solo ves cuando te detienes), ha vendido más de tres millones de copias en todo el mundo, y su último libro, Love for Imperfect Things: How to Acept Yourself in a World Striving for Perfection (Amor por las cosas imperfectas: cómo aceptarte en un mundo que lucha por la perfección) ha recibido una gran aceptación.

 

https://tricycle.org/trikedaily/haemin-sunim-awareness/

 

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Dejar ir: despertar a nuestra verdadera naturaleza - Anam Thubten

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Traducido con Amor desde… https://innerself.com

 

La mayoría de las personas espirituales están buscando algo, y la mayoría de las veces creemos que lo que estamos buscando está fuera de nosotros mismos. Pero en última instancia, lo que estamos buscando es esta mente auto-iluminada, ilimitada, y ya está presente dentro de cada uno de nosotros.

Solo hay una mente, pero hay dos estados mentales, la mente condicionada y la mente no condicionada. Vivimos en nuestra mente condicionada la mayor parte del tiempo. Necesitamos llegar desde allí al reino de nuestra mente incondicionada. De eso se trata la práctica de la meditación.

La palabra para "mente condicionada" en el idioma tibetano tiene la connotación de que la mente condicionada es algo temporal. Es algo que está lista para disolverse o limpiarse, al igual que el polvo en el espejo. Las condiciones que oscurecen nuestra mente no son permanentes.

¿Experimentando un sentido de insatisfacción?

Si miramos honestamente dentro, podemos ver cuánto vivimos en una mente condicionada, que está dirigida por pensamientos, ideas y percepciones. ¿No es cierto que estamos experimentando constantemente una sensación de insatisfacción básica? Es la base misma del sufrimiento humano, que se basa en la ignorancia, pero es casi el estado normal de nuestra conciencia.

La mayoría de las veces, lo que sea que estamos experimentando es simplemente un hábito mental. El miedo es un hábito mental, también lo es el odio, y también esta sensación de insatisfacción. Estamos insatisfechos con la forma en que nos vemos, con lo que tenemos, insatisfechos con los demás, etc.

La insatisfacción puede dominar prácticamente todos los niveles de nuestra conciencia. A veces, querer ser iluminado, querer volverse más santo puede ser una forma de insatisfacción. Es una insatisfacción espiritual. Este tipo de deseo es muy diferente de la aspiración espiritual que se enseña como una puerta a la iluminación en muchas tradiciones espirituales, porque esta última no quiere nada. Es la voluntad total de dejar todo.

¿Dejar ir es difícil de hacer?

Por lo general, dejar ir es algo muy difícil para los seres humanos. Esto puede tener que ver con nuestro profundo temor de que, si dejamos de lado todo, perderemos el control de nuestra vida. Para el ego, parece que quitamos nuestras manos del volante mientras el automóvil está en movimiento. Puede ser más escalofriante que emocionante.

Cuando nos permitimos caer en el corazón, dejarlo pasar se produce por sí solo. Ya no hay "yo" que se esfuerza por aferrarse o soltarse.

La iluminación es posible porque ya está en cada uno de nosotros. Es el estado natural de nuestra mente. Si la iluminación no fuera el estado natural de nuestra mente, entonces la iluminación sería un resultado, el fruto de un proceso largo y arduo. Pero no es un trofeo espiritual que podemos alcanzar siendo inteligentes o trabajando duro. No es un premio o una recompensa. Ya es el estado intrínseco de nuestra mente en este momento, tal como es.

Realmente no importa si tomamos otro eón u otros diez años u otro momento. Lo único que importa es que al final lleguemos a este último punto, que es ver completamente nuestra verdadera naturaleza. El punto no es conceptualizar o intelectualizar esto, sino experimentar esta hermosa realidad.

Liberación: bailando en el escenario de nuestra conciencia

La liberación ya está bailando en el escenario, o la plataforma, de nuestra conciencia. ¿Cómo podemos experimentar eso ahora? ¿Hay un método? En realidad, hay muchos métodos. Un método se expresa en este viejo dicho: "Descansa en el estado mental natural". Este método es poderoso, dinámico y transformador.

"Descanso", por supuesto, tiene muchos significados, pero aquí "descanso" no significa simplemente descanso ordinario. Significa detener todo el esfuerzo de la mente, incluido el esfuerzo de buscar, meditar, analizar e intentar aferrarse a algo. No está tratando de deshacerse o lograr algo.

Simplemente dejamos de lado todos los esfuerzos de la mente y estamos en el estado natural de la mente y no tenemos que descubrir qué es eso. Esa es la buena noticia. Ya no somos el agente responsable que se asegurará de que la iluminación surja a tiempo. Eso es un gran alivio, ¿no?

No somos responsables de la salida del sol a tiempo

Por la mañana vemos que brilla el sol. ¿Somos los agentes responsables de asegurarnos de que el sol salga a tiempo? No. De la misma manera, ya no tenemos que ocuparnos de este negocio de la iluminación. En ese lugar de no más búsquedas, estamos totalmente descansando sin la más mínima sensación de esfuerzo. Entonces, lo creas o no, la iluminación brilla. La mente condicionada se aleja sin realmente hacer un gran alboroto una vez que sabemos cómo dejar que la liberación llegue a nosotros simplemente descansando, descansando profundamente.

Descansar profundamente es el punto donde ya no estamos buscando nada más. Mientras haya un acto de buscar a Dios o la verdad o el ser eterno, en realidad nos estamos alejando de él con gran velocidad. En ese profundo descanso surge una hermosa quietud, que es el punto de vista desde el cual podemos vislumbrar la mente luminosa y finalmente fusionarnos con ella.

No tenemos que convertirnos en renunciantes y vivir lejos de las distracciones mundanas para profundizar nuestra relación con esa quietud. A medida que nuestro amor por esta quietud sigue creciendo, encontramos muchos momentos cada día para sumergirnos en ella. Pronto nada del exterior tiene el poder de distraernos de ella. De hecho, todo sirve como puerta para entrar.

No hay certeza de que estaremos aquí mañana. ¿Cuál es el punto de prolongar nuestro sufrimiento? ¿Podemos vivir con más amor y alegría? La respuesta no radica en tener la mejor técnica o el mayor conocimiento, sino en nuestra capacidad innata de despertar a nuestra verdadera naturaleza, la mente luminosa interior.

Anam Thubten.
Teachers - Dharma Refuge

Anam Thubten es fundador y consejero espiritual de la Fundación Dharmata con sede en Point Richmond, California. Ha escrito numerosos artículos y libros, tanto en tibetano como en inglés. De momento sus obras traducidas al español son: Sin yo no hay problemas y La Magia de la Conciencia. En sus enseñanzas Anam Thubten invita al despertar de nuestra verdadera naturaleza, que ya está iluminada, mediante la apertura de corazón y el vacío de la mente.

 


 https://innerself.com/content/personal/spirituality-mindfulness/religions-a-beliefs/8648-letting-go-awakening-to-our-true-nature.html

 

 

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No somos nadie - Anam Thubten

La recuperación de la conexión con nuestro Maestro Interior ...

 

 

Existe una dimensión de la realidad en la que no somos nadie y en la que no tenemos nada, por lo cual no hay nada que perder. Suena como un fracaso total, ya que nuestro ego siempre está intentando ser alguien y hacer esto y aquello. Sin embargo, resulta ser la máxima verdad, lo que es intrínsecamente así. En el momento en que vemos esta verdad benéfica y extraordinaria, y nos rendimos a ella, destruye literalmente todas las cadenas que nos atan.

De modo que la verdad suprema destruye todas las cadenas. La verdad suprema en la que no somos nadie y en la que no tenemos nada es en realidad un estado de nuestra conciencia incondicionado. Es nuestro fundamento básico, la mente primordial, el estado de la realidad en el que no nos convertimos en nadie y permanecemos tal como somos, es decir, una conciencia inmortal. Eso es lo que somos. Ese es realmente nuestro rostro primigenio. La etapa anterior a que nos convirtamos en alguien se denomina en los tantras budistas "época primigenia", esa época eterna de pureza original, para la cual no existen el pasado, el presente o el futuro. Es eterna e interminable. En esa época interminable fuimos, al igual que somos y seremos, conciencia intrínsecamente luminosa. Fuimos, somos y seremos un tesoro inagotable de dicha y gracia. [...]

Todos nos convertimos en alguien después de esa época de pureza original. Nos convertimos en esta entidad limitada que somos y pretendemos estar separados de la unidad, de la fuente; pretendemos haber caído de la gracia de nuestro rostro original. Pretendemos ser un hombre, una mujer, un profesor, un estudiante, un político, un taxista, una buena persona, una mala persona, un individuo culto, rico o pobre. Cuando adoptamos estas máscaras como nuestra verdadera identidad, se produce una lucha interminable. Es como si el océano hubiera olvidado que es un insondable y vasto mar, y terminara creyendo que no es más que una diminuta gota de agua. Eso es lo que ocurre en nuestra conciencia y esa es la causa principal de nuestras luchas.

De modo que existe un estado de realidad, así como de conciencia, incluso en este preciso instante, en el ahora en el que realmente no somos nadie y no tenemos nada. Esto suena muy mal. Parece un completo fracaso, pero es la verdad más maravillosa de la cual podemos ser testigos. Nuestro objetivo, así como el de todas las prácticas y los esfuerzos espirituales, es no ir a ningún lado. El objetivo no es ni siquiera retornar a alguna noción de fuente divina. El objetivo es llegar aquí, llegar a la verdadera esencia de nuestro ser y reconocer esta realidad maravillosa, esta verdad suprema en la que no somos nada y no tenemos nada.

Todo lo que pensamos que poseemos no es más que una ilusión. Somos dueños de infinidad de cosas, tanto materiales como inmateriales. Poseemos muchos objetos en el mundo de lo material, y cuando contemplamos nuestra conciencia también tenemos una gran cantidad de credos, conceptos, ideas, culpa, vergüenza, orgullo y presunción. Pero, en realidad, ninguna de estas posesiones existe en el reino de la pureza primordial. Solo tienen vida en el reino de la falsa ilusión, en el reino de la mente egoica y la conciencia samsárica. No obstante, eso no significa que debamos tirarlo todo por la ventana o que no debamos representar ningún papel. Evidentemente, representamos muchos papeles —el de hombre, mujer, profesor, alumno, hijo, padre...—, necesarios para que la conciencia mantenga esta increíble forma llamada vida, llamada encarnación —no necesariamente reencarnación, sino encarnación.

De modo que hay una conciencia en todos nosotros que no es nadie. No es americana, ni europea, ni tibetana, ni china. Va más allá de los papeles y los personajes que representamos a lo largo de nuestra existencia y en los que consiste el ego, su vida y su energía. Nuestro cuerpo puede ser masculino o femenino, pero nuestra conciencia no es ni una cosa ni la otra. Eso no significa proponer una dualidad entre el cuerpo y la mente, sino afirmar que existe una diferencia entre lo que somos en esencia y el papel que representamos en este mundo. A veces interpretamos el papel de un hombre o el de una mujer, el de maestro o el de alumno; cada día adoptamos papeles diferentes.

Cuando representamos estos papeles, nos encontramos, en su mayor parte, completamente inmersos en la propia forma que estamos asumiendo en esta efímera, fugaz, maravillosa y exquisita encarnación. Pero cuando meditamos abrimos el corazón. Dejamos a un lado todos los credos, nuestras suposiciones, nuestros prejuicios y también nuestras nociones de la realidad. Dejamos a un lado toda nuestra creación mental y, sin necesidad de ir a ningún lado, sin hacer nada, ocurre el milagro. El milagro es que tenemos contacto directo con esa dimensión de lo que somos, la conciencia de la que Buda hablaba, la ilimitada e informe conciencia que no es nadie y, a pesar de ello, lo es todo. Es la experiencia de que somos, en realidad, uno con todo lo demás. Somos uno con el cielo y con la Tierra.

Es difícil describir esta conciencia, la conciencia previa a convertirnos en alguien, a volvernos finitos. No se trata de algo material, sino de una verdad en la que posiblemente resulte complicado creer y confiar. Lo más cercano a ella, que podríamos considerar una evidencia científica, es la presencia de un recién nacido. Cuando contemplamos el rostro de un recién nacido, ¿qué vemos? Pura inocencia. Los hospitales suelen tener una habitación con una ventana en la que duermen los bebés. Casi siempre hay allí un grupo de personas, viejos y jóvenes, mirándolos fijamente. Esas personas, por el mero hecho de contemplar la perfección de los recién nacidos, están experimentado la iluminación repentina. Se olvidan de quiénes son. En ese momento, ninguna de ellas tiene problemas, odia a nadie o sabe quién es. Ninguna recuerda cuánto dinero tiene en el banco, quién es su enemigo y quién su amigo. Todo el mundo se queda mirando a los bebés hasta que alguien les dice que se marchen.

Hay muchas formas de experimentar un un despertar repentino a esta extraordinaria y eterna dimensión que hay en nuestro interior. A veces ocurre con algo sencillo. Pero la razón de que la gente se sienta atraída hacia esta calma inexpresable, la maravilla de la presencia de un recién nacido, es su inocencia. Todos nos sentimos atraídos y realmente inspirados por esa inocencia. ¿Vemos algún juicio de valor en ella? ¿Nos está juzgando? No, esa inocencia no nos juzga. Ya no se tiene una noción del niño como europeo o tibetano, o como blanco o negro. No hay conceptos, solo conciencia pura, inocencia pura.

De modo que en cada uno de nosotros existe esa naturaleza pura y auténtica en cuya presencia no somos nadie. No somos finitos. Ya no estamos atados por todas estas cadenas, cadenas de esperanza y de miedo. Carecemos completamente de miedo, y somos amorosos y compasivos sin ninguna causa ni condición. Esa es la verdad que Buda y los sabios maestros de muchas tradiciones nos han mostrado. Ese es realmente el objetivo de nuestro viaje, y ese objetivo se puede hacer realidad incluso en este preciso instante.

(Extracto del primer capítulo de La Magia de la Conciencia)

Fuente: Anam Thubten. La Magia de la Conciencia (Editorial Sirio, 2013)

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La Atención Liberadora - Consuelo Martín

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 La atención liberadora

 Si queremos saber qué es la Realidad, qué es la Vida y de qué estamos hechos nosotros, para actuar en ella, tenemos que saber que la Realidad está hecha de conciencia que es el acto de darnos cuenta. Aquello por lo que nos damos cuenta es el trasfondo de que está hecha la Realidad.

Nos acostumbramos a pensar que la Realidad es algo que está fuera de nosotros, un objeto externo. Pero lo que crea ese objeto, lo que lo construye, es el acto de darse cuenta.

  En nuestra conciencia de vigilia nos parece que lo real es lo que se proyecta en la vida y el "darse cuenta" es algo que sin saber como, refleja la realidad, algo que se nos escapa. Es todo lo contrario. La Conciencia es la realidad que se manifiesta fuera en mil situaciones y formas a las que llamamos nuestra vida. El que hagamos esta inversión tiene enormes consecuencias en nuestra existencia. Es un error que nos hace vivir de una manera equivocada.

Si siento que vivo más intensamente, que mi vida tiene más realidad, más autenticidad, pienso que la causa es algo de fuera. Algo atrae mi atención, me hace estar más consciente y considero a ese algo causa de la felicidad que siento; pero si me noto más vivo, mejor, es porque he intensificado mi conciencia y no porque ese objeto que tengo delante sea verde o rojo, o porque esa persona sea simpática o no lo sea. He creado una condición en mi mente. He condicionado mi estado interno de mantenerme despierto, alerta, a una cosa o situación externa que me produce satisfacción. Lo que me interesa me hace sentir muy bien. Lo que no me interesa, no pongo atención en ello. Pero me parece que no es interesante por una idea en mi mente. La vida entera es interesante si nos damos cuenta de que es la conciencia, si la vemos de dentro a fuera. Pero como la vemos al revés condicionamos nuestros estados internos a las realidades exteriores y creamos las condiciones de acuerdo con ideas que tenemos en nuestra mente.

  La verdad funciona de otra manera. Cuando descubrimos la verdad, no nos condiciona; la verdad nos libera, nos abre por dentro. Amplía nuestra conciencia.

Cuando una persona, cosa, o situación nos interesa, se intensifica nuestra conciencia, pero no se amplía. La he limitado. La consecuencia de esto es que me he atado a eso, que no soy libre.

Al descubrir los verdaderos valores, los que son expresión de la conciencia profunda, los diferenciamos de los otros, los que son cualidades cambiantes. Y con independencia de ellos sentir‚ que soy fuerza, amor, belleza, armonía; a pesar de mi debilidad, de mi estatura, de mi falta de dinero, etc...

Con la atención en la totalidad esos valores absolutos se van expresando porque lo que hace que se limiten y condicionen es la atención particularizada a las representaciones externas de ellos. Estos valores que todos los seres humanos intuimos en el silencio, son los verdaderos móviles para que despierte nuestra atención.

  La ampliación de la conciencia, la atención auténtica es todo lo contrario a la concentración: se produce de una manera espontánea y natural, en el silencio y la quietud de la mente. Todo lo verdadero es espontáneo y sencillo. Lo originario, que es lo verdadero, lo que está en lo profundo de la conciencia es siempre natural y sencillo.

Si la atención es justo ese darse cuenta, ese ampliar la conciencia, ¿Cuándo ampliamos la conciencia? Cuando intuimos que somos amor, belleza... La verdadera atención se produce de esta manera: descubro una verdad, cuando me intereso por ella, y cuando estoy pendiente de esa verdad porque intuyo que es esencial, entonces mi conciencia se amplía. No tengo que hacer nada más. Intuyo que soy amor, que no depende de las condiciones, que el amor es libre de todo condicionamiento y la conciencia se amplía en esta verdad.

Así voy abarcando más y más, descubriendo las verdades y manteniendo mi atención en darme cuenta de ellas, porque descubro que me interesan profundamente, porque las amo.

  No es así como funcionamos. En el momento en que nos sucede algo desagradable ponemos en ello nuestra atención, nos desesperamos y sufrimos, pero cuando pasa un poco de tiempo, o mucho, eso se olvida y nuestra atención es cogida por otro suceso, desapareciendo esa desesperación. El cambio de nuestra atención cambia nuestros estados afectivos y emocionales. Aquí podemos investigar qué es lo que hacemos con la realidad: estamos dando realidad a aquello en lo que ponemos o concentramos nuestra atención.

Seamos pues inteligentes y no demos realidad absoluta a ninguna cosa, ya que todas son relativas y cambiantes. Demos sólo realidad a esa atención que viene del fondo, a esa Presencia interna y dejemos que, en esa atención, en esa conciencia, se vayan manifestando y expresando todas las cosas que sirven para hacernos aprender. Todo lo que sucede nunca es casual. Absolutamente todos los acontecimientos son expresión de la Inteligencia, todos son expresión del movimiento de la Inteligencia, los más desagradables, los que creemos que no nos corresponden, todos.

 La primera manifestación: Ser, Conciencia, Plenitud.

Al principio parece que el silencio es un vacío, donde no hay nada, pero si persistimos, poco a poco ese silencio lo percibimos como pleno, lleno precisamente de esos valores que tanto anhelamos y necesitamos en nuestra vida. Son la expresión espontánea de nuestra verdadera naturaleza.   Cuando entramos en nuestro interior, en el silencio, sentimos esa paz que tan inútilmente hemos buscado fuera, ese amor, esa belleza, esa armonía, esa justicia, cuya búsqueda exterior tanto dolor y frustración ha ocasionado.

Allí encontramos el equilibrio, la justicia, la paz, la bondad, la sinceridad auténtica, es decir, todas las cualidades que se derivan de la manifestación primera de lo Absoluto, son la primera expresión de la Trinidad que en la tradición hindú es Sat-Chit-Ananda: Sat (esencia-existencia), Chit(conciencia), Ananda (felicidad-plenitud).

En esta tríada, que se ve en todas las manifestaciones, primero es el creador y esa primera manifestación de la Trinidad está en el fondo de nuestra conciencia, de allí surgen todos los valores de fuerza, seguridad, energía, etc..., que tanto necesitamos. Y ahí es donde hay que buscarlos para luego poder expresarlos en nuestra existencia cotidiana. En el exterior, sólo hallaremos sus indicios entre sombras.

  Lo externo nos lo despierta, pero lo despierta dentro de nosotros. Es por eso por lo que no podemos encontrarlos fuera.

El silencio es creador porque allí es donde encontramos la fuerza del Creador de lo que es, la potencia de ser. Cuando lo vivimos así, todas las inseguridades, todos los miedos, todas las debilidades desaparecen ante nuestra verdadera seguridad interna, ante nuestra potencia de lo que somos. Si somos capaces de centrar nuestra mente, de no dispersarnos en las formas y en los sentimientos externos y entramos en lo profundo de nosotros, quedándonos allí tranquilamente, encontramos que somos por encima de todo, no es que seamos esto o aquello que nos falta, sino que sencillamente somos. A pesar de estar enfermo, soy. A pesar de que me han insultado, soy. A pesar de todas mis carencias externas, soy.

Cuando descubro que soy esa felicidad, dejo de depender de que las circunstancias sean de una o de otra manera y empiezo a vivir la alegría de saberme felicidad pase lo que pase externamente. Y el camino para llegar a ello es sencillamente saltar las representaciones mentales, las ambiciones, las angustias, los miedos, los deseos, la avidez de los sentidos, y dejarse caer en ese silencio profundo de la conciencia para constatar que lo que en principio parecía un vacío, se va llenando de lo real, que está pleno de felicidad y de amor, que vienen a ser lo mismo. Amor y felicidad son idénticos.

 Lo que valoro y lo que soy.

Cuando nos encontramos en un estado de desorden, lo primero que deberíamos hacer es adentrarnos en nosotros mismos, hacer unos momentos de silencio y empezar a descubrir lo que realmente hay en nuestro interior. Descubrir los valores. Entonces la meditación se hará muy sencilla, movida por esos valores.

Alguien podría decir que no tiene esa demanda, esa necesidad de investigar, pero ¿no la tiene realmente? Se puede mirar despacio, para descubrir si se tiene o no esa demanda de valores. Empecemos por ver qué es lo que me mueve en la vida cotidiana. Si lo que quiero es estar tranquilo, que me quieran, tener dinero, una casa nueva, viajar, que me valoren, que me respeten, da lo mismo... Todos los deseos, los que me parecen buenos o los que me parecen menos buenos o malos provienen del mismo origen; de esa necesidad de los valores, de esa necesidad de la manifestación de lo Real en nosotros. Vienen del anhelo de fuerza, de potencia de ser, de amor y de claridad de la Inteligencia.

  Pero es necesario descubrir en nosotros la potencia de ser para que desaparezca la sed del deseo. Es entonces cuando surge la demanda de la meditación, porque ese deseo de triunfo, de ser poderoso, de tener cosas, no es más que la expresión externa del anhelo de ser, de ser de Verdad.

Si cuando me encuentro ante el escaparate de una tienda, investigo el origen de mi deseo por lo que he visto a la venta, comprobaré que detrás de ese deseo hay un anhelo de algo mayor, que en este caso podría ser de belleza. Si me quedo contemplando la Belleza, comprobaré que está en mí y que, por ignorancia, el anhelo de ella ha creado mi deseo. Todos los valores están ahí, en lo profundo de la conciencia. Contemplo la Belleza y soy Belleza. Contemplo el Amor y soy Amor, contemplo el Poder, la Fuerza, y soy Poder y Fuerza.

Y contemplando voy penetrando en lo profundo, porque es el hilo conductor que me lleva por la Belleza, la Fuerza, el Poder, hacia la conciencia profunda que soy.

 Todo esto se encuentra después de uno o mil intentos, no se sabe cuándo, pero hay un momento en el que algo, como una gracia, hace su aparición y sucede lo que tantas veces hemos estado intentando y no hemos alcanzado. Y este descubrimiento compensa con creces el tiempo invertido en intentarlo.

Queríamos tener una vida maravillosa y no nos damos cuenta de que lo que anhelamos está ya en la conciencia. Queremos cambiar la vida por fuera sin darnos cuenta de que eso no es posible.

Esto es tan abstracto que nuestra mente no se lo puede creer. Solamente vivenciando el silencio llegamos a descubrir lo divino, lo sagrado, la realidad absoluta que somos. Estoy aquí y ahora, pero ¿qué es lo que realmente soy? No soy estos pensamientos cambiantes que pasan por mi mente y que no sé de donde vienen. No soy estas sensaciones de mi cuerpo que aparecen y desaparecen. No soy esos sentimientos, estas emociones, sentirme bien o sentirme mal, que son pasajeros. ¿Dónde está lo permanente en mí?

Si me quedo en el "darme cuenta", el silencio cobrará vida para mí, será algo creativo, que me llevará a lo que realmente soy, aquello desconocido que está por descubrir.

   ¿Con que me identifico?

Toda idea a la que me aferro es un deseo que quiere realizarse. Una parte grande o pequeña de mi identidad ha quedado retenida allí. En toda identificación o apego, voy perdiendo algo de mí mismo.

  La realidad está en mi identidad, sin darme cuenta me esclavizo poniéndola en ideas en situaciones, en personas. Al hacer silencio deshago por comprensión esas identificaciones, suelto lo que había retenido y al soltar me libero a mí mismo, vivo mi verdadero ser sin límites.

Lo que allí puse de mi propia identidad real, ese apego, ha dado un aparente valor a todo aquello. Pero cuando recupero mi identidad mediante un acto de "recogimiento interior", como se ha llamado en nuestra tradición, compruebo que era un valor reflejado.

El acallar los ruidos del pensamiento, el vaciarme de ideas limitativas, es simultáneo con la plenitud del ser que va dando sentido a todo lo que hago.

  Quién no ha conectado en su interior con esa plenitud, la busca todo el tiempo donde no está. No puede dejar de buscarla. Un ser humano, podríamos decir que es eso: un buscador de plenitud. La experiencia del que busca la felicidad por un camino equivocado es una experiencia frustrante.   Al buscar amor se produce desamor, al buscar paz se produce conflicto, al buscar alegría, tristeza y depresión. Si hemos comprendido cómo es el proceso de la búsqueda, o del deseo; renunciaremos, sin esfuerzo de voluntad, a una experiencia limitada a cambio de la plenitud. Renunciaremos a una parte por el todo.

  La observación paciente y continua va poniendo de manifiesto lo que verdaderamente sucede en la ambición, la búsqueda y el deseo. Cuando aparece un deseo, tengo que observar qué lo impulsa, qué le da fuerza.   Puede ser que sienta que me falta amor, paz, energía, etc... y creo obtenerlo al conseguir algo determinado.

Lo que importa es qué es lo que impulsa mi deseo, porque si lo descubro podré seguir una investigación que me sacará de lo ilusorio del vivir condicionado y me conducirá a lo real.

  Muchas veces estamos divididos: deseo por un lado ir a divertirme y por otro, quiero ponerme a meditar. Si observo cuidadosamente lo que sucede, si empiezo a investigar en mí mismo, puedo hacer una unidad de esa dualidad. Ya que la conciencia es una, debo poder unificar las dos opciones contrarias en un sólo acto.

  Mirando sin división mis deseos veo que lo que me empuja a irme a divertir, o a cualquier otra cosa y lo que me empuja a meditar o practicar alguna técnica para realizarme es lo mismo: mi anhelo de plenitud. Cuando descubra que en el silencio de mi conciencia profunda está siempre esa plenitud que anhelo, cambiar el rumbo de mis pasos y los deseos perderán interés para mí.

 Voy comprendiendo a partir de aquí que no tengo que renunciar a ningún deseo para quedarme en silencio, en el silencio de la meditación. Si dejo de satisfacer un deseo para meditar, no he comprendido nada. Y estará creando un conflicto en mi interior que impedirá la aparición del silencio. Un conflicto produce perdida de energía. Y al no tener energía no puedo abrirme a la energía profunda que soy.

 

Todo lo que deseo, lo deseo porque anhelo la paz o la belleza, la alegría o el amor, que son la expresión natural del ser, que son mi única naturaleza.

¿Por qué no ir directamente hacia esa plenitud del amor o la belleza, o la fuerza o la alegría que intuyo o que ya estoy descubriendo en el silencio interior?

 

(Fragmento de: EL SILENCIO CREADOR. Consuelo Martín)

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El deseo sagrado de existir - Anam Thubten

4797545074?profile=RESIZE_930xhttps://www.nodualidad.info/textos/el-deseo-sagrado-de-existir.html

 

 Cuando las personas tienen una crisis existencial o cuando hacen una reflexión profunda, comienzan a hacerse preguntas que las personas normales no se hacen, como: "¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué hay un universo en primer lugar? ¿Por qué existe todo?

La mayoría de las veces, no entendemos por qué estamos aquí o por qué nacimos en primer lugar o por qué han ocurrido todos los acontecimientos que han tenido lugar en nuestras vidas desde que nacimos. Siempre existe este gran misterio desconocido que parece ser el fundamento de nuestra existencia.

Por supuesto, a veces podemos usar nuestra mente pensante para analizar e intentar averiguar por qué sucedió algo, por qué estamos aquí y qué ocurrirá mañana. Podemos entender las causas y condiciones hasta cierto punto, pero siempre existe el gran misterio. Podemos llamar a este desconocido, a este gran misterio, karma.

Podemos decir que todo es nuestro propio karma. Sin embargo, nunca podemos entender el karma. Es por eso que muchos de los antiguos filósofos orientales dijeron: "No analices el karma porque nunca podemos entenderlo completamente".

La idea del karma es que nunca entenderemos completamente el misterio de nuestra existencia. A veces esperamos que haya una explicación clara para todo y que haya un remedio, una solución para todos nuestros problemas, especialmente para el gran problema, que es nuestra mortalidad. Por supuesto, nuestro deseo es vivir una larga vida o tal vez incluso vivir para siempre. Vivir para siempre es completamente imposible, pero hay muchas personas que tienen este deseo de vez en cuando. La cuestión es que estamos aquí, y no hay nada que podamos hacer al respecto. Es demasiado tarde para cambiar de opinión. Bienvenidos a este planeta. Estamos completamente aquí, y hasta ahora no hay ninguna estrategia de salida. Así que podríamos disfrutar de este mundo lo mejor que podamos.

Parece que hay algún tipo de deseo cósmico que quiere existir. No el deseo como un deseo instintivo, sino el deseo como una fuerza, una fuerza casi eterna. Como decían los antiguos sabios, el universo no tiene principio ni fin. Esta es una teoría sorprendente: que el universo no tiene principio ni fin y que existe una fuerza eterna, este deseo eterno que quiere existir. De ese deseo eterno, todo surge, desde la realidad más pequeña hasta la más infinita, incluida la mota de polvo en un cojín. A lo largo del universo, todo viene a la existencia a través de este deseo eterno. El deseo eterno en sí mismo es sagrado. No es impuro. No es simple. Todos llegamos a ser, a existir, a través de esa fuerza. Entonces, desde ese punto de vista, nacemos de lo sagrado. No por el pecado original, sino por lo sagrado original.

No hay nada de malo en tener el deseo de existir. Cuando miramos a nuestro alrededor, vemos que todo tiene este deseo de existir. Los árboles, las flores, las montañas, todos lo tienen. Podemos ver ese deseo de existir en nosotros mismos. A veces es muy racional, y a veces es muy irracional. Cuando estamos enfermos, queremos vivir mucho tiempo. No por razones egoístas. Queremos vivir para estar con nuestros seres queridos. Queremos ayudarlos, y ese deseo es racional y heroico. A veces nuestro deseo de vivir y de existir es solo puro instinto. No hay lógica detrás de esto. Al final, solo tenemos que dejar todo en manos de este gran misterio que deberíamos llamar karma. Eso es una buena noticia, ¿no? Recuerda, los grandes maestros de la antigüedad dijeron: "No analices tu karma". No tienes que resolverlo todo. Puedes dejar todo en manos del gran misterio, el gran desconocido.

Buda dijo que la raíz de todo el sufrimiento humano es el ansia (anhelo o deseo intenso). Habló acerca de tres tipos de ansia: el ansia de existir, el ansia del placer sensual y el ansia de no existir. Esta forma de arrojar luz sobre la raíz misma del sufrimiento humano es la menos abstracta y menos conceptual. Todos pueden relacionarse con la idea de ansia. Realmente podemos entender esta noción con nuestras mentes, nuestros cuerpos y nuestros huesos. El Buda dijo que todo el sufrimiento humano surge a través de estos tres deseos (ansias).

El primero es el ansia de la existencia. El ansia es más que un simple deseo instintivo. Recuerda que todos nuestros instintos, todos nuestros deseos, son buenos en sí mismos. El deseo del universo de existir es bueno en sí mismo. Abrázalo; hónralo sin tener ninguna culpa por ello. El deseo es natural. Pero el ansia es algo diferente. El ansia a veces es antinatural. Tu deseo de existir es natural. Es sin esfuerzo ni artificios. Lo que es natural suele ser sano. Sabes que hay un estado mental sano, y luego hay un estado mental malsano. Hay un instinto sano y un instinto malsano. Tu deseo de existir es totalmente sano porque es natural. Has nacido con ello.

El ansia parece ser poco saludable. Es más bien como un nivel de deseo neurótico. Es casi como una obsesión neurótica por existir, y esa ansia suele ir acompañada de mucho miedo e inseguridad. Es un miedo a la muerte, y a veces viene con violencia. Hay violencia en la lucha contra la realidad, la impermanencia y el cambio.

Tal vez hayas escuchado que muchos maestros Zen afirman que han trascendido la vida y la muerte. ¿Puedes realmente trascender la muerte? Depende de cómo entendamos lo que significa trascender la muerte. Desde una perspectiva, no podemos trascender la muerte; todos vamos a morir. Por otro lado, podemos trascender la muerte. En el momento en que somos capaces de atravesar y soltar nuestra ansia por la existencia, hemos trascendido la muerte. Entonces ya no hay más miedo a la muerte. Entonces hay aceptación total.

De esta ansia, de este tipo de obsesión neurótica con nuestra propia existencia, surgen muchas otras formas de ansia. El ansia por la seguridad, el éxito, el poder, el afecto, el reconocimiento, la certeza, la riqueza, etc. El ansia por la comodidad, el ansia por las circunstancias favorables. Vemos claramente que gran parte de nuestro sufrimiento proviene de estas ansias. En realidad, si observas tu consciencia en este momento, tal vez encuentres sufrimiento. ¿Encuentras sufrimiento? Esta es una indagación poderosa. Esta es la forma más poderosa de auto-indagación, la forma más poderosa de auto-reflexión. Esta es la razón por la que Buda dijo: "Uno debe indagar para comprender la raíz del sufrimiento". Nunca dijo que trasciendas el sufrimiento. Dijo que te des cuenta del sufrimiento y te abras paso hasta la raíz. Esta es una declaración muy sabia.

El deseo es natural para nosotros, pero el ansia es neurótica. El ansia es una forma de deseo que se vuelve neurótico. Es el deseo que ha perdido su calidad original, su calidad natural. Reconoce tu sufrimiento y también su raíz y luego aprende a soltarlo. A veces encontrarás un lugar dentro de ti donde no hay más ansia, donde ya es libre. Por eso meditamos. Cuando nuestras mentes y cuerpos están completamente serenos, sentimos que estamos en algún lugar dentro de nosotros mismos donde no hay más ansias ni más miedo. Este es el estado natural de nuestro ser. El estado natural de nuestro ser ya es libre de ansias.

Es hermoso que existamos. ¿Alguna vez has tenido un momento en el que simplemente estabas disfrutando de que existes? ¿Un momento en el que estabas tan sereno y simplemente disfrutabas de estar vivo? ¿Disfrutar de que estabas respirando, que podías oler, que podías sentir y saborear? En momentos como este, sentimos mucha alegría. Disfrutamos el hecho de que simplemente estamos vivos en este mismo momento, que existimos ahora mismo.

 

Reproducido de Embracing Each Moment: A Guide to the Awakened Life (Abrazar cada momento: una guía para la vida despierta), por Anam Thubten.

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Anam Thubten creció en el Tíbet y desde muy temprana edad comenzó a practicar la tradición Nyingma del budismo tibetano. Es el fundador y consejero espiritual de la Fundación Dharmata, y el autor de La magia de la conciencia y Sin yo no hay problemas.

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El mito de la iluminación-  Charlie Hayes

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El Mito de la Iluminación

Así que eres un buscador, ¿cierto? Buscas el Santo Grial... la felicidad absoluta permanente, la dicha de cientos y cientos de orgasmos, el fulgor de miles de soles, la Luz eterna, Brahman, la Consciencia de Dios... o cualquier otra etiqueta fantástica que te haga decir: ¡Ajá! ¡Iluminación! "Quiero ESO." Y te conviertes en un buscador.

Una nota aquí acerca de "ser un buscador:" ¿acaso crees que TÚ eliges imponerte a ti mismo la tortura de ser un buscador? ¡Piénsalo de nuevo! Surgió un pensamiento, apareció un libro, un Maharishi se presentó en la televisión y se veía tan encantador con su vestimenta blanca y rodeado de devotos que lo amaban... algo sucedió, y algo se apoderó de ti, y como lo dijo un sabio, “Tu cabeza se metió en la boca del tigre." Y cuando el tigre muerde la cabeza, nadie se entera. Pero si tú eres como yo solía ser, rezas para que el tigre te muerda y termine con tu sufrimiento. Porque, no nos engañemos, buscar a Dios o cualquier otra cosa ES sufrimiento puro.

Ahora tú (¡seamos honestos!) estás deseando que ESTE libro lo "Haga por Mí." ¿Verdad? Conozco el sentimiento... he estado ahí, lo he hecho, compré todas las camisetas (un montón, por cierto.) Tengo buenas noticias y malas noticias. La mala noticia es que NO existe un "estado personal" de iluminación que puedas alcanzar jamás.

La buena noticia es que NO existe un "estado personal" de iluminación que puedas alcanzar jamás. Entonces, puedes dejar de buscar, ¿o no?

Bueno, ¡quizás no! Conforme avances en esta pequeña guía para ir de lo irreal a lo real, podrás, con un poco de suerte, descubrir que todo el asunto es irrelevante, porque... ¡No hay ningún yo que pueda iluminarse! Y todo lo que hay ya ES lo Real.

Mira, la VERDADERA buena noticia es: todo lo que es (hay), es "iluminación" y tú ya eres eso. Lo único que pasa es que "TÚ" no puedes APROPIARTE de eso... porque ESO es la ausencia de ese que quiere apropiarse de Eso, que es la Naturaleza Real de Eso.

Entonces, ¿qué queda por hacer? Leer el libro, intenta buscar en las vías que se sugieren, y toma lo que puedas. Lo que después podrías descubrir es la Broma Cósmica: No hay nadie que necesite encontrar a Dios o a la Fuente, porque Aquel que está buscando YA ES la Fuente.

Escucha: Tú ERES lo que buscas. TÚ ERES la Unidad. La Paz Perfecta. En última instancia, ¡no hay ningún "yo" separado! Todo lo que es (hay), está Siendo – apareciendo como tú y como otros.

TÚ ERES "El Secreto Abierto," como Wei Wu Wei apodó a Esto.

Si eres, eres Ser.
Si no eres, eres Ser.
Las contradicciones aparecen. Ser es TODO.

Hay una idea sumamente popular en los círculos "espirituales" y es que los "Grandes Seres" o "Maestros Espirituales" son de alguna manera especiales, y que tienen poderes milagrosos otorgados a ellos a través de la "Gracia" o alguna otra tontería. Mira: NO hay GENTE iluminada. No hay ninguna "CARNE" iluminada. El organismo cuerpo-mente es una máquina. ¡No más especial que un pato o un árbol!

Cuando hay "Auto Realización," entonces no hay ninguna persona que posea eso. Sólo hay VIDA viviéndose a sí misma a través de miles de millones de objetos, algunos sintientes, otros no... en una maravillosa fantasmagoría, en un profundo y brillante despliegue de luz, color, sonido, silencio, movimiento, quietud... todo apareciendo frente a tus ojos en una impresionante saturación de estímulos que aparentemente enmascaran la naturaleza de ensueño ilusoria de toda la obra.

Todo es el Juego de la Consciencia.

¿Increíble? Sí. Como creencia, estas palabras son inútiles. Mira hacia lo que las palabras apuntan y podrías ver claramente lo que es Real... y lo que no lo es.

Para quien la realización ha surgido y madurado, todo es posible; cualquier cosa puede surgir en la Vitalidad del momento presente del ser atemporal, y desaparecer.

Un mito popular:

Los seres iluminados nunca se enojan.

La realidad: El organismo cuerpo-mente tiene su función en la Totalidad de todo lo que es. Esto incluye la "programación," por así decirlo.... el ADN esencial y el condicionamiento subsecuente... y si aparece el estímulo apropiado, la respuesta puede ser la ira o cualquier otra emoción. Así que sería bueno olvidar la idea de que jamás va a surgir la ira. Lo HACE... pero para nadie. (¡Esto tendrá más sentido después!)

Esta imagen idealizada de un Maestro perfecto vestido de blanco, sonriendo beatíficamente a su "rebaño" puede ser fácilmente disipada con un poco de imaginación: Imagina que eres capaz de seguir a uno de esos tíos hora tras hora. Tarde o temprano él tendrá que comer, dormir, y hacer algunas visitas al baño. ¡Garantizado! Entonces, podrás ver a través de la farsa y darte cuenta, "¡Hey, él es igual que yo!" ¡El acto del Gurú es todo un show! Y nos mantiene embelesados, y aparentemente "separados" del Gran Maestro Gurú que parece ser MUCHO más santo de lo que somos nosotros.

Luego está el mito siempre popular de "Algún día". Este sí te lo sabes ¿verdad? "Algún día realizaré mi verdadera naturaleza. Un seminario más, un libro más (¡Tal vez ESTE!) o un satsang más... un retiro más y ENTONCES, 'Lo lograré'... pescaré ESO, ¡que es tan escurridizo! Algún día."

Míralo: ¿No te has dado cuenta de que ¡ALGÚN DÍA NUNCA LLEGA!? ¿Dónde está el futuro ahora mismo, aquí mismo? ¿Qué es ese futuro? Sin el lenguaje, ¿acaso HAY algo como eso? Detente y mira. Tu vida... tu vitalidad... ¿sucede algún día? ¿O ahora? Echa un vistazo... no pienses en ello, sólo siéntate en tu propia vitalidad y observa.

¿Dónde está algún día?

Ausente.

Sin embargo, el mito persiste en la historia mental, imaginando que es "real," que "yo" lo "Alcanzaré" "Algún día."

Ve a través de esto. Después considera la posibilidad de que el Yo que buscas se alcanza aquí y ahora. En este momento presente, la vida ES. Esa eseidad, ese experimentar, ES lo que eres. Este libro proporciona indicadores o punteros hacia el ver natural de esto por ti mismo. No los pases por alto... ÚSALOS realmente para que comprendas que ya eres libre, íntegro, completo... tú eres la esencia del amor y la felicidad, conectado naturalmente a todo lo que es... porque tú ERES todo lo que es (hay). Entiende esto, detente y ENTIENDE esto realmente, ahora:

El Sufrimiento Psicológico es Opcional.
El Sufrimiento Psicológico es Irreal.
El Sufrimiento Psicológico NO existe, en Realidad.
Deja que el sufrimiento termine aquí y ahora.

Fuente: Charlie Hayes. La Paz Perfecta (Traducido)

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Meditación: el arte de descansar - Anam Thubten

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Traducido con Amor desde...https://www.shambhala.com

 

Es muy bueno preguntar de vez en cuando: "¿Qué estoy buscando?" Esta es una pregunta muy poderosa. Podemos sorprendernos cuando descubrimos lo que hemos estado haciendo. A menudo descubrimos que hemos estado persiguiendo ilusiones. A veces son bellas ilusiones, como la ilusión de la iluminación y la transformación espiritual. Sin embargo, mientras permitamos que nuestra mente persiga tales ilusiones, no hay una verdadera liberación. Hay experiencias espirituales, pero no hay verdadera liberación. Es muy fácil tener altibajos espirituales. A veces son muy agradables, como disfrutar de una buena copa de vino. Cuando nos deprimimos, a veces nos gusta beber vino o, a veces, nos levantamos a la una o las dos de la mañana y nos rellenamos con helado. Tener altibajos espirituales es un poco así. Es solo una técnica antidepresiva, anti conflicto, que realmente no corta la raíz del sufrimiento en el sentido último. Así que tenemos que asegurarnos de que lo que estamos buscando no sea solo otra hermosa ilusión. Hay muchas ilusiones. La vida es manejada por ilusiones, lo creas o no.

Una vez Buda dijo: "Estoy más allá de ir y venir". Esta fue la enseñanza más profunda que jamás dio. Lo que quiso decir es que todo es una ilusión. Esa es la verdad si nuestra mente puede digerir eso como verdad o no. Incluso el mismo Buda es una ilusión. Del mismo modo, cuando observamos nuestra conciencia, vemos que nuestra mente siempre nos cuenta todo tipo de historias. Todo lo que creemos que es realidad no es más que historias. “Nací en 1950 o 1960. Fui a tal o cual universidad. Me casé. Me divorcié. Yo tuve hijos Hice esto y aquello. Me reuní con un gran maestro hace dos años y encontré el camino hacia la liberación ". Es toda una historia, toda una ilusión, imaginación, ficción. La verdad es que no pasa nada. Por lo tanto, debemos asegurarnos de que esto, la mente ecoica, no solo persiga ilusiones nuevamente.

Es posible que haya notado que tenemos una tremenda sensación de miedo y resistencia cuando creemos que estamos perdiendo algo. Siempre perdemos en nuestras vidas. Perdemos a nuestros seres queridos. Perdemos nuestros trabajos. A veces perdemos el amor de otras personas y otras perdemos nuestras fantasías. Estamos constantemente perdiendo. Finalmente, también perdemos este cuerpo. Perdemos todo este universo cuando perdemos este cuerpo. Esto se llama "muerte". Ya sea que lo aceptemos o no, la verdad es que tarde o temprano perderemos todo cuando muramos sin ninguna opción. No importa cuán bellas sean nuestras ilusiones, todas son ilusiones.

La hermosa ilusión que se está desarrollando en este momento pronto se perderá. Ni siquiera hay una sola ilusión a la que podamos aferrarnos para siempre. Vamos a perder todo tarde o temprano. La sensación de que durará es solo nuestra mente contándonos historias. Las ilusiones son irreales. Las ilusiones son proyecciones mentales. No tienen ninguna realidad concreta o inherente. Cuando miramos, vemos que la mente egoica siempre perpetúa su tendencia a buscar ilusiones, todo tipo de ilusiones. 

La verdadera realización es saber que todo es una ilusión. Sin tener esa realización no hay libertad. Por lo tanto, el objetivo del verdadero camino espiritual es lograr esa realización en nuestra mente y luego vivir cada momento en esa realización. El objetivo no es solo tener esa realización periódicamente sino vivir en esa realización como una forma de vida; durmiendo en esa realización, comiendo en esa realización, dándose una ducha en esa realización y, a veces, luchando también en esa realización. Eso también está bien siempre y cuando todo esté sucediendo en el contexto de esa realización. No siempre tenemos una hermosa sonrisa en nuestra cara y bailamos todo el tiempo cuando vivimos en una realización tan verdadera. Todavía tenemos que participar en la realidad del día a día.

La realización es el corazón del despertar interno. Sin eso no hay libertad. No hay liberación. A pesar de que pensamos que nos estamos transformando y que estamos llegando a alguna parte, en realidad solo estamos teniendo otro alto espiritual, otra ilusión espiritual. La verdad es que ninguna transformación ocurre sin esta realización. Entonces, la verdadera pregunta es ¿cómo podemos darnos cuenta de la verdad? ¿Cómo podemos darnos cuenta de que todo no es más que ilusiones, especialmente cuando sentimos que nuestro sufrimiento es muy real? ¿Cómo podemos darnos cuenta de que todas las negatividades y condiciones no deseadas como la enfermedad son simplemente ilusiones? Tampoco siempre es fácil darse cuenta de que todo es una ilusión cuando la estamos pasando bien.

A veces, después de meditar, tenemos una idea de esta verdad de que todo es una ilusión. Pero cuando nos levantamos de nuestro cojín y comenzamos a lidiar con la vida cotidiana, es muy fácil perder esa comprensión. A veces, esta mente egoica tiene una tendencia a trabajar muy duro tratando de llegar a algún lado, tratando de darse cuenta de la verdad en este momento. Suena muy bien, especialmente porque he estado diciendo que esta realización es la fuente de la libertad. El ego nos dirá: “Esto es bueno, voy a ir tras la realización espiritual. Voy a hacer todo lo posible para obtener eso como una recompensa espiritual ". El ego nos dirá que busquemos más conocimiento, más conocimiento esotérico, más entrenamiento y más complejidad espiritual. El ego nos dirá que cuanto más complicada es la información espiritual y cuanto más difíciles son las técnicas, más profundas son. El ego nos dice que cuanto más difícil sea, mejor será. Mientras más tonterías, más sagrado es. Y, por lo tanto, nuestro ego a veces se vuelve adicto al trabajo, tratando de descubrir varios métodos de entrenamiento espiritual y recopilando toda esta información conceptual. Luego piensa: “Oh, realmente estoy llegando a algún lado ahora porque estoy trabajando duro." Pero la verdad es que nunca funciona de esa manera. A veces, estas complejidades y disciplinas espirituales pueden ser un obstáculo, lo que impide que nuestra conciencia, tratando de descubrir varios métodos de entrenamiento espiritual y recolectando toda esta información conceptual, se dé cuenta de lo que ya está allí. 

El místico indio Kabir descubrió estos juegos del ego hace mucho tiempo. Señaló estas peligrosas trampas a quienes practicaban varias disciplinas espirituales. Él dijo en uno de sus poemas: "El practicante espiritual a menudo cambia el color de su ropa mientras su mente permanece gris y sin amor".

Entonces, nos gustaría hacer la pregunta: "¿Cuál es el camino perfecto para el despertar?" Por supuesto, no hay un "camino perfecto" o no hay un "único camino" hacia el camino del despertar. Siempre me gusta recordar la imagen de Buda Shakyamuni sentado durante seis años. Esto lo llevó al despertar. Por lo tanto, a veces lo mejor que podemos hacer es simplemente descansar y relajarnos. El ego puede decirnos: “Eso es demasiado simple. La espiritualidad no puede ser simplemente relajarse. Debe haber algo más que eso. Pero en realidad, en última instancia, se trata de relajarse. Por lo tanto, muchos maestros definen la meditación como el arte de descansar o el arte de relajarse.

Cuando nos relajamos por completo, vemos que todos nuestros pensamientos comienzan a disiparse. La mente egoica comienza a disolverse automáticamente. La mente egoica es muy poderosa y si tratamos de deshacernos de ella, realmente no funciona. Pero cuando nos sentamos y nos relajamos, se disuelve sin hacer nada.

De alguna manera tenemos la idea de que el ego es el alborotador. Debido a que hemos estado criticando y atacando al ego todos estos años, creemos que tenemos que luchar contra él, resistirlo y trascenderlo. La verdad es que cuanto más intentamos trascender el ego, más fuerte se vuelve. Es como cuando le dices a alguien que no piense en un mono. Terminan teniendo que pensar en un mono. Por lo tanto, a veces es bueno dejar todo el esfuerzo de tratar de conquistar y deshacerse del ego y simplemente descansar. Es muy simple: Todos saben descansar.

Este tipo de mensaje no es realmente un mensaje nuevo. Es un mensaje muy antiguo, un mensaje antiguo. El mensaje es que, si solo descansamos en este estado natural de conciencia, en este momento muy presente, entonces esta conciencia, la mente iluminada, a menudo se manifiesta espontáneamente.  La belleza de esto es que no requiere ninguna metodología especial o capacitación especial. A menudo sucede cuando menos lo esperamos. El descanso interior es el terreno sagrado en el que nos encontramos con la luz de la iluminación. Este conocimiento es inherente a todos nosotros. El camino hacia la iluminación es completamente simple, aunque puede no ser siempre fácil. Así que no hay excusas verdaderas para que no estemos listos para experimentar esta mente. Toda excusa es totalmente inválida y simplemente un ejemplo de la resistencia del ego. 

La meditación consiste en descansar por completo. No solo descansando físicamente, sino descansando completamente. El descanso completo incluye dejar ir todas las formas de esfuerzo mental. La mente siempre está ocupada haciendo algo. La mente tiene un trabajo muy grande que hacer. Tiene que sostener el universo. Tiene que sostener la existencia, porque si nuestra mente se derrumba, entonces no hay universo. Tal como el Buda dice: “Nada es real.  No hay sufrimiento No hay prisión ". No hay nada allí cuando la mente deja de mantener esta realidad virtual. No hay universo. Es como andar en bicicleta. Cuando andas en bicicleta tienes que seguir pedaleando constantemente. Si hace una pausa y deja de pedalear, la bicicleta no corre por sí sola. Simplemente se cae. Del mismo modo, mientras no creamos en este mundo imaginario, esta realidad imaginaria, entonces simplemente se derrumba. Se derrumba porque no hay nadie allí trabajando constantemente para perpetuarlo. Debido a esto, la mente siente que tiene una gran responsabilidad. Siente que tiene que construir y perpetuar constantemente este mundo de ilusiones. Entonces descansar significa hacer una pausa, hacer una pausa para trabajar muy duro, hacer una pausa para construir continuamente este mundo de ilusiones, el mundo dualista, este mundo que se basa en la separación entre uno mismo y el otro, usted y yo, bueno y malo. 

Cuando eliminas por completo la mente egoica, el creador de este mundo ilusorio, entonces la comprensión ya está ahí y la verdad se realiza automáticamente. Por lo tanto, el corazón de la práctica de la meditación es relajarse y descansar.

Creemos que sabemos descansar. Sin embargo, cuando meditamos descubrimos que la mente tiene una tendencia a trabajar constantemente, a esforzarse constantemente y a intentar controlar constantemente la realidad. La mente no es completamente pacífica y relajada. Encontramos diferentes capas de esfuerzo mental. Es sorprendente notar cuando nos sentamos. Al principio pensamos: "Oh, mi mente es completamente serena y pacífica". Pero si seguimos prestando atención a nuestra conciencia, vemos que hay un esfuerzo muy sutil. Este es el esfuerzo de la mente, tratando de tener control sobre la realidad. Quizás la mente está buscando la iluminación. Quizás la mente está tratando de trascender el ego. O podríamos pensar: “No me gusta lo que estoy experimentando en este momento. Hay dolor en mis articulaciones. Tal vez la mente lo está intentando...lo que sea. Termina la sesión de meditación. La mente siempre está inventando historias. Siempre está escribiendo este guion cósmico. Por lo tanto, la idea de descansar completamente implica dejar ir todo esto. Deje ir todo pensamiento. Deje ir todo el esfuerzo de la mente y esté completamente en ese estado natural de su mente, la verdad, el "que es", y luego la comprensión ya está allí.

A veces es muy hermoso sentarse.  Podemos sentarnos por veinte minutos, por cuarenta minutos, por una hora o por unas pocas horas. La meditación sentada implica mantener la boca cerrada del chisme, la charla ociosa y la oración. La oración a veces puede ser solo otro ruido mental o una expresión de fe ciega y sistemas de creencias rígidos. Debido a que la oración a menudo se ha utilizado en tradiciones religiosas dualistas y fundamentalistas, es fácil para nosotros mal usarla. Pero esto no significa que no debamos rezar.

Por favor, no pienses que estoy sugiriendo que no debemos rezar. Podemos rezar tanto como queramos. Todo lo que digo es que es importante encontrar un momento en la vida cotidiana para sentarse en silencio. Es importante para nosotros tener algo de tiempo todos los días donde podamos dejar todo a un lado y mantener un silencio especial. No es solo una ausencia de conmoción. Tiene el poder de llevarnos directamente a una paz profunda donde podemos ver cómo son las cosas realmente.

¿Qué es la meditación? Es simplemente el arte de descansar y relajarse. Siempre me gusta contar esta historia. La historia trata sobre un mono que llegó al lugar donde Buda meditaba en una postura perfecta. Buda estaba en silencio sin ningún movimiento, por lo que el mono no sabía si estaba vivo o muerto. Buda estaba tan relajado que cuando el mono le hizo cosquillas no reaccionó. Finalmente, el mono comenzó a imitarlo. El mono se sentó en esta postura perfecta con las piernas cruzadas y la cabeza un poco inclinada. Comenzó a prestar atención a su respiración y pronto se iluminó en ese mismo lugar. Esta es una hermosa analogía. Es profundo y también es muy simple. Básicamente, la historia nos dice que el corazón mismo de la iluminación no es complicado. No es esfuerzo

En mi propia vida he hecho mucha meditación sentada y a menudo he pensado que la meditación sentada no era suficiente porque no había fuegos artificiales. Nada especial estaba sucediendo. Además, cuando alguien nos pregunta qué hemos estado haciendo durante los últimos años, es muy vergonzoso decir: "Oh, solo estaba sentado". Parece mejor poder hablar sobre las cosas que hemos completado. Es bueno presentar una lista de nuestros logros. Puede ser muy vergonzoso decirle a alguien que estábamos sentados. Solo sentado durante seis meses o solo sentado durante un año. Es vergonzoso para el ego reportar esto como el llamado logro espiritual.

Intenta desarrollar una afinidad con la meditación sentada. Solo siéntate todos los días. Primero habrá todo tipo de reacciones al sentarse. Ego intentará convencernos de que solo sentarse no es lo suficientemente bueno. El ego va a crear mucha resistencia. El ego nos dirá que estamos demasiado ocupados, que no tenemos suficiente tiempo. Es posible que tengamos dificultades para levantarnos temprano en la mañana. Podemos experimentar la dilación. Nuestro ego puede decirnos: “Hoy no tengo tiempo para meditar. Quizás mañana medite. Quizás en un mes medite”. El ego siempre crea resistencia. Crea formas groseras de resistencia que a veces son obvias de ver. También crea formas sutiles de resistencia que pueden ser más difíciles de notar. Pero todos están destinados a evitar que desarrollemos una práctica de meditación regular. Entonces, al principio, tendremos que obligarnos a meditar. Podemos hacer un voto de meditar todos los días. 

No tenemos que ser nadie especial ni saber nada especial para practicar la meditación sentada. La meditación es simplemente el arte de descansar y relajarse. Es tan simple que a veces sentimos que no puede ser la máxima disciplina. Sentimos que debe haber más.

Estoy hablando de un descanso profundo, un descanso interno, un descanso en el que dejamos ir todas las formas de esfuerzo de la mente, incluido el esfuerzo de la mente para mantener este yo ilusorio. Estoy hablando de una relajación profunda en la que ya no estamos tratando de aferrarnos a nada.

Hay una fuerza en cada uno de nosotros que nos permite vencer toda resistencia, todas las estrategias establecidas por el ego para poner en peligro nuestro camino hacia el despertar. Esta fuerza interior nos ayuda a superar el miedo, la inseguridad, la duda y la distracción. Nos ayuda a superar todo.

https://www.shambhala.com/anam-thubten-on-meditation-the-art-of-resting/

 

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Anam Thubten nació y se crió en el Tíbet, iniciándose desde muy temprana edad en la práctica de la tradición Nyingma del budismo tibetano. Entre sus maestros estuvieron Lama Tsurlo, Khenpo Chopel y Lama Garwang. Anam Thubten es fundador y consejero espiritual de la Fundación Dharmata, impartiendo sus enseñanzas en Estados Unidos y en otros países. Ha escrito numerosos artículos y libros, tanto en tibetano como en inglés.

LES RECOMIENDO ESTE OTRO ARTÍCULO DEL MISMO AUTOR...

https://interser.ning.com/consciencia-infinita/el-arte-de-disfrutar-la-vida-anam-thubten

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La vida no se puede mejorar   

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Nosotros no somos lo que nuestros pensamientos dicen que Somos. Y el otro no es lo que nuestros pensamientos dicen que Es. La mente se reCrea en historias pasadas que han sido interpretadas. Lo cual indica que no son verdad.

La Realidad, la experiencia, no es interpretable. No es juzgable. No es condenable. Eso lo realiza nuestro sistema mental. El de todos, sin excepción.

Ser Consciente de ello es lo importante para poder “elegir” PARAR y no reaccionar ante las emociones que nos generan esos pensamientos que tenemos sobre nosotros mismos y los demás. Que no son más que opiniones. Y las opiniones, opiniones son.

Cuando COMPRENDES el Juego de la Ilusión te das cuenta de que nada es lo que decimos que es. Ni tú ni yo ni el Cielo ni la Tierra ni el Alma ni Dios. Te das cuenta de cómo hemos generado una Identidad “yo” que no tiene nada de Verdad, aunque se sienta muy real. Te das cuenta de que por mucho que hagas, no puedes hacer nada ante tu Humanidad. Que no puedes salirte del Juego. Que el famoso Despertar es una toma de Conciencia y poco más. Que no te puedes librar de tu personalidad, con sus dones y sus no-dones. Que no hay nada ni nadie que Iluminar. Que lo que vemos no es Lo que Es, pero eso no significa que no te toque. Que no te penetre hasta las entrañas. Que no te duela.

Que no podemos separar lo que no somos de lo que somos. Que SER engloba ambos seres. Por eso se llama UNIDAD.

Las películas no son reales, pero existen como “películas” que son. Lo que percibimos, tanto por nuestros sentidos como por nuestra mente, es esa película. Nuestra identidad, nuestro nombre, nuestras creencias, nuestras ilusiones, nuestros objetivos, nuestras reencarnaciones, nuestra búsqueda espiritual, nuestra “mejor versión”, nuestro destino, muestra misión, nuestra evolución, nuestro Regreso al Hogar, nuestro “yo”…. es una película. No es REAL, pero existe. No estamos separados de ella, pero tampoco SOMOS ella.

Todo lo que pienso de ti es mentira. Todo lo que pienso de mí es mentira. Entonces, ¿qué es VERDAD?

VERDAD es el SILENCIOLo que no juzga. Lo que no habla. Lo que no etiqueta. Lo que no excluye. Lo que permanece. Lo que no cambia.

El Silencio es el idioma del Vacío. Creemos, pensamos… que en el Vacío no hay nada. Y no lo hay. Sin embargo, es el espacio donde surge, sucede TODO. El sonido, la música, las palabras… surgen desde el Silencio. Desde lo que hay antes de que se cree una voz.

Antes del Nacimiento, la Existencia ya existía. La NADA ya existía. La Vida, antes de ser vida, ya latía.

Ninguno de nuestros pensamientos es real, aunque existan como tal. Como la película. Pero les entregamos todo el poder de la Realidad. De la Verdad. Y en ellos basamos nuestras ideologías, nuestras filosofías, nuestros caminos de vida.

Se habla mucho de Espiritualidad, pero ésta sólo es un concepto más. Un pensamiento más que genera una separación más. Una Forma más dentro de la película del mundo de las formas.

Muchos siguen creyendo que la Espiritualidad está fuera de ese mundo. Pocos COMPRENDEN que forma parte del mismo Juego. Del mismo Sueño. Y muchos también creen que la Eternidad es temporal. Y pocos Comprenden que la Eternidad no es “todo el pasado, el presente y el futuro”.

La Eternidad es AQUÍ Y AHORA. Es un único Instante, no un conjunto infinito de instantes (o de vidas…).

No hay ningún lugar al que llegar. No hay ningún Hogar al que Regresar. No hay ningún ego que trascender. No hay ningún Alma que evolucionar. No hay ningún cuerpo ni vida que mejorar. Y no hay ninguna Comprensión que comprender.

Todos esos destinos, todas esas Iluminaciones, son meros pensamientos-ideas-teorías que nos hemos creído. Así de simple. Así de sencillo.

La VIDA ya ES. El Ser Humano (ni no humano ni no-ser) no tiene que hacer ni dejar de hacer nada porque Lo que Es ya está SIENDO, independientemente de nuestro movimiento, de nuestra voluntad y de lo que creemos de DEBEMOS y no debemos ser.

Nosotros, nuestra identidad, nuestro “yo”, no es relevante para la VERDAD. Somos así de insignificantes. Así de poco importantes en la “Creación”.

Nuestra mente se cree Dios, pero ignora que Dios la creó a ella.

En el Silencio, en el Vacío, no hay ningún “yo” controlador. No hay ninguna mente que ordene y mande. Simplemente, hay Existencia siendo lo que Es.

Es el ruido el que aparece y desaparece. El SILENCIO es eterno. Siempre ES, ha sido y será.

Y entendamos ruido no sólo como sonido sino también como pensamiento, como emoción, como sentimiento, como olor, como imagen, como objeto, como forma, como tú, como yo.

Todo lo que pienso de ti es mentira. Todo lo que pienso de mí es mentira. TODO LO QUE PIENSO… es mentira.

La Vida es Perfecta tal y como es en cada Instante porque no puede ser en ese Instante de otra manera. Y la Perfección no se puede mejorar pues ya es su mejor versión.

Y si la Vida ya es perfecta y nosotros SOMOS VIDA, tampoco nosotros podemos mejorar. A no ser que así lo pensemos…

No es lo mismo La Vida que lo que pienso sobre La Vida.

 

 

 Emma Vázquez

LIBRO: La noche oscura del alma

 

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EL CONFINAMIENTO TERMINA... AHORA - Dora Gil

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El confinamiento no terminará, amigos, por el hecho de que un día de estos nos veamos saliendo de nuestras casas y caminando por las calles.
 
Será estupendo, claro que sí, todos nos alegraremos de poder disfrutar de esos ambientes que nos encantan y de nuestra movilidad en ellos. Sin embargo, sinceramente creo que, mientras sigamos tan enfocados que este período termine, creyendo que con ello recobraremos la libertad perdida y todo volverá a su cauce, seguiremos atrapados en el mismo sistema de pensamiento que nos reduce por dentro. El verdadero confinamiento, el que de verdad nos hace sufrir, es otro muy distinto del que quizás aún no somos muy conscientes.
 

Sin darnos cuenta, vivimos confinados en un lugar muy estrecho, en nuestra mente poblada de pensamientos personales, orientados a la supervivencia de un yo diminuto con el que nos hemos identificado y que se asusta de un mundo al que considera amenazador. Vivimos recluidos dando vueltas en laberintos de pensamientos privados que generan emociones dolorosas, a las que tratamos de evitar de modos cada vez más adictivos y disfuncionales… Nos hemos encerrado en una cárcel en la que nos hemos acomodado aceptando sus pequeñas compensaciones como paliativos de la enorme represión de nuestra libertad y del anhelo de ser quien somos. Y no nos damos cuenta del confinamiento cotidiano que eso supone, al habernos habituado a modos de vivir tan alienados.

Ese confinamiento en el que hemos olvidado nuestra amplitud, nuestro amor, nuestra capacidad de ser felices sin depender de nada, sólo puede ser concienciado deteniendo esa loca carrera por los corredores de la prisión mental que nos hemos habituado a transitar.

Y ha sucedido. Aquí estamos con la posibilidad de mirar donde nunca miramos, de sentir lo que nunca sentimos, de salir de los estrechos límites de nuestros conceptos aprendidos y nunca cuestionados. Pero si en esta detención seguimos enfocados en que esto termine, en salir de nuestras casas con la creencia de que eso nos liberará del malestar que sentimos, habremos perdido la oportunidad de ser verdaderamente libres. La libertad que anhelamos realmente no es la de salir a la calle, me permito decirlo. La libertad que nos llama desde el corazón no depende de unas paredes ni de ninguna condición, relación ni actividad. Lo que verdaderamente queremos es dejar de identificarnos con esa mente diminuta y reconocer la vida que somos, amplia, abierta y profundamente amorosa.

Salir de nuestras casas será solo un alivio momentáneo si no hemos reconocido antes que la verdadera felicidad también es posible en ellas, en cada rincón de ellas, en cada instante que vivimos, independientemente de dónde o cómo lo vivimos.

La libertad es nuestra naturaleza esencial y nadie ni nada nos puede arrebatar la alegría de vivirnos libres. Y esto no son palabras bonitas ni tópicos. La posibilidad de explorarlo y descubrirlo se nos está dando en este momento.

¿Dónde está tu mente? ¿En torno a qué deambulan tus pensamientos? ¿En qué corredores dan vueltas? ¿Están esperando que pase algo? ¿Temen que no suceda algo? ¿Ansían un futuro salvador en el que por fin seremos felices o miran con nostalgia un pasado en el que pudimos serlo? Esos son los corredores del verdadero confinamiento. Míralos: ¿Quieres seguir transitando por ellos? ¿Cómo te sientes mientras lo haces? ¿Cómo se respira en tu pecho? ¿Y tu estómago, está relajado en ese deambular de tu mente que no se queda quieto?

Vengamos a la vida, por Dios, vengamos a atender el ahogo y la contracción de nuestras entrañas pidiendo libertad de esa maraña de pensamientos que la niegan y la condenan, buscando siempre otra cosa que no está aquí, despreciando nuestra inocente experiencia presente que lleva esperándonos desde tiempos inmemoriales y a la que fuimos abandonando por “falta de tiempo”.

Vengamos, vengamos más cerca, más adentro... Abracemos este instante, el único en el que la libertad es real y posible. Enamorémonos de ella, el tesoro más precioso que nada ni nadie nos puede arrebatar.

Dora

https://www.doragil.com/post/el-confinamiento-termina-ahora
 
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Abandona todo, incluso "¿qué es la verdad?"- por Annette Nibley

 

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¿Qué es la verdad, y qué hace por ti? ¿Es bueno conocer la verdad? ¿No es esto lo que llamamos "iluminación" ― conocer lo que la verdad es? Así que debe ser mejor conocerla que no conocerla, de lo contrario muy poca gente estaría buscando la iluminación, ¿cierto? Es decir, sólo tiene sentido que una persona que conoce la verdad refleje una luz mucho más brillante en el mundo que una que no conoce la verdad, y sería más amable y más amorosa. Parece que volverse iluminado casi podría considerarse como un servicio al mundo, o una obligación para con nuestros semejantes.

¿Detectas el error en la lógica aquí? ¿Cuál es? Es la presunción de que "yo" soy un ser separado, limitado, pequeño, que está incompleto, que soy defectuoso y que necesito información, de todas las cosas, para volverme "mejor", en relación con otros seres separados e incompletos. Y que de alguna manera esto me hará más feliz o más simpático, y hará de mi imagen del mundo en general una fantasía más agradable que la que actualmente tengo. ¿Es esto lo que realmente eres? ¿Un ser vulnerable, incompleto, separado de la verdad, separado de toda la creación, y con la necesidad de esforzarse por recuperar su camino de regreso, a través de pura fuerza de voluntad?

Tal vez no creas esto. Tal vez ya tienes realmente claro el hecho de que no eres "una persona" ― que no hay ningún individuo, ninguna entidad aquí que tenga control alguno. Aun así, es muy fácil aferrarse a la creencia de que eso que me pasa a "mí" ―que yo despierto, que yo entiendo, que yo "poseo" mi conocimiento, que yo experimento mi conocimiento constantemente, que yo profundizo o reflejo mi conocimiento― es importante. No es así. Nada de eso es importante. ¿Por qué no? Porque el "yo" al que crees que le suceden esas cosas no es quien eres.

¿Quién eres tú? ¡Eres todo lo que hay! Eres la verdad. Eres la fuente de todo esto.

Nada de esto puede ser sin su propia fuente, que se evidencia ahora mismo por tu propia conciencia de que existes. Confundido por tu pequeño yo, la inmensidad de tu conciencia se te escapa. Pero esta conciencia no está limitada. Es la evidencia de todo lo que existe. Es la fuente de todo, esto, que conoces ahora mismo como tu propia seidad. Tú eres la conciencia que está leyendo estas palabras, y eres la conciencia que está escribiendo estas palabras. Tú eres la conciencia que fue Jesucristo y Gautama Buda. Esta conciencia que conoces ahora mismo surge de la única fuente que es el inventor de la vida y su compleja maquinaria. ¡Eso es tú! Tú eres el medio por el cual las estrellas y las galaxias son creadas y se mueven en su ballet celestial. Tú no eres nada menos que esto, nada que esté aparte de esto, nada que esté separado de esto. Esto es todo lo que hay, y es lo que eres.

Pasamos todo el día pensando que somos tan pequeños, tan necesitados. ¿Cómo podemos pensar tal cosa? ¡Mira lo que realmente somos! ¡Somos la fuente! Incluso si hicimos nuestra tarea, nuestra investigación, si reconocimos nuestro "no-ser", hay una parte de nosotros que aún insiste, diciendo que hay más que hacer, otra tarea, más cosas que entender ― tengo que ser un ejemplo, siempre tengo que estar feliz, tengo que ser cariñoso y amable, tengo que vivir la verdad, y esto me servirá a mí y a los demás.

Quizás hemos abandonado nuestras antiguas formas de pensar, fútiles, egocéntricas, nuestras preocupaciones y miedos, pero seguimos imaginando que hay un trabajo para este pequeño ser, y ese trabajo es saber y entender profundamente la verdad de "quién soy". Pero esta idea es el beso de la muerte. Este "debo saber quién soy" ―ésta sola pequeña necesidad― te pone en desacuerdo con todo lo que pretendes valorar y apreciar, y te lanza de cabeza en la aterradora y claustrofóbica soledad de ir por tu cuenta. Dice, "puedo hacerlo solo". No hay terror como este en todo el universo, y sin embargo vivimos con él voluntariamente. ¿Puedes realmente aguantar un minuto más de eso? ¿Puedes soportar estar completamente solo, desnudo y defenderte a ti mismo en el desierto, por más tiempo?

Entonces aquí termina la búsqueda: cuando la idea de que debes saber quién eres es abandonada, porque simplemente ya no puedes soportar más el dolor, el dolor de creer que "tú" tienes algún poder para saber, para entender, para corregirte, para calmarte, para elevarte por encima de todo esto y llegar al Cielo. Abandonas la carga, porque simplemente se ha vuelto excesivamente pesada, y es demasiado doloroso dar un paso más. Y dejas de hacer cosas, dejas de buscar algo, incluso por la verdad de "quién eres". Y en esa detención, hay la admisión de que eso no puede ser hecho por ti ―no puedes controlarlo. Te rindes.

Así que detente. En lugar de buscar la verdad, incluso la verdad de "quién eres" simplemente haz un alto, por un momento, y no busques nada. Sólo deja de intentarlo, deja de moverte. Quédate justo donde estás, por una vez en tu vida. Admite que esto es todo lo que hay. No puede mejorarse. No hay otra verdad más que esta. La existencia simplemente es, y no hay ningún propósito para nada de esto.

Y luego, por medio de la gracia, al detener tu necesidad de que haya algo más, se revela que TÚ eres TODO, eres ESTO, eres completo, y ya estás en casa.

Traducción de Tarsila Murguía Morales

Fuente: Advaita Vision

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Ana Loreto commented on Ute's blog post Principios básicos de la filosofía Zen
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Ana Loreto commented on Tahíta's blog post El valor inconmensurable de la meditación para afrontar la crisis del COVID-19 - Adam Brady
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Ana María commented on Tahíta's blog post Más allá del nacimiento y la muerte - Thich Nhat Han in Energías Maestras
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Ana María commented on Noah Weber's blog post ¿Tiene sobrepeso mental?
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Noah Weber posted a blog post
Hace 22 horas
Liliana Adelia Lanzetti commented on Ana Kovalevsky's blog post Inflamación crónica: Dieta Antiinflamatoria
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Liliana Adelia Lanzetti commented on Nair Portobello's blog post EL DECÁLOGO DE LA RESILIENCIA
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Liliana Adelia Lanzetti commented on Tahíta's blog post 𝓓𝓮𝓳𝓸 𝓺𝓾𝓮 𝓵𝓪 𝓹𝓪𝔃 𝓼𝓮𝓪 𝓶𝓲 𝓰𝓾𝓲́𝓪.
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margarita hernandez santos commented on Tahíta's blog post AUTOCURACIÓN INTUITIVA por Marie Manuchehri
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Ana María commented on Nair Portobello's blog post ¿Donde Descansar? - Geoffrey Molloy
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ISIDRO GARCIA VARGAS commented on Tahíta's blog post Cuando te perdonas por lo 'imperdonable'-  Ashleigh Wilson
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Graciela Noemi Carello commented on Tahíta's blog post AUTOCURACIÓN INTUITIVA por Marie Manuchehri
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Ise esponda commented on Tahíta's blog post AUTOCURACIÓN INTUITIVA por Marie Manuchehri
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Patricia Escobar commented on Nair Portobello's blog post Usa estas afirmaciones positivas para crear las bases neuronales del bienestar
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Patricia Escobar commented on Ana Kovalevsky's blog post Inflamación crónica: Dieta Antiinflamatoria
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Lidia E Silva Aguero commented on Tahíta's blog post AUTOCURACIÓN INTUITIVA por Marie Manuchehri
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Daisy Naquira commented on Tahíta's blog post AUTOCURACIÓN INTUITIVA por Marie Manuchehri
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Ana Carlota Villalvazo Alonso commented on Tahíta's blog post Espacio-Tiempo Sagrado- Tahíta  
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Marcela commented on Tahíta's blog post Sin trigo, gracias...un libro de William Davis
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Alida Siguenza Quintanilla commented on Ana Kovalevsky's blog post Inflamación crónica: Dieta Antiinflamatoria
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Enrique López Aldrete commented on Tahíta's blog post Verdad Interior…un vuelo por encima del Pensamiento- Tahíta
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Angelica Chavez Carcamo commented on Tahíta's blog post Atención! – Mary O´Malley
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María Cristina Benitez commented on Tahíta's blog post Verdad Interior…un vuelo por encima del Pensamiento- Tahíta
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ELENA MARIA commented on Tahíta's blog post TELÓMEROS Y EPIGENÉTICA...Modificando nuestros genes...un ibro de Adolfo Pérez Agustí
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ELENA MARIA commented on Tahíta's blog post ¿Cuál es el propósito de tu crítico interno? - Mark Coleman
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ELENA MARIA commented on Tahíta's blog post 𝓓𝓮𝓳𝓸 𝓺𝓾𝓮 𝓵𝓪 𝓹𝓪𝔃 𝓼𝓮𝓪 𝓶𝓲 𝓰𝓾𝓲́𝓪.
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ruben rueda commented on Tahíta's blog post 𝓓𝓮𝓳𝓸 𝓺𝓾𝓮 𝓵𝓪 𝓹𝓪𝔃 𝓼𝓮𝓪 𝓶𝓲 𝓰𝓾𝓲́𝓪.
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ruben rueda commented on Ana Kovalevsky's blog post Inflamación crónica: Dieta Antiinflamatoria
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Stella Maris Maggiani commented on Tahíta's blog post El Arte de la Fermentación...un libro de...Sandor Felix Catz...
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Stella Maris Maggiani commented on Tahíta's blog post Libro...Lava tu Cerebro y activa tu poder Cuántico - Fausto Alejandro
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A Beatriz Casanova le gustó la publicación de blog Kriya: la técnica de respiración que me ayudó a reescribir mi historia de trauma - Naomi Bevan de Uma Stolver
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Ise esponda commented on Tahíta's blog post Verdad Interior…un vuelo por encima del Pensamiento- Tahíta
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