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Más allá del nacimiento y la muerte - Thich Nhat Han

 

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Caligrafía de Thich Nhat Hanh.

 

 

Llegamos a la práctica de la meditación en busca de alivio de nuestro sufrimiento, y la meditación puede enseñarnos cómo transformar nuestro sufrimiento y obtener un alivio básico. Pero el alivio más profundo es la realización del nirvana . Hay dos dimensiones en la vida y deberíamos poder tocar ambas. Una es como una ola, y la llamamos dimensión histórica. La otra es como el agua, y la llamamos dimensión suprema o nirvana. Normalmente tocamos solo la ola, pero cuando descubrimos cómo tocar el agua, recibimos el fruto más elevado que la meditación puede ofrecer.

En la dimensión histórica, tenemos actas de nacimiento y actas de defunción. El día que muere tu madre, sufres. Si alguien se sienta cerca de ti y muestra su preocupación, sientes un poco de alivio. Tienes su amistad, su apoyo, su mano cálida para sostener. Este es el mundo de las olas. Se caracteriza por el nacimiento y la muerte, los altibajos, el ser y el no ser. Una ola tiene un principio y un final, pero no podemos atribuir estas características al agua. En el mundo del agua, no hay nacimiento ni muerte, no hay ser o no ser, no hay principio ni fin. Cuando tocamos el agua, tocamos la realidad en su última dimensión y nos liberamos de todos estos conceptos.

Nacer significa que de la nada te conviertes en algo.

El filósofo del siglo II Nagarjuna preguntó: "Antes de que naciera algo, ¿existía o no?" Antes de que naciera el huevo de una gallina, ¿existía o no existía? Si ya estuviera allí, ¿cómo pudo haber nacido? Dado que un bebé también está presente en el útero de su madre, ¿cómo podemos decir que aún no ha nacido? Nagarjuna dice que algo que ya está presente no puede nacer. Nacer significa que de la nada te conviertes en algo; de nadie te conviertes en alguien. Pero nada puede nacer de la nada. Una flor nace del suelo, los minerales, las semillas, el sol, la lluvia y muchas otras cosas. La meditación nos revela el no nacimiento de todas las cosas. La vida es una continuación. En lugar de cantar "Feliz cumpleaños", podemos cantar "Feliz continuación". Incluso el día de la muerte de nuestra madre es un día de continuación; ella continúa en muchas otras formas.

Una amiga mía ha estado cuidando a su madre de noventa y tres años. Los médicos dicen que su madre morirá cualquier día. Durante más de un año, mi amiga le ha estado enseñando a su madre ejercicios de meditación que han sido muy útiles. Comenzó regando las semillas de la felicidad en su madre, y ahora su madre se vuelve muy viva cada vez que mi amiga viene. Recientemente le dijo a su madre: “Este cuerpo no es exactamente tuyo. Tu cuerpo es mucho más grande. Tienes nueve hijos, decenas de nietos y también bisnietos. Todos somos continuaciones tuyas, y estamos muy felices y saludables. Estás viva en nosotros ".

Su madre pudo ver eso y sonrió. Mi amiga continuó: “Cuando eras joven, pudiste enseñar a muchas personas a cocinar y hacer muchas otras cosas. Hiciste feliz a la gente. Ahora estamos haciendo lo mismo; continuamos el trabajo que has comenzado. Cuando eras joven escribías poesía y cantabas, y ahora muchos de nosotros escribimos y cantamos. Eres muchos seres al mismo tiempo ". Esta es una meditación sobre uno mismo. Ayuda a su madre a ver que su cuerpo es solo una pequeña parte de su verdadero yo. Ella comprende que cuando su cuerpo se vaya, continuará en muchas otras formas.

¿Quién puede decir que ha fallecido tu madre? No se la puede describir como ser o no ser, viva o muerta, porque estas nociones pertenecen a la dimensión histórica. Cuando tocas a tu madre en la última dimensión, ves que ella todavía está contigo. Lo mismo ocurre con una flor. Una flor puede pretender nacer, pero siempre ha estado allí en otras formas. Más tarde puede fingir morir, pero no debemos dejarnos engañar. Ella solo está jugando al escondite. Ella se nos revela y luego se esconde. Si estamos atentos, podemos tocarla cuando queramos.

Un día, cuando estaba a punto de pisar una hoja seca, vi la hoja en su máxima dimensión. Vi que no estaba realmente muerta, sino que se estaba fusionada con el suelo húmedo y se estaba preparando para aparecer en el árbol la primavera siguiente en otra forma. Sonreí a la hoja y dije: "Estás fingiendo".

Todo es fingir nacer y fingir morir. El Buda dijo: “Cuando las condiciones son suficientes, el cuerpo se revela, y decimos que el cuerpo es. Cuando las condiciones no son suficientes, no podemos percibir el cuerpo y decimos que el cuerpo ya no es ". El día de nuestra supuesta muerte es un día de continuación en muchas otras formas. Si sabes cómo tocar a tu madre en la máxima dimensión, ella siempre estará contigo. Si tocas tu mano, tu cara o tu cabello y miras muy profundamente, puedes ver que ella está ahí en ti, sonriendo. Esta es una práctica profunda y también el tipo de alivio más profundo.

Nirvana significa extinción, la extinción de todas las nociones y conceptos, incluidos los conceptos de nacimiento, muerte, ser, no ser, ir y venir. Nirvana es la última dimensión de la vida, un estado de frescura, paz y alegría. No es un estado que deba alcanzarse después de la muerte. Puedes tocar el nirvana ahora mismo respirando, caminando y bebiendo tu té con atención. Has sido "nirvanizado" desde el principio. Todo y todos moran en el nirvana.

Nikos Kazantzakis cuenta la historia de San Francisco de Asís de pie frente a un almendro en pleno invierno. San Francisco le pidió al árbol que le hablara de Dios y, de repente, el árbol comenzó a florecer. En solo unos segundos, el almendro se cubrió de hermosas flores. Cuando leí esta historia, quedé muy impresionado. Vi que San Francisco estaba del lado de la dimensión última. Era invierno; no había hojas, flores ni frutos, pero vio las flores.

Podemos sentir que somos incapaces de tocar la dimensión última, pero eso no es así. Ya lo hemos hecho. El problema es cómo hacerlo con mayor profundidad y frecuencia. La frase, "Piensa globalmente", por ejemplo, está en la dirección de tocar la dimensión última. Cuando vemos las cosas globalmente, tenemos más sabiduría y nos sentimos mucho mejor. No estamos atrapados por situaciones pequeñas. Cuando vemos globalmente, evitamos muchos errores y tenemos una visión más profunda de la felicidad y la vida.

Hay momentos en los que nos enfadamos con alguien y pensamos que, si no lo enfrentamos, perderemos nuestra dignidad. Quizás esa persona desafió nuestra autoridad y nos sentimos frustrados por no haber respondido de inmediato. Es posible que nos vayamos a la cama infelices y apenas logremos dormir bien, pero al día siguiente nos sentimos completamente diferentes. Nos reímos y sonreímos, y vemos la situación de manera completamente diferente. De repente, lo que pasó ayer no tiene importancia. Solo una noche nos separa del evento, y ya las cosas son bastante diferentes. Esto es pensar globalmente, en términos de tiempo.

Cuando vivimos en la dimensión histórica, somos sacudidos por muchas olas. Quizás tengamos un momento difícil en el trabajo. O tenemos que esperar demasiado en la cola del supermercado. O tenemos una mala conexión telefónica con nuestro amigo. Nos sentimos cansados, un poco deprimidos o enojados. Esto se debe a que estamos atrapados en la situación actual. Pero si cerramos los ojos y visualizamos el mundo dentro de cien años, veremos que estos problemas no son importantes. Al abrazar solo cien años, vemos las cosas de manera muy diferente. ¡Imagínese cuán drástico cambio se produce al tocar la última dimensión!

Cuando tocas un momento con profunda conciencia, tocas todos los momentos. Según el Avatamsaka Sutra, si vives un momento profundamente, ese momento contiene todo el pasado y todo el futuro en él. "El uno contiene el todo". Tocar el momento presente no significa deshacerse del pasado o del futuro. Cuando tocas el momento presente, te das cuenta de que el presente está hecho del pasado y está creando el futuro. Al tocar el presente, tocas el pasado y el futuro al mismo tiempo. Tocas globalmente la infinidad del tiempo, la dimensión última de la realidad. Cuando bebes una taza de té muy profundamente, tocas el momento presente y tocas todo el tiempo. Es lo que hizo San Francisco cuando tocó el almendro tan profundamente que pudo verlo florecer incluso en pleno invierno. Trascendió el tiempo.

La meditación es vivir profundamente cada momento de la vida. A través de la meditación, vemos que las ondas están hechas solo de agua, que las dimensiones histórica y última son una. Incluso mientras vivimos en el mundo de las olas, tocamos el agua, sabiendo que una ola no es más que agua. Sufrimos si tocamos solo las olas. Pero si aprendemos a estar en contacto con el agua, sentimos un gran alivio. Tocar el nirvana nos libera de muchas preocupaciones. Las cosas que nos molestaron en el pasado no son tan importantes, ni siquiera un día después; imagínense cuándo podemos tocar el tiempo y el espacio infinitos.

Llegamos a la práctica buscando alivio en la dimensión histórica. Calmamos cuerpo y mente y establecemos nuestra quietud, nuestra frescura y nuestra solidez. Practicamos la bondad amorosa, la concentración y la transformación de nuestra ira, y sentimos algo de alivio. Pero cuando tocamos la dimensión última de la realidad, obtenemos el alivio más profundo. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de tocar el nirvana y ser libre del nacimiento y la muerte, uno y muchos, yendo y viniendo.

No tenemos que morir para entrar al Reino de los Cielos. De hecho, tenemos que estar completamente vivos. Cuando inhalamos y exhalamos y abrazamos un hermoso árbol, estamos en el cielo. Cuando tomamos una respiración consciente, conscientes de nuestros ojos, nuestro corazón, nuestro hígado y nuestro dolor de muelas, somos transportados al Paraíso de inmediato. La paz está disponible. Solo tenemos que tocarla. Cuando estamos realmente vivos, podemos ver que el árbol es parte del cielo y nosotros también somos parte del cielo. El universo entero está conspirando para revelarnos esto, pero estamos tan desconectados que invertimos nuestros recursos en la tala de árboles. Si queremos entrar al Cielo en la Tierra, solo necesitamos un paso consciente y una respiración consciente. Cuando tocamos la paz, todo se vuelve real. Nos convertimos en nosotros mismos, plenamente vivos en el momento presente, y el árbol, nuestro hijo,

"El milagro es caminar sobre la Tierra". Esta declaración fue hecha por el Maestro Zen Linji. El milagro no es caminar sobre el aire o el agua, sino caminar sobre la Tierra. La Tierra es tan hermosa. Somos hermosos también. Podemos permitirnos caminar con atención, tocando la Tierra, nuestra maravillosa madre, con cada paso. No necesitamos desearles a nuestros amigos: "La paz sea contigo". La paz ya está con ellos. Solo necesitamos ayudarlos a cultivar el hábito de tocar la paz en cada momento.

 

Thich Nhat Hanh

 

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Cómo ser más consciente con solo respirar y caminar- Thich Nhat Hanh

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Traducido con Amor desde… https://www.gaiam.com

Si podemos vivir con atención en la vida cotidiana, caminar con atención, llenos de amor y afecto, entonces creamos un milagro y transformamos el mundo en un lugar maravilloso. A través de la atención plena, evitamos hacernos daño a nosotros mismos y a los demás, y podemos hacer maravillas.

¿Qué significa "atención plena"?

La atención plena es nuestra capacidad de ser conscientes de lo que sucede tanto dentro como a nuestro alrededor. Es la conciencia continua de nuestros cuerpos, emociones y pensamientos.

Cuando no practicamos la atención plena, sufrimos en nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras relaciones. Al practicar la atención plena, nos convertimos en un refugio pacífico para nosotros y los demás. Cuando se riega la semilla de la atención plena en nosotros, puede convertirse en iluminación, comprensión, compasión y transformación. Cuanto más practiquemos la atención plena, más fuerte crecerá esta semilla.

La claridad fluye de la atención plena. Cuando estamos atentos, podemos practicar el pensamiento correcto y el habla correcta. Con la energía de la atención plena, siempre podemos regresar a nuestro verdadero hogar,  el momento presente .

El carácter chino de la atención plena revela su significado. La parte superior del carácter significa "ahora" y la parte inferior significa "mente" o "corazón". La palabra vietnamita para atención plena, chan niem, significa estar verdaderamente en el momento presente. La atención plena nos ayuda a volver al aquí y ahora, a ser conscientes de lo que sucede en el momento presente y a estar en contacto con las maravillas de la vida.

 

Cómo respirar más conscientemente

Nadie puede tener éxito en  el arte de la meditación sin haber atravesado la puerta de la respiración. La práctica de la atención plena abarca todas las esferas y actividades, incluidas las acciones ordinarias y cada respiración.

A menudo asumimos que la respiración es solo una habilidad natural; todo el mundo sabe inhalar y exhalar. Pero respirar es un milagro. Ser consciente de nuestra respiración no solo nos ayuda a manejar las dificultades de la vida diaria, sino que también nos ayuda a desarrollar nuestra sabiduría y compasión. Podemos sentarnos y respirar, pero es igualmente importante practicar la respiración consciente mientras nos movemos.
La vida es un camino, pero la vida no se trata de llegar a un lugar determinado.

El objeto de tu atención plena puede ser cualquier cosa. Puedes mirar al cielo, respirar y decir: "Inhalando, soy consciente del cielo azul". Así que estás atento al cielo azul. El cielo azul se convierte en el objeto de tu atención plena. O, "Exhalando, le sonrío al cielo azul". Sonreír es otro tipo de práctica. Primero que nada, reconoces que el cielo azul existe. Y si continúas con la práctica, verás que el cielo azul es maravilloso. Puede ser que hayas vivido treinta o cuarenta años, pero nunca has visto y tocado el cielo azul tan profundamente.

 

Cómo practicar la meditación caminando

La meditación caminando es una forma de practicar el movimiento sin una meta o intención. Caminar conscientemente significa simplemente caminar siendo consciente de cada paso y de nuestra respiración. Se puede practicar en cualquier lugar, ya sea solo en la naturaleza o con otras personas en una ciudad concurrida. Incluso puede practicar la respiración consciente y la meditación caminando entre citas de negocios o en el estacionamiento del supermercado.

Caminar por este planeta es una alegría. El caminar consciente nos permite ser conscientes del placer de caminar. Podemos mantener nuestros pasos lentos, relajados y tranquilos. No hay apuro, no hay lugar al que llegar, no hay prisa. Caminar conscientemente puede liberar nuestras penas y preocupaciones y ayudar a traer paz a nuestro cuerpo y mente.

Podemos practicar la meditación caminando solos, con otra persona o con un grupo. Colocando nuestros pasos uno tras otro lentamente y en silencio, podemos crear alegría con cada paso. Si damos pasos sin ansiedad, en paz y alegría, entonces haremos que florezca una flor en la tierra con cada paso.

 

¿Cuáles son los siete milagros de la atención plena?

Si llevamos la atención plena a todos los aspectos de nuestra vida, no podemos evitar experimentar los milagros de la vida.

El Primer Milagro es estar presente y poder tocar profundamente los milagros de la vida, como el cielo azul, una flor, la sonrisa de un niño.

El Segundo Milagro es hacer que el otro —el cielo, una flor, un niño— también esté presente. Entonces tenemos la oportunidad de vernos profundamente.

El tercer milagro es nutrir el objeto de tu atención con plena conciencia y atención adecuada.

El Cuarto Milagro es aliviar el sufrimiento de los demás.

El Quinto Milagro es mirar profundamente en la naturaleza de uno mismo y de los demás.

El sexto milagro es comprensión. Si somos conscientes del momento presente, podemos ver profundamente y las cosas se vuelven claras. Con comprensión, se despertará en nosotros el deseo de aliviar el sufrimiento y dar amor.

El Séptimo Milagro es la transformación. Al practicar la Atención Correcta, tocamos los aspectos sanadores y refrescantes de la vida y comenzamos a transformar el sufrimiento
en nosotros mismos y en el mundo
.

Nuestro verdadero hogar es el momento presente. Si realmente vivimos el momento, nuestras preocupaciones y dificultades desaparecerán y descubriremos la vida con todos sus milagros.

La vida real solo se puede encontrar y tocar aquí y ahora. Esto se debe a que el momento presente es el único momento que realmente podemos experimentar e influir. El pasado se acabó y el futuro aún no ha llegado. Dado que el momento presente es el único momento real para nosotros, siempre podemos volver aquí para ponernos en contacto con las maravillas de la vida.

Mientras estemos consumidos por nuestros problemas cotidianos (angustia por el presente, lamentos por el pasado o preocupaciones constantes por el futuro) no podemos ser personas libres; no podemos vivir en el aquí y ahora.

 

Thich Nhat Hanh

https://www.gaiam.com/blogs/discover/how-to-be-more-mindful-just-by-breathing-and-walking

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La Galleta de la Infancia - Thich Nhat Hanh

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"Cuando tenía cuatro años mi madre solía traerme una galleta al volver del mercado.

Me iba al patio de delante y me la comía muy despacio, a veces tardaba media hora o cuarenta y cinco munutos en comerme la galleta. Tomaba un pedacito y miraba al cielo. Tocaba al perro con un pie y cogía otro pedacito.

Disfrutaba de estar ahí, con el cielo, la tierra, los matorrales de bambú, el gato, el perro, las flores.

Podía hacerlo porque no tenía muchas preocupaciones. No pensaba en el futuro, no añoraba el pasado. Vivía plenamente en el momento presente, con mi galleta, mi perro, los materiales de bambú, el gato y todas esas cosas.

 Podemos tomar nuestros alimentos tan lenta y deliciosamente como yo tomaba mi galleta de la infancia.

Quizás tengáis la sensación de que habéis perdido la galleta de la infancia, pero estoy seguro de que sigue ahí, en algún rincón de vuestro corazón.


Ahí permanece todo y podéis hallarlo si lo deseáis intensamente."

Thich Nhat Hanh

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Las Tres Funciones de la Meditación - Thich Nhat Hanh

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Necesitamos la energía de la plena consciencia para reconocer y estar atentos a la energía de nuestros hábitos en el momento en que se manifiesta.
La consciencia nos permitirá evitar que los hábitos nos dominen.

1. La primera función de la meditación es Detener.
Bebemos una taza de té pero no somos concientes de que la estamos bebiendo. Nos sentamos junto a la persona que amamos pero olvidamos que está allí. En lugar de vivir el momento estamos en otro sitio, pensando en el pasado o en el futuro.
Debemos iluminar con la luz de la consciencia todo cuanto hagamos para que la oscuridad que provoca la falta de atención desaparezca.

2. La segunda función de la meditación es Serenar.

Cuando experimentamos una fuerte emoción, sabemos que puede ser peligroso actuar, pero no tenemos la fuerza ni la claridad suficientes para evitar hacerlo. Debemos aprender el arte de inspirar y espirar serenando nuestras emociones. Debemos ser sólidos y estables como un roble, a cual la tormenta no puede llevarlo de un lado al otro.
Buda enseñó muchas técnicas para serenar el cuerpo y la mente y observarlos profundamente. Se resumen en 5 etapas:

1- Reconocer si estamos enojados.
2- Aceptamos lo que sentimos.
3- Abrazar nuestra ira con la consciencia.
4- Observar profundamente, una vez que nos calmamos, qué es lo que provocó nuestra ira.
5- Obtener una clara visión de las causas y condiciones primarias y secundarias que ocasionaron nuestra ira.

3. La tercera función de la meditación es Descansar.
Cuando meditamos sentados debemos sumergirnos de forma natural hasta el fondo de nuestra postura de meditación, descansando sin ningún esfuerzo. Debemos aprender el arte de descansar dejando que el cuerpo y la mente se relajen. Si tenemos heridas en el cuerpo o en la mente, debemos descansar para que puedan curarse.

La meditación no tiene que ser una ardua labor. Deja que tu cuerpo y tu mente descansen, no luches, no hay necesidad de alcanzar nada.

Buda dijo: “Mi Dharma es la práctica de la no práctica”.

Practica de modo que no te canse, de una forma que dé a tu cuerpo, a tus emociones y a tu consciencia una oportunidad para descansar. Nuestro cuerpo y nuestra mente tienen la oportunidad de curarse a si mismos si les permitimos descansar.

Detenerse, serenarse y descansar son las condiciones previas para la curación.

Thich Nhat Hanh

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La práctica de detenerse - Thich Nhat Hanh

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El primer paso para aprender a vivir profundamente en el aquí y el ahora es hacer la práctica de detenerse. Hay una historia zen muy conocida acerca de un hombre que iba sobre un caballo galopando. Alguien, al verlo, le grita: “¿A dónde vas?”. Y el jinete le contesta dándose la vuelta: “¡No lo sé, pregúntaselo al caballo!”.

La historia resulta divertida, pero al mismo tiempo es cierta. Nosotros no sabemos exactamente  dónde vamos o por qué nos apresuramos tanto. Un caballo galopando nos está arrastrando y decidiéndolo todo por nosotros. Y nosotros le seguimos. Este caballo se llama “la energía del hábito”. Posiblemente hayas recibido esta energía de tus padres o de tus antepasados.

 Esta energía es la que te está dictando tus palabras y acciones, tú no eres tu verdadero soberano, es el caballo y no tú el que te está haciendo avanzar. Es la energía del hábito la que te empuja a decir y hacer cosas a pesar de no ser ésa tu intención, algo que te perjudica tanto a ti como a los demás.

 Por ejemplo, aun sabiendo que si decimos algo desagradable haremos sufrir tanto a quienes nos rodean como a nosotros mismos”, lo decimos igualmente. Más tarde lo lamentamos y exclamamos: “¡No pude evitarlo! el deseo fue más fuerte que yo”. Nos prometemos de todo corazón que la próxima vez no actuaremos así, pero cuando la situación vuelve a repetirse nos comportamos exactamente del mismo modo, haciendo y diciendo cosas que no sólo perjudican a los demás sino también a nosotros mismos.

 Esta clase de energía es la energía del hábito. Nuestra tarea consiste en tomar consciencia de ella y en no dejar que nos arrastre nunca más. Le sonreímos y decimos: “Hola, energía del hábito, sé que estás aquí”. El primer paso para cuidar de ti es aprender a detenerte y mirar en tuinterior. Es una práctica maravillosa.

Cuando estamos nerviosos, cuando alguien está enfadado o grita, cuando nos sentimos muy tristes o deprimidos, ¿qué podemos hacer para volver a sonreír y estar vivos? Si aprendernos el arte de detenernos, nos tranquilizaremos en nuestro interior y podremos calmar a quienes nos rodean.

La práctica de detenerse sirve para recuperar la calma y tener una mente clara y estable. Sin serenidad, sin una mente clara y estable, no podremos afrontar nuestros problemas.

La práctica de detenerte no significa que hayas de sentarte inmóvil en un lugar, ya que aunque lo hicieras tu mente seguiría viajando al pasado o al futuro o pensando en los proyectos que tienes, y eso no es detenerse. En nuestro interior hay una especie de vídeo que está funcionando todo el tiempo, sin cesar; piensas en tal o cual cosa, ves una imagen y luego otra. Nunca se detiene. Aunque no digas nada en voz alta, dentro de ti no hay silencio. El silencio interior nos ayuda a disfrutar de lo que tenemos en el momento presente. Nos permite contemplar una puesta de sol y disfrutar de veras con ella.

Detenerte es volver al aquí y al ahora y sentir las maravillas que la vida nos está ofreciendo en ese preciso momento. Si tu mente no se detiene, no estará unida con tu cuerpo, quizá éste permanezca sentado en un lugar, pero tu mente estará en otra parte. Al detenerte, el cuerpo y la mente se unen, regresan al aquí y al ahora.

Thay

 

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 Llevando la Eternidad Dentro–Thich Nhat Hanh

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Si viertes un puñado de sal en un vaso de agua, el agua vuelve imbebible. Pero si viertes la sal en un río, la gente puede seguir usando el agua para cocinar, para lavar y para beberla. El río es inmenso y tiene la capacidad de recibir, aceptar y transformar. Cuando nuestros corazones son pequeños, nuestra comprensión y compasión se limitan, y entonces sufrimos. No podemos aceptar o tolerar a los demás con sus imperfecciones y exigimos que cambien. Pero cuando nuestros corazones se expanden, estas mismas cosas no nos hacen sufrir más. Tenemos mucha comprensión y mucha compasión, y podemos acoger a los demás. Aceptamos a los demás tal como son y luego ellos tienen la oportunidad de transformarse a sí mismos.

La pregunta entonces es cómo hacer crecer nuestros propios corazones, que comienza con un compromiso para comprender y dar testimonio de nuestro propio sufrimiento: cuando alimentamos y apoyamos a nuestra propia felicidad, estamos alimentando nuestra capacidad de amar. Es por esto que amar significa aprender el arte de nutrir nuestra felicidad.

A menudo, nos sentimos enamorados de otras personas no porque realmente las amemos y comprendamos, sino para distraernos de nuestro sufrimiento. Cuando aprendemos a amarnos y a entendernos a nosotros y a tener una verdadera compasión por nosotros mismos, entonces podemos verdaderamente amar y entender a otra persona. Entender el sufrimiento de alguien es el mejor regalo que se le puede dar a otra persona. El entendimiento es el otro nombre del amor. Si no entiendes, no puedes amar. […]

El amor verdadero y sincero tiene sus raíces en cuatro elementos: bondad amorosa, compasión, alegría y ecuanimidad, fomentándolos hace que al amor se le agregue “el elemento de santidad”. El primero de estos elementos aborda esta relación dialógica entre nuestro propio sufrimiento y nuestra capacidad de comprender plenamente a nuestros seres queridos: la esencia de la bondad amorosa es poder ofrecer felicidad. Puedes ser el sol para otra persona. No puedes ofrecer felicidad sin primero tenerla para tí mismo. Así que construye un hogar en tu interior para aceptarte a ti mismo y aprende a amarte y a curarte a ti mismo. Aprende a practicar la atención plena de tal manera que puedas crear momentos de felicidad y alegría para tu propio sustento. Luego entonces ya tienes algo que ofrecerle a la otra persona. […]

Si tienes suficiente entendimiento y amor, entonces cada momento, ya sea preparando el desayuno, o manejando un coche, o regando el jardín o haciendo cualquier otra cosa en tu día, puede ser un momento de alegría.

En una relación profunda, ya no existe un límite entre tú y la otra persona. Tú eres ella y ella eres tú. Tu sufrimiento es su sufrimiento. Tu entendimiento de tu propio sufrimiento ayuda a tu ser querido a sufrir menos. El sufrimiento y la felicidad ya no son asuntos individuales. Lo que le sucede a tu ser amado, te sucede a tí. Lo que le sucede a tí, le sucede a tu ser amado. En el amor verdadero, no hay más separación o discriminación. Su felicidad es tu felicidad. Tu sufrimiento es su sufrimiento. Ya no puedes decir: “Ese es tu problema”.

Cuando amas a alguien, debes de tener confianza y creer en la otr persona. El amor sin confianza todavía no es amor. Claro, primero debes de tener confianza, respeto y confianza en ti mismo. Confía en que tienes una naturaleza buena y llena de compasión. Eres parte del Universo; estás hecho de estrellas. Cuando miras a tu ser amado, ves que también está hecho de estrellas y lleva la eternidad por dentro. Mirando de esta manera, naturalmente sentimos reverencia. El verdadero amor no puede existir sin tener confianza y respeto por uno mismo y por la otra persona. […]

Amar sin saber cómo amar, hiere a la persona que amamos. Para saber cómo amar a alguien, tenemos que entenderle. Para entender, tenemos que escuchar. […]

Cuando quieres a alguien, debes tener la capacidad de brindar alivio y ayudarle a sufrir menos. Esto es un arte. Si no entiendes las raíces de su sufrimiento, no puedes ayudar, de manera similar en la que un doctor no puede ayudar a curar tu enfermedad si  no conoce la causa. Debes de entender la causa del sufrimiento de tu ser querido para ayudar a aliviarlo. […]

Cuanto más entiendes, más amas; cuanto más amas, más entiendes. Son dos lados de una realidad. La mente del amor y la mente del entendimiento son lo mismo.

A menudo, cuando decimos “te quiero” nos enfocamos más en la idea del “yo” que está practicando el amor y menos en la calidad del amor que se le ofrece. Esto se debe a que estamos atrapados por la idea del yo. Creemos que tenemos un yo. Pero no existe el yo separado individualmente. Una flor está hecha solo de elementos que son no-flor, como la clorofila, la luz solar y el agua. Si elimináramos todos los elementos que son no-flor de la flor, no existiría ninguna flor. Una flor no puede estar por sí sola. Una flor solo puede inter-ser e inter-estar con todos nosotros… Los seres humanos son así también. No podemos existir por nosotros mismos ,solos. Solo podemos inter-ser. Estoy formado solo por elementos que son no-yo, como la Tierra, el Sol, mi madre, mi padre y antepasados.

En una relación, si puedes ver la naturaleza del inter-ser entre tú y la otra persona, puedes ver que su sufrimiento es tu propio sufrimiento y que tu felicidad es su propia felicidad.

 

–Thich Nhat Hanh adaptado de su libro Cómo amar

 

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LA PAZ CONSCIENTE ES UN ARTE - Thích Nhất Hạnh

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CONSTRUIR LA PAZ

  1. ¿Qué es la paz verdadera?

La naturaleza de la paz

La paz no es simplemente la ausencia de violencia; es el cultivo de la comprensión en el interior, y la compasión, combinada con la acción. La paz es la práctica de la conciencia, la práctica de ser conscientes de nuestros pensamientos, de nuestras acciones y de las consecuencias de nuestras acciones.

La práctica de la conciencia es simplemente ser conscientes en cada momento de nuestras vidas. La paz consciente es un arte. No es necesario ser un monje, o vivir en un monasterio para practicar la conciencia. Puede practicarla en cualquier momento, mientras conduce el coche o hace las tareas domésticas. Puede utilizar la luz roja del semáforo como señal de conciencia, que le recuerda que debe parar y disfrutar su respiración.

El rato que pasa lavando los platos y haciendo todas las demás tareas diarias es precioso. Es un momento para estar vivo.

El acto de leer ya es paz en sí mismo. La práctica de la paz siempre empieza justo aquí, justo ahora.

  1. Convertir las flechas en flores

La práctica de la transformación interior

Es posible identificar las semillas de la violencia en sus pensamientos diarios, en su habla y en sus acciones. Podemos encontrar estas semillas en nuestra propia mente, en nuestras actitudes y en nuestros miedos y ansiedades sobre nosotros y los demás.

Cuando creemos que algo es la verdad absoluta, estamos atrapados en nuestro propio punto de vista. Esto puede ser muy peligroso y puede bloquear la oportunidad de conseguir una mayor sabiduría.

Convertir las flechas en flores

La noche antes de su iluminación, Buda fue atacado por Mara, la tentación, el demonio. Mara y su ejército de demonios dispararon centenares de flechas a Buda, pero a medida que las flechas se le acercaban, las convertía en flores y caían dulcemente a sus pies. Todos podemos practicar y recibir las palabras y acciones violentas contra nosotros, como hizo Buda, transformándolas en flores.

Reconocer la violencia diaria, admitir nuestro sufrimiento

Muchas familias se han roto por conversaciones violentas, surgidas a partir de la acumulación de la violencia heredada de los padres, los amigos y la sociedad. Muchos niños sienten que no tienen manera de escapar de su dolor y, por ese motivo, toman drogas, dejan los estudios, practican sexo de manera peligrosa o se suicidan. O se autolesionan para castigar a los que creen que les han hecho sufrir.

Las claves de las prácticas conscientes para cultivar la paz

La conciencia es la base de la felicidad. La felicidad individual es el fundamento para crear la paz en el mundo. Para traer la paz, nuestros corazones deben ser paz.

La conciencia es la práctica de pararse y darse cuenta de lo que estamos pensando y haciendo. Cuanto más conscientes seamos de nuestros pensamientos, habla y acciones, más concentración desarrollaremos. Entonces sabemos que hacer y qué no hacer para vivir alegremente en paz con nuestro alrededor.

El respirar y el caminar conscientemente son dos prácticas importantes que nos ayudan a cultivar la energía de la conciencia. Nuestra respiración y nuestros pasos siempre van con nosotros, y podemos usar estos sencillos actos diarios para calmar nuestras emociones y alimentar nuestra alegría.

Respiración consciente

Inspirar conscientemente es darse cuenta de que el aire está entrando en nuestro cuerpo, y expirar conscientemente es percatarse de que el aire, deja nuestro cuerpo. Así, con cada respirar consciente, la calma se restablece en el cuerpo y la mente.

Ejercicio para respirar conscientemente

  1. Inspirar, solo soy consciente de mi inspiración. Expirar, solo soy consciente de mi expiración… Dentro, fuera.
  2. Inspirar, soy consciente de mi inspiración es más profunda. Expirar, soy consciente de que mi expiración es más profunda… Profunda, profunda.
  3. Inspirar, soy consciente de que mi inspiración va más despacio. Expirar, soy consciente de que mi expiración va más despacio… Despacio, despacio.

La respiración consciente le proporcionara mayor conciencia y concentración para todo lo que esté haciendo.

Caminar consciente

El caminar consciente es el simple acto de darse cuenta de que está caminando. En lugar de dejarse llevar por sus pensamientos, preocupaciones o ansiedades sobre el futuro o por los remordimientos del pasado, debe vivir plenamente el momento presente y ser plenamente consciente de cada paso que da.

Hablar y escuchar con compasión

Para que nuestro cuerpo se mantenga sano, nuestro corazón debe latir con un flujo constante de sangre. Para que nuestras relaciones se mantengan sanas, necesitamos un flujo constante de comunicación consciente. Podemos intentar usar un discurso calmado y afectuoso, pero, a menudo, cuando empezamos a hablar, nuestro dolor, desespero y miedo emergen. A pesar de nuestras mejores intenciones, empezamos a culpar, a quejarnos y a juzgar sin motivo. Nuestro discurso empieza a reverberar con el tipo de energía que vuelve a la gente contra nosotros porque no puede soportar lo que decimos.

Debemos practicar el cuidado de nuestro propio dolor y enfado. Practicando el respirar y el caminar conscientes, fortalecemos la energía de la conciencia en nuestro interior.

Cuando esta irritado con alguien, no está en posición de ayudar o de enseñar. En ese momento, debe reprimirse de decir o hacer cualquier cosa. Por el contrario, debe practicar el caminar consciente, sonreír y respirar consciente para restablecer la calma y la paz. Cuando la calma se haya restablecido, encontrara la mejor manera de aproximarse a la otra persona y ayudarle a evitar que diga o haga cosas dañinas en el futuro.

Reconocer nuestra propia bondad: la naturaleza de Buda

Buda tuvo que afrontar sus propios miedos en el camino hacia el despertar.

Cuando sufra, recuerde llevar su mente a la naturaleza de Buda, su bondad y capacidad de conciencia, calma y observación de la situación. Si deja dominarse por emociones negativas, reaccionara de manera que causara más sufrimiento. Querrá castigar a las otras personas y decir cosas desagradables.

La flor de loto solo puede crecer en el barro: práctica de aceptación

La flor de loto sabe que puede florecer tan bella solo gracias al barro. Nosotros tenemos semillas negativas en nuestro interior, el elemento barro; si sabemos cómo aceptarlo, nos aceptamos a nosotros mismos. La flor de loto no necesita deshacerse del barro. Sin barro, moriría.

Incluso una persona iluminada debe practicar así. Puede que se pregunte porque una persona que ha conseguido tanto también debe practicar. Debe hacerlo para continuar transformando la basura. Puede que imagine que una persona iluminada ya no necesita practicar más, pero no es cierto. Necesita practicar para seguir siendo feliz, como hacemos los demás. Nunca detiene la práctica de la respiración consciente, sonreír y caminar. De esta manera continúa generando en su interior las flores de la alegría.

Respiración estomacal para cuidar las emociones fuertes

Un método sencillo para cuidar las emociones fuertes es la respiración estomacal, una respiración consciente desde el abdomen. Cuando estamos atrapados en una fuerte emoción, como el miedo o el enfado, debemos descender nuestra atención al abdomen. En momentos como este, mantenerse en el nivel del intelecto es peligroso. Aunque nuestra reacción normal es mantenernos en nuestra mente y dejar que los sentimientos nos sobrepasen. En lugar de ello, debemos arraigarnos en nuestra respiración, focalizando nuestra atención en el subir y bajar del abdomen, llevando nuestra atención hasta el centro.

Cuando miramos hacia un árbol en plena tormenta de viento, vemos que la copa del árbol es inestable y vulnerable. En cualquier momento, el viento puede romper las ramas más pequeñas. Pero cuando observamos el tronco del árbol, lo que vemos es muy diferente. Allí, el árbol es sólido y resiste a la tormenta. Somos como árboles. Cuando estamos deprimidos, nuestra cabeza es la copa del árbol que se balancea durante la tempestad. Entonces, debemos llevar nuestra atención al nivel de nuestro tronco sólido, al ombligo.

Puede compartir esta práctica con sus allegados. Recuérdeles que una emoción es solo una emoción. Llega, se queda un tiempo y se marcha. ¿Por qué debemos herirnos a nosotros mismos o a los demás por una emoción? Somos más que una emoción. Es importante recordarlo. Recuerde que su emoción dolorosa pasara.

  1. La paz empieza con nosotros

Nuestra única arma es el amor

Si solo insultamos o condenamos, nuestro discurso no servirá de nada. Con conciencia, practicamos ser honestos y habilidosos al mismo tiempo. Expresarse con amor es un arte. Cuando este enfadado, culpando y castigando con el tono, no tendrá éxito. Solo conseguirá que el vacío sea mayor.

Encontrar el refugio verdadero en la práctica

Algunos se refugian en las drogas y el alcohol. Quieren olvidar, quieren borrar el dolor de su interior. Cuando están borrachos o drogados, lo olvidan todo, pero solo durante unas pocas horas. Cuando se despiertan de esa auto anestesia, se dan cuenta de que nada ha cambiado. De todos modos, han evadido la realidad durante dos o tres horas, y como no conocen ninguna otra salida, vuelven a las drogas o el alcohol. De este modo, violan sus cuerpos y sus mentes, y se producen dolor a ellos y a los que les rodean. Esto no es, de ningún modo, una solución.

Otros se refugian en la televisión. Miramos la televisión hasta la saciedad para evitar el programa que está en marcha en nuestro interior, un programa de confusión, conflicto y desespero.

Debemos romper el hábito de escapar de nosotros mismos. El refugio de la práctica de la conciencia es nuestro camino. Podemos refugiarnos en nuestro respirar consciente, en nuestro caminar consciente. Entonces tendremos paz y estaremos disponibles para las maravillas de la vida; esteremos realmente presentes para nuestros hijos, nuestras familias y nuestra sociedad.

No hay camino para la paz, la paz debe ser el camino. Si quieres andar por la paz, debes hacer que tu caminar siga la práctica de la paz.

La conciencia alimenta un estilo de vida sencillo

Ahora, la gente raramente desarrolla alguna conexión con las cosas que compra, solo desea poseer lo más nuevo. Los productores lo saben. Cuando nos tomemos el tiempo necesario para vivir conscientemente descubriremos que vivir una vida sencilla y consumir menos son las condiciones reales para la felicidad.

  1. La acción correcta proviene de la comprensión correcta

Buda siempre enseño que debíamos practicar las cuatros verdades nobles:

  1. Existe el sufrimiento.
  2. Existe un origen del sufrimiento.
  3. El final del sufrimiento es posible.
  4. Existe el camino para llegar al final de sufrimiento.

Ninguna acción puede llamarse acción correcta sin una comprensión correcta. Para poder comprender, debemos escuchar, pero ¿Cómo sabemos que disponemos de una comprensión correcta? Si intentamos ayudar a alguien, pero nuestra acción solo empeora la situación, entonces no tenemos una comprensión correcta.

Escalada de paz

El sufrimiento, la infelicidad, la violencia y la guerra se incrementan cuando nos sobrepasa el odio e intentamos castigar e infligir sufrimiento en los demás. Actuamos así porque creemos que el resultado será sufrir menos, pero esto solo conlleva que la otra parte quiere venganza. Este es el camino seguro a la destrucción.

Cuando sufrimos, culpamos a los demás o a un grupo. Esperamos que si podemos castigarles y hacerles sufrir, nos sentiremos mejor y obtendremos algún alivio. El resultado es más infelicidad, más terrorismo, más violencia y más guerra.

Algunas veces, la gente no puede encontrar ninguna manera de resolver un problema con otra persona y esta tentada a eliminar el problema eliminando a la otra persona. Querer que la otra persona se vaya, muera o desaparezca.

Practicar el budismo comprometido hoy

Su conocimiento y experiencia de la práctica de la conciencia es crucial y se encuentra en el corazón de su habilidad para hacer acciones correctas y comprometerse con el mundo. Debe entrenarse para ser un agente de la paz y la reconciliación donde este. Está enseñando el camino de la conciencia sin el título de profesor. De hecho, no es nadie, pero puede serlo todo para la gente que necesita su ayuda.

  1. Reconciliación

Si sabes cómo practicar la respiración plenamente consciente y como meditar, puedes experimentar la felicidad del que sigue el camino. A través de la meditación podemos usar la plena conciencia en la respiración para crear la felicidad y la alegría que nutre nuestra mente y nuestro cuerpo y nos ayuda a progresar en el camino de la luz. La felicidad y alegría de la meditación permeabiliza la mente y el cuerpo, sana la ansiedad, el miedo, el desespero y permite a los practicantes experimentar las maravillas de la vida.

Empezar de nuevo: la práctica de la reconciliación y la renovación

Como seres humanos, todos cometemos errores. Nuestros pensamientos, palabras y acciones poco hábiles pueden hacernos daño a nosotros y los que nos rodean.

Cuando estamos enfadados no somos lucidos. En ese momento podemos decir y hacer cosas dañinas si no sabemos cómo practicar la conciencia y protegernos a nosotros y a los demás. Cuando sentimos dolor y estamos sobrepasados por sentimientos dolorosos, tampoco estamos lucidos. Tendemos a culpar y condenar a la persona que pensamos que nos ha hecho daño.

  1. Amar significa estar completamente presente

No sienta que debe correr para poder sentarse y disfrutar del café después. Si corre, gasto un tiempo precioso, el tiempo de estar vivo. Cuando establece su presencia verdadera, puede florecer como una flor durante sus actividades diarias.

Escuchar para curar el sufrimiento de los hijos

Escuchar y ayudar a aliviar el sufrimiento es la práctica de la paz, es la práctica del amor. Amar es lo más importante que podemos hacer. Pasamos tiempo leyendo una novela o una revista, tiempo viendo la televisión o hablando por teléfono, pero no tenemos tiempo para los demás. Dejamos de lado el tiempo de escuchar.

Debe ayudar a su hijo a cultivar el arte de escuchar a fondo y de hablar con amor mientras es joven. Si aprende a hablar calmadamente con sus maestros, compañeros de clase, amigos y demás, será capaz de ofrecer lo mejor en cada situación.

  1. Proteger la paz

Vivir el interior del “no yo”

Escuchemos y aprendamos las enseñanzas del “no yo” y la interconexión. A causa de nuestro pequeño yo somos incapaces de comportarnos como las abejas, las neuronas y las células de nuestro cuerpo. Todos inter-conectados.

  1. Una llamada a la gran compasión

Las raíces de la guerra

Toda la violencia es injusticia. No debemos infligir esa injusticia en nosotros o en otra gente. Los historiadores y profesores, así como los políticos, deberían observar atentamente el sufrimiento causado por las guerras. Cuando dejamos que el odio crezca en nosotros, continuamos haciéndonos sufrir a nosotros y a los demás. Debemos reconocer que los que hacen sufrir también son víctimas.

La paz es posible

Todos juntos seguimos la práctica básica: hacer todo conscientemente. Nos establecemos en el aquí y ahora para tocar a fondo la vida. Practicamos conscientemente mientras respiramos y caminamos y hablamos y nos cepillamos los dientes y cortamos la verdura para la comida y lavamos los platos.

Hablar de manera calmada, sin condenar a nadie, sin juzgar a nadie.

Negociaciones de paz verdadera

Cuando nos dejamos llevar por nuestro miedo y prejuicios, no podemos escuchar a los demás. No podemos unir dos partes en una mesa para discutir sobre la paz cuando están llenas de enfado, odio y dolor. Si no podemos reconocer nuestro miedo y enfado, si no sabemos cómo calmarnos, ¿Cómo podemos sentarnos en una mesa para conseguir la paz con nuestro enemigo?

El secreto de crear la paz es que cuando escuchamos a otra persona tenemos solo un objetivo: ofrecerle la oportunidad de vaciar su corazón.

Crear la paz en el mundo

Debemos generar el néctar de la compasión en nuestro corazón. Observando a fondo descubrimos que no solo sufrimos nosotros, sino que otras personas sufren muchísimo. El que quiera endurecer el sufrimiento de otra persona está habitado por la energía de la violencia.

Aprendí a contemplar los árboles y el canto de lo pájaros. Tenía disponible las maravillas del mundo de estas nuevas tierras. Llegue a la conclusión de que, con la práctica de la conciencia, mi verdadero hogar podía estar en cualquier lugar del planeta.

Fui consciente de que el reino de Dios, la tierra pura de Buda, el lugar de paz verdadera, depende de nuestra propia capacidad de despertar ante todas las maravillas del mundo que nos rodean en un determinado momento en este planeta.

Con solo un paso consciente, con solo una respiración consciente, podemos encontrarnos en el paraíso, donde hay paz, comprensión y compasión.

La tierra de paz verdadera

Para que el loto crezca, necesita barro. No puede plantar loto sobre mármol, debe plantarlo en el barro. Mirando a las hermosas flores de loto de gran fragancia vemos el barro. El sufrimiento es necesario para que nazca la comprensión y la compasión, como los residuos son necesarios para que haya flores.

Debemos aprender a mirar nuestro sufrimiento y el sufrimiento de nuestro mundo como un tipo de compost. De este barro podemos crear los lotos bellos y de gran fragancia de la comprensión y la compasión.

Volvamos al momento presente. Estemos completamente vivos. No corramos más. Conectémonos con las maravillas de la vida que están disponibles. Esta es la práctica básica de la paz.

Viva abrazando la paz verdadera, de manera que pueda estar en paz en cada momento de la vida diaria. Es posible para todos generar la energía de la paz a cada paso. Cuando somos capaces de tocar el reino de Dios, de contactar con las maravillas de la vida disponibles aquí y ahora, fácilmente podemos disponer de todo lo demás. Ya no necesitamos correr más.

No hemos tenido la oportunidad de vivir, de amar y de cuidar a los seres amados, porque no podemos dejar de correr. Corremos incluso cuando dormimos.

El futuro es un concepto. El futuro solo está hecho sobre una sustancia, el presente. Si cuidamos el momento presente, ¿Por qué debemos preocuparnos por el futuro? Cuidando el momento presente, estamos haciendo lo que podemos para asegurarnos un buen futuro. Vivir el momento presente de manera que la paz y la alegría sean posible aquí y ahora. Vivir felizmente y en paz el momento presente es la mejor cosa que podemos hacer para asegurar la paz y la felicidad en el futuro.

 

Thích Nhất Hạnh

 

https://www.lailuminacion.com/la-paz-consciente-es-un-arte

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Descansar en el río - Thich Nhat Hanh

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Traducido con Amor desde...https://www.lionsroar.com

 

"Permítase ser como esa piedra en reposo", escribe Thich Nhat Hanh. "El guijarro está descansando en el fondo del río y el guijarro no tiene que hacer nada".

Mis queridos amigos, supongamos que alguien está sosteniendo un guijarro y lo tira al aire y el guijarro comienza a caer en un río. Después de que el guijarro toque la superficie del agua, se permite hundirse lentamente en el río.

Alcanzará el cauce del río sin ningún esfuerzo. Una vez que el guijarro está en el fondo del río, continúa descansando. Permite que el agua pase.

Creo que la piedra llega al lecho del río por el camino más corto porque se deja caer sin hacer ningún esfuerzo. Durante nuestra meditación sentada, podemos permitirnos descansar como una piedra. Podemos permitirnos hundirnos naturalmente sin esfuerzo en la posición sentada, la posición de descansar.

El descanso es una práctica muy importante. Tenemos que aprender el arte del descanso. Descansar es la primera parte de la meditación budista. Debes permitir que tu cuerpo y tu mente descansen. Nuestra mente y nuestro cuerpo necesitan descansar.

El problema es que no muchos de nosotros sabemos cómo permitir que nuestro cuerpo y nuestra mente descansen. Siempre estamos luchando; luchar se ha convertido en una especie de hábito. No podemos resistirnos a estar activos, luchando todo el tiempo. Luchamos incluso durante nuestro sueño.

Es muy importante darse cuenta de que tenemos el hábito de luchar. Tenemos que ser capaces de reconocer un hábito cuando se manifiesta porque si sabemos cómo reconocer nuestro hábito, perderá su energía y no podrá impulsarnos más.

Hace diez años estuve en la India visitando la ex-comunidad intocable de budistas. Un amigo que pertenecía a la casta organizó el viaje para mí. Estaba sentado en el autobús, disfrutando del paisaje afuera, contemplando las palmeras y la vegetación. De repente me volví y lo vi muy tenso. No había razón para que tuviera que estar tan tenso. Pensé que estaba tratando de hacer mi visita agradable y tal vez esa fue la razón por la que estaba tan tenso. Le dije: “Querido amigo, sé que quieres que mi viaje sea placentero, pero ya estoy muy feliz. Ya he disfrutado el viaje. Entonces, ¿por qué no te sientas, sonríes y te relajas? ”Él dijo: “Está bien”, y se recostó y trató de relajarse.

Me alegré, volví a mirar la ventana y disfruté de las palmeras y otras cosas. Pero solo unos minutos después, cuando lo miré, estaba tan tenso como antes. No pudo relajarse, permitirse relajarse. Sabía que él pertenecía a esa sección de la población que había estado luchando durante muchos miles de años. Fue discriminado. Había sufrido tanto, sus antepasados ​​y él mismo y sus hijos. Así que la tendencia a luchar ha estado allí por muchos miles de años. Por eso le fue muy difícil permitirse descansar.

Tenemos que practicar para poder transformar este hábito en nosotros. El hábito de la lucha se ha convertido en una poderosa fuente de energía que está configurando nuestro comportamiento, nuestras acciones y nuestras reacciones.

Cuando un animal en la selva es herido, sabe cómo encontrar un lugar tranquilo, acostarse y no hacer nada. El animal sabe que es la única forma de curarse: acostarse y simplemente descansar, sin pensar en nada, incluida la caza y la comida. No comer es una manera maravillosa de permitir que tu cuerpo descanse. Estamos tan preocupados acerca de cómo obtener nutrición que tememos descansar, permitir que nuestro cuerpo descanse y ayune. El animal sabe que no necesita comer. Lo que necesita es descansar, no hacer nada, y es por eso que su salud se restaura.

En nuestra conciencia también hay heridas, muchos dolores. Nuestra conciencia también necesita descansar para restaurarse a sí misma. Nuestra conciencia es como nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo sabe cómo curarse si le damos la oportunidad de hacerlo. Cuando nos cortamos el dedo, no tenemos que hacer nada, excepto limpiarlo y darle tiempo para que sane, porque nuestro cuerpo sabe cómo curarse a sí mismo. Lo mismo ocurre con nuestra conciencia; nuestra conciencia sabe cómo curarse a sí misma si sabemos cómo permitir que lo haga. Pero no lo permitimos. Siempre intentamos hacer algo. Nos preocupamos tanto por la curación, por lo que no obtenemos la curación que necesitamos. Solo si sabemos cómo permitirles descansar pueden nuestro cuerpo y nuestra mente  sanarse a sí mismos.

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Pero hay en nosotros lo que llamamos la energía de la inquietud. No podemos estar en paz con nosotros mismos. No podemos ser pacíficos. No podemos sentarnos; no podemos acostarnos. Hay algo de energía en nosotros para hacer esto, hacer eso, pensar en esto, pensar en eso, y ese tipo de inquietud nos hace infelices. Por eso es tan importante que aprendamos, en primer lugar, a permitir que nuestro cuerpo descanse. Tenemos que aprender a lidiar con toda nuestra energía de inquietud. Es por eso que tenemos que aprender estas técnicas de permitir que nuestro cuerpo y nuestra conciencia descansen.

Me gustaría ofrecerte algunas instrucciones sobre la meditación caminando. Lo primero que haremos temprano mañana por la mañana es practicar caminar juntos, lo que llamamos meditación caminando. Caminar en meditación significa disfrutar caminando sin ninguna intención de llegar. No necesitamos llegar a ningún lado. Solo caminamos.  Eso requiere algo de entrenamiento.

Generalmente en nuestra vida diaria caminamos porque queremos ir a algún lugar. Caminar es solo un medio para un fin, y es por eso que no disfrutamos cada paso que damos. La meditación caminando es diferente. Caminar es solo para caminar. Disfrutas cada paso que das. Así que este es un tipo de revolución al caminar. Te permites disfrutar cada paso que das.

El maestro zen Ling Chi dijo que el milagro no es caminar sobre carbón de leña ardiente o en el aire o sobre el agua: El milagro es simplemente caminar sobre la tierra. Inhala. Se da cuenta del hecho de que está vivo. Todavía está vivo y está caminando en este hermoso planeta. Eso ya es un milagro. El mayor de todos los milagros es estar vivo. Tenemos que despertarnos a la verdad de que estamos aquí, vivos. Estamos aquí dando pasos en este hermoso planeta. 

 Pero tenemos que estar aquí para que el milagro sea posible. Tenemos que volver al aquí y al ahora. Por eso cada paso que damos se convierte en un milagro. Si eres capaz de caminar así, cada paso será muy nutritivo y sanador. Camina como si besaras la tierra con tus pies, como si masajearas la tierra con tus pies. Hay mucho amor en esa práctica de la meditación caminando.

El Buda dijo que el pasado se ha ido y el futuro aún no está aquí. No lamentemos el pasado. No nos preocupemos por el futuro. Regresa al momento presente y vive profundamente el momento presente. Porque el momento presente es el único momento en el que puedes tocar la vida. La vida está disponible sólo en el momento presente. Es por eso que la meditación caminando es volver al momento presente, para estar vivo nuevamente y tocar la vida profundamente en ese momento. Para poder tocar la tierra con nuestros pies y disfrutar de caminar, debemos establecernos firmemente en el momento presente, en el aquí y en el ahora.

En la meditación caminando, caminamos como una persona libre. Esto no es libertad política. Esta es la libertad de las aflicciones, del dolor, del miedo. A menos que seas libre no puedes disfrutar caminando. Me gustaría proponerle un poema corto que le gustaría usar para la meditación caminando:

He llegado. Estoy en casa. 
En el aquí. En el ahora. 
Soy sólido.Soy libre. 
En lo último moro.

Es posible que desee dar dos pasos e inhalar y decir: " He llegado, he llegado" . Y cuando exhalas, das otros dos pasos y dices en silencio: estoy en casa, estoy en casa. Nuestro verdadero hogar está realmente en el aquí y en el ahora. Porque solo en el aquí y el ahora podemos tocar la vida. Como dijo el Buda, la vida está disponible solo aquí y ahora, por lo que volver al momento presente es regresar a casa. Es por eso que da uno o dos pasos y se despierta al hecho de que ha llegado. Has llegado en el momento presente.

Si puedes llegar, entonces dejarás de correr, corriendo dentro y corriendo afuera. Creemos en nosotros que la felicidad no puede ser posible aquí y ahora. Tenemos que ir a alguna parte. Tenemos que ir al futuro para poder ser realmente felices.

Ese tipo de pensamiento ha estado ahí por mucho tiempo. Quizás ese sentimiento nos haya sido transmitido por nuestros antepasados ​​y nuestros padres. Es por eso que tenemos que despertar a la presencia de esa energía del hábito en nosotros y hacer lo contrario. El Buda dijo que es posible que estemos tranquilos y felices en el momento presente. Esa es la enseñanza de trista dharma sadha vihara . Significa vivir felizmente en el momento presente. Cuando estás allí, cuerpo y mente unidos, tienes la oportunidad de tocar las condiciones de tu felicidad. Si eres capaz de tocar estas condiciones de felicidad que ya están disponibles aquí y ahora, puedes ser feliz de inmediato. No tienes que correr a ningún lado, especialmente al futuro.

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Cuando practicamos caminar, podemos ser conscientes de que tenemos pies fuertes. Nuestros pies son lo suficientemente fuertes para que disfrutemos corriendo y caminando. Esa es una condición para la felicidad que está disponible. Cuando respiro y me doy cuenta de mis ojos, encuentro otra condición para mi felicidad. Respirando, soy consciente de mis ojos. Respirando, sonrío a mis ojos. Este es un ejercicio, un ejercicio muy simple para ayudarlo a darse cuenta de que tiene ojos que todavía están en buenas condiciones. Solo tiene que abrir los ojos para ver el cielo azul, la nube blanca, la vegetación lujosa. Puede ver todo tipo de formas y colores solo porque tiene los ojos todavía en buenas condiciones. Tus ojos son otra condición para tu felicidad. Tenemos tantas condiciones como esa para nuestra felicidad y, sin embargo, seguimos siendo infelices. Todavía queremos huir del momento presente,

Respirando, soy consciente de mi corazón. Respirando, sonrío a mi corazón. Ese es otro ejercicio. Cuando practicas así, tocas tu corazón con tu atención plena. Si continúas un minuto, te das cuenta de que todavía tienes un corazón que funciona normalmente. Es maravilloso tener un corazón que todavía funciona normalmente. Hay personas que no tienen un corazón así y su deseo más profundo es tener un corazón como tú. Entonces, las condiciones para la felicidad pueden ser más que suficientes para que seamos felices, pero no podemos ser felices debido a esa tendencia a huir del momento presente.

Inhalar, sonreír y tocar las condiciones de felicidad disponibles, es algo que todos podemos hacer. Por eso podemos detenernos y establecernos en el momento presente. Esa es la enseñanza de vivir felices en el momento presente. Por favor, entrénate para convertir el momento presente, el aquí y el ahora, en tu verdadero hogar. Ese es el único hogar que tenemos. Ese es el único lugar donde podemos tocar la vida. Todo lo que buscamos debe encontrarse aquí y ahora. De esa manera, la meditación caminando puede ser un gran placer y puede ser muy sanadora.

¿Tienes que hacer algún esfuerzo para practicar la meditación caminando? No lo creo. Es como cuando tomas un vaso de jugo de naranja. ¿Crees que tienes que hacer un esfuerzo para disfrutar del jugo de naranja? No. Caminar es así. Para disfrutar realmente de un vaso de jugo de naranja, tienes que estar cien por cien en cuerpo y mente. Si estás allí, mente y cuerpo firmemente establecidos en el momento presente, entonces un vaso de jugo de naranja se convertirá en algo real para ti. Tú eres real. Por lo tanto, el jugo es real. Y allí la vida es real. La vida existe. La vida es profunda durante el tiempo que tomas tu jugo de naranja.

Cuando contemplas una hermosa puesta de sol, ¿tienes que hacer algún esfuerzo? No lo creo. No tienes que hacer ningún esfuerzo para disfrutar de una hermosa puesta de sol. Solo necesitas estar allí, estar allí mente y cuerpo juntos. Pero si tu cuerpo está ahí y tu mente está en el pasado o en el futuro, entonces la hermosa puesta de sol no estará allí para ti.

Hay un tipo de energía que te ayuda a unificar cuerpo y mente. Esa energía se llama atención plena. La atención plena es la capacidad de estar allí con cuerpo y mente unidos. Cuando beba su jugo de naranja, beba con atención y disfrutará de su jugo porque realmente está allí al cien por cien. Si tu cuerpo y tu mente están unidos cuando contemplas la hermosa puesta de sol, significa que estás atento. La atención plena te ayuda a estar allí para que la hermosa puesta de sol también esté allí. Mientras caminas, si te permites estar con la mente y el cuerpo, entonces caminar se convertirá en una caminata consciente. Será curativo, refrescante y nutritivo.

Meditar significa, ante todo, estar allí, estar en tu cojín, estar en tu camino de meditación caminando. Comer también es una meditación si realmente estás allí, preséntalo al cien por cien con tu comida. Lo esencial es estar ahí. Así que por favor cuando practiques la meditación caminando, no hagas ningún esfuerzo. Permítete ser como esa piedra en reposo. El guijarro descansa en el fondo del río y el guijarro no tiene que hacer nada. Mientras caminas, estás descansando. Mientras estás sentado, estás descansando.

Si luchas durante tu meditación sentada o meditación caminando, no lo estás haciendo bien. El Buda dijo: "Mi práctica es la práctica de la no práctica". Eso significa mucho. Abandona toda lucha. Déjate ser, para descansar.

Me siento en mi cojín de meditación. Considero que es algo muy agradable. No lucho en absoluto sobre mi cojín. Me permito ser, descansar. No hago ningún esfuerzo y es por eso que no tengo ningún problema mientras estoy sentado. Mientras estoy sentado no lucho y es por eso que todos mis músculos están relajados. Si luchas durante tu meditación sentada, muy pronto tendrás dolor en los hombros y la espalda y cosas así. Pero si te permites descansar sobre tu cojín, puedes sentarte por mucho tiempo, y cada minuto es ligero, refrescante, nutritivo y sanador.

No está sentado para luchar por conseguir la iluminación. No. Sentarse en primer lugar es por el placer de estar sentado. Caminar en primer lugar es por el placer de caminar. Y comer es por el placer de comer. Y el arte es estar allí al cien por cien.

Cuando era un novato aprendí a encender un palo de incienso en la atención. Verás, cuando enciendes incienso, piensas que el propósito de encender incienso es que el incienso penetre en la casa del Buda. Pero encender el incienso es solo para encender el incienso. Coges un palo de incienso con atención y lo disfrutas, porque es en sí mismo un acto de meditación. Durante el tiempo en que recoges la barra de incienso, estás atento, estás concentrado, eres real, porque tu cuerpo y tu mente están juntos. Y el palo de incienso es real. 

Estar allí de verdad. Estar allí al cien por cien de ti mismo. En cada momento de tu vida cotidiana. Esa es la esencia de la verdadera meditación budista. Cada uno de nosotros sabe que podemos hacer eso, así que entrenémonos para vivir profundamente cada momento de nuestra vida diaria. Por eso me gusta definir la atención plena como la energía que nos ayuda a estar allí al cien por cien. La energía de tu verdadera presencia.

Inhalando, aquí, aquí. Respirando, en el ahora, en el ahora. Aunque estas son palabras diferentes, significan exactamente lo mismo. He llegado al aquí. He llegado al ahora. Estoy en casa aquí. Estoy en casa en el ahora.

Cuando practicas así, practicas parar. Detener es la práctica budista básica de la meditación. Dejas de correr Dejas de luchar. Te permites descansar, sanar, calmar.

Y después de unos minutos de práctica, puede pasar a hacer la tercera línea: soy sólido, soy libre. Esto no es auto-sugerencia. ¿Por qué? Porque si has logrado llegar aquí y ahora eres mucho más libre. Estás libre del pasado, del futuro, de tus preocupaciones, de tu miedo. Y te vuelves mucho más sólido; tus pasos se vuelven más sólidos y te vuelves más sólido en tu cuerpo y en tu mente. La solidez se convierte en realidad después de unos minutos de llegar, de estar en casa.

La solidez y la libertad son la base verdadera para tu felicidad y bienestar. Ninguna felicidad, ningún bienestar es posible sin solidez y libertad.

La última línea del poema es maravillosa. En lo último moro. En lo último. En lo último. Yo habito Yo habito Lo último aquí está la verdadera base de tu ser.

Visualicemos las olas en el océano, varias olas que aparecen en la superficie del océano. Algunas olas son grandes, hay aquellas que son pequeñas, y cada ola parece tener su propia vida. Una ola puede tener ideas como, “Soy una ola. Solo soy una ola entre muchas olas. Soy más pequeña que la otra ola. Soy menos bella, duro menos que la otra ola”. Ideas como esa. Una ola puede ser atrapada en los celos, en el miedo, en la discriminación.

Pero si la ola es capaz de agacharse y tocar el agua dentro de sí misma, se dará cuenta de que mientras es una ola, es al mismo tiempo agua. El agua es la base de la ola. Mientras que las olas pueden ser altas y bajas, más y menos bellas, el agua está libre de todas estas nociones. Por eso, si somos capaces de tocar la base de nuestro ser, podemos liberar nuestro miedo y nuestro sufrimiento.

Nuestra fundación no está sujeta al nacimiento y la muerte, al ser y al no ser. Una ola puede vivir la vida de una ola, pero una ola puede hacer mucho mejor que eso. Mientras se vive la vida de una ola, una ola puede vivir la vida del agua. Cuanto más crecen nuestra solidez y nuestra libertad, más profundamente tocamos el fundamento de nuestro propio ser. Esa es la puerta para la emancipación, para el mayor alivio.

Thich Nhat Hanh

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Thich Nhat Hanh: El profundo escuchar compasivo

 

Si sabemos como conducirnos en el momento presente,

no tenemos que preocuparnos por el futuro.

Si el momento presente tiene paz, alegría y felicidad,

entonces el futuro también lo tendrá.

Thich Nhat Hanh

 

Escuchar profundamente es un tipo de escucha que puede ayudar, aliviar el sufrimiento de otra persona. Lo puedes llamar “escuchar compasivo”.

Uno escucha con un solo propósito, ayudar a él o ella a vaciar su corazón y si uno recuerda que uno está ayudando a que él o ella sufra menos e incluso si dice cosas llenas de percepciones equivocadas, llenas de amargura (o rencor), aún así uno es capaz de continuar escuchando con compasión. Porque tú sabes que escuchar así, con compasión, le das a él o ella la oportunidad de sufrir menos. Si quieres ayudarlo a corregir su percepción, entonces esperas a hacerlo en otro momento, pero en este momento solo lo escuchas y le ayudas a sufrir menos. Y una hora así puede traer transformación y sanación.

El miedo, el enojo y la desesperación nacen sobre la base de percepciones equivocadas y tenemos percepciones equivocadas sobre nosotros y la otra persona. Esa es la base para el conflicto, la guerra y la violencia.

Deberíamos ser capaces de decir así: “Querido amigo, querida gente, yo sé que sufres mucho, no había entendido lo suficiente tus dificultades y sufrimientos. No es mi intención hacerte sufrir más. Es lo opuesto. Así que por favor, cuéntanos acerca de tu sufrimiento y dificultades. Estoy ansioso por aprender y entender. Tiene que comenzar así, con palabras amorosas”. Y si uno es honesto, si uno es verdadero, ellos abrirán sus corazones y nos hablarán, y entonces practicaremos “el profundo escuchar compasivo”.

Durante el proceso de escuchar profundamente, podemos aprender mucho acerca de nuestra percepción y de su percepción. Esa es la mejor manera de remover el terrorismo.

El enojo es la energía que la gente usa para actuar, pero cuando estás enojado no estás lúcido y puede que hagas cosas equivocadas. Es por eso que la compasión es una energía mejor. La energía de la compasión es muy fuerte.

Siempre podemos aprender de nuestro sufrimiento. De las cenizas del sufrimiento puede nacer un fénix. Y es por eso que la atención correcta nos ayuda a mirar profundamente en la dificultad, en el sufrimiento que tenemos. Y muchas cosas positivas surgirán de eso. Todo depende de la manera que respondamos a cada evento. Hay maneras que pueden traer más sufrimiento. Hay maneras que pueden traer alivio y esperanza. Depende de nuestra mente. Y es por eso que la atención correcta y la concentración pueden ayudar tremendamente a generar una realización.

Planosinfin.com

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LA PAZ ESTÁ EN CADA PASO - Thich Nhat Hanh

 

Extraído por Tahíta del libro de Papel y Tinta  “La Paz está en cada Paso” de Thich Nhat Hanh

 

Autor: Arnold  Koetler

 

 Esta mañana, mientras caminaba lentamente y con plena presencia por un bosque de robles, vi salir el sol, brillante y anaranjado en el horizonte. La imagen me transportó de inmediato a la India, donde el año pasado, con un grupo guiado por Thich Nhat Hanh, recorrí los lugares donde le Buda impartió sus enseñanzas. Caminando hacia una cueva cercana a Bodh Gaya, nos detuvimos en un campo rodeado de arrozales a recitar éste poema:

 

La paz está a cada paso.

El sol rojo y radiante es mi corazón.

Cada flor sonríe conmigo.

Que verde y tierno es todo lo que crece.

Qué fresco es el viento.

La paz está a cada paso.

Transforma el sendero interminable en alegría.

 

Estos versos resumen la esencia del pensamiento de Thich Nhat Hanh: la paz no es algo externo ni algo que deba perseguirse o conquistarse. Para alcanzarla, basta con vivir plenamente el presente, en forma pausada, disfrutando cada paso y cada respiración. La paz ya está presente en cada paso, y si caminamos así, las flores se abrirán bajo nuestros pies a cada paso. De hecho, las flores nos sonreirán y nos desearán el bien a lo largo del camino.

En una sociedad como la nuestra, que da tanta importancia a la rapidez, la eficacia y el éxito material, la capacidad de Thich Nhat Hanh de caminar pausada, serena y atentamente y de enseñarnos a hacerlo, explica el entusiasmo con que ha sido recibido en occidente. Aunque se expresa con sencillez, lo que trasmite revela la quinta esencia de un profundo conocimiento de la realidad que proviene de sus meditaciones, su formación y la labor que realiza.

Sus enseñanzas se centran en la respiración consciente – el estar atento a cada respiración- y, a través de esto, en estar plenamente presentes en cada acto de la vida cotidiana. Para él, la meditación no es una actividad que se circunscriba a la sala de meditación. Es igualmente sagrado lavar platos con plena consciencia, hacer una profunda reverencia o encender incienso. También nos dice que con solo sonreír, relajamos cientos de músculos en todo el cuerpo, lo que él define como “yoga bucal”.

Thich Nhat Hanh nos recuerda que la paz y la felicidad están a nuestro alcance, basta con calmar nuestra distraída corriente de pensamientos, de tal modo que podamos regresar al momento presente y tomar consciencia del cielo azul, la sonrisa de un niño, un hermoso amanecer.

“Si estamos en paz, felices, podemos sonreír, y todos los miembros de nuestra familia, toda la sociedad, puede disfrutar de nuestra paz”.

 

Autor: Arnold  Koetler

Fuente.Introducción al libro  “La Paz está en cada Paso” de Thich Nhat Hanh

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No hay muerte, no hay miedo - Thich Nhat Hanh

Traducido con Amor desde… https://www.innerdirections.org

En mi ermita en Francia hay un arbusto de japónica, o membrillo japonés. El arbusto generalmente florece en la primavera, pero un invierno había sido bastante cálido y los capullos abrieron en flores. Durante la noche llegó un golpe frío y trajo consigo una helada. Al día siguiente, mientras hacía meditación caminando, noté que todos los pimpollos en el arbusto habían muerto. Reconocí esto y pensé: este año nuevo no tendremos flores suficientes para decorar el altar de Buda.

Unas semanas más tarde el clima volvió a ser cálido. Mientras caminaba en mi jardín, vi nuevos pimpollos en la japónica pertenecientes a otro cicloc de flores. Le pregunté a las flores de japónica: "¿Son las mismas flores que murieron en la escarcha o son flores diferentes?" Las flores me respondieron: "Thay, no somos las mismas y no somos diferentes. Cuando las condiciones son suficientes, nos manifestamos y cuando las condiciones no lo son, nos escondemos. Es tan simple como eso."

Esto es lo que enseñó el Buda. Cuando las condiciones son las adecuadas, las cosas se manifiestan. Cuando no lo son, las cosas se retiran. Esperan hasta que sea el momento adecuado para manifestarse de nuevo.

Convertirse en nada
Nuestro mayor temor es que cuando morimos no seremos nada. Muchos de nosotros creemos que toda nuestra existencia es solo un período de vida desde el momento en que nacemos o concebimos hasta el momento en que morimos. Creemos que nacemos de la nada y cuando morimos nos convertimos en nada. Y así nos llenamos de miedo a la aniquilación.

El Buda tiene una comprensión muy diferente de nuestra existencia. Es la comprensión de que el nacimiento y la muerte son nociones. No son reales. El hecho de que creemos que son verdaderos crea una poderosa ilusión que causa nuestro sufrimiento.

El Buda enseñó que no hay nacimiento; no hay muerte; no hay venida no hay partida, no hay lo mismo o lo diferente, no hay un yo permanente, no hay aniquilación. Solo pensamos que la hay. Cuando entendemos que no podemos ser destruidos, nos liberamos del miedo. Es un gran alivio. Podemos disfrutar de la vida y apreciarla de una manera nueva.

Nada nace, nada muere
Un científico francés, cuyo nombre es Lavosier, declaró: " Rien ne se cree, rien ne se perd". "Nada nace, nada se pierde". Aunque no era budista sino científico, encontró la misma verdad que el Buda descubrió.

Nuestra verdadera naturaleza es la naturaleza de no nacimiento y no muerte. Solo cuando tocamos nuestra verdadera naturaleza podemos trascender el miedo a no ser, el miedo a la aniquilación.

El Buda dijo que cuando las condiciones son las adecuadas, algo se manifiesta y nosotros decimos que existe. Cuando una o dos condiciones fallan y la cosa no se manifiesta de la misma manera, entonces decimos que no existe. Según el Buda, calificar algo como existente o no existente es incorrecto. En realidad, no existe tal cosa como totalmente existente o totalmente inexistente.

Podemos ver esto muy fácilmente con la televisión y la radio. Puede que estemos en una habitación que no tenga televisión ni radio. Y mientras estamos en esa sala, podemos pensar que los programas de televisión y de radio no existen en esa sala. Pero todos sabemos que el espacio en la sala está lleno de señales. Las señales de estos programas están llenando el aire por todas partes. Solo necesitamos una condición más, una radio o un televisor, y aparecerán muchas formas, colores y sonidos. 

Hubiera sido erróneo decir que las señales no existen porque no teníamos radio ni televisión para recibirlas y manifestarlas. Solo parecían no existir porque las causas y las condiciones no eran suficientes para hacer que el programa de televisión se manifestara. Así que en ese momento, en esa habitación, no existen. Solo porque no percibimos algo, no es correcto decir que no existe. Es solo nuestra noción de ser y no ser lo que nos hace pensar que algo existe o no existe. Las nociones de ser y no ser no pueden aplicarse a la realidad.

 

De No Muerte, No Miedo: Confortando la Sabiduría para la Vida , por Thich Nhat Hanh. 

https://www.innerdirections.org/no-death-no-fear/

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Thich Nhat Hanh -No estoy aquí

“Tengo un discípulo en Vietnam que quiere construir una estupa (construcción donde se guardan las cenizas de los muertos) para mis cenizas cuando muera. Él y otros quieren incluir una placa con las palabras "aquí yace mi amado maestro". Les digo que no desperdicien la tierra del templo. "No me pongan en un pequeño pote y me dejen ahí", les digo, "no quiero continuar así. Sería mejor si esparcen mis cenizas afuera y ayudo a los árboles a crecer".

Les sugerí que, si aún insistían en construir la estupa, tuviera una placa que dijera "No estoy aquí". Pero en el caso de que la gente no entendiera, podrían agregar una segunda placa "No estoy acá tampoco". Si la gente aún no entendiera, entonces podrían escribir una tercera y última placa "Pueden encontrarme en su forma de respirar y caminar".

Este cuerpo se desintegrará, pero mis acciones me continuarán. En mi vida diaria, siempre practico ver mi continuación en mi alrededor.

No necesitamos esperar hasta la total disolución de este cuerpo para continuar, continuamos en cada momento.

Si crees que sólo soy este cuerpo, entonces no me has visto realmente. Cuando miras a mis amigos, ves mi continuación. Cuando ves a alguien caminando en plena consciencia y compasión, sabes que es mi continuación.

No veo por qué tengamos que decir "Moriré"; porque ya puedo verme en ti, en otra gente, y en las futuras generaciones.

Incluso si una nube no está allí, continúa en la nieve o la lluvia. Es imposible para una nube morir. Puede volverse lluvia o hielo, pero no puede convertirse en nada. La nube no necesita tener un alma para continuar. No hay comienzo ni fin.

 Nunca moriré. Habrá disolución de este cuerpo, pero eso no significa mi muerte. Continuaré, siempre”.
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~ THICH NHAT HANH

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Las Olas Son Agua - Thich Nhat Hanh

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Cuando ustedes miran a la superficie del océano, pueden ver las olas subiendo y bajando. Ustedes pueden describirlas en términos de altas y bajas, grandes o pequeñas, más vigorosas o menos vigorosas, más bellas o menos bella. También pueden describirlas en términos de comenzar y terminar,  nacimiento  y  muerte.  Eso  puede  ser  comparado  con  la dimensión histórica. En la dimensión histórica nosotros nos preocupamos o inquietamos con el nacimiento y la muerte, más poderosos menos poderosos, más bellos, menos bellos, como el comienzo y el final y así sucesivamente.

Observando  profundamente,  podemos  también  ver  que  la  olas  son también al mismo tiempo, agua. Una ola puede igualmente buscar su naturaleza propia. La ola puede sufrir de miedo y de complejos. Una ola puede decir: “no soy tan grande como las demás olas”, “estoy oprimida”, “no soy tan hermosa como las otras”, “he nacido y he de morir”. La ola puede sufrir de esas cosas, de esas ideas. Pero si la ola se inclina hacia abajo y toca su naturaleza verdadera ella comprenderá que es agua. Entonces su temor y sus complejos desaparecerán.

El agua es libre del nacimiento y la muerte de una ola. El agua es libre de ser alta y o baja, más hermosa o menos hermosa. Ustedes pueden hablar en términos de más bella o menos bella, alta o baja, ‘solamente en términos de olas’. En cuanto al agua se refiere, todos esos conceptos son inválidos.

Nuestra naturaleza verdadera es la naturaleza de no-nacimiento y no- muerte. Nosotros no tenemos que ir a ninguna parte para tocar nuestra naturaleza verdadera. La ola no tiene que buscar el agua porque ella es agua. Nosotros no tenemos que buscar a Dios, no tenemos que buscar por nuestra dimensión última o nirvana, porque nosotros somos nirvana, nosotros somos Dios.

Ustedes son lo que están buscando. Ustedes ya son lo que quieren llegar a ser. Ustedes pueden decirle a la ola: “mi ola querida, tú eres agua. No tienes que ir a buscarla. Tu naturaleza es la naturaleza de la no- discriminación, del no-nacimiento, de la no-muerte, del no-ser y del no no-ser.”

Practiquen como una ola. Tomen su tiempo, busquen profundamente en ustedes mismos y reconozcan que vuestra naturaleza es la naturaleza del no-nacimiento y no-muerte. Ustedes pueden descubrir la libertad, la confianza  y  el  equilibrio  en  esta  forma.  Este  método  de  práctica  los ayudará a vivir sin temor, y a morir pacíficamente sin pena ni desasosiego.

Si cargan con ustedes la tristeza profunda, si han perdido a un ser querido, si están habitados por el temor a la muerte, al olvido y a la aniquilación, por favor, tomen esta enseñanza y comiencen a practicarla. Si la practican bien, serán capaces de mirar la nube, la rosa, la piedrecilla, o vuestro hijo, con la clase de ojos que el Buda nos ha transmitido. Tocarán la naturaleza de la realidad del no-nacimiento, no-muerte, no-venir y no-ir. Esto puede liberarlos de vuestro temor, de vuestra ansiedad y de vuestro sufrimiento. Entonces pueden tener verdaderamente la clase de paz que los hará fuertes y estables, sonriendo mientras las cosas pasan. Vivir de esta forma los capacitará a ayudar a muchas personas a vuestro alrededor.

" Thay "

Thich Nhat Hanh

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Entrevista a Thich Nhat Hanh por Oprah

 

 
Oprah: Gracias por el honor de hablar con Ud. Solo estar en su presencia hace que me sienta menos estresado que cuando comencé el día. Tiene ud. tal aura de paz... ¿Tiene siempre este contento?
 
Nhat Hanh: Este es mi entrenamiento, mi práctica, e intento vivir cada momento de este modo, de mantener la paz en mi interior.
 
Oprah: Porque no se la podrá dar a otros si no la tiene en si mismo ¿no?
 
Nhat Hanh: Exacto.
 
Oprah: Ya veo. Se que nació en Vietnam en 1926. ¿Tiene algún recuerdo de su infancia que pueda compartir?
 
Nhat Hanh: El día que vi una foto de Buda en una revista.
 
Oprah: ¿Que edad tenía?
 
Nhat Hanh: Tenía 7, 8. Él estaba sentado en la hierba, muy pacífico, sonriendo. Me quedé impresionado. A mi alrededor la gente no era así, así que tuve el deseo de ser como él. Y alimenté ese deseo hasta la edad de 16 cuando tuve autorización de mis padres para ir a ordenarme como monje.
 
Oprah: ¿Le alentaron sus padres?
 
Nhat Hanh: Al comienzo estuvieron reticente puesto que pensaron que la vida de monje es difícil.
 
Oprah: ¿A los 16 años comprendía como sería la vida?
 
Nhat Hanh: No mucho. Había solo un gran deseo. El sentimiento de que no sería feliz si no podía hacerme monje. A eso se le llama mente de principiante –la intención profunda, el deseo más profundo que una persona pueda tener. Y puedo decir que hasta este día esta mente de principiante ha continuado viva en mí. 
 
Oprah: Esto es a lo que mucha gente hace referencia como pasión. Es la forma en que siento mi trabajo la mayoría de los días. Cuando estás apasionado con tu trabajo, sientes como que podrías hacerlo incluso aunque nadie te pagase.
 
Nhat Hanh: Y lo disfrutarías.
 
Oprah: Si. Hablemos de cuando llegó a America. Fue estudiante de Princeton. ¿Fue para Ud. un desafió formar relaciones con otros estudiantes siendo monje? ¿Se sintió solo?
 
Nhat Hanh: Bueno, Princeton University era como un monasterio ya que solo había estudiantes varones en ese tiempo, y no había muchos vietnamitas viviendo en EEUU. Durante los primeros seis meses no hable mi idioma. Pero el campus era muy bonito. Y todo era nuevo –los pájaros, los árboles, la comida. Mi primera nevada fue en Princeton, y también la primera vez que usé una estufa. Mi primer otoño fue en Princeton.
 
Oprah: Cuando las hojas cambian.
Nhat Hanh: En Vietnam no vemos estas cosas.
 
Oprah: ¿Vestía sus ropas de monje en esos tiempos?
 
Nhat Hanh: Si.
 
Oprah: Nunca ha tenido que preocuparse por comprar ropas ¿no? Siempre con el hábito...
 
Nhat Hanh: Si.
 
Oprah: ¿Tiene diferentes hábitos para diferentes ocasiones?
 
Nhat Hanh: Tienes un hábito ceremonial de color azafrán y eso es todo. Me siento cómodo vistiendo esto, y nos recuerda felizmente que somos monjes.
 
Oprah: ¿Que significa ser monje?
 
Nhat Hanh: Ser monje significa tener tiempo para practicar para tu transformación y salud, y después de esto ayudar a la transformación y salud de los demás.
 
Oprah: ¿Están la mayoría de los monjes iluminados o buscando la iluminación?
 
Nhat Hanh: La iluminación está siempre ahí. La pequeña iluminación traerá a la gran iluminación. Si respiras –inspiras- y estás conciente de que estás vivo, con esto podrás tocar el milagro de estar vivo, y esto es un tipo de iluminación. Mucha gente está viva pero no contacta con el milagro de estar vivo. 
 
Oprah: Estoy seguro que ud. Lo ve todo alrededor suyo, en cambio nosotros –y me siento culpable por esto-estamos intentando pensar en lo siguiente. En nuestro país la gente está muy ocupada, incluso los niños están ocupados. Tengo la impresión que muy pocos de nosotros estamos haciendo lo que Ud. Dice, esto de estar en contacto con el milagro de estar vivos.
 
Nhat Hanh: Este es el entorno en el que la gente vive. Pero con práctica podremos llegar a permanecer vivos en el momento presente. Con atención conciente, con total presencia, puedes ponerte en el presente de forma de percibir las maravillas de la vida que están disponibles en este momento. Es posible vivir felizmente en el aquí y el ahora. Así que muchas condiciones de felicidad están disponibles –más que suficientes para hacerte feliz ahora mismo. No tienes que corre hacia el futuro para encontrar más.  
 
Oprah: ¿Que es la felicidad?
 
Nhat Hanh: Felicidad es la cesación del sufrimiento. Bienestar. Por ejemplo, cuando practico este ejercicio de respiración al inspirar estoy conciente de mis ojos; al expirar le sonrío a mis ojos y me doy cuenta de que están en buena condición. Hay un paraíso de forma y colores en el mundo. Y debido a que tienes ojos que están en buenas condiciones, entras en contacto con este paraíso. Así que cuando me vuelvo conciente de mis ojos, estoy tocando una de las condiciones de felicidad. Y cuando la toco la felicidad llega. 
 
Oprah: Y puede hacer esto con cada parte de su cuerpo.
 
Nhat Hanh: Si, inspirando, estoy conciente de mi corazón, espirando le sonrío a mi corazón y sé que mi corazón continúa funcionando normalmente. Y siento agradecimiento por mi corazón.
 
Oprah: Así que se trata de estar conciente de y agradecido por lo que se tiene.
 
Nhat Hanh: Si.
 
Oprah: Y no solo de cosas materiales, sino del hecho de tener nuestra respiración.
 
Nhat Hanh: Si. Necesitas la práctica de la presencia total o atención conciente –mindfulness- para traer tu mente a tu cuerpo y situarte en el momento actual. Si estás totalmente presente solo necesitas dar un paso o respirar para entrar en el reino de Dios. Y una vez que tienes el reino no necesitas correr detrás de objetos anhelados, como poder, fama, placeres sensuales, y demás. La paz es posible. La felicidad es posible. Y esta práctica es simplemente suficiente para cualquiera que la haga. 
 
Oprah: Dígame como hacerla.
 
Nhat Hanh: Suponga que está bebiendo una taza de té. Cuando cojas la taza, puedes respirar y traer tu mente a tu cuerpo, y volverte totalmente presente. Y cuando estás realmente ahí, algo más también está ahí, -la vida representada por la taza de té.- en ese momento eres real y la taza de té también es real. No está perdido en el pasado o en el futuro, en tus proyectos o preocupaciones. Eres libre de todas estas aflicciones. Y en este estado libre disfrutas de tu té. Este es el momento de felicidad, de paz. Cuando laves tus dientes, puede que tengas solo dos minutos pero de acuerdo a esta práctica, es posible producir libertad y alegría durante este tiempo, debido a que estás en el aquí y el ahora. Si eres capaz de lavar tus dientes con atención conciente, serás capaz del momento en que tomes una ducha, prepares tu desayuno, bebas tu té
 
Oprah: Así que desde este punto de vista hay interminables condiciones y motivos de felicidad.
 
Nhat Hanh: Si. La atención consciente te ayuda a volver a casa, al presente. Y cada vez que vas ahí y reconoces la condición de felicidad la felicidad llegará.
 
Oprah: Con Ud. El té es real.
 
Nhat Hanh: Yo soy real y el té es real. Estoy en el presente. No pienso ene el pasado. No pienso en el futuro. Hay un encuentro real entre yo y el té, y la paz, la felicidad y la alegría son posibles mientras bebo.
 
Oprah: Nunca había tenido tales pensamientos sobre una taza de té.
 
Nhat Hanh: Nosotros tenemos la práctica de la meditación del té. No sentamos y disfrutamos de una taza de té en compañía de nuestros hermanos y hermanas. Nos lleva una hora disfrutar de una taza de té.
 
Oprah: ¿Una taza de te como esta? (Ella sostiene su taza)
 
Nhat Hanh: Si.
 
Oprah: Una hora.
 
Nhat Hanh: Cada momento es un momento de felicidad. Y durante la hora de la meditación del té, cultivas alegría y hermandad morando en el aquí y el ahora.
 
Oprah: ¿Hacéis lo mismo con la comida?
 
Nhat Hanh: Si. Tenemos comidas en silencio, comiendo de tal forma que nos ponemos en contacto con el cosmos, con cada bocado de comida.
 
Oprah: ¿Cuanto tiempo os lleva una comida? ¿Todo un día?
 
Nhat Hanh: Una hora es suficiente. Nos sentamos como comunidad y disfrutamos de la comida juntos. Así que tanto estés comiendo, bebiendo una taza de té o lavando los platos, lo haces de tal forma que la libertad, la alegría, y la felicidad son posibles. Mucha gente viene a nuestro centro y aprende este arte de vivir atento. Vuelven a sus casa y construyen una shanga, una comunidad, para hacerlo mismo. Hemos ayudado a construir shangas alrededor de todo el mundo.
Oprah: Una shanga es una comunidad amada.
 
Nhat Hanh:Si.
 
Oprah: ¿Cuan importante es esto en nuestras vidas? La gente tiene esto con sus familias, y luego lo expandes a tu amada comunidad para incluir a los demás. Así que cuanto más grande se hace tu comunidad, más puedes conseguir en el mundo.
 
Nhat Hanh: Correcto.
 
Oprah: Sobre el tema de la comunidad me gustaría volver a 1966. Fue invitado a venir y habla en la Universidad de Cornell, y poco después de esto no se le permitió volver a su país. Ha estado exiliado por 39 años. ¿Como se ha manejado con esos sentimientos?
 
Nhat Hanh: Bien, me sentí como una abeja expulsada de su colmena, pero como llevaba a la amada comunidad en mi corazón fui capaz de sembrar los elementos de la shanga alrededor mío en América y Europa, y comencé a construir una comunidad para trabajar por la paz.  
 
Oprah: ¿Sintió ira al comienzo? Daño?
 
Nhat Hanh: Ira, preocupación, tristeza, daño. La práctica de la atención conciente me ayudó a reconocer esto. En el primer año, soné casi cada día con volver a  casa. Estaba subiendo por una hermosa colina muy verde, muy feliz, y de repente me despertaba y encontraba que estaba en exilio. Así que mi práctica fue ponerme en contacto con los árboles, los pájaros, las flores, los niños, la gente occidental y hacer de ellos mi comunidad. Y debido a esta práctica encontré hogar lejos de mi hogar. Un año después el sueño se detuvo. 
 
Oprah: ¿Cual fue la razón por la que no le permitieron volver al país?
 
Nhat Hanh: Durante la guerra las partes contrincantes declararon que querían seguir peleando hasta el final. Y a aquellos de nosotros que tratamos de hablar de reconciliación entre hermanos y hermanas no nos lo permitieron.
 
Oprah: Así que cuando se convirtió en un hombre sin país hizo un hogar en otros países.
 
Nhat Hanh: Si.
 
Oprah: Y Estados Unidos fue uno.
 
Nhat Hanh: Si.
 
Oprah: ¿Como se encontró con Martin Luther King?
 
Nhat Hanh: En Junio de 1965, le escribí una carta explicándole porque los mojes en Vietnam se inmolaban. Le dije que esto no era un suicidio. Le dije que en una situación como la de Vietnam, era muy difícil hacer oír tu voz. A veces nos tenemos que quemar a nosotros mismo de forma de que nos oigan. Es por compasión que haces esto. Es un acto de amor y no de desesperación. Justo después de un año de escribirle esta carta me lo encontré en Chicago. Tuvimos una charla sobre la paz, la libertad, y la comunidad. Él estuvo e acuerdo que sin la comunidad no podríamos llegar muy lejos. 
 
Oprah: ¿Cuanto duró la charla?
 
Nhat Hanh: Probablemente cinco minutos o algo parecido. Después de esto salió a una rueda de prensa, y se manifestó muy duramente en contra de la guerra en Vietnam.
 
Oprah: ¿Piensa que fue como resultado de vuestra conversación?
 
Nhat Hanh: Creo que si. Continuamos nuestro trabajo y la última vez que me encontré con él fue en Génova durante la conferencia para la paz.  
 
Oprah: ¿Hablasteis entonces?
 
Nhat Hanh: Si. El me invitó a desayunar, para hablar de esto temas de nuevo. Me retuvieron en una entrevista escaleras abajo y llegué tarde, pero mantuvo el desayuno caliente para mí. Le dije que la gente en Vietnam le llamaba bodhisattva –ser iluminado- debido a lo que él estaba haciendo por su gente, su país y el mundo. 
 
Oprah: Y por el hecho de que lo estaba haciendo de forma pacífica, o no violenta.
 
Nhat Hanh: Si, este es el trabajo de un bodhisattva, de un buda, siempre con compasión y no violencia. Cuando oí que lo habían asesinado, no podía creerlo, pensé: “La gente americana ha creado a un rey (King) pero no han sido capaces de conservarlo.” Estaba un poco enfadado, no comía, no dormía. Pero mi decisión de construir una amada comunidad continúo siempre. Y pienso que siempre he sentido su apoyo.
 
Oprah: Siempre.
 
Nhat Hanh: Si.
 
Oprah: Okay. Hemos estado hablando sobre la atención conciente, y ha mencionado el caminar atentamente. ¿Cómo es eso?
 
Nhat Hanh: Cuando caminas tocas la tierra con plena conciencia, y cada paso puede traerte solidez, alegría y felicidad. Libertad de tus remordimientos respecto al pasado y libertad e los miedos respecto al futuro.  
Oprah: la mayoría de la gente cuando camina están pensando sobre lo que deberían hacer o donde deberían ir. Pero Ud. dice que esto nos evita o nos aleja de la felicidad. 
Nhat Hanh: La gente sacrifica el presente por el futuro. Pero la vida está disponible solamente en el presente. Este es el porqué deberíamos caminar de forma que cada paso nos traiga al aquí y al ahora.

 

 
Oprah: ¿Que hay de las cosas que tengo que pagar? Estoy caminando pero estoy pensando en esas cuentas… 
Nhat Hanh: Hay un momento para cada cosa. Hay un momento en que me siento y me concentro en el problema de mis cuentas, pero no me preocuparé por esto antes. Una cosa a la vez. Practicamos caminar consciente de manera de forma de sanarnos a nosotros, porque caminar de este modo nos alivia de nuestras preocupaciones, de la presión, de la tensión en nuestro cuerpo y en nuestra mente. 
 
Oprah: ¿El caso es el mismo para la escucha profunda a la que se refería antes?
 
Nhat Hanh: La escucha profunda es el tipo de escucha que puede ayudar aliviar el sufrimiento de otras personas. Puedes llamarlo escucha compasiva. Escuchas solo con un propósito: ayudar a ella o él a vaciar su corazón. Incluso si él o ella dicen cosas que están repletas de percepción errónea, llenas de amargura, tienes que ser capaz de continúa oyendo con compasión, porque escuchando de esta forma le darás a la persona la oportunidad de sufrir menos. Si quieres ayudarles a corregir su percepción, espera para otro momento. Por ahora no le interrumpas, no argumente, solo escucha con compasión y ayúdale a que sufra menos. Una hora así puede traer transformación y salud.
 
Oprah: Me gusta mucho esta idea de escuchar profundamente, debido a que a menudo cuando alguien llega y quiere descargar, es muy tentador intentar dar consejos. Pero si solo dejas que la persona ponga sus sentimientos fuera, y luego en otro momento volver con un consejo o un comentario, la persona podría experimentar una profunda mejoría. ¿Esto es lo que está diciendo?
 
Nhat Hanh: Si. La escucha profunda nos ayuda a reconocer la existencia de las percepciones erróneas en la otra persona y en nosotros mismos. La otra persona tiene percepciones erróneas sobre si misma y sobre nosotros. Y nosotros tenemos percepciones erróneas sobre nosotros mismos y sobre la otra persona. Y esta es la base para los conflictos, la violencia y la guerra. Los terroristas tienen percepción errónea. Ellos piensan que los otros grupos intentan destruirlos tanto a ellos como a su religión y a su civilización. Así que quieren suprimirnos, matarnos antes de que les matemos. Y los antiterroristas deben pensar muy parecido, que aquellos son terroristas y tratarán de eliminarnos, así que debemos eliminarlos primero. Ambos lados están motivados por el miedo, por la ira, y por las percepciones erróneas. Pero las percepciones erróneas no pueden ser eliminadas por las armas o las bombas. Deberían ser eliminadas por la escucha profunda, la escucha compasiva y el espacio amoroso.   
 
Oprah: ¿La única forma de acabar con la guerra es la comunicación entre las personas?
 
Nhat Hanh: Si. Deberíamos ser capaces de decir esto: “Queridos amigos, querida gente, se que estáis sufriendo. No he comprendido suficientemente vuestras dificultades y sufrimientos. No es nuestra intención hacerles sufrir más, es lo contrario. No queremos que sufráis. Pero no sabemos que hacer y puede que hagamos lo equivocado si no nos ayudáis a comprender. Así que por favor habladnos de vuestras dificultades. Estoy dispuesto a aprender, a comprender. Tenemos que tener una conversación amorosa, y si somos honestos, si somos reales ellos abrirán su corazón. Entonces practicamos la escucha compasiva, y así podremos aprender mucho sobre nuestra percepción y la percepción de ellos. Solo después de esto podremos ayudar a eliminar las percepciones erróneas. Esta es la mejor manera, la única manera de eliminar el terrorismo.
 
Oprah: Pero lo que Ud. está diciendo también es aplicable a las dificultades con su familia o con amigos. El principio es el mismo sin importar el conflicto.
 
Nhat Hanh: Correcto. Y las negociaciones de paz deberían ser conducidas de esta forma. Cuando llegamos a la mesa no deberíamos negociar ahí mismo. Deberíamos invertir tiempo caminando juntos, comiendo juntos, relacionándonos, hablándonos los unos a los otros de nuestros sufrimientos, sin maldecir o condenar. Lleva dos o tres semanas hacer esto. Y si es posible la comunicación y el entendimiento la negociación será mucho más fácil. Así que si tuviese que organizar una negociación de paz la haría de esta forma.
 
Oprah: ¿Comenzaría con té?
 
Nhat Hanh: Con té y la meditación caminando. 
 
Oprah: Un té conciente.
 
Nhat Hanh: Y compartiendo nuestra felicidad y sufrimiento. Y con escucha profunda y habla amorosa.
 
Oprah: ¿Hay siempre sitio para la ira?
 
Nhat Hanh: La ira es la energía que la gente usa para actuar. Pero cuando estás enfadado no estás lúcido, y puedes cometer errores y malas acciones. Este es el porque la compasión es mejor energía. Y la energía de la compasión es muy fuerte. Sufrimos, esto es real, pero hemos aprendido a no enfadarnos y a no permitirnos ser arrastrados por la ira. Comprendemos al momento que es miedo, que es corrupción.
 
Oprah: ¿Que sucede si en un momento de atención conciente eres desafiado? Por ejemplo, el otro día alguien me presentó una querella, y es difícil sentirte feliz cuando alguien te quiere llevar a los tribunales.
 
Nhat Hanh: La práctica es ir a la ansiedad a la preocupación.
 
Oprah: El miedo. La primera cosa que aparece es el miedo, como ¿Qué voy a hacer ahora?
 
Nhat Hanh: Así que reconoces este miedo, le acoges tiernamente, y miras profundamente en él. Y cuando abrazas tu dolor sientes alivio y encuentras como manejar esta emoción. Y si sabes como manejar el miedo entonces tendrás suficiente percepción para solucionar el problema. El problema es no permitir que la ansiedad coja las riendas. Cuando surja este sentimiento tienes que practicar, de manera de utilizar la energía de la atención conciente para reconocerlos, abrazarlos, mirar profundamente en ellos. Es como una madre cuando su hijo está llorando. Tu ansiedad es tu bebe. Tienes que cuidar de él. Tienes que volver a ti mismo, reconocer el sufrimiento en ti, abrazar el sufrimiento, y sentirás alivio. Y si continúas con esta práctica de la atención consciente, comprenderás la raíz, la naturaleza del sufrimiento, y sabrás la forma de transformarlo.   
 
Oprah: Usa la palabra sufrimiento mucho. Pienso que mucha gente cree que el sufrimiento es la hambruna o la pobreza. ¿Pero cuando habla de sufrimiento a que se refiere?
 
Nhat Hanh: Me refiero al miedo, la ira, la desesperación, la ansiedad dentro de nosotros. Si sabes como tratar con estas, entonces estarás capacitado para manejar  problemas de guerra, pobreza y conflictos. Si hay miedo y desesperación en nosotros no podremos eliminar el sufrimiento en la sociedad.
 
Oprah: La naturaleza del Budismo según yo la entiendo, es creer que todos somos puros y radiantes en nuestro corazón. Y aún así vemos a nuestro alrededor infinidad de evidencias que la gente no actúa desde un sitio de pureza y brillantez. ¿Cómo resolvemos esto?
 
Nhat Hanh: Bueno, la felicidad y el sufrimiento se apoyan mutuamente. Ser es inter-ser. Es como la derecha y la izquierda. Si la derecha no está ahí la izquierda no puede estar tampoco. Lo mismo es verdad para el sufrimiento y la felicidad, bueno y malo… En cada uno de nosotros hay semillas buenas y malas. Tenemos semillas de hermandad, compasión, bondad dentro. Pero también tenemos semillas de ira, odio, disconformidad.
 
Oprah: Esta es la naturaleza del ser humano.
 
Nhat Hanh: Si. Está el barro y también el loto que crece del barro. Necesitamos el lod de forma que crezca el loto.
 
Oprah: ¿Podemos tener el uno sin el otro?
 
Nhat Hanh: Si. Solo puedes reconocer la felicidad contra un entorno o ambiente de sufrimiento. Si no has sufrido el hambre no podrás apreciar el tener algo para comer. Si no has atravesado una guerra no conocerás el valor de la paz. Este es el porque no deberíamos intentar correr o escapar de una cosa hacia otra. Soportando nuestro sufrimiento, mirando profundamente en él, encontraremos una forma de felicidad.
 
Oprah: ¿Medita todos los días?
 
Nhat Hanh: Intentamos no solo hacerlo cada día sino cada momento. Mientras bebemos, mientras hablamos, mientras escribimos, mientras regamos nuestro jardín, siempre es posible practicar viviendo en el aquí y el ahora.
 
Oprah: Pero se sienta siempre en silencio con sigo mismo o recita un mantra o no recita mantras?
Nhat Hanh: Si nos sentamos solos y nos sentamos juntos.
 
Oprah: ¿Cuanto con más gente se siente, es mejor? 
 
Nhat Hanh: Si la energía colectiva es muy útil. Me gustaría hablar sobre los mantras que ha mencionado. El primero es “Querida estoy aquí por ti.” Cuando amas a alguien lo mejor que puedes ofrecerle es tu presencia. ¿Cómo puedes amarle si no estás ahí?
 
Oprah: Este es un mantra bonito.
 
Nhat Hanh: Miras en sus ojos y le dices “Querida ¿sabes una cosa? Estoy aquí por ti.” Le ofreces a él o ella tu presencia. No estás preocupado por el pasado o por el futuro estás ahí por tu amado. El segundo mantra “Querida se que estás ahí y soy muy feliz.” Debido a que está totalmente ahí reconoces la presencia de tu amado como algo precioso. Abrazas a tu amad@ con atención conciente, con presencia total. Y entonces el o ella florecerá. Ser amado significa ser reconocido que existes,  y estos dos mantra pueden llevar felicidad al instante, incluso si tu amado no está ahí. Puedes utilizar el teléfono y practicar el mantra.
 
Oprah: O un e-mail.
 
Nhat Hanh: O un E-mail. No necesitas practicar en sánscrito o en tibetano, puedes hacerlo en inglés o castellano.
 
Oprah: Querido estoy aquí por ti.
 
Nhat Hanh: Y yo soy muy feliz. El tercer mantra es el que practicas cuando tu amado está sufriendo. “Querid@, se que estás sufriendo, este es el porque estoy aquí por ti.” Antes de que hagas algo para ayudar tu sola presencia puede traer algún alivio.  
 
Oprah: el reconocimiento del sufrimiento o del daño.
 
Nhat Hanh: Si. Y el cuarto mantra es un poco más difícil. Y es cuando tu sufres y crees que tu sufrimiento ha sido causado por tu amad@. Si alguna otra persona te lo hubiese hecho, sufrirías menos. Pero es la persona a la que más amas la que te lo ha hecho, así que sufres más profundamente. Prefieres irte a la habitación cerrar la puerta y sufrir solo..
 
Oprah: Si.
 
Nhat Hanh: Estás herido. Y quieres castigarl@ por haberte hecho sufrir. El mantra es para vencer esto: “Querid@ estoy sufriendo. Estoy intentando lo mejor de mi práctica. Por favor ayúdame.” Vas a él o ella y practicas esto. Y si consigues decir este mantra sufrirá menos. Porque ya no tienes ese obstáculo entre tu y la otra persona.
 
Oprah: “Querid@ estoy sufriendo. Ayúdame por favor!
 
Nhat Hanh: “Por favor ayúdame.”
 
Oprah: “¿Que pasa si él o ella no tiene voluntad de ayudarte?”
 
Nhat Hanh: Antes que nada cuando amas a alguien quieres compartir todo con él o ella. Así que es tu deber decirle “Estoy sufriendo, y quiero que lo sepas.” Y el o ella lo apreciará.  
 
Oprah: Si él o ella te ama….
 
Nhat Hanh: Si. Este es el caso de dos personas que se aman mutuamente. Tu amad@
 
Oprah: Correcto.
 
Nhat Hanh: “Y cuando he intentado lo mejor para mirar profundamente, y ver si este sufrimiento surge de mi percepción errónea y era posible transformarlo. Pero en este caso no he podido transformarlo.” De este modo has expresado tu confianza. No quieres castiga más. Y ese es el porque sufres menos al instante. 
 
Oprah: Precioso. Ahora quiero preguntar algunas cosas sobre los monjes. Hacéis ejercicio para mantener la forma?
 
Nhat Hanh: Si. Tenemos diez movimientos conscientes. Hacemos meditación andando cada día. Practicamos comer atentamente.
 
Oprah: ¿Es vegetariano?
 
Nhat Hanh: Si, completamente. Ya no usamos productos animales.
 
Oprah: Así que no comerá huevo...
 
Nhat Hanh: Ni huevo, ni leche, ni queso. Porque sabemos que comer atentamente puede ayudar a salvar nuestro planeta.
 
Oprah: ¿Mira televisión?
 
Nhat Hanh: No. Pero estoy en contacto con el mundo. Si sucede algo realmente importante, alguien me lo dice.
 
Oprah: Así es como lo siento!
 
Nhat Hanh: No tienes que escuchar las noticias tres veces al día o leer un periódico detrás del otro. 
 
Oprah: Correcto. Ahora ¿La vida de monje es una vida de celibato, correcto?
 
Nhat Hanh: Si.
 
Oprah: Nunca ha tenido problemas con la idea de casarse y tener niños?
 
Nhat Hanh: Un día cuando estaba en mis treintas, estaba practicando meditación en un parque en Francia. Vi una madre joven con un hermoso bebe. En un flash pensé que si ni fuese monje tendría una mujer y un niño como ellos. La idea me duró un segundo. La superé muy rápido.
 
Oprah: Esta no era su vida. Y hablando de la vida, que hay sobre la muerte? ¿Qué sucede cuado morimos? ¿Que cree? 
 
Nhat Hanh: La pregunta puede ser respondida cuando responde esto: ¿Que pasa en el momento presente? En el momento presente estás produciendo pensamientos, palabras y acciones. Y estos continúan en el mundo. Cada pensamiento que produces, cada palabra que dices, cada cosa que haces, lleva tu firma. La acción es llamada karma. Y esta es tu continuación. Cuando este cuerpo se desintegra, continúas con tus acciones. Es como la nube en el cielo. Cuando la nieve ya no está en el cielo, no ha muerto. La nube continúa en otras formas como la lluvia o la nieve o el hielo. Nuestra naturaleza es la naturaleza del no-nacimiento y no-muerte. Es imposible para una nube pasar de ser a no ser. Y esto es verdad con una persona amada. No mueren. Continúan en muchas formas nuevas y puedes mirar profundamente y reconocerlas en ti y alrededor de ti.
 
Oprah: Es lo que quería Ud. decir cuando escribió uno de mis poemas favoritos, “Llámame por mi verdadero nombre.”?
 
Nhat Hanh: Si cuando me llamas europeo, digo si. Cuando me llamas árabe digo si. Cuando me llamas negro digo si. Cuando me llamas blanco digo si. Porque yo estoy en ti y tu estás en mí. Nosotros inter-somos con todo en el cosmos.  
 
Oprah: (Leyendo el poema) “Soy una oruga metamorfoseándose en la superficie del río. Soy el pájaro que se lanza en picado para tragarse la oruga…soy el niño de Uganda, todo piel y huesos, con mis piernas tan delgadas como cañas de bambú. Y soy el traficante que vende las asesinas armas a Uganda. Soy la niña de doce años refugiada en un bote pequeño, que se tira al océano después de haber sido secuestrada por un pirata. Y soy el pirata, con un corazón que no es capaz de ver y amar todavía…. Por favor llámame por mis nombres verdaderos, y así podré oír todas mis risas y llantos de una vez, y podré así ver que mi pena y mi alegría son una.  Por favor llámame por mis verdaderos nombres, y así podré despertar y la puerta de mi corazón quedar abierta, la puerta de la compasión.” ¿Qué significa este poema?  
 
Nhat Hanh: Significa que la compasión es la práctica más importante. La comprensión trae compasión. Comprender el sufrimiento que los seres atraviesan ayuda a liberar la energía de la compasión, y con esta energía tu sabes que hacer.
 
Oprah: Okay. Al final de esta revista, tengo una columna llamada “Lo que se de verdad.” ¿Qué sabe de verdad?
 
Nhat Hanh: Se que no sabemos suficiente. Tenemos que seguir aprendiendo. Tenemos que estar abiertos. Y tenemos que estar preparados para liberar nuestro conocimiento de manera de llegar a una comprensión mayor de la realidad. Cuando subes una escalera y llegas al sexto escalón y crees que es el más alto, entonces no podrás alcanzar el séptimo. Así que la técnica es abandonar el sexto para que el séptimo sea posible. Y esta es nuestra práctica para liberar nuestras visiones. La práctica de la ausencia de apego a las visiones es el corazón de la práctica budista de la meditación. La gente sufre porque está enganchada en sus visiones. Tan pronto como liberan esas visiones son libres y ya no sufren.  
Oprah: ¿No es la verdad la búsqueda de la libertad?
Nhat Hanh: Si. Ser libre antes que nada es ser libre de visiones erróneas que son la base de todo tipo de sufrimientos, miedo y violencia.
Oprah: Ha sido mi honor hablar con Ud. hoy.
Nhat Hanh: Gracias. Un momento de felicidad que podría ayudar a la gente. 
Oprah: Creo que lo será
 
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UNA MENTE ENGAÑADA LLEGA A SER UNA MENTE VERAZ - Thich Nhat Hanh

 
Permíteme enfatizar que mientras se practica la atención mental uno no debe estar dominado por la distinción entre lo bueno y lo malo, creando una batalla dentro de sí mismo.

Siempre que surja un pensamiento bueno, reconoce: “acaba de surgir un pensamiento bueno”. Y si un pensamiento malo surge, reconócelo también: “acaba de surgir un pensamiento malo”. No lo alimentes ni trates de desembarazarte de él; reconocerlo es suficiente. Si te has ido, debes saber que te has ido, y si estás allí todavía, debes también saberlo. Una vez que hayas alcanzado ese estado de conciencia, no habrás de temer ya nada.

Si te has imaginado  un corredor con dos puertas, una de entrada y otra de salida, con tu Mente como guardián. Te das cuenta de  cualquier pensamiento o sentimiento que entre, y cuando sale te das cuenta que ha salido. Pero la imagen tiene un defecto: la idea de que los que entran y salen del corredor son distintos del guardián, ya que los pensamientos y sentimientos son nuestros, son una parte de nosotros. Existe la tentación de mirarlos, al menos a una parte de ellos, como a fuerzas enemigas que tratan de perturbar o poner asedio a la concentración y comprensión de nuestra mente.

Pero de hecho, cuando hay irritación, nosotros mismos estamos irritados; cuando estamos felices, nosotros mismos somos la felicidad. Cuando tenemos ciertos pensamientos, nosotros somos esos pensamientos. Somos al mismo tiempo los guardianes y los visitantes. Somos al mismo tiempo la mente y los observadores de la mente. Por tanto ahuyentar o alojar cualquier pensamiento no es algo importante. Lo importante es darse cuenta del pensamiento. Esta observación no es una objetivación de la Mente: no establece distinción entre objeto y sujeto. La Mente no se apropia de la Mente, la Mente no expulsa a la Mente. La Mente sólo puede observarse a sí misma; y esta observación no es la observación de un objeto externo e independiente del observador.

Buda usa la frase: “Atención del sentimiento en el sentimiento, atención de la Mente en la Mente”. Algunas personas han interpretado esto diciendo que el Buda utilizaba esta fraseología para enfatizar palabras tales como sentimiento y mente, pero no creo que las personas hayan captado totalmente la intención del Buda. Atención del sentimiento en el sentimiento es la atención del sentimiento directamente sobre el sentimiento mientras se experimenta el sentimiento, y no desde luego la contemplación de alguna imagen de sentimiento que uno ha creado para producir un sentimiento sobre algún objeto, con existencia individual y separada de uno mismo. Atención de la mente en la Mente es la mente que experimenta la atención de la mente en la Mente. La objetividad de un observador externo examinando algo es el método de la ciencia, pero no es el método de la meditación. Por tanto, la imagen del guardián y los visitantes entrando y saliendo por un corredor no es válida para ilustrar la observación atenta de la mente.

Dice el Sutra que la mente es como un mono saltando de rama en rama en un bosque. Para no perderlo de vista en algún movimiento repentino, debemos vigilar el mono constantemente. El Sutra lo llama “ser uno con él”. La Mente contemplando a la Mente es como un objeto y su sombra, el objeto no puede desprenderse de su sombra. Los dos son uno. A cualquier parte que vaya la mente, sigue dentro de los dominios de la mente.

El Sutra usa a veces la expresión “atar al mono” para referirse a la sujeción de la mente. Pero la imagen del mono es sólo un medio de expresión. Una vez que la mente está directa y continuamente atenta a sí misma, deja de ser como un mono. No hay dos mentes, una que salta de rama en rama y otra que corre tras ella como un trozo de cuerda para atarla.

La persona que practica meditación por lo general espera ”ver su propia naturaleza” para lograr el despertar. Pero si acabas de empezar, no esperes “percibir tu propia naturaleza”. Mejor aún no esperes nada.

Especialmente no esperes ver al Buda o cualquier versión de la “realidad última” mientras estás sentado. Durante los primeros seis meses, trata de construir tu poder de concentración, de crear calma interior y alegría serena.

Te librarás de la ansiedad, disfrutarás de un descanso total y acallarás tu mente. Te sentirás refrescado y obtendrás una visión de las cosas más amplia y clara, y profundizarás el amor dentro de ti. Sentarse en meditación es alimentar el espíritu y también el cuerpo. A través de la postura nuestros cuerpos ganarán armonía, se sentirán más ligeros y estarán más en paz. El sendero que va desde la exploración de tu mente hasta la vista de tu propia naturaleza no será demasiado áspero. Una vez que seas capaz de aquietar tu mente, una vez que tus emociones y pensamientos no te perturben más, en ese punto tu mente morará en la Mente. Tu mente asirá la Mente de una forma tan directa y maravillosa que ya no habrá diferencias entre sujeto y objeto. Al beber una taza de té, la aparente diferencia entre el que bebe y el té que está siendo bebido se disuelve. Beber una taza de té llega a ser una experiencia directa maravillosa en la que deja de existir la distinción entre sujeto y objeto.

La mente dispersa es también Mente, de la misma manera que las olas que agitan la superficie del agua son también Agua. Cuando la Mente (con mayúscula)  toma las riendas de la mente (pequeña, individual) , la mente engañada se convierte en Mente Veraz.


Thich Naht Hanh
Extracto de: Como lograr el milagro de vivir despierto.
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APAGA EL FUEGO - Thich Nhat Hanh

 

Cuando te enojes, vuelve a ti mismo y cuida de tu ira.

Y cuando alguien te haga sufrir, regresa a ti mismo y cuida de tu sufrimiento, de tu ira.

No digas ni hagas nada, porque cualquier cosa que digas o hagas en un estado de ira podría estropear más tu relación.

La mayoría no lo hacemos, no queremos volver a nosotros mismo, sino perseguir a esa persona para castigarle.

Pero si tu casa se está incendiando, lo más urgente es volver a ella e intentar apagar el fuego, y no echar a correr detrás del que crees que la ha incendiado, porque si haces eso, tu casa se quemará mientras te dedicas a atraparle.Y eso no es actuar prudentemente.

Debes regresar y apagar el fuego.

O sea, que cuando estás enojado, si sigues relacionándote o discutiendo con la otra persona, si intentas castigarla, estás actuando exactamente como alguien que se pone a perseguir a un pirómano mientras su propia casa está ardiendo'.


 Thich Nhat Hanh

 

 

 

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He llegado, estoy en casa - Thich Nhat Hanh

 
 

Thich Nhat Hanh nos dice:

He llegado. Estoy en casa al mismo tiempo que continúo dando pasos, ya he llegado, ya estoy en casa.

He dejado de deambular. 

He llegado a la Tierra Pura, una verdadera casa, donde puedo entrar en contacto con mis antepasados y mis descendientes.

Puedo tocar el paraíso de mi niñez y todas las maravillas de mi vida. Ya no estoy preocupado con ser o dejar de ser, con ir o venir, con nacer o morir.

Estoy en mi verdadera casa, no tengo miedo, no hay ansiedad.

Tengo paz y liberación.

Mi verdadera casa es el aquí y el ahora.

Durante tantísimas vidas he sido un vagabundo, en busca de paz y felicidad. En mi camino de búsqueda he caído en el abismo de los errores, la amargura y la desesperanza. Hubo tantos momentos en los que pensé que moriría antes de encontrar aquello que estaba buscando.

Querido Buddha, me has enseñado que aquello que estaba buscando está dentro de mí y puede encontrarse en el momento presente.

 

 

Nuestra maravillosa existencia incluye tanto felicidad como sufrimiento. ¿Cómo podría ser posible la felicidad sin el sufrimiento? Cuando somos capaces de ver que el sufrimiento es el elemento que puede ser utilizado para generar felicidad, de pronto dejamos de sufrir. Con esta comprensión, mi felicidad se vuelve inmensa y es capaz de abarcar todo el sufrimiento. Ya no me es necesario buscar o correr tras cosa alguna. He parado.

Ya no soy un vagabundo porque tengo un camino y ya no tengo que preocuparme más.

Mi camino es el camino de detenerse, el camino de disfrutar del momento presente.

Es el camino donde cada paso me devuelve a mi verdadera casa.

Es un camino que lleva a ningún sitio.

Estoy en mi camino a casa. Llego a cada paso.

Doy mis pasos como si tuviera todo el tiempo del mundo pues no tengo porqué apresurarse.

Esta es mi vida. Esta es mi práctica.

El viento continúa moviéndose. 

Mientras la lejana lluvia se aproxima,

 rayos de sol de arriba caen.

Por eso, en tu camino a casa,

da pasos con calma y tiempo,

porqué sólo hay una Luna,

no hay creciente, no hay menguante.

 

El Sello del Dharma de la Villa de los Ciruelos es “He llegado, estoy en casa”. Significa que la felicidad es posible. La libertad es posible. Justo ahora. Justo aquí.

 
 
Prefacio del libro “I have arrived I am home.
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Descansar - por Thich Nhat Hanh

 

 

Supón que desde la orilla de un río alguien arroja una piedra al aire y cae al fondo del río. La piedra de sumerge lentamente hasta llegar al fondo del río sin ningún esfuerzo. Una vez ha llegado allí permanece en reposo dejando que el agua siga fluyendo. Al meditar sentados podemos descansar como esa piedra, podemos sumergirnos de manera natural hasta el fondo de nuestra postura de meditación sin ningún esfuerzo.
 
Debemos aprender el arte de descansar, dejando que el cuerpo y la mente se relajen. Si tenemos heridas en el cuerpo o en la mente, debemos descansar para que puedan curarse.

 

El hecho de serenarnos nos permite descansar y descansar es una condición previa para la curación. Cuando los animales del bosque caen heridos, siempre encuentran un lugar para tenderse y descansar totalmente durante muchos días. No piensan en comer ni en ninguna otra cosa. Se limitan a descansar y logran de ese modo la curación que tanto necesitan.

Cuando los humanos caemos enfermos, lo único que sabemos hacer es preocuparnos. Vamos al encuentro de doctores y medicinas, pero no nos detenemos. Ni siquiera descansamos cuando vamos a la playa o a la montaña cuando estamos de vacaciones y regresamos incluso más cansados que antes. Debemos aprender a descansar. Tenderse no es la única posición para descansar.

 

Mientras meditamos sentados o caminando también podemos descansar perfectamente.

La meditación no tiene por qué ser una ardua labor. Deja simplemente que tu mente y tu cuerpo descansen como lo haría un animal en el bosque. No luches, no hay necesidad de alcanzar nada.

Ahora estoy escribiendo, pero no estoy luchando, sino descansando a la vez. Por favor, léelo de manera placentera y relajada. Buda dijo “Mi enseñanza es la práctica de la no práctica” Practica de un modo que no te canse, de una forma que dé a tu cuerpo, a tus emociones y a tu conciencia una oportunidad para descansar. Nuestro cuerpo y nuestra mente tienen la capacidad de curarse a sí mismos si le permitimos descansar.

Detenerse, serenarse y descansar son las condiciones previas para la curación.

Si no podemos detenernos, el curso de nuestra destrucción seguirá en marcha.

El mundo necesita curarse.

Los individuos, las comunidades y las naciones lo necesitan también.

 

Extracto de: Las enseñanzas de Buda, Thich Nhat Hanh
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Sufrir no es suficiente - Thich Nhat Hahn

 

La vida está llena de sufrimiento, pero  también ofrece muchas maravillas como el cielo azul,  la luz del sol, los ojos de un  niño. Sufrir no es suficiente; debemos, además, entrar en contacto con las maravillas de la vida que se encuentran en nosotros, en lo que nos rodea, en todas  partes, en cualquier momento.

Si no somos felices, si no tenemos paz, no podremos compartir la paz y la alegría con los demás, aun con los seres amados que viven bajo el mismo techo. Si nos encontramos en paz, si somos felices, podremos sonreír y florecer, y todos en nuestra familia, en toda la sociedad, se beneficiarán de nuestra paz. Tenemos que realizar un esfuerzo especial para disfrutar de la belleza del cielo azul. Es necesario practicar para gozar de esto. No, sólo lo hacemos. Cada segundo,cada minuto de nuestras vidas  puede ser así. Doquiera que estemos, en  cualquier momento, tenemos la capacidad de disfrutar de la luz del sol, de la presencia de los demás, aun de la sensación de respirar.No necesitamos ir a China para disfrutar del cielo azul; no tenemos que viajar hacia el futuro para gozar de la respiración; podemos entrar en contacto con estas cosas ahora mismo. Sería una pena que sólo tuviéramos conciencia del sufrimiento.

Estamos tan ocupados que casi no tenemos tiempo de mirar a los seres queridos, aun los que viven en nuestro hogar, y a nosotros mismos. La sociedad tiene tal organización que aun cuando disponemos de tiempo libre, no sabemos aprovecharlo para volver a estar en contacto con nuestro yo. Hay millones de maneras  de perder este valioso tiempo, ponemos  el televisor, tomamos el teléfono, o encendemos el auto y vamos a cualquier parte. No estamos acostumbrados a estar a solas con nosotros mismos, y actuamos  como si nos desagradáramos y tuviéramos que escapar de nuestra  compañía.

La meditación exige que tengamos conciencia de lo que sucede en nuestro  cuerpo, en nuestros sentimientos,en nuestra mente y en el mundo. Cada día 40 000 niños mueren de hambre; las superpotencias cuentan ya con 50 000 armas nucleares, suficientes para  destruir nuestro planeta varias veces. Empero, el amanecer es hermoso, y la rosa que floreció esta mañana es un milagro. La vida es a la vez atemorizante y maravillosa. Para practicar la meditación debemos entrar en contacto con los dos aspectos. Por  favor no crean que debemos adoptar una actitud solemne  para meditar; de hecho, si queremos meditar bien tenemos que sonreír con frecuencia.

Podemos sonreír en nuestra vida diaria, si nos encontramos en paz y felices; y no sólo nosotros, sino todos los demás se beneficiarán de esa sonrisa. Esta es la forma más elemental del trabajo por la paz.  

A veces, con el objeto de recordarnos que debemos estar relajados, en paz, tenemos que reservar algún tiempo para estar en retiro, un día de conciencia en el que podamos caminar con calma, sonreír, tomar el té con un amigo, disfrutar de nuestra compañía como si fuéramos los seres más felices del planeta. Esto no representa un retiro, sino un premio. Durante la meditación caminando, en el trabajo, la cocina o el jardín, mientras meditamos sentados,a lo largo de todo el día podemos  practicar sonreír. La sonrisa significa que somos nosotros,  que tenemos soberanía sobre nosotros mismos, que no nos agobia el olvido. Esta clase de sonrisa aparece en los rostros de los Budas y bodisatvas.

Quisiera ofrecerles un breve poema que pueden recitar a veces mientras  respiran y sonríen:

 

Al inspirar, tranquilizo  mi cuerpo, Al exhalar,  sonrío.

Al morar en el momento  presente

Sé que éste es un momento  maravilloso.

 

"Al inspirar, tranquilizo mi cuerpo." Esta frase se parece al acto de tomar un vaso de agua helada: sentimos el frío, la frescura que recorre nuestro cuerpo. Cuando inspiro y recito esta frase, siento que, de hecho, la respiración tranquiliza mi cuerpo y mente.

"Al exhalar, sonrío." Ya conoces el efecto de una sonrisa. Una sonrisa puede relajar cientos de músculos de la cara, así como el sistema nervioso. Una sonrisa nos vuelve amos de nosotros mismos; por eso los Budas y bodisatvas siempre sonríen.Cuando sonreímos, nos damos cuenta de la maravilla de una  sonrisa.

"Al morar en el momento  presente." Sentado aquí, no pienso en otro sitio, en el futuro o el pasado. Estoy sentado aquí,y sé dónde me encuentro; esto es muy  importante. Todos  tendemos a vivir en el futuro, no en el ahora. Decimos: "Espera a que termine mi carrera y obtenga mi posgrado, y entonces estaré  preparado para vivir." Cuando alcanzamos la meta y no podemos ser  felices, nos decimos: "Tengo que esperar  a tener un empleo para vivir de verdad:" Y luego de obtenido el empleo, tenemos que  comprar un auto;  después del  auto, una  casa.  No somos  capaces de tener  vida en el momento presente; tendemos a posponer  nuestra vida para el futuro, un futuro distante que no sabemos cuándo llegará. Este no es el momento de estar  vivos; es posible que nunca cobremos vida mientras vivamos. Por tanto, la técnica, si es necesario expresarlo así, es estar en el momento presente, tener conciencia de que nos encontramos aquí y ahora, y que el único momento para vivir es el momento presente.

"Sé que éste es un momento maravilloso." Es el único momento real. Estar aquí y ahora, y disfrutar del momento presente representan nuestra tarea  más importante. "Tranquilizar,   sonreír, momento presente, momento maravilloso." Espero que lo intentes.

Aunque la vida es dura, a pesar de que a veces es difícil sonreír, tenemos que intentarlo. Así como  nos deseamos: "Buenos  días", éste debe  ser, realmente, un "buen día". Hace poco, una amiga me preguntó: "¿Cómo  puedo  obligarme a sonreír cuando me embarga el dolor? No es normal." Respondí  que tenía  que sonreír a su dolor, porque somos  más que nuestro  sufrimiento. Un ser humano es como un aparato de televisión con un millón de canales. Si encendemos  el dolor, eso seremos;  si encendemos a Buda, Buda seremos; si sintonizamos el sufrimiento, seremos sufrimiento; si encendemos una sonrisa, seremos, realmente,la sonrisa. No podemos permitir que nos domine un canal; tenemos la semilla de todo lo que queremos en nuestro interior, y es necesario que aprovechemos la situación que se nos presenta para recuperar nuestra soberanía.

Cuando nos sentamos con tranquilidad, respiramos y sonreímos, si tenemos conciencia, somos nuestro verdadero yo, tenemos soberanía sobre nosotros mismos. Cuando nos abrimos  a un programa de televisión, permitimos que nos invada la transmisión. A veces esto es positivo, pero con mucha frecuencia sólo encontramos ruido. Como queremos permitir que nos penetre algo además de nuestro yo,nos sentamos frente al aparato y dejamos que nos invada el ruidoso programa de televisión, que nos asalte y destruya.Aun cuando sufra nuestro sistema nervioso, no tenemos el valor de levantarnos y apagar el aparato, porque si lo hacemos, tendremos que volver a quedar  a solas con nuestro yo.

La meditación es la situación opuesta; nos permite volver a nuestro verdadero yo. La práctica de la meditación en nuestra sociedad resulta muy complicada.Todo parece funcionar en  conjunto para alejarnos de nuestro verdadero yo.Tenemos miles de cosas, como cintas de video y musicales que nos permiten evadirnos. La práctica de la meditación exige  conciencia, sonreír, respirar. Es la otra cara de la moneda. Así, volvemos a nuestro interior para ver qué sucede, porque la meditación significa tener conciencia de lo que ocurre. Lo que está pasando tiene gran importancia.

No alcanzaremos la paz participando en una manifestación contra el uso de proyectiles nucleares; haremos la paz con nuestra capacidad para sonreír, respirar y ser paz

 

Del libro de Thich Nhat Hahn,”Ser Paz”

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El milagro de la atención diaria - Thich Nhat Hanh

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Traducido con amor desde...https://www.lionsroar.com

 

Cuando practicamos la atención plena en nuestra vida diaria, dice Thich Nhat Hanh, nos abrimos a las maravillas de la vida y permitimos que el mundo nos cure y nos nutra.

Todo el mundo tiene la semilla del sufrimiento dentro. A veces duerme en las profundidades de nuestra conciencia y, a veces, se manifiesta como una energía muy notable. Cuando el sufrimiento se manifiesta, es difícil sentir alegría o felicidad. La práctica de la respiración consciente y el caminar consciente o el sentarse con atención plena pueden ayudarnos a manejar el sufrimiento interno. Nuestro sufrimiento no es solo nuestro propio sufrimiento. Lleva en su interior el sufrimiento de nuestro padre, nuestra madre y los muchos antepasados ​​que nos lo han transmitido.

Nuestro sufrimiento también refleja el sufrimiento de nuestra gente, nuestro país, nuestra sociedad y nuestro mundo. Cuando entendemos la naturaleza y las raíces de nuestro sufrimiento, entonces pueden surgir la compasión y el amor. Regresamos a casa y nos ponemos en contacto con el sufrimiento interior. Practicando la respiración consciente, generamos la energía de la atención plena y la concentración. Estas son las energías con las que podemos reconocer y abrazar nuestro sufrimiento. Si no tenemos la energía de la atención plena, el sufrimiento puede abrumarnos. Pero si respiramos dentro y fuera y permitimos que nuestro cuerpo se relaje, podemos generar la energía de la atención plena y la concentración, y con esa energía podemos abrazar nuestro sufrimiento y sostenerlo con ternura.

Mi querido sufrimiento, sé que estás ahí en mí. Estoy aquí para cuidarte.

Sufrimiento y Felicidad Inter-Son

Hay personas que desean encontrar un lugar donde no haya sufrimiento, como el cielo, la Tierra Pura de Buda o el reino de Dios. Podemos pensar que “allá arriba” no hay sufrimiento; sólo hay felicidad. Pero cuando miramos profundamente, vemos que el sufrimiento y la felicidad se interconectan, al igual que el lodo y el loto se interpenetran entre sí. Un loto solo puede crecer en lodo. Si no hubiera lodo, no habría flor de loto. Hay una conexión muy estrecha entre el sufrimiento y la felicidad, al igual que entre el lodo y el loto. La verdadera felicidad es posible cuando tenemos la visión correcta del sufrimiento y la felicidad. Es lo mismo que delante y atrás, derecha e izquierda. El derecho no puede existir sin el izquierdo; La izquierda no puede existir sin la derecha. La felicidad no puede existir sin sufrimiento.

La felicidad está hecha de elementos que no son felicidad, al igual que la flor está hecha de elementos que no son flores. Cuando miras la flor, ves elementos no florales como la luz del sol, la lluvia, la tierra, todos los elementos que se han unido para ayudar a que la flor se manifieste. Si elimináramos cualquiera de esos elementos que no son flores, ya no habría una flor. La felicidad es una especie de flor. Si miras profundamente hacia la felicidad, ves elementos que no son de felicidad, incluido el sufrimiento. El sufrimiento juega un papel muy importante en la felicidad.

Cuando vivimos con atención plena, intentamos vivir de tal manera que podamos generar las energías de la atención plena, la concentración y la percepción a lo largo del día. Estas son las energías que nos traen felicidad y la claridad que llamamos visión correcta. Cuando tenemos una visión correcta, podemos practicar el pensamiento correcto. El pensamiento correcto se basa en la visión correcta; es un pensamiento que se caracteriza por la no discriminación y la no dualidad. De acuerdo con la visión correcta, no puede haber felicidad sin sufrimiento. Nuestro pensamiento puede hacernos sufrir, pero también puede hacernos libres. Necesitamos un pensamiento correcto para ayudarnos a detener nuestro sufrimiento.

Si hay un grupo de personas que viven en el mismo entorno, algunas pueden ser felices y otras infelices. Hay quienes entre nosotros tienen la capacidad de apreciar la presencia del sol y ponerse en contacto con los árboles, la niebla y todas las maravillas de la vida que están alrededor y dentro de nosotros. Pero hay algunas personas que no tienen la capacidad de ponerse en contacto con estas cosas maravillosas. Solo ven sufrimiento. Las condiciones de sus vidas son exactamente las mismas que las de las personas que son felices, entonces, ¿por qué algunas personas son felices y otras no? La respuesta es que el que está feliz tiene una visión correcta. El otro está sufriendo porque no tiene una visión correcta, por lo que su pensamiento no es correcto. El sufrimiento es relativo. Algo que causa que una persona sufra no puede causar que otra persona sufra.

Estar completamente presente en el cuerpo

Con la práctica de la respiración consciente y el caminar consciente, llevamos nuestra mente a nuestro cuerpo. Cuando el cuerpo y la mente están juntos, podemos establecernos en el aquí y ahora y entrar en contacto con la vida y todas sus maravillas. Podemos decirnos a nosotros mismos: "Respirando, soy consciente de que mi cuerpo está aquí". Respirar, regresar al cuerpo y entrar en contacto con el cuerpo ya es atención plena: atención plena de que mi cuerpo está aquí y que es una maravilla.

Nuestros sentimientos, emociones y percepciones a menudo se sienten como si estuvieran abrumando nuestros cuerpos y mentes. La atención plena nos ayuda a estar en contacto con todas estas cosas que están sucediendo. El cuerpo, los sentimientos y las percepciones son objetos de nuestra atención plena. Hay muchas otras cosas hermosas dentro y alrededor de nosotros que también podemos hacer los objetos de nuestra atención. Cada mañana, cuando nos despertamos, podemos respirar y entrar en contacto con el milagro que es la vida. Hay cosas que son maravillosas, que pueden curarnos y nutrirnos. La atención plena nos pone en contacto con esas cosas. Esa es la primera función de la atención plena: nos trae alegría y felicidad.

Pensar demasiado

Pensar puede ser productivo y bueno. Pero la mayoría de las veces, nuestro pensamiento no es productivo. Nuestros pensamientos nos alejan de aquí y ahora. Es solo aquí y ahora que podemos encontrarnos con la vida real y estar en contacto con nuestro cuerpo y las otras maravillas de la vida. Cuando nos perdemos en nuestro pensamiento, no estamos aquí para la vida. Es muy importante aprender a detener todo ese pensamiento improductivo. No significa que el pensamiento sea intrínsecamente malo, porque de hecho el pensamiento puede ser bueno. Pero gran parte de nuestro pensamiento hace que surja la tristeza, el miedo o la ira. Necesitamos aprender a dejar de pensar para empezar a sentir. Si puede sentir la presencia de su cuerpo y las maravillas de la vida disponibles aquí y ahora, puede obtener la nutrición y la curación que necesita, de la luz del sol, el aire fresco, los hermosos árboles, sus pulmones.

Cuando respiras, vuelves a darte cuenta de que tienes un cuerpo. Hay una especie de feliz reunión entre la mente y el cuerpo. Puede tardar solo unos segundos en anclarse en casa, aquí y ahora. Tenemos que estar aquí y ahora para vivir verdaderamente nuestra vida. El pasado ya no está con nosotros y el futuro aún no está aquí; Sólo en el momento presente están disponibles las maravillas de la vida. El secreto de la meditación es llevar la mente a casa para el cuerpo y estar aquí y ahora. Es muy sencillo. Detener el pensamiento ayudará enormemente.

 

Atención plena, concentración y perspicacia.

Cuando practicas la atención plena del cuerpo, tu cuerpo se convierte en el único objeto de tu atención plena.

Respirando, sé que mi cuerpo está ahí. Respirando, sé que mi cuerpo está ahí.

Cuando la atención plena es fuerte y enfocada de esa manera, nace la concentración. El objeto de tu concentración en este caso es tu cuerpo. Cuando la atención y la concentración son lo suficientemente poderosas, puedes hacer un gran avance en la realidad; Obtienes percepción y realización, y descubres cosas. La atención plena, o smrti en sánscrito, es la primera energía. La atención plena produce concentración, samadhi, la segunda energía; y la atención y la concentración juntas traen conocimiento, prajna.

Meditar significa generar estos tres tipos de energías. No tienes que pedir que vengan a ti desde afuera. Todo el mundo tiene las semillas de la atención plena, la concentración y la comprensión dentro de sí mismo. Con la práctica de respirar con atención, caminar con atención y sentarse con atención, ayudamos a estas semillas a manifestarse como energías. Estos son los tres tipos de energía que hacen a un ser iluminado.

Estas energías te hacen despertar, une tu cuerpo y tu mente, y te pone en contacto con todas las maravillas de la vida. Dejas de correr y tratas de encontrar la felicidad en otro lado. Ves que la felicidad es posible aquí y ahora.

Cuando estás plenamente consciente de lo que hay, y puedes mantener esa conciencia y mantener viva la concentración, entonces surge la percepción. Esta información puede ayudarte a liberarte de tus preocupaciones, temores, anhelos y búsquedas. Con visión, reconoces que hay condiciones más que suficientes para que seas feliz aquí y ahora. Esta percepción trae libertad, alegría y felicidad.

La santidad en ti

Las energías de la atención plena, la concentración y la comprensión pueden generarse mediante la práctica de la atención plena de la respiración, el caminar, el sentarse y todas las demás actividades diarias. Cuando estás habitado por estas tres energías sanas, hay santidad en ti.

Hablamos de santidad, pero muchas veces no sabemos exactamente qué es. Para mí es muy claro que la santidad se compone de atención plena, concentración y percepción. Cuando estás habitado por estas tres energías, eres un buda, una persona iluminada. En el cristianismo hablamos del Espíritu Santo. El Espíritu Santo se puede interpretar como la cualidad de presencia que existe cuando tenemos atención plena, concentración y comprensión. Dondequiera que estén estas tres energías, la vida está ahí, la sanación está ahí, el alimento y la felicidad están ahí. Entonces es posible generar la energía de la santidad. Cuando estas energías de santidad están en ti, ya no sufres más; eres libre. Puedo llamarte "Su Santidad". Todos pueden ser santos si saben cómo generar la energía de la atención plena, la concentración y la percepción. No es demasiado difícil.

Cuando me sirvo el té, me gusta verter el té a conciencia. Cuando sirvo el té con atención, mi mente no está en el pasado ni en el futuro ni en mis proyectos. Mi mente está centrada en servir el té. Estoy totalmente concentrado en el acto de verter té. Verter el té se convierte en el único objeto de mi atención y concentración. Esto es un placer y también puede traer muchas ideas. Puedo ver que en el té hay una nube. Ayer fue una nube, pero hoy es mi té. La perspicacia no es algo muy lejano. Con atención plena y concentración, puede comenzar a desarrollar la percepción que puede liberarlo y traerle felicidad.

Hay conciencia de respirar, atención de verter té, atención de beber té, atención de caminar, atención de cepillarse los dientes, etc. Cuando respiras con atención plena, centras tu atención en una sola cosa: tu inhalación y tu exhalación. Esto es concentración en tu respiración. Cuando estás realmente concentrado en tu respiración, la comprensión puede llegar de inmediato. Puedes tener la idea de que estás completamente vivo, y estar realmente vivo así es un milagro.

Insight no es algo lejano

Insight es iluminación, despertar. Estás iluminado por el hecho de que estás vivo. Te despiertas una vez más ante la realidad milagrosa de que estás aquí, todavía vivo. Hay muchas ideas que pueden suceder mientras respiras con atención. Inhala y se da cuenta de que sus piernas aún son lo suficientemente fuertes como para que pueda caminar, saltar y correr. Cuando practico caminar, estoy muy contento y agradecido de poder seguir caminando. Muchos de mis amigos de mi generación ya no pueden caminar.

Gracias a la atención plena, la concentración y la comprensión, cada paso puede generar la energía de la alegría y la felicidad. Eso es meditación. Llevar su mente a su cuerpo, establecerse en el momento presente y tocar las maravillas de la vida hacen posible la alegría, la felicidad y la libertad en el aquí y el ahora. Todo el mundo puede hacerlo.

Todo el mundo puede servir su té con atención. Todos pueden tomar su té a conciencia. En lugar de permitirnos pensar en el pasado o en el futuro, enfocamos nuestra atención en tomar té. Estamos plenamente presentes en el aquí y ahora. Lo único que tocamos es el té. Si soy consciente de mi cuerpo y estoy establecido aquí y ahora, me vuelvo real. Cuando soy real, la vida también es real. El té que tengo en mis manos es real. Es porque soy real que el té se vuelve real. El encuentro entre el té y yo es real; eso es la vida real Si estás poseído por el miedo, la ira o el pensamiento reflexivo, no estás realmente presente y tu té no está realmente allí. Eso no es la vida verdadera.

Generando la energía de la atención plena

La energía de la atención plena hace que las cosas sean reales y vivas. Las prácticas de caminar con atención, sentarse con atención y respirar con atención ayudan a generar la energía de la atención. Son la práctica básica. También puede tomar una ducha con atención y disfrutar todo el tiempo de tomar una ducha. Cuando preparas tu desayuno, si permites que la atención se presente en cada momento, puede ser un momento de verdadera felicidad. Puedes lavar los platos de la misma manera; Ponerse en contacto con el agua y lavar cada plato y tazón con atención puede ser una alegría. No necesitas apurarte y terminar. Puedes disfrutar lavando los platos. Lavar los platos de esta manera es tan profundo y sagrado como hacer meditación sentada o meditación caminando.

Cuando vas al baño, puedes elegir orinar con atención. Puedes tomarte el tiempo y disfrutar orinando. ¿Por qué apurarse? Este tiempo nos es dado para vivir. La felicidad y la libertad son posibles durante el tiempo que orina. No necesita orinar a toda prisa para salir y hacer otras cosas. Es por eso que en los centros de meditación ponemos una maceta en el baño, para recordarnos que esto también es una sala de meditación. Disfrute el tiempo que toma para bañarse, preparar su desayuno o para orinar o defecar. Puede ser muy agradable. Cuando se cepille los dientes, cepille de una manera que haga posible la libertad y la alegría. Tienes dos o tres minutos para cepillarte los dientes. Hazlos momentos felices. Si puedes ser feliz mientras te lavas los dientes, entonces abotonar tu chaqueta también puede ser una alegría. Con atención plena y concentración, podemos disfrutar cada momento que se nos da.

Thich Nhat Hanh

 

https://www.lionsroar.com/the-miracle-of-everyday-mindfulness/

 

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