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"Cada pensamiento cambia tu biocampo electromagnético"

 
Ana María Oliva, ingeniera, doctora en Biomedicina y terapeuta

Mi célula más vieja tiene cinco años y mi alma es eterna. Soy de Barcelona. Soy ingeniera industrial y doctora en Biomedicina por la UB. Estoy casada y tengo dos gemelos, Rubén y Matías (2). ¿Política? ¡Bien común! ¿Creencias? Si no ves a Dios en todo..., no lo ves en nada

 

Las investigaciones de Konstantín Korotkov, doctor en Física y catedrático de la Universidad de San Petersburgo, confirman el biocampo, objeto psicofísico visible con imagen electrofotónica. Eso hace cada día la doctora Ana María Oliva, que ha llegado ahí tras una vida de búsqueda y experimentación, como explica en Lo que tu luz dice (Sirio), libro a la vez divulgativo e inspirador sobre esta frontera de la ciencia, que le ha enseñado a autorregularse modulando pensamientos y actitudes. Y la más saludable consiste en saber que estás aquí para algo..., y que es bueno. Oliva habla de esto el viernes 27 en el Festival Jiwapop de Música y Consciencia (Jiwapop.com).

¿Soy luz? 
Materia implica energía, mesurable: frecuencias de onda, invisibles unas, visible otras... ¡Luz!


Pues no me la veo. 
Su intensidad es baja..., pero podríamos verla si nos entrenásemos.

¿El aura? 
Un campo bioelectromagnético. Lo generan los intercambios eléctricos de nuestros átomos y células. Desprendemos biofotones.


¿Está viendo mis biofotones? 
No a simple vista, no me he entrenado. Pero podemos verlos mediante este dispositivo.


¿A ver? 
Coloque un dedo aquí. Ahora otro. Otro. Ya están los diez, bien. Mire la pantalla, ¿ve?


Una corona luminosa en cada yema. 
¿Ve los rayos, unos más largos, otros tan cortos, algunos agujeros...? Indican la energía de sus órganos internos en sus funciones.

¿Todo mi organismo en mis dedos? 
Como el universo, eres hologramático: cada parte contiene la información del todo.


¿Y qué hace ahora? 
La información arroja el estado de tu biocampo corporal, plasmada en esta fotografía, esta imagen electrofotónica.


¿Mi aura...? ¿Y qué ve en ella? 
Vigila tu páncreas, tiroides, colon y aparato urogenital. Y veo triste tu corazón.


Vaya... ¿Es un método diagnóstico? 
En Rusia está legalmente aceptado, aquí es sólo una técnica de evaluación del estado energético del organismo.


¿Qué cosas ha electrofotografiado? 
Cuando un espermatozoide fecunda un óvulo, hay un estallido de luz. Cuando una bacteria muere, un relampagueo. Una señal violeta antecede a toda mitosis celular...


¿Y en el cuerpo? 
Hay más desprendimiento biofotónico en enfermedades: el organismo está intentando corregir algo. He hecho experimentos sobre estas variaciones biofotónicas...


¿Por ejemplo? 
Si tu móvil recibe llamada, la señal interfiere en tu aura, la merma. Si te cuentan algo agradable, se compensa.


¿En serio? 
Sorprendente: si empuñas un vaso con licor, tu aura se resiente. Si lo bebes, más aún.


¿Antes de beber... hay ya un efecto? 
Sí. El campo energético del licor altera tu biocampo. Y si alguien te llama "imbécil", altera también tu bioelectromagnetismo.

¿Lo ha observado? 
Medido y fotografiado, ¡incluso si es un insulto sin intención de dañar!

¿Tanto poder tienen las palabras? 
Yo antes era muy bruta: por inseguridad, me protegía con un lenguaje duro. Un día, parodiando y burlándome de los que hablan suave, empecé a decir "dime, amor", "hola, cariño", "bonita, cielo"... ¡Y... cambié!


¿Cómo cambió? 
¡Se dulcificó mi carácter! Ahora llamo a todo el mundo "corazón"... ¡y me hago bien!


Y al otro también. 
Si estás junto a una persona serena y armónica, ¡te sientes mejor! Lo habrá notado...

Lo noto ahora. 
Escuchar una canción, ver un color, presenciar un telediario, lo que comes..., todo modifica tu biocampo. Y lo que piensas.


¿Ah, sí? 
Lo que piensas influye en tu biología. Por eso es importante guiar tus pensamientos. Tu sistema de creencias te construye.


Un ejemplo. 
"¡Mira lo que me ha hecho mi novia!", se me lamentó un joven alumno. Me hinchó la cabeza tanto que medí su biocampo y se lo enseñé: muy alterado y dañado. Entendió: estaba dañándose con sus pensamientos.

¿Qué le había hecho su novia? 
Colgar una fotografía sexy en internet.

Bah. 
Es muy saludable relativizar tu sistema de creencias, distanciarte y parar de sufrir.


Ojalá fuese tan fácil. 
Tras todo sufrimiento hay una creencia equivocada. Nos han enseñado que si alguien sufre..., sufras con él. ¡No! Así sólo duplicas el sufrimiento del mundo. ¡Intenta estar tú bien! Y, sereno, centrado, acude junto al que sufre. Eso sí puede ayudarle.


¿Quiérete a ti mismo, primer mandamiento del bienestar? 
Sí. Ámate. Si amas, todo estará bien para todos. Si te gustas mucho haciendo algo, ¡ve por ahí, alimenta eso! Sé fiel a tu corazón. Eres único. Enamórate de ti. Brillarás. Y eso bendecirá a la gente de tu entorno.


¿Una sonrisa cura? 
Si sonríes, todo te sonreirá. Cuando más te cueste, ¡sonríe!

¿Cómo es el aura de una persona saludable? 
Armónico, homogéneo, sin grandes congestiones, fugas ni agujeros. Lo biográfico deviene biológico.


Pero si te sucede una desgracia... 
Pues piensa que todo, aunque parezca malo, ¡es para que aprendas algo! Piensa que todo es para bien. Y lo será. Confía en la vida, y lo tendrás todo.


Bello consejo. Despídame con algún otro.
¡Haz lo que te haga feliz! Y entonces tu luz será muy bonita.

 

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20140619/54410091027/cada-pensamiento-cambia-tu-biocampo-electromagnetico.html

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LA BÚSQUEDA DE SENTIDO EN LA VIDA MODERNA -Kingsley Dennis

Para leerlo completo...reflexionando

Toda buena historia sobre una búsqueda comienza con un cuento. Así que aquí tenemos un relato acerca de un mago que invitó a cenar a sus vecinos.

 

Había una vez un mago que edificó una casa cerca de un pueblo grande y próspero. Un día invitó a cenar a todos los habitantes del pueblo.

—Antes de comer —dijo—, habrá algunas diversiones.

Todos estaban encantados, y el mago les ofreció un espectáculo de magia de primera calidad, con conejos saliendo de chisteras, banderas que aparecían sin saberse de dónde, y unas cosas que se transformaban en otras.  La gente estaba entusiasmada. Entonces el mago preguntó:

—¿Os gustaría cenar ahora, o preferiríais más entretenimientos?

Todos pidieron entretenimientos, porque nunca antes habían visto algo similar; en casa había comida, pero nunca algo tan excitante como esto. Así que el mago se transformó en paloma, luego en halcón, y finalmente en dragón. La gente se volvió loca de entusiasmo.

Él volvió a preguntarles, y ellos querían más. Y lo tuvieron. Luego les preguntó si querían comer, y ellos dijeron que sí querían. De modo que el mago, usando sus poderes mágicos, hizo que sintieran como si estuviesen comiendo, distrayendo su atención con una serie de trucos.

La comida imaginaria y el entretenimiento continuaron durante toda la noche. Al amanecer, algunos dijeron:

—Tenemos que ir a trabajar —así que el mago les hizo imaginar que iban a su casa, se preparaban para trabajar, y de hecho pasaban el día trabajando.

En pocas palabras, siempre que alguien decía que tenía que hacer algo, el mago primero le hacía pensar que iba a hacerlo, luego que lo había hecho, y finalmente que había vuelto a casa del mago.

Al cabo de un tiempo el mago había hechizado de tal manera a las gentes del pueblo que solo trabajaban para él mientras que ellos pensaban que seguían con sus vidas habituales. Siempre que se sentían algo inquietos él les hacía pensar que habían vuelto a cenar a su casa, y esto les resultaba placentero y les hacia olvidar.

¿Y, al final, qué pasó con el Mago y con la gente? Sabes qué, no puedo decírtelo, porque él todavía sigue atareado haciéndolo, y la mayoría de la gente continúa estando bajo su hechizo.

 

La vida moderna se parece mucho a este cuento: vivimos bajo el embrujo de un mago llamado Modernidad. La modernidad, especialmente tal como emergió en las culturas industrializadas de occidente, creó un sistema que nos hechizó. Y este encantamiento lo promueven nuestros principales medios de comunicación. Ya sea racionalmente, instintivamente, o profundamente en nuestros corazones, la mayoría sabemos que algo no es correcto en la manera de administrar las sociedades humanas. La vida humana todavía no está equilibrada y demasiada gente vive aún con miedo.

Nuestros principales medios de comunicación nos manipulan a niveles sin precedentes, y nos alimentan constantemente con un flujo controlado de información.  Este proceso es la mente vieja de la humanidad que todavía funciona mediante el control, la censura y el consumismo. De esta manera nuestras sociedades contemporáneas se centran cada vez en la emoción hasta un punto que permite, como nunca antes, entretener y manipular a la gente. De lo que puede que seamos menos conscientes es de que el ser humano se ve impulsado por una energía evolutiva que se manifiesta a través de procesos mentales, emocionales y físico-sexuales. Esta energía se puede usar para desarrollarnos e impulsarnos hacia delante o se puede obstaculizar, bloquear y manipular para enlentecer nuestro desarrollo. Todas las energías mentales, emocionales y físico-sexuales son componentes necesarios del ser humano social. Si echamos un vistazo casual a nuestros principales medios de comunicación y entretenimiento, y a las atracciones/distracciones sociales, fácilmente veremos que dichos componentes son los sectores diana de la «cultura del espectáculo» que es la sociedad moderna.

Las antiguas tradiciones religioso-espirituales han hablado desde siempre acerca de tales «depredadores de energía» de los que se dice que se alimentan de los estados emocionales y mentales humanos inestables. Los primeros cristianos gnósticos se referían a algunos de ellos como los arcontes; diversas tribus indias de Norte América hablaban de los wetiko/wendigos; Don Juan en los libros de Carlos Castaneda menciona los depredadores; y los chamanes sudamericanos han hablado desde siempre de espíritus que se alimentan del vulnerable estado/alma interior humano y lo fragmentan.

Debemos preguntarnos por qué nuestras culturas modernas promueven los entretenimientos que manipulan y juegan con imágenes excesivamente distorsionadas de angustia mental y emocional, así como con representaciones exageradas de sexualidad. Además, somos bombardeados a diario con imágenes de muerte. De hecho, un estudio reciente sobre los medios occidentales comunicaba que la palabra más repetida en los mismos es «muerte». Más aún, revelaba que durante sus primeros doce años de vida un niño habría presenciado alrededor de 20.000 asesinatos en las noticias de televisión y los videojuegos. Estás formas de estimulación apuntan directamente a estados mentales, emocionales y físicos de una persona, lo que a su vez dificulta el funcionamiento de las energías armoniosas de desarrollo.

La vida moderna es cada vez más adicta a una gran estimulación, la cual por su propia naturaleza también crea ansiedad.  A mucha gente se la fuerza o se la seduce a llevar vidas permanentemente estresadas y ajetreadas. No hay lugar para los espacios, los intervalos de reflexión interior. Pero al igual que la música no lo es sin intervalos, la vida no lo es sin esos espacios internos.

Dedicamos nuestros días a intentar captar la vida, a tratar de entenderla, a menudo por caminos inadecuados. Es como tratar de capturar el océano con un cubo. El océano permanece ante nosotros majestuoso y pese a ello en las sociedades modernas muchos de nosotros corremos de un lado a otro ansiosamente con un cubo vacío en las manos. Se nos ha dicho que sólo sirven los cubos llenos: representan el provecho y el progreso.

Otra historia:

Un hombre tenía dos grandes vasijas, que llevaba colgadas en cada extremo de una vara que cargaba sobre su cuello. Una de las vasijas tenía una grieta, y mientras que la otra estaba perfecta y siempre aportaba toda el agua al final del largo paseo desde el arroyo hasta su casa, la vasija agrietada llegaba sólo medio llena.

Esto sucedió a diario durante dos años enteros, de manera que el hombre sólo abastecía su casa con una vasija y media de agua. Por supuesto, la vasija perfecta estaba orgullosa de sus logros, y se sentía aceptada y apreciada. Pero la pobre vasija agrietada estaba avergonzada de su propia imperfección, e infeliz porque sólo era capaz de suministrar la mitad de aquello para lo que se había hecho. Después de dos años de lo que ella percibía como un amargo fracaso, un día junto al arroyo le habló al hombre.

—Estoy avergonzada de mí misma, y quiero pedirte perdón.

—¿Por qué? —preguntó el hombre—. ¿De qué te avergüenzas?

—Durante estos dos años solo he podido aportar la mitad de mi carga porque esta grieta en mi costado hace que el agua se escape durante todo el camino de vuelta a tu casa. Debido a mis defectos tú tienes que hacer todo ese trabajo y no obtienes el provecho íntegro de tus esfuerzos —dijo la vasija.

El hombre sintió pena por la vieja vasija agrietada y, compasivo, dijo:

—Mientras volvemos a mi casa, quiero que mires las hermosas flores a lo largo del camino. Te harán sentir mejor.

En efecto, mientras subían la colina, la vieja vasija agrietada se dio cuenta de que el sol calentaba las hermosas flores silvestres al lado del camino, y eso le hizo sentirse un poco más contenta. Pero al final del camino, todavía se sintió mal porque había derramado la mitad de su carga, así que una vez más la vasija pidió perdón al hombre por su fallo. El hombre le dijo:

—¿Te fijaste en que sólo había flores en tu lado del camino, mientras que en el de la otra vasija no? Y esto es así porque siempre supe de tu defecto, y me aproveché de él. Planté semillas de flores en tu lado del camino, y cada día mientras volvíamos del arroyo, las has estado regando. Durante dos años he podido recoger esas hermosas flores para llevárselas a casa a mi mujer. Siendo simplemente como eres, me has estado otorgando belleza y sentido a diario.

 

Nuestra manera de ser puede ofrecernos a diario belleza y sentido y, aún así, vivimos en un mundo de sentido decreciente. Nuestros sistemas modernos aspiran a la perfección, al progreso y la eficiencia, pero cada vez hay menos felicidad.

 

Y la situación es peor en las culturas modernas occidentales en las que tanta gente parece estar insatisfecha incluso cuando ha adquirido la mayoría de las cosas para mantenerse feliz. Quizá una sociedad que suministra comodidad superficial produce situaciones que no desarrollan a las personas ni las hacen mirarse por dentro o cuestionar nociones sobre su sentido y su existencia. Es importante que otras culturas no sigan este modelo occidental de consumismo superficial.

Que para tanta gente el sentido de la vida sea a menudo una cuestión irrelevante es lamentable. A mucha gente le puede parecer una locura buscar lo «innombrable», y ciertamente hay poco espacio para ello en las sociedades modernas que se valoran a sí mismas por el progreso. Y, aún así, una vida en busca de sentido es una aventura. Lo «innombrable» no necesita nombrarse, sólo reconocerse internamente. El mundo exterior no es la única realidad existente para nosotros.

La actitud de la persona contemporánea hacia el «mundo exterior» ha sido en gran medida de hostilidad: durante la mayor parte de la historia humana, en lugar de hacernos expertos en nuestra propia naturaleza interior, nos hemos dedicado a conquistar el mundo exterior. Esta actitud hostil ignora la realidad de que toda vida es interdependiente y que nuestras vidas son una proyección de nuestras realidades internas; es decir, nuestros miedos, ansiedades e inseguridades, al igual que nuestras esperanzas, visiones y sueños, se proyectan en el mundo. Cualquier cosa que proyectemos externamente termina por convertirse en nuestro sentido de la realidad.

A pesar de nuestras diferencias culturales, todos compartimos una realidad colectiva. Aunque cambia dependiendo de dónde se haya nacido y en qué cultura vivamos, los métodos que utilizan los sistemas modernos son básicamente iguales: se nos proporcionan creencias, referencias culturales, normas y actitudes. La escritora Doris Lessing se refería a esto como «la prisiones en las que elegimos vivir». Y entre estas prisiones psicológicas se cuenta el que mucha gente, así como las instituciones del mundo moderno, haya rechazado la sabiduría de sabios, místicos, filósofos, y hasta las voces de los artistas creativos. En lugar de eso prefiere las trampas superficiales, los entretenimientos y las distracciones tecnológicas del mercado consumista. Ahora bien, aquí quiero ser claro: yo no estoy en contra de la tecnología; de hecho, soy un gran defensor de ella, pero no a costa de la visión humana. Pese al progreso tecnológico del mundo exterior, siempre debe haber un mundo interior desarrollado que observar, reflejar y cuestionar.  Sin esto, se da rienda suelta a una vida exterior sin valores. Sin una vida interior que busque significados, ¿qué es lo que da sentido a nuestras vidas?

Entonces, ¿qué es la vida interior? No hay un conjunto de instrucciones de cómo vivir una vida humana, y habitamos en un mundo en el cual cada vez más gente no tiene ni idea de por qué vive o por qué muere. En la vida debemos esforzarnos en examinar la condición humana.

La modernidad ha tratado de reinterpretar la condición humana —para considerarla como un impulso externo para el progreso— y eso ha resultado en una separación de nuestra necesidad de buscar un ser interno esencial. Este proyecto moderno ha procurado divorciar al ser humano de su exigencia de encontrar sentido a la existencia. El proyecto humano, si queremos llamarlo así, nunca se puede «completar»: es un afán perenne de llegar a hacerse constantemente. He aquí una cita que me gustaría compartir.

 

«Cuando te has encontrado a ti mismo puedes tener conocimiento. Hasta entonces sólo puedes tener opiniones que se basan en hábitos y en lo que tú concibes que te conviene. El estudio de la Vida Interior requiere, a lo largo del camino, un encuentro con uno mismo. Pero todavía no te has encontrado. Entre tanto, la única ventaja de reunirte con otros es que alguno de ellos te pueda presentar a ti mismo. Antes de hacerlo, probablemente imagines que lo has hecho muchas veces. Pero la verdad es que cuando te encuentras contigo mismo, alcanzas un don y un legado permanente de conocimiento que no se parece a ninguna otra experiencia terrenal.»  TARIQAVI

 

Lo que estamos buscando verdaderamente —y lo que la vida interior puede mostrarnos— es el poder sobre nosotros mismos, no el poder sobre los otros.

El mundo necesita una sanación conmovedora, no la búsqueda de poder mediante la corrupción y la manipulación. El mundo requiere gente sana, integrada y equilibrada; porque siempre nos encontramos con que en el mundo exterior falta aquello de lo que carecemos.  En el mundo también hay muchas fuerzas exteriores que tratan de hacernos vivir no según nuestro propio sentido sino de acuerdo con las narrativas sociales dominantes. Se nos dice que debemos vivir conforme a determinadas narrativas que en general benefician a aquellos sistemas que no están interesados en el alma humana. Y cuando nos negamos tales nutrientes esenciales sentimos incomodidad dentro de nosotros. La gente toma cantidades crecientes de anti-depresivos o estimulantes, así como relajantes: tomamos drogas para hacernos subir y otras para hacernos bajar. Estamos abiertos y somos vulnerables a las energías del desánimo. Aquí tenemos un cuento sobre el precio del desánimo.

 

Una vez se corrió la voz de que el Demonio se retiraba de sus negocios y estaba organizando la venta de sus herramientas de trabajo al mejor postor. La noche de la venta se dispusieron todos los utensilios para que los viesen los postores. ¡Qué tropa tan variopinta formaban! Había instrumentos siniestros de odio, celos, envidia, malicia, traición y todos los demás elementos del mal. Pero junto a ellos también había un instrumento aparentemente inofensivo, con forma de cuña, desgastado y raído y que, no obstante, estaba tasado en un precio mucho mayor que el resto. Alguien preguntó al Demonio cuál era el nombre de aquel instrumento tan feo.

—Desánimo —contestó el Demonio.

—Y ¿por qué un instrumento que no aparenta malicia alguna tiene un precio tan elevado? —preguntó el postor.

—Porque —respondió el Demonio— este instrumento me es más útil que cualquier otro. Cuando me fallan todos los otros caminos puedo entrar en la consciencia de un ser humano y una vez dentro, gracias al desánimo de esa persona, hacer todo lo que quiera. El utensilio está desgastado porque lo uso prácticamente en cualquier sitio y como poca gente lo sabe puedo seguir logrando mis objetivos con éxito.

 

Y el precio del desánimo era tan extraordinariamente elevado que incluso hoy en día continúa siendo propiedad del Demonio.

 

El precio del desaliento lo está pagando demasiada gente, y es un precio alto (¡cómo bien sabe el diablo!)

 

Es común que en el trabajo digamos a la gente que estamos felices cuando la mayor parte del tiempo no es así. Compramos más y más objetos para sentirnos internamente felices o comprar felicidad en otros. La gente en las culturas modernas continua acumulando objetos y posesiones mientras se siente vacía por dentro. Semejante consumismo vacía nuestros bolsillos y fracasa en llenar nuestras almas. Y no solo nuestras vidas físicas se abarrotan de pertenencias, nuestros espacios psicológicos también. Estamos atiborrados de posesiones  que se han acumulado como aditamentos psicológicos: creencias, ideologías, nacionalismos, opiniones, gustos, disgustos y todo el resto. A menudo nuestras mentes están saturadas al pertenecer a esto y aquello y a todas las otras cosas a las que nos agarramos o que nos aferran.  Y es aquí donde residen algunos de los trastornos, y de donde seguirán llegando, porque actualmente nuestras pertenencias se están fragmentando. Cuando nuestras vidas sociales, culturales, económicas y laborales experimentan cambios y transformaciones —como está sucediendo actualmente—  el enganche a las viejas «pertenencias» sólo servirá para causar mayor confusión y desorientación. Se diría que ya estamos viviendo en un mundo que exhibe signos externos de locura y tendencias psicopáticas. Debemos asegurarnos de que el mundo nunca tenga más críticos que visionarios, o más pesarosos que hacedores positivos, y de no perder de vista nuestros marcos de sentido.

 

Las sociedades pre-modernas, por ejemplo, vivían dentro de sus propios marcos de sentido. No todas las preguntas tenían respuesta, pero los misterios y lo misterioso al menos tenían un hogar donde podían existir. Hoy día, a menudo, vivimos dentro de una atmósfera de preguntas sin sentido y de respuestas contradictorias. La búsqueda de sentido está siendo remplazada por la busca del progreso. El progreso puede aliviar algunos de nuestros dolores y sufrimientos, pero nunca compensará la falta de plenitud que sentimos por dentro, porque eso requiere alimento metafísico y trascendental. Cualquier noción de lo espiritual, o lo metafísico, a menudo no se estima esencial para nuestra vida cotidiana, y se nos enseña a desecharla. Se ha considerado que la función de la modernidad era liberarnos de las ilusiones de trascendencia. Y, aún así, el deseo, o la necesidad, de algún Absoluto permanece profundamente dentro de nosotros y nunca puede ser totalmente erradicada.  Quizá sea esta contradicción lo que subyace en el corazón de nuestro desamparo contemporáneo.

La vida moderna también trata de erradicar, o al menos esconder, todo sentido de enigma, pero son precisamente estos enigmas los que enriquecen nuestras vidas de asombro y reverencia. Intentar abolirlos es un acto de gran ignorancia y arrogancia.   Las cuestiones irrefutables deben aceptarse y no rechazarse. Al misterio y a lo misterioso se les debe permitir un espacio para prosperar y cautivarnos. Este sentido de misterio es lo que nos mantiene curiosos, y la curiosidad es una de nuestras fuerzas impulsoras y motivadoras.

Las sociedades modernas bien pueden elogiar su sofisticada cultura intelectual, pero eso tiene un coste: tener una cultura espiritual deteriorada. Aquello que pertenece a la experiencia del alma humana se considera no sólo incomunicable, sino más bien peligroso de comunicar. Al final, los misterios de la vida se mantienen fuera de la vista porque no se pueden conocer y por tanto controlar por completo. Estamos hechizados, y se nos distrae de lo esencial. He aquí otro cuento:

Un león fue capturado y encerrado en una reserva donde, para su sorpresa, se encontró con otros leones que llevaban allí muchos años, algunos incluso toda su vida: habían nacido en cautividad. El recién llegado no tardó en familiarizarse con las actividades de los restantes leones, los cuales se asociaban en distintos grupos.

Un grupo era el de los socializantes, otro el del mundo del espectáculo y había un tercero que tenía como objetivo preservar las costumbres, la cultura y la historia de la época en que los leones eran libres. Había grupos religiosos y otros que atraían a los que tenían talento literario o artístico. Por último, había revolucionarios que se dedicaban a conspirar contra sus captores y contra otros grupos revolucionarios. De vez en cuando estallaba una revuelta y un grupo determinado era eliminado o los guardianes del campo morían y eran reemplazados por otros guardianes.

El recién llegado reparó en la presencia de un león que parecía estar siempre profundamente dormido. No pertenecía a ningún grupo y permanecía ajeno a todos ellos. Suscitaba admiración en unos y hostilidad en otros.

—No te unas a ningún grupo —dijo el solitario—, esos pobres se ocupan de todo menos de lo esencial.

—Y, ¿qué es lo esencial? —preguntó el recién llegado.

—Lo esencial es estudiar la naturaleza de la cerca.

 

La totalidad de una sociedad puede distraerse. Hay una analogía pertinente en cómo, en el 265 a.C., la armada persa arrebató Antioquía al Imperio Romano. Muchos de sus habitantes estaban presenciando el teatro romano sin darse cuenta de que los arqueros enemigos habían escalado hasta las gradas detrás de ellos. Los actores que estaban abajo habían visto a los arqueros enemigos y estaban intentando desesperadamente avisarles haciendo señas con las manos…pero la audiencia no entendía, pensando que formaba parte del entretenimiento. Hasta que fue demasiado tarde. Se entretuvieron hasta el punto de morir. Quizá también nosotros, en palabras del crítico social Neil Postman, estemos «divirtiéndonos hasta la muerte».

 

ENTENDER NUESTRO LUGAR EN EL MUNDO

La única libertad genuina se encuentra volviéndonos hacia nuestro interior. El ser humano es por naturaleza una criatura imaginativa y creativa. La realidad puede ser dura y dolorosa, pero también es el reino de tantísimo asombro y reverencia.  Podemos pasarnos la vida jugando en el barro, pero nuestras mentes pueden alcanzar las estrellas. Nuestra ciencia puede acceder hasta la molécula así como profundizar  en la formación del universo; nuestros místicos y sabios pueden alcanzar el corazón pulsante del cosmos. El ser humano tiene una dimensión interior que tiene que investigarse y que, a su vez, es intemporal.

Mi visión es que el papel de la imaginación —la interpenetración del mundo interior— es crucial. Es lo que fusiona lo que está arriba con lo que está abajo. También es un canal para la intuición, y es mediante ella como nos acercamos a lo esencial. La mirada hacia adentro siempre intenta revelarnos el papel del ser humano, y lo que nos hace humanos. Se trata de intentar entender nuestro lugar en el mundo y nuestras cambiantes visiones del mismo. Y justo ahora, nos encontramos en un punto crucial de la historia humana.

La vida en este planeta está experimentando un gran cambio. Hay una revolución que llega, mientras la gente, especialmente los jóvenes, desarrollan sus maneras de comunicarse y colaborar, y una nueva consciencia. Estamos presenciando ejemplos de empatía y compasión entre jóvenes de todo el mundo, así como innovación, creatividad y motivación inspirada. Ya he manifestado con anterioridad que estamos cambiando hacia una época en la cual emergerán como rasgos dominantes nuevos conjuntos de valores.

[1] Y algunos de estos valores ya se están expresando entre las generaciones más jóvenes. Me refiero a ellos como los valores «C»: Conexión – Comunicación – Colaboración – Consciencia – Compasión. Tales cambios llegarán a nuestras vidas, pero no de un día para otro. No es como pulsar un interruptor de la luz. Yo creo que será un proceso en el cual tendrá que haber, de antemano, mucha búsqueda espiritual y un cuestionamiento de nuestros sentidos y valores. Sin embargo no todo es cuestión de violencia y brutalidad, pese a lo que las noticias de los principales medios informativos puedan estar enseñándonos. Hay un cambio incipiente por todo el planeta, y ese cambio procederá del interior, mediante una nueva comprensión del espíritu humano, y de nuestro lugar no sólo en nuestras culturas locales sino también dentro de un hogar planetario compartido. Son momentos críticos de transición y de importancia trascendental para nosotros.

 

Es primordial reconocer que estamos experimentando un cambio desde las culturas locales hacia un periodo de transformación en ciudadanos planetarios. Los nacionalismos tendrán que pasar a ser secundarios, o hacerse a un lado totalmente, a medida que nos vayamos acercando cada vez más como especie global. Y esta transición significativa está disolviendo nuestras seguridades, nuestros sistemas de creencias, y nuestros modelos de realidad. Todo lo que nos rodea está empezando a agitarse, y eso mismo pasa, literalmente, en la tierra. No podemos seguir dentro de las viejas narrativas. Necesitamos de nuevas visiones del mundo, tanto como individuos como dentro de nuestras comunidades y sociedades. Lo que ahora necesitamos es una visión genuina y sincera de largo alcance. Y en nuestras principales culturas también carecemos de esperanza y confianza, especialmente en nuestros sistemas socio-políticos. Lo que ahora es esencial es esperanza y confianza en la humanidad, y en la riqueza y la capacidad de adaptación del espíritu humano. Estamos en la antesala de un mundo diferente que está naciendo, y en su centro estarán el corazón y el alma humana. No puede haber un futuro genuino duradero si sólo se basa en la vida exterior, debe obedecer a los valores que proceden del interior del ser humano.

Para estar preparados para el mundo futuro, que actualmente está emergiendo ante nosotros, debemos adaptar nuestro pensamiento y nuestra consciencia a todas las posibilidades. Pero lo primero que necesitamos es un cambio mental genuino:

Dios decidió descender a la Tierra a echar un vistazo a cómo le iba a su creación.

Se acercó y sucedió que miró a un gran árbol lleno de monos aulladores. Mientras miraba hacia abajo, uno de los monos miró hacia arriba y lo vio.

El mono se entusiasmó y empezó a gritar:

—¡ Veo a Dios…veo a Dios!

Ninguno de los demás monos le prestó atención. Algunos pensaron que se había vuelto loco o quizás fuese un fanático religioso. Siguieron con sus vidas cotidianas, recolectando comida; cuidando de sus crías; peleándose entre sí, etcétera, etcétera. Al no obtener escucha alguna, nuestro mono decidió intentar llamar la atención de Dios, y dijo:

—¡Dios, todopoderoso, tú eres el benefactor, el misericordioso, por favor ayúdame!

Al instante, el mono se transformó en un hombre que vivía en su propia comunidad humana. Todo cambió, excepto una cosa: la mente del mono, el cual de inmediato se dio cuenta de que eso podía ser un problema.

—Bueno, gracias Dios, ¿pero qué pasa con mi mente?

—Eso —dijo Dios—, tendrás que cambiarlo tú mismo.

Como en esta historia, nosotros tenemos la forma humana. El próximo paso que nos corresponde es asumir la responsabilidad del nivel correcto de consciencia.

Tenemos que aceptar la responsabilidad de nuestras elecciones y acciones; y también de cómo escogemos responder a los acontecimientos. Todo comienza y termina con nosotros mismos, y cualquier otra cosa es una excusa, no importa lo plausible que nos parezca. Como seres creativos, imaginativos, inventamos e innovamos. Al mismo tiempo somos maestros en inventar nuestras propias historias falsas e imaginaciones con las que nos engañamos. Al respecto, debemos escoger cuidadosamente dónde queremos poner nuestra atención, tiempo y esfuerzos. Después de todo, cuando visitamos un hermoso jardín ¿escogemos sentarnos junto a las rosas y disfrutar de su dulce fragancia, o sentarnos entre las malas hierbas que nos pinchan? Es importante que nos regalemos momentos de alegría, porque la alegría es una energía contagiosa, y también se comparte fácilmente.

Nos corresponde escoger esos momentos, acontecimientos y circunstancias para grabarlos en nuestros recuerdos y nuestro corazón. También se trata de escoger qué cosas olvidar.  Estaríamos mejor renunciando o regalando la mayoría de las cosas que nos encontramos o acumulamos. Sólo deberíamos guardar unas pocas, de manera que aseguremos la calidad e integridad de aquellas cosas que mantenemos junto a nosotros. Aquí hay otro cuento:

Cuenta una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un punto determinado del viaje discutieron y uno le dio una bofetada al otro.

El ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: «Hoy mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro».

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, y su amigo le salvó. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: «Hoy mi mejor amigo me salvó la vida».

Intrigado, el amigo preguntó:

—¿Por qué después de que te lastimé escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?

Sonriendo, el otro amigo respondió:

—Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado, cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde ningún viento en todo el mundo podrá borrarlo.

 

Construimos y desarrollamos nuestro propio mundo interior con todas las pequeñas cosas y momentos que elegimos grabar en nuestro corazón, espíritu y alma. Podemos escoger aquellas cosas con las que deseamos alinear nuestro camino hacia delante.

 

ELEGIR NUESTRO CAMINO

No debería asustarnos hablar de las cosas del espíritu: estar presentes con espíritu y vivir con él nuestros momentos cotidianos. Como dice Bob Dylan, quienes no está ocupados en nacer lo están en morir. Somos representantes del espíritu, y por tanto deberíamos tratar de tenerlo presente, sin el ansia de alardear de ello. No hay necesidad de actuar de manera rara o peculiar; de vestirse con ropas extrañas o de seguir costumbres antagónicas a la cultura en la que estamos viviendo. Podemos pensar y sentir de manera diferente, y tener experiencias que están más allá del conocimiento normal aceptado.  Pero venir a parar a una conducta externa extraña sólo muestra que somos incapaces de internalizar y estabilizar esas experiencias y energías.  A todos los efectos, no hay nada erróneo en parecer normal al mundo exterior. Para comprometerse con el espíritu, puede que primero tengamos que aprender cómo estar quietos sin aburrirnos. Ya hay suficientes distracciones activas en el mundo tal como es: ¿para qué añadirle más?

Requerir «cosas prácticas» es una solicitud normal. La gente quiere encontrar actividades, actuaciones, ejercicios y rituales que les ayuden a lo largo de su propio camino de desarrollo. Y el mundo ofrece muchas de esas cosas, con diversos grados de autenticidad, sinceridad y eficacia. Pero a veces que se nos dé  una acción de la que ocuparnos minimiza el proceso de búsqueda inicial. Yo, personalmente, soy incapaz de dar remedios específicos para la búsqueda de sentido, aparte de decir que una persona primero debe experimentar cómo se siente este anhelo, esta necesidad. Somos catalizadores de nuestra propia búsqueda de sentido y cada camino se recorre de forma diferente. Para empezar, debemos aprender cómo articular esta necesidad. Esto iniciará entonces el curso de la propia vida que alterará para siempre lo que venga después. Estamos obligados a confiar en nuestros instintos, nuestra intuición, y a adoptar la respuesta apropiada. No estamos aquí en esta vida para existir como espectros entre los fantasmas de este mundo. Siempre disponemos de una elección interna, y esto no nos debería forzar a someternos al abismo de la locura masiva. Como nos cuenta la historia,

Había una vez un rey sabio y poderoso que gobernaba una remota ciudad de un lejano reino. Y el rey era temido tanto por su poder como por su amor por la sabiduría. En el corazón de la ciudad había un pozo de agua fresca y cristalina y todos los habitantes bebían de él, incluso el rey y sus cortesanos, porque allí no había otro pozo. Una noche, mientras todos dormían, una bruja entró en la ciudad y vertió en el pozo siete gotas de un extraño líquido y dijo:

—De ahora en adelante, quienquiera que beba de esta fuente se volverá loco.

A la mañana siguiente todos los habitantes, excepto el rey y su chambelán, bebieron el agua del pozo y muy pronto todos se volvieron locos, como la bruja había predicho. Durante todo el día, recorrieron las estrechas calles y las plazas públicas susurrando entre sí:

—El rey está loco. Nuestro rey y su chambelán han perdido la razón. Como es natural, no nos puede gobernar un rey loco. ¡Debemos destronarlo!

Esa noche, el rey ordenó que se le trajese una copa de oro con agua del pozo. Y, cuando se la llevaron, el rey y su chambelán bebieron copiosamente de ella. Poco después, en aquella remota ciudad del lejano reino, hubo un gran regocijo porque el rey y su chambelán habían recuperado la razón.

 

Debemos ser valientes para comprometernos con el camino interior que hayamos escogido, en tanto no dañemos a nadie. El camino interno genuino es sutil. A veces puede parecer como si nada sucediese, como si no fuésemos a ningún sitio. Quizá el  camino en sí sea una búsqueda de ningún-lugar y ningún-sitio. Y, aún así, podemos tener la garantía de que el camino interior está activo siempre en todo momento. Y su  búsqueda puede aportarnos sentido cuando nos comprometemos con el mundo moderno. En medio de las distracciones y los entretenimientos en oferta es posible seguir centrados en nuestro propio regocijo interior con sentido. Y esta alegría interior trae con ella sus propios momentos sagrados.

Recordar que la vida yace más allá de la razón y que es algo sagrado nos hará bien. Y deberíamos permitir esta presencia sagrada en nuestras vidas, con alegría, respeto, e incluso un toque de humor. Después de todo, sólo un poco de alegría, respeto y humor pueden llegar lejos, muy lejos, y tenemos que viajar remotamente.

 

[1] Ver The Phoenix Generation: A New Era of Connection, Compassion & Consciousness

 

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Compasión, empatía y altruismo son la clave para una vida feliz

 

El domingo 26 de noviembre se publicó esta entrevista que me realizó el diario El Espectador de Colombia, sobre la compasión. El foco de la entrevista estuvo puesto en la educación y en aspectos del desarrollo infantil en relación a la compasión y el altruismo. En esta entrada de Blog, comparto la entrevista. La redacción y la entrevista es de la periodista Andrea Villate.

 

Gonzalo Brito, psicólogo clínico. Director del programa de formación de instructores del programa de Entrenamiento en el Cultivo de la Compasión.

Hace un tiempo vi un video en redes sociales donde un niño en una fiesta infantil se negaba a romper la piñata que tenía la figura de Spiderman y en vez de golpearla con un palo, decidió abrazar a la piñata. Ese video me encantó porque demuestra que la compasión es un sentimiento intrínseco con el cual nacemos todos los seres humanos. Pero, ¿cómo hacer que ese sentimiento compasivo no se nos escape al crecer?, ¿Es posible educarnos en compasión, en solidaridad, en bondad? Para resolver todas estas inquietudes comencé a leer a Gonzalo Brito, psicólogo clínico, experto en el tema de cultivar la compasión. Gonzalo ha impartido programas sobre mindfulness y compasión en Estados Unidos, Australia, Chile, Argentina, Colombia, España y Portugal y es co-autor de los libros Presencia PlenaReflexiones y prácticas para cultivar mindfulness en la vida diaria, y Mindfulness y Equilibrio Emocional.

Logramos concertar una entrevista, nos reunimos en Skype una mañana de viernes para conversar sobre este maravilloso tema y aquí está la entrevista.

ANDREA VILLATE: ¿Cómo llega usted al tema de la compasión?

GONZALO BRITO: Yo venía interesado en las prácticas de meditación hace unos 20 años, cuando estaba estudiando psicología, por mi propio sufrimiento. Digamos fue una manera de lidiar con mis pensamientos y emociones depresivas y un cierto vacío existencial. Varios años después de haber terminado la carrera de psicología conocí el programa de reducción del estrés basado en mindfulness (MBSR por sus siglas en inglés). Este programa me mostró una manera de traducir, en un lenguaje no espiritual ni religioso, métodos para transformar la mente y el corazón. Después de trabajar en psicología clínica con niños abusados sexualmente, pacientes con adicciones, y con problemas de salud mental en general en un hospital me fui a Estados Unidos, a Palo Alto, California, a hacer mi doctorado y allá me encontré con el Centro para la Investigación y la Educación en la Compasión y el Altruismo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford (CCARE). En este lugar se empezó a investigar sobre la compasión y el altruismo y a generar protocolos de entrenamiento en la compasión inspirados en las prácticas meditativas pero en un lenguaje secular y, por tanto, aplicable a diversos ámbitos., Desde entonces se ha convertido en buena parte de mi vida y trabajo el entrenamiento en compasión.

AV: ¿Qué es la compasión?

GB: Se puede definir como la sensibilidad y apertura al sufrimiento propio y el de los demás unido a la motivación de aliviarlo y prevenirlo. Pero la compasión va más allá de una definición y se refiere a una manera de enfrentar la vida desde la cual podemos ver la propia vida como una posibilidad de aportar felicidad y aliviar el sufrimiento. Creo que la compasión, la empatía y el altruismo pueden ser la clave para una vida feliz no solo para mí sino para todos.

AV: ¿En ocasiones se confunde la compasión con lástima?

GB: Se tiende a asociar la compasión con debilidad y con lástima pero son cuestiones distintas. Ser compasivo no es convertirse en una especie de teletubbie sonriente que sonríe y da abrazos todo el día, no es ser pusilánime, blando o permisivo. Ser compasivo implica tener la fortaleza y valor al enfrentarse con entereza y seguridad apertura al sufrimiento y querer hacer algo al respecto, y a menudo eso implica poner límites certeros, aunque esto pueda incomodar, porque ser compasivo no implica necesariamente quedar bien. Si ves a los grandes personajes compasivos de la historia ves individuos fuertes y con coraje que tuvieron el valor de luchar contra el sufrimiento y buscaron dar felicidad y paz a la humanidad.
La compasión tampoco es lástima porque la lástima no dignifica a quien la recibe sino que lo debilita. ¿Por qué? Porque la lástima desempodera a las personas, genera dependencia y transmite el mensaje de inferioridad, pues quien la ofrece se siente que está por encima de quien la recibe, no hay humanidad compartida sino que está la sensación de que lo que le pasa al otro nunca me pasará a mí, y eso no solo no es amable ni útil, sino que es un pensamiento ignorante de cómo es la vida realmente. La compasión surge desde la comprensión humilde y aterrizada de que “hoy por ti, mañana por mí”: nadie tiene la vida comprada. Además, la lástima generalmente moviliza a hacer algo por el otro para disminuir la incomodidad de quien la siente, más que manifestar un deseo genuino de ayudar a otro que es “tal como yo”.

La compasión parte del deseo de sentir con el otro en una humanidad compartida porque identifico que lo que te pasa hoy a ti, mañana me puede pasar a mí, pues no estoy en una burbuja, también sufro, me enfermo, voy a morir. Las opciones son tratar de encerrarme en una ficticia burbuja de oro o reconocer nuestra vulnerabilidad y echarnos una mano el uno al otro. Una de las dos opciones se desarma cuando la vida aprieta.
Cuando las personas comprenden que la compasión no es lástima ni tampoco ser blando y débil, abren su mente, reconocen su importancia y descubren la importancia de entrenarla.

AV: ¿Todos los seres humanos tenemos la compasión en nuestro ser?

GB: Bonita pregunta. Si le preguntas a alguien religioso te dirá que todos tenemos una bondad natural, fundamental. Desde un punto de vista psicológico, todos somos mezcla de ángel y demonio, todos tenemos la semilla de la bondad como de maldad, de la compasión como la de la crueldad, de paz y guerra. Esas semillas de bondad, compasión y altruismo pueden germinar o atrofiarse. Estas semillas brotan o proliferan en el jardín de la mente y de la cultura de acuerdo a cómo se rieguen. Serás una persona distinta si te crían con odio y miedo que si te crían con amor y alegría, o si te educan con la culpa o te educan con esperanza. Hay también un porcentaje de influencia genética por supuesto, hay bebes que ya nacen con temperamento más afable, más cariñosos, más pacíficos y hay infantes que ya vienen con una cierta tendencia a la irritabilidad y al enfado. Pero lo que está demostrado es que el sistema nervioso humano es neuroplástico, es decir, que se va moldeando de acuerdo a las experiencias que vayas teniendo y de los contextos que vas participando. Siempre hay una ventana de oportunidad para cambiar en cualquier momento de la vida. Por supuesto que la infancia es un espacio especialmente propicio para inculcar hábitos, pero el cerebro humano está dispuesto a ser cambiado por la experiencia durante toda la vida.

AV: Si un niño en su infancia es bondadoso, compasivo, ¿es posible que al crecer se vaya perdiendo esos valores?

GB: El asunto no es tan simple. Fíjate que los niños entre el año y medio y los tres años y medio exhiben la mayor parte de conductas agresivas de toda su vida: golpean, muerden, tiran las cosas, pueden ser bastante desconsiderados incluso con su mamá. Así que la visión romántica de que los niños son pura bondad es cuestionable. Las emociones en esta etapa del desarrollo infantil son muy variables, y los niños pasan de la ira al llanto porque aún no tienen la regulación de la corteza frontal. Pero al mismo tiempo, hay bastantes investigaciones que muestran que los niños desde muy pequeños también experimentan empatía y comportamientos altruistas, pueden angustiarse por ver a otro en necesidad y querer ayudar al otro. Un niño de 3 años puede llevarle su oso de peluche a un compañerito que ven llorando.

Incluso, investigaciones contemporáneas sobre moralidad infantil muestran que los niños desde muy temprana edad prefieren los personajes cooperativos y amables en las historias y no a los egoístas. Los niños se abanderan por los personajes prosociales. Pero no es que los niños sean buenos y luego la sociedad los vuelve malos, el proceso no es tan simple.
A partir de los cuatro o cinco años se desarrolla en los niños la conciencia de “nosotros y ellos”, una noción que viene desde nuestra historia evolutiva pues como especie nos desarrollamos tribus donde la supervivencia estaba basada en lo bien que estuviera nuestra tribu pero no nos importaba mucho lo que pasaba con la tribu de al lado. Pero estas conductas que fueron adaptativas en el paleolítico tribal generan problemas en el posmodernismo globalizado: hoy son el caldo de cultivo de pensamientos y conductas como el nacionalismo, el machismo, el racismo, etcétera. En este proceso se genera a un “otro” que veo como radicalmente distinto porque no tiene mi color de piel o porque no le gusta mi equipo de fútbol, porque es de otro partido político y así corremos el riesgo de deshumanizarlo al punto de querer aniquilarlo que eso lo vemos todavía hoy y lo están reforzando algunos líderes políticos como Trump sobre musulmanes, negros, mujeres, mexicanos, etcétera. Trump es un claro ejemplo de lo que pasa cuando a una mente tribal se le entregan poderes globales.

Lo cierto es que los niños vienen con todo esto, con generosidad y también con egoísmo, con amor también con rechazo y el desarrollo de su ser dependerá en buena parte del tipo de ambiente al que esté expuesto. Si los niños ven que sus padres actúan generosamente, los niños absorben ese gesto como una manera posible de ser, lo aprenden como una posibilidad existencial, eso trasmite el valor de la generosidad o el altruismo. Los niños no aprenden principalmente de lo que les dicen sino de lo que ven. Los adultos son dioses para el niño que los admira y va aprendiendo a entender el mundo y las relaciones a partir de lo que ve.

AV: ¿Se puede educar a los niños en la compasión?

GB: La compasión es como una semilla que se puede cultivar a diario. La educación en la compasión es más pertinente que nunca porque hoy todos vivimos interconectados. Tú estás en Colombia, yo en España pero nos afecta lo que pase en Estados Unidos o en Corea del Norte o en Siria. Estamos en un mundo tan interconectado que ya hoy no es suficiente con que nuestra tribu esté bien, necesitamos que todos estemos bien, necesitamos pasar de una compasión tribal a una global si es que vamos a hacer frente exitosamente a las crisis sociales, políticas, económicas y ambientales que vivimos. Tenemos que pasar de esa compasión familiar a una compasión global y es ahí donde está el valor de las enseñanzas de las tradiciones de sabiduría que han generado técnicas y filosofías pragmáticas para ampliar ese instinto compasivo, (que mi familia este bien) a algo que no es instintivo pero que es necesario, que es que nos interese el bienestar de los demás.

AV: ¿Qué se debemos tener en cuenta en la crianza de los niños, para que sean compasivos en su vida adulta?

GB: El gran multivitamínico para criar hijos altruistas y sanos mentalmente es el amor. El amor hace que crezca y se desarrolle el ser humano en todo su potencial. Hay estudios que muestran que niños criados en un vínculo de apego seguro, es decir con afecto y libertad, se vuelven adolescentes y adultos altruistas. Un error común es cuando un hijo tiene un comportamiento cruel o egoísta el adulto -la figura de autoridad (padre, madre, maestro)- le dice que es un “niño malo” y eso se convierte en una profecía autocumplida, pues en ese momento él o ella está moldeando su identidad y buscará oportunidades para confirmar que es malo. Lo que resulta más útil es reforzar las conductas altruistas como compartir juguetes con otros, o cuidar de una planta o de un perrito, de ser reciproco en el intercambio con sus hermanos o sus amigos.

Cuando el niño falla en hacer eso es muy importante no castigar imponiendo autoridad, como quitándole cosas que valora o llamándolo de cierto modo que genere una identidad negativa, aislándolo o privándolo del amor. Cuando se le manda al cuarto solo el niño siente culpa y se siente avergonzado, generando una identidad negativa de sí mismo. En cambio, se puede realizar un método que se llama “inducción”, en el cual se hace preguntas al niño que le ayuden a ponerse en los zapatos del otro” y pueda conectar cognitiva y emocionalmente con los efectos en otras personas de una conducta o palabra cruel o egoísta, y motivarles a hacer un pequeño gesto de reparación.

AV: ¿Hay alguna actividad qué podamos hacer con los niños diariamente para fomentar en ellos la compasión?

GB: Hay bastantes investigaciones de programas de mindfulness y compasión compasión con niños. Una experiencia interesante es la que se lleva a cabo en Wisconsin, Madison, en el Centro para la Investigación de Mentes Sanas, donde se desarrolla un programa de amabilidad para niños preescolares, de cinco años. Y los niños hacen cosas muy simples, por ejemplo cultivar una plantita que son semillas de paz, que van regando y cuidándolas, y cuando la planta ya ha crecido se la regalan a otro niño y reciben otra a cambio, aprendiendo así sobre interdependencia y reciprocidad. También al empezar el día comienzan diciendo una frase: “que mis pensamientos, mis palabras y mis acciones no hagan sufrir a los demás, sino que les traigan felicidad” al decir eso, lo cual tarda 20 segundos al inicio del día, ese gesto simple va marcando una intención y creando una cultura altruista. Investigaciones que se han hecho con este programa muestran que los chicos aumentan sus conductas prosociales, es decir, son más amables, más generosos con sus compañeritos. Además, los chicos tienen menos trastornos emocionales, mayor paz interior y disminuyen los conflictos interpersonales.

AV: Recientemente supe el caso de una niña que tenía cáncer y al volver al colegio después de su tratamiento los demás niños del curso la aislaban al ver que estaba diferente físicamente y la niña regresaba a su casa muy triste cada tarde. En ese caso cómo deben actuar los padres de los demás niños y el colegio para evitar que se presente este tipo de situaciones

GB: Por el contexto veo un posible error del colegio al no preparar y orientar a los niños y a los padres sobre lo que está pasando con su compañerita enferma. Sucede que los niños buscan pertenecer y ser aprobados dentro de su grupo y diferenciarse de lo extraño, de lo raro. Algunos niños pueden experimentar sentimientos altruistas pero se ven inhibidos de expresar su solidaridad si los líderes del grupo se burlan, por lo que se produce un contagio emocional y una presión de pares que hace que se comporten de modo egoísta siguiendo el ejemplo de los más influyentes. Pero el altruismo y la empatía no se pueden incorporan únicamente en el salón de clases si no hay coherencia con lo que se enseña en la casa o en la sociedad.

AV: ¿Se puede aprender a ser compasivo de adulto?

GB: Dedico gran parte de mi tiempo a realizar talleres sobre compasión para adultos en que hacemos un entrenamiento de dos meses con tareas diarias. Se trata del Entrenamiento en el Cultivo de la Compasión. En estos programas la gente llega motivada por aprender sobre compasión y altruismo y aplicarlo en su escuela o en su práctica profesional. El proceso de dos meses suele ser transformador para los participantes, aprendiendo a relacionarse con su sufrimiento y con el de los demás de formas más constructivas y con menor distrés empático. Cuando me invitan a dar conferencias a lugares donde las personas no están particularmente interesadas en la compasión, exploramos qué es y qué no es la compasión, derribamos algunos mitos, y también hacemos algunas experiencias en que las personas se conectan con vivencias personales en las que recibieron u ofrecieron la compasión. Estos testimonios de dos o tres minutos a menudo sirven de base para comenzar a comprender el valor personal y social de la compasión para transformar nuestras relaciones y nuestras sociedades en una dirección más pacífica, cooperativa y altruista…

AV: Finalmente, hablemos del libro Mindfulness y Equilibrio Emocional

GB: Es un libro que escribí junto a Margaret Cullen, quien fuese mi mentora en Stanford y es actualmente mi colega y querida amiga. Este libro enseña, en un programa de ocho semanas, los aspectos fundamentales de la práctica de Mindfulness, palabra que significa atención plena o conciencia plena, y lo integra con lo que sabemos científicamente con las emociones para poder relacionarnos más sabiamente con emociones difíciles como la ira, el resentimiento o el miedo, y también enseña cómo cultivar y promover emociones sanadoras como el perdón, el amor y la compasión.

AV: ¿Alguna reflexión que nos quiera dejar?

GB: Vivimos en tiempos convulsos, pero también de oportunidades inéditas. El encuentro entre la sabiduría milenaria de las tradiciones contemplativas y la ciencia moderna está dando a luz un campo esperanzador al descubrir herramientas efectivas para regular nuestra agresividad y egoísmo a través del amor y la compasión. La mente humana es una de las cosas más fascinantes y complejas que existen. Nuestra mente individual y nuestra mente colectiva (la cultura) crean las realidades que habitamos y sufrimos. Estas mentes son entrenables en una dirección menos sufriente y más amorosa.

La pregunta clave es: ¿De qué manera pequeña y local, tú que estás leyendo esto, vas a participar de esta transformación?

 

http://cultivarlamente.com/compasion-empatia-y-altruismo-son-la-clave-para-una-vida-feliz/

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¿Cómo salir de la oscuridad? Entrevista a Steve Taylor

 

Una infección hospitalaria casi acaba con su vida. Esta experiencia llevó al profesor de Psicología Steve Taylor a un camino espiritual que le ha traído paz:

"No vivo en un estado de éxtasis permanente, pero siento dentro de mí un estado de bienestar al que regreso con facilidad, aunque atraviese dificultades"

Con libros como La caída o Salir de la oscuridad, es hoy una referencia mundial en psicología y trascendencia.

—¿Cómo un psicólogo empieza a interesarse por la espiritualidad?
—No creo que puedas estudiar psicología sin adentrarte en la espiritualidad, porque ambas forman parte de la mente humana.

Muchos psicólogos se centran en resolver los problemas psicológicos, descartando la espiritualidad; sin embargo, cuando la excluyen, apartan los aspectos más positivos de la naturaleza humana.

 

Estamos siendo educados en términos muy materialistas: tenemos que ser exitosos, ricos, cumplir objetivos… y menospreciamos aquello que podría proporcionarnos felicidad.

 

Steve Taylor nos aconseja conectar para ser feliz

—En La caída dice que perdimos la conexión con el universo al surgir el ego, hace 6.000 años. ¿Éramos más felices entonces?
—Sí, porque la mayor parte de sensaciones de infelicidad surgen de vivirse como un ente separado del mundo, aislado de la naturaleza y de los demás.

La sensación de desconexión, fragmentación e incompletitud constituye una de las mayores fuentes de infelicidad.

En contraste, cuando sientes que eres parte del universo entero y trasciendes la sensación de separación, desaparecen la ansiedad y los conflictos.

Estos no son más que el resultado de sentirse incompleto, lo que desencadena deseos de acumular riquezas, poder y de dominar a otras personas.

—¿Cómo se vivía antes de la "caída"?
—Los seres humanos nos sentíamos vinculados con los demás, con la comunidad, con la naturaleza y con una fuerza espiritual cuya presencia se percibía en todo el universo.

Este vínculo se reproducía a todos los niveles y en las relaciones con los demás, con la naturaleza…

Hay un montón de evidencias antropológicas que confirman que la guerra no es el estado natural del hombre.

Al contrario: la guerra llegó tarde en la historia de la humanidad, por los cambios psicológicos derivados de la "caída", así como del desarrollo de la agricultura y la ganadería, que nos llevan a acumular tierra y propiedades.

 

—A pesar de todo, asegura que los seres humanos hemos incrementado nuestra conciencia…
—Es difícil detectar estos cambios positivos porque suceden muy lentamente.

De hecho, nada parece demasiado prometedor con Donald Trump al frente de Estados Unidos y con una Europa moviéndose hacia la derecha…

Pero en las sociedades humanas ha habido un aumento de la empatía y de la compasión que empezó en el siglo XVIII, con los movimientos contra la esclavitud, por la igualdad de los derechos de la mujer.

Y, más adelante, con aquellos a favor de los derechos de los animales, a favor de un mejor trato para los criminales…

Y el proceso sigue en marcha, hasta que en el siglo XX empieza a florecer una actitud más abierta con el cuerpo y la sexualidad, se vive una mayor conexión con la naturaleza y una mayor preocupación por el medio ambiente.

La vida cambia tras el despertar espiritual

—¿El despertar espiritual requiere vaciarse de lo que uno es o cree ser?
—El vacío es una condición para que pueda nacer algo nuevo y producirse una transformación.

Por eso, la muerte es un gran despertador. Muchas personas que han vivido una experiencia de transformación han tenido experiencias cercanas a la muerte.

De repente, perciben la vida como algo muy valioso.

—¿Cómo cambia tu vida tras un despertar de este tipo?
—Ya no malgastas el tiempo pensando en el pasado, aprecias la belleza de vivir el momento y adquieres una nueva perspectiva donde el amor, la compasión, la amabilidad y la creatividad son más importantes que triunfar en tu carrera.

Cuando experimentas un estado de despertar o iluminación te das cuenta de que el estado habitual del ser humano es un estado constreñido, regido por una conciencia limitada, mientras que, en este nuevo estado, percibes lo que te rodea con más intensidad, más belleza, y te parece más real.

—De todas las personas que ha conocido y que han experimentado esta transformación, ¿quién le ha impresionado más?
—Michael Hutchison. Es un escritor que quedó paralítico al resbalar mientras corría.

No podía escribir, ni salir a correr, ni hacer el amor. Por si fuera poco, como estaba en Estados Unidos, tuvo problemas con su seguro médico y los gastos que había ocasionado el accidente.

Estaba en un estado de depresión muy profunda, cuando una mañana, en la ducha, oyó una voz dentro de él que le decía: "¿Por qué luchas contra esta situación? Simplemente, tira adelante. Acéptala".

Se dijo: "De acuerdo, ya no me resisto más". Y algo se liberó dentro de él, emergiendo una sensación de bienestar que le llenó.

—¿Cuál es la lección que podemos sacar de ello?
—La aceptación es la gran lección. A todas las personas la transformación les ha llegado en el momento en el que aceptan su situación.

"A lo largo de la vida todos padecemos en algún momento un intenso sufrimiento, y el hecho de que algunos experimentemos una transformación y otros solo el dolor depende de la actitud y la aceptación"

Si aceptas tu sufrimiento, se convierte en algo transformador.

—¿Cómo aceptar el sufrimiento?
—El sufrimiento reside en la superficie.

Es como un oleaje, a veces las olas parecen picadas, pero debajo subyace un lugar lleno de paz que uno puede alcanzar al bucear dentro de sí.

Dentro de cada uno existe un espacio tranquilo y en calma, en el que siempre reina la armonía. Aparece cuando conseguimos parar y aquietar la mente. La armonía forma parte de nuestra auténtica naturaleza.

—¿Ha conocido muchas experiencias de despertar espiritual?
—Cuando escribí mi libro Salir de la oscuridad, conocí a muchas personas que habían tocado fondo y justo al romperse el antiguo ser pudo emerger uno completamente nuevo: de la oruga surge la mariposa.

Cuando te dicen, por ejemplo, que vas a morir, las posesiones, el éxito y cualquier apego psicológico estrechamente vinculado al ego pierde valor.

El ego se rompe, aparece el vacío y puede emerger un ser superior en ese espacio interno que se ha creado.

 

Vivir sin ego

—Pero ¿cómo vivir nuestra vida o manejarse sin ego en el día a día?
—El ego es una determinada organización de tu mente, te da una identidad y una capacidad para funcionar, y es útil hasta cierto punto.

En el día a día, tienes que trabajar, cuidar a los niños, relacionarte, tomar decisiones… y el ego te ayuda a hacer todo esto, es una herramienta psicológica importante.

El problema es que ocupe todo el espacio sin dejar lugar para que fluyan la creatividad, la espiritualidad y el altruismo. Solo cuando se mantiene el ego pequeño, podemos sentir que existe algo superior a nosotros que nos trasciende.

—¿Y cómo podemos vencer al ego?
—El altruismo es una gran práctica espiritual.

Cuando dedicas tiempo a ayudar a los demás, llegas a percibir que algo más poderoso actúa a través de ti.

También recomiendo la meditación, es muy efectiva para abrirse a la espiritualidad y vivir más el presente.

Estar en contacto con la naturaleza, nadar y correr son prácticas que también se convierten en una especie de meditación, así como ser amables o servir a la comunidad.

—¿Se trata de salir de la prisión que es nuestra cabeza?
—A menudo nos identificamos sólo con nuestros carencias, defectos y errores.

Muchas depresiones están originadas por los pensamientos negativos que la persona tiene de sí misma, sobre la gente o el futuro.

Hay un punto en nuestro desarrollo como seres humanos que debemos darnos cuenta de que no tenemos por qué creer en la verdad de estos pensamientos ni que correspondan a una auténtica realidad.

Se trata de observarlos como si estuviéramos sentados viendo fluir un río desde un banco situado en la orilla. Puedes ver cómo van y vienen las olas sin dejarte arrastrar por la corriente.

Se trata de pensar en tus errores para corregirlos, pero con distancia. Puedes pensar: "¿Oh, es esto verdad?". Y si lo es, aceptarlo y enmendarlo.

"Cuando observas los pensamientos te das cuenta que un 90% no tiene ningún sentido, son más bien compulsivos y el resultado de asociaciones involuntarias"

Es decir, mejor no creer en ellos hasta haberlos analizado bien. Es como tener una televisión en la habitación a bajo volumen: no tienes que escucharla, tienes que mirarla.

Notarás una gran diferencia en tu vida. Serás más estable y te afectará menos el día a día.

Pensar puede constituir un terrible problema cuando no puedes parar de hacerlo, al igual que la autocrítica cuando se convierte en algo compulsivo.

Muchas personas se critican a sí mismas continuamente y diciéndose lo mal que lo hacen todo y se auto-analizan de forma constante. Esto lleva a la negatividad, la culpabilidad y la ansiedad.

—El maestro espiritual Eckhart Tolle dice que la vida nos trae y nos da lo que necesitamos. ¿Estás de acuerdo?
—Sí. Pero siempre que reacciones de la forma correcta.

Si sufres un accidente, puedes decirte: "Es cruel. No es lo que necesito". O aceptarlo y utilizar esa dificultad para crecer.

Los retos son muy importantes para nuestro desarrollo. Todos queremos una vida fácil y confortable, pero nos desarrollamos cuando la vida nos reta.

—Habla del cerebro como una especie de radio receptora…
—Mucha gente cree que el cerebro produce la conciencia gracias a las conexiones neuronales de las cuales resultan sentimientos y pensamientos.

Pero para mí tiene más sentido que contemplar la conciencia como algo fundamentado en el universo, en una fuerza que está en todas partes y en todo y existe desde el principio de los tiempos como la gravedad.

Para mí todo el universo tiene conciencia, no sólo el cerebro humano, sino el cerebro de cada animal, el sistema nervioso de cualquier ser o planta y su función es sintonizar con la fuerza universal de esa conciencia universal hasta convertirla en una conciencia individual.

"¿Qué si creo en Dios? No creo en un dios omnipotente que vigila el mundo y controla todos los acontecimientos. Pero siento que el universo está regido por una especie de fuerza espiritual que lo impregna todo"

Y nuestro cerebro recibe esta fuerza convirtiéndonos en lo que somos. Esa misma fuerza habita cada animal y planta.

Por eso sentimos compasión y somos capaces de sentir una conexión con todo el universo, ya que todos compartimos la misma esencia.

Y experimentar esa sensación de unión con esa fuerza espiritual nos permite llegar a hacer las paces con la muerte: si sientes en ti la fuerza de esta esencia, entiendes que tu cuerpo puede morir, pero no esta fuerza que nunca ha nacido porque siempre ha existido y seguirá existiendo.

Steve Taylor es Profesor de Psicología en la Leeds Metropolitan University e investigador de Psicología Transpersonal en la Liverpool John Moores University.

Ha contribuido enormemente a la evolución y apertura de la conciencia de miles de lectores con obras como La caída (La Llave, 2008), Salir de la oscuridad (La Llave, 2016) y The Leap. The Psychology of Spiritual Awakening ("El salto. La psicología del despertar espiritual", 2017).

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El Propósito Más Elevado del Ego - Jim Self

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 Sigmund Freud y la psicología tradicional tienen su propia definición del ego, pero vamos a expandir este concepto y así entender su propósito más elevado en tu vida.

En la realidad tridimensional existe un aspecto tuyo llamado "ego".  A muchos de nosotros nos enseñaron a creer que el ego es un problema, algo que queremos eliminar y de lo que nos queremos liberar.  Muchos, en su viaje espiritual, combaten al ego y lo ven como un peligro para su crecimiento espiritual. Se ha culpado al ego por  meternos en problemas sociales y hacernos decir y hacer cosas que no son para nuestro más alto bien. A medida que transcurre tu día, puedes incluso reconocer cuando otros actúan y están motivados por este demonio inconsciente.  La meta espiritual en muchas tradiciones implica disolver el ego, y una vez que eso ocurre, experimentaremos nuestro propio yo superior verdadero y se demostrará en el mundo.

Tomemos un momento y veamos este aspecto de nosotros desde una plataforma distinta.

Consideremos que el ego es una parte importante y valiosa de nuestra experiencia espiritual en un cuerpo físico, no algo de qué liberarse.  Después de todo por algo lo tienes en tu vida. Al empezar a vibrar en niveles más altos de energía y de luz, descubrirás que tu ego es realmente una parte del plan de diseño de tu alma, el plan de tu alma. Intencionalmente incluiste esto en tu experiencia 3D para un propósito valioso y muy importante.

  El ego, en lugar de ser algo a combatir, puede verse como otra herramienta en tu caja. Su propósito es probarte; proponerte pruebas sorpresa a lo largo de tu camino para refinar mejor tus capacidades, perspectivas y forma de ser.  El trabajo del ego es ayudarte a avanzar hacia plataformas más altas y mejores para convertirte en quien viniste a ser aquí.

Si quieres llegar a ser un jardinero maestro, tendrás que aprender a cultivar tus verduras en las condiciones climáticas complejas y estacionales de tu región. Continuamente estarías ante el desafío de entender cuánta agua, cuánto sol, cuántos nutrientes necesitan tus tomates y cómo esa mezcla será diferente de la que necesitan los pepinos. También tendrás que aprender cómo impedir que los insectos y los conejos se coman tus cosechas.

Si vas a ser un maestro de esta realidad tridimensional, también estarás continuamente puesto a prueba y se te darán nuevas circunstancias para manejar.  Es como si el ego dijera: "Hiciste un gran trabajo con esa situación. Cerraste la boca y no respondiste. Ahora, en esta circunstancia nueva y sin embargo similar, ¿qué harías?  ¿Y con esta otra situación que se te presenta, cómo eliges responder?  Si en los desafíos de la vida, una parte es la maestría en valentía, entonces en esta situación ¿cómo eliges demostrar valor?"

A medida que sigues avanzando y entrando en este 90% de velocidad de la luz y en las dimensiones 4ª superior y 5ª, suceden varias cosas.  El ego deja de ser tan activo o predominante como lo era en la 3ª dimensión. Empiezas a integrarte con tu alma. Al empezar a integrarte con tu alma, empiezas a descubrir una percepción conciente que es accesible para ti y que te permite empezar a conocerte a ti mismo. Empiezas a saber lo que tu alma sabe. También significa que ahora estás en un cuerpo de más alta dimensión.

El humano promedio opera en modo inconsciente en un 75% y en modo consciente en 25%.  Cuando empiezas a vivir y jugar desde una plataforma más alta de conciencia, empezarás a ver las oportunidades para salirte de este juego.

Verás; esto no se trata realmente de salirse de la tercera dimensión, porque eso va a pasar pronto de todos modos. Se trata de dominar la tercera dimensión. 

Se trata de entender cómo jugar con las vibraciones de las dimensiones más altas mientras estás en este cuerpo.

El ego es un instrumento maravilloso para ayudarte a dominar la dualidad sin ser afectado por ella.  Pronto serás capaz de entrar en el tiempo simultáneo y elegir la posibilidad que desees experimentar. Todo está disponible, pero es una consideración muy distinta de las que hemos tenido disponibles hasta ahora.


 

Por Jim Self y Roxanne Burnett

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Herramientas para el Cambio- Jim Self- Parte 10: Explotar Rosas

Herramientas Fundamentales

 

10 - Explotar rosas

¡Hola! Bienvenidos otra vez. ¿Cómo les va con estas herramientas?  Este centro de su cabeza, todas estas cosas que estamos construyendo. Este es un sistema; como ya dije varias veces, todo esto funciona conjuntamente. Ahora bien, una de las cosas que lo hace valioso es que, como trabaja conjuntamente, los trae al tiempo presente; no necesitan pensar en esto, todas estas herramientas empiezan a funcionar porque ustedes ya sabían todo esto, pero lo habían olvidado. Todo esto está en su lugar, solo que no está activado.  De modo que al empezar a practicarlas, porque esto requiere práctica, armado, esto no es un almuerzo gratis, hay oportunidad para que cada vez que lo hacen empiecen a descubrir algo nuevo sobre sí mismos. También, al jugar aquí, una oportunidad diferente  para empezar a percibir su realidad.

Pero con esta próxima herramienta con que vamos a jugar, empieza a ser muy real algo que ya he mencionado varias veces: no se puede cambiar el pasado desde el pasado, ni se puede crear el futuro en el futuro.  Pero una vez que están en tiempo presente, arraigados, enfocados en esta plataforma, con su energía circulando, la capacidad en tiempo presente para mirar a su pasado como historia, sin emoción, y luego en tiempo presente elegir opciones diferentes de las que tomaste antes, puedes ahora hacer muchas de esas elecciones en una configuración energética distinta.

Una de las herramientas que permiten que esto suceda es esta herramienta llamada crear y destruir una rosa.  En un momento lo explico.  Esta es solo la herramienta inicial; es una de estas herramientas fundamentales con que jugamos.  Al pasar a nivel 1 y nivel 2, las herramientas empiezan a desmantelar las emociones de su pasado, los pensamientos y sistemas de creencias sobre qué malos han sido o qué hicieron mal, todo ese equipaje que otras personas les han cargado diciendo "no estás bien". La capacidad para reconocer que eso realmente no les pertenece y que pueden reacomodarlo y quitarlo de su espacio.

Entonces existe un número de herramientas que están frente a ustedes que les permitirán hacer  eso muy precisamente, muy eficazmente, sin el desafío emocional que experimentamos generalmente al pasar por todo esto.

Esta herramienta con que vamos a jugar, este "crear y destruir una rosa", les permite desmantelar las emociones y muchos de los pensamientos. Esta rosa con que hemos jugado en términos de definir el borde de su espacio, tiene en realidad unas cuantas características y oportunidades. Una de las cosas de esta rosa es que es una configuración de energía espiritualmente alineada. Ahora bien, parece una rosa; es un símbolo de una rosa con que van a jugar en términos de un cuadro o imagen mental que ustedes están creando; es una rosa, pero tiene una configuración muy significativa.

Una cosa que hace esta herramienta cuando empiezan a usarla es que pueden empezar a recolectar pensamientos y emociones que ustedes llevan consigo por todas partes, y  todo lo que vibre en una condición de desequilibrio, de vibración inferior a la del bienestar que caracteriza a este símbolo energético, empieza a neutralizarse.  Es así de simple; podríamos hablar mucho de muchas maneras diferentes, pero si pueden permitir que sea así de simple, descubrirán algunas oportunidades realmente excitantes.  Cuando aplican esto como herramienta y empiezan a ponerla en una energía de pensamiento, "No estoy bien", que vibra a nivel más lento que el bienestar de la rosa, esa energía de no estoy bien queda neutralizada. Lo decimos así y jugamos con ella para ver qué sucede.

En su imaginación, en su clarividencia, en su espacio que llamamos "simular", cosa de niños, es maravilloso; recuerden cuando eran chiquitos.  Pero lo que sucede cuando entran en esta realidad de tercera dimensión, la mayor parte de eso se les quita.  Muchos de ustedes no creen que tienen las herramientas espirituales, estas herramientas psíquicas, herramientas de intuición, pero de hecho no solamente las tienen, sino que las usan todo el tiempo.  Simplemente no tienen una percepción de lo que son, muchas veces, o no las están poniendo en una configuración en que las puedan identificar.

Entonces déjenme darles un ejemplo de esto.  Ven esta rosa, realmente como que la miran, la ven, con dos hojas, un tallo verde, una rosa roja brillante, (muestra una rosa que saca de un florero) y cierren los ojos y véanla otra vez.  Ahora, en este caso lo llamaremos recuerdo, porque apenas cinco segundos atrás la estaban mirando, y ahora les pido que la vean otra vez.  De modo que la llamaremos memoria, recuerdo, o al menos eso es lo que les han dicho que es esto, pero para poder ver esto como una rosa roja, como una imagen en su percepción visual, eso se llama clarividencia. Ustedes usan la clarividencia todo el tiempo para recordar qué aspecto tenía algo. Pero vamos a tomar esta habilidad de clarividencia y traerla al tiempo presente y usarla en una aplicación un poco diferente.

De modo que tomen una respiración y sigan adelante, y abran de nuevo los ojos. Para poder ver esa rosa un momento atrás con los ojos cerrados o ver su recuerdo, tienes algo que está allí y lo llamaremos una gran pantalla de televisión parada allí afuera. Está a unas 12 a 15 pulgadas, dentro de tu campo de energía, justo frente a ti, unos 30 cm. hacia afuera, y cuando empiezas a ver cosas, a recordar imágenes, es aquí donde se proyecta esa proyección clarividente.  Ahora bien, eso tiene muchas mecánicas, pero en este punto no son necesarias.

Lo que vamos a hacer es jugar con tu clarividencia y te voy a mostrar cómo realmente funciona para ti, casi sin esfuerzo, si te gustaría.  Veamos qué podemos hacer con esto; voy a explicarlo a medida que avanzamos, pero esta va a ser una sesión de trabajo, y vamos a empezar a quitar algunos de esos patrones que te tienen de rehén y vemos qué pasa.

Me gustaría que te recuestes en tu asiento, si te parece, toma una respiración, gusta de ti mismo - ¡alguien tiene que hacerlo! y tú puedes ser el primero.  Sin cerrar los ojos, colócate en el centro de tu cabeza, simplemente te quedas en el centro de tu cabeza, sin hacer esfuerzo, y nota que estás arraigado, conectado a tierra, o no; una de las maneras de notarlo es acomodarse en la silla sintiendo el peso del cuerpo y nuevamente permitir que esos pensamientos eléctricos que no son tuyos, esas emociones que llevas que no son tuyas, todo eso empiece a bajar a tierra desde el cuerpo. Otra respiración.

Ahora toma conciencia de dónde está el borde de tu campo de energía, justo frente a ti, que va todo a tu alrededor, y ten la sensación de estar en el centro de eso.  Y otra vez, si tus ojos todavía están abiertos, grandioso; mira a tu alrededor y solo ten la sensación de ti mismo allí donde estás, no demasiado significativo pero de muchas maneras es una nueva percepción conciente.  Y luego, aquí mismo, toma tres lindas respiraciones suaves y más o menos mira hacia adentro, pon atención en la inhalación y la exhalación, solo 3 veces. (pausa) Y con esta tercera respiración pon la atención en la respiración y permite que tus párpados bajen y continúa prestando atención a la próxima respiración.  Hay una razón para esto, y pasamos buena parte del tiempo en el nivel 1 hablando de cómo funciona esto.

Ojos cerrados. Cómodo contigo mismo, toma conciencia de los chakras de los pies y abre esos chakras de los pies, y permite que la energía de la tierra empiece a subir por esos canales de las piernas. Sucede instantáneamente al jugar con esta experiencia, de alguna manera limpiando estos canales de las piernas, y empezando a tener una relación más clara con la tierra.

Luego nota y dile hola a esa luz  cósmica del creador subiendo hasta la parte de arriba de tu cabeza, y bajando por los canales de atrás y subiendo por los canales de adelante hacia arriba a la cabeza, y extendiéndose hacia los hombros y saliendo por las manos. Cuando haces correr energía por las manos y los brazos, las manos suele hincharse un poquito a veces, por esa cantidad de energía, se ponen rojas, pero justo en el centro de la palma de la mano sueles ver una mancha blanca: ese es el chakra de la mano.

Otra respiración.  Ahora me gustaría que recuerdes esa rosa que yo sostuve, o cualquier rosa que puedas recordar en tu realidad, pero te pido que recuerdes una rosa y luego la coloques justo allí en esa pantalla de lectura, o estés consciente de ver la rosa justo allí afuera delante de tu frente.  ¿Podrías fijarte cuán abierta o cerrada está? ¿Podrías notar el largo del tallo?  Las hojas están en el tallo.  Solo nota las características de la rosa.

Entonces este es un aspecto de tu capacidad creativa, la capacidad de crear imágenes mentales. También tienes la capacidad de alterar, destruir, desechar estas mismas imágenes mentales. Pero muchas veces creamos pensamientos: "No estoy bien, no estoy bien, no estoy bien," y no los limpiamos ni sacamos del cuerpo, y permanecen como aspecto de imagen mental, pensamiento, una emoción que se queda en tu espacio.  Todas esas respuestas por una nariz rara, y tú sigues diciendo: "¿qué quieren decir, qué hacen, acaso estoy tan mal?"  Mucho de esa creación es realmente muy simple, es como levantar el polvo del piso, barrerlo y tirarlo.  Está allí en un estante, sin usar, pero empieza a ser una carga cuando se ha estado juntando toda la vida un montón de "No estoy bien."

Entonces, nuevamente nota esa rosa que creaste y déjame decirte otra vez: esa rosa tiene la capacidad de recolectar la energía que se le indica, y empieza a neutralizar, disolver, hacer corto circuito en aquellos patrones que están en su presencia y son de una vibración inferior al bienestar.  Ahora bien, ¿no te parece útil eso? Limpiar toda la basura y luego descubrir: "Estoy bien".  Otra  respiración.

Ahora otra vez nota esta rosa, y permite que tu atención se aparte de ella y luego vuelva a ella, para que sepas que puedes ir allí, que no se va, y que puedes ajustar esto.  En este caso, te voy a pedir que hagas explotar la rosa, como si fuera un fuego artificial, con todas esas chispas de luz; dile hola a la rosa y luego ¡bum! la haces explotar.  Diviértete con esto.  Ahora bien, si eres una persona que dice: "Espera, no puedo hacer eso, esta rosa es demasiado hermosa, no puedo destruirla..." Históricamente me encontrado con muchas personas que dicen algo así, y entonces tengo una pregunta rara: ¿Todavía conservas el informe de tus notas de estudios sociales de sexto grado?  Es increíble, pero muy a menudo me dicen "¡Por supuesto que sí! ¡Guardo todo!"  Entonces, cuando no puedes destruir esa rosa, muchas veces eso indica que eres un coleccionista, y no se trata solo de tus notas de sexto grado, sino de todas las cosas que te has encontrado en la vida, de tal modo que se vuelven un equipaje excesivo.

De modo que por favor explota esa rosa, no importa cuán hermosa sea, y luego vuelve a crear la rosa.  La misma rosa; tú eres un ser creador, tienes la capacidad de crear, quitar, recrear tan a menudo como desees.  Pero has de saber que puedes quitar algo, como un error, algo que no funcionó; no estás obligado a llevarlo contigo para siempre. Es algo así como "¡Epa! Voy a reconfigurar eso. Neutralizaré la energía. Tomo otra respiración y lo creo como yo quería, ahora que veo que lo que creé al principio no cumplió lo que yo intentaba hacer."  Es así de simple, no se ha roto nada.  Otra respiración.

Ahora por favor destruye esa rosa que está en tu pantalla, que ha explotado otra vez, y esta vez vas a recrear la rosa roja y con tu intención vas a cambiar la rosa roja por una rosa blanca.  No tienes que destruirla, solo la reconfiguras, allí mismo frente a ti.  Y luego, por favor cambia esa rosa blanca por una rosa rosada.  Haz de esto una diversión, simplemente jugar.  Luego das vuelta la rosa de arriba a abajo, con la flor hacia abajo y el tallo apuntando hacia arriba.  Esto es simplemente tu imaginación creando; un aspecto creativo tuyo muy potente.  Y luego da vuelta la rosa al derecho, la flor para arriba, el tallo hacia abajo, y cambia esa rosa rosada por una bella rosa azul (pausa). Ahora bien, tal vez nunca viste una rosa azul, pero sabes qué es el color azul, y sabes lo que es una rosa; en el aspecto creativo de tu imaginación realmente no hay reglas; puedes reconfigurar, deshacer, volver a juntar, una y otra y otra vez, y no hay fracasos, nada se rompe, no hay nada que reparar.  Otra respiración.

Ahora bien: aquí las cosas empiezan a cambiar, porque empiezas a recordar algo sobre ti mismo que, en gran medida, otras personas te han dicho. "Deja de inventar historias. No hables así. No me mires."  Y allí se empezó a desactivar la clarividencia.  Pero cuando te das permiso para jugar, empiezas a entusiasmarte en tiempo presente.

Ahora por favor haz explotar esa rosa azul y tienes una linda pantalla limpia frente a ti.  Cuarta capa de pensamiento; no se necesita mucho pensar aquí, solo curiosidad para ver lo que viene (pausa).   Ahora bien: déjame repetir lo que dije hace un minuto: cuando creas esta rosa y le das una indicación de limpiar y eliminar algo, o de recolectar energía, recolectar la energía de alguien que quedó en el centro de tu cabeza, la rosa lo hará y luego neutralizará esa energía- la ira, las emociones que están adheridas - y vas a mandar esa energía de vuelta a la persona que la posee; volverá neutral, no llevará ira asociada, no hay nada de la circunstancia original pegada a eso; es realmente un aspecto de esa frase en medio del Padrenuestro que dice: perdona mis faltas así como yo perdono las de ellos.  Tú les devuelves lo que les pertenece y recolectas lo tuyo y te vuelves entero.  Entonces, una respiración más, por favor.

Me gustaría que crees otra rosa, de cualquier color que te guste, ya sea abierta o cerrada, como te guste, pero pon intención en ello. (pausa)  Ahora, una de las cosas de las que hemos hablado en el principio era: ¿quién está en el centro de mi cabeza?  Por supuesto, es el centro de mi cabeza, pero... ¿soy el dueño del centro de mi cabeza?  En gran medida, la respuesta es no.  Entonces, cuando empiezas a preguntar algo como ¿quién está en el centro de mi cabeza? no estás buscando una respuesta intelectual, ni la tienes.  "Oh, es mi abuela, que a mí no me gustaba nada." Bueno, tal vez lo es, pero no vamos a proceder desde una noción preconcebida.  Lo que decimos realmente es ¿quién está en el centro de mi cabeza?  Y el primer pensamiento que surge es el correcto.  Ahora bien, puede ser tu madre, tu padre, tu esposo, tu esposa, tus hijos, tus abuelos, tu mejor amigo, la persona que más odias en la vida.  No importa. Simplemente estás sacando a alguien del centro de tu cabeza; es tu centro de tu cabeza, y sencillamente le estás devolviendo lo que es suyo.  Lo completas al otro, y al mismo tiempo te completas tú.  Entonces, sin juicios, sin opiniones, sin compromisos, ni ira, ni resentimiento.  Tu objetivo es ¿puedo encontrar y limpiar mi espacio, hacerme dueño de mi espacio?

Entonces, por favor crea una rosa y juguemos aquí mismo. ¿Quién es la primera persona en el centro de mi cabeza?  Entonces crea la rosa, indica a la rosa que recolecte la energía de esta persona.  Sucede en forma instantánea, o bien tarda todo el tiempo que tú quieras prolongarlo, pero funciona muy bien en forma instantánea. Y luego haz explotar la rosa.

Crea otra rosa. ¿Quién es la persona siguiente en el centro de mi cabeza?  Y explotas la rosa. Y luego otra vez, ¿quién más está en el centro de mi cabeza?  Y explotas la rosa.  Ahora bien, si no aparece nadie, ¿si no hay nadie en el centro de mi cabeza?  Bueno, sí que hay; pero podrías hacer una pregunta diferente, si estás bloqueado para ver a esa persona. No es gran cosa; podrías preguntar ¿cuál es el próximo color en el centro de mi cabeza? O una mejor pregunta sería: ¿cuál es el próximo color que me impide ser dueño del centro de mi cabeza? (pausa)   Y luego explotas la rosa (pausa).

Puedes abordar esto desde otras maneras adicionales; digamos que tienes un problema en alguna parte de tu cuerpo físico.  No nos pondremos a tratar un cáncer, hay una manera distinta de hacer eso. Me refiero a algo como: me duele la mano. Pregunta: ¿qué hace una mano?  Bueno, sostiene cosas, crea, permite el movimiento de mis creaciones.  Pero ¿qué hace tu mano?  Cuando recibes una respuesta a eso, puedes hacer la siguiente pregunta: ¿Quién me está impidiendo crear?  O digamos que te duele una rodilla.  Las rodillas te permiten avanzar y ser flexible.  ¿Quién me está impidiendo avanzar?  ¿Quién me está impidiendo ser flexible en mi vida? (pausa)  Luego, sigue adelante y explota esa rosa.  Ahora bien, en gran medida solo estoy señalando oportunidades en que puedes usar esta rosa para muchísimas cosas.

Mirémoslo desde otro lugar. ¿Alguna vez te impidieron hacer algo? Por ejemplo: "No te doy permiso."  ¿Quién es la primera persona que surge?  Y explotas esa rosa.  ¿Quién más me impidió tener permiso?  Explota la rosa.  Puede convertirse en ¿Quién no quiere que yo tenga éxito?  Nuevamente, recuerda que no estás discutiendo con esa persona;  la estás sacando de ese lugar donde tú estás interesado en tener éxito.  Puedes moverte a otra pregunta: ¿A quién no le gusté?  O bien, ¿Hubo en la escuela un maestro a quien yo no le gustaba?  Ahora bien, puedes crear y destruir rosas haciendo preguntas. ¿Quién estaba celoso de mí? ¿Quién me juzga por mi manera de vivir mi vida? ¿Quién es la persona siguiente que me juzga por cómo he vivido?  Con una pregunta como esta puedes seguir y seguir durante 15 o 20 minutos.

Ahora bien: el proceso consiste en crear y destruir la rosa. No tanto de quién es, porque solo sigues haciendo la pregunta "¿Quién me obstruye tener éxito?  ¿Qué me impide hacer mi vida?  O bien, ¿qué color me impide tener? (pausa)

Ahora toma otra respiración y luego quédate en silencio por un momento y toma nota de ti mismo con solo un poco de información sobre esta herramienta, crear y destruir un patrón energético que no te apoya. (pausa)

Existe otra manera de usar esta rosa. ¿Dónde he dejado mi energía? O bien cuando reconoces: "No me gusta esa persona" ¿Cuánta energía has puesto en esa persona?  Tú no eres perfecto; tienes juicios, opiniones, gustos, disgustos, iras, resentimientos. ¿Cuán a menudo has tirado esas energías al espacio de otros?  Ahora bien: no estamos viendo cuán bueno o cuán malo eres; lo que estamos diciendo es: te has ido perdiendo, te has puesto allí, y allá, y más allá, y te olvidas de que ya no estás entero.  Esto se llama envejecer; se llama morir.  Estoy desperdiciando la energía de mi fuerza de vida en la ira, en resentimientos, en estar molesto con algo.  Eso no te sirve.

Sin embargo, todo eso estaba en el pasado, pero estás en el presente trayendo todos esos patrones energéticos que habías dejado en el pasado.  Es como dejarse un saco en la tienda o en el restaurante, y tener que ir al día siguiente a recuperarlo.  Es así de simple. Como no sabes que puedes hacer esto, no lo aplicas.  Otra respiración.

Crea una rosa. ¿Dónde has dejado tu energía? ¿Quién no te gusta en la vida, y has puesto energía en su espacio? Haz que esta rosa te recolecte del espacio del otro (pausa).  Luego explota la rosa y permite que toda esa energía regrese directamente a ti.  Magnéticamente es tuya.  Regresa a ti. ¿Dónde más dejaste tu energía en la vida?  ¿Cuántas veces estuviste en una relación, "Oh, te amo, eres tan maravilloso/a," y luego la relación termina. ¿Te has dejado en el espacio de esa persona? Te doy una pista: sí, lo hiciste. ¿Te gustaría recuperar tu energía?  Y creas otra rosa para esa persona, porque acabas de recordar, y le das de vuelta su energía.  Te recolectas a ti mismo, y le devuelves lo suyo (pausa).  Y ahora otra respiración.

Ahora bien, hay muchas preguntas y puntos de enfoque, muchas maneras de recolectarse uno mismo, de mover la energía fuera de tu espacio, haciendo una pregunta o diseñando una intención, o notando dónde hay atención ajena puesta en ti.

Ahora bien: hay un aspecto más de esto que lo hace también muy útil. Entonces, ¿explotarías las rosas restantes?  ¿gustarás de ti mismo?  Y luego, por encima de tu cabeza, unas 18 pulgadas más o menos, al borde del campo de energía, por favor crea una bola de luz dorada, del tamaño de una pelota grande de basquetbol, y en esa pelota dorada de luz coloca la palabra "validación"; lleva la intención de validarte a ti mismo. "Voy a darme a mí mismo."

Y luego, conduce ese sol dorado hacia abajo con tu imaginación, siente que entra en el cuerpo, entra por la parte de arriba de la cabeza, la frente, y llena la cara y la cabeza, y lo sientes moviéndose hacia abajo por el cuerpo, por el cuello y hacia los hombros, y baja al pecho; no te apures, toma el tiempo que desees.  Llena el estómago y las caderas, y va a los muslos... Algo de esa luz baja incluso por el cordón de arraigo para validar a la tierra.  Y lo mismo con las piernas, los pies, y luego se expande hacia afuera a tu campo de energía, llena el aura (pausa)  y te devuelve a ti, recupera toda tu energía y la colecta en esa bola de luz dorada y te la devuelve.

Por favor, gusta de ti mismo. Complacido contigo mismo.  Encuentra una de esas palabras que estás practicando; si tienes la sensación de ser el dueño de tu espacio: aquí estoy, seguro, capaz, feliz; elige una, y sé una de esas palabras.  Otra respiración, y sin terminar esto, sin cambiar nada, por favor toma conciencia de estar sentado en una habitación, toma conciencia de tu respiración, y luego en una o dos respiraciones más, permite que los ojos se abran pero sigue conciente de tu respiración; permite que la habitación esté fuera de foco. Ya sabes cómo es la habitación. Y luego deja que la habitación se ponga en foco y mueve la cabeza, los dedos de los pies... "Me gusto".

Esta es una herramienta muy útil. No es algo para usar en contra de nadie; es una herramienta para hacer separación de las energías que no son tuyas, que ya están dentro de este espacio que sí es tuyo.  Entonces ahora estás empezando a limpiar tu espacio.  La primera rosa al borde del aura impide más o menos que la energía entre.

En el nivel 1 encontrarán el trabajo que está frente a ustedes, se presentan todas estas herramientas con más detalle y de una manera más involucrada. Descubrirán que todos los que están afuera del otro lado de la rosa empiezan a detenerse ante este campo de energía, si simplemente sostienen esta rosa allí. Las personas llegan a ese punto y se detienen. Y eso requiere algo de práctica. Se requiere armado; esto no es un almuerzo gratis.

De modo que aquí me detengo en lo que concierne a las herramientas esenciales. Tal vez agregue una o dos más en los próximos meses, pero básicamente ya tienen la estructura de las herramientas energéticas que, aunque yo nunca los vea, si ustedes se vuelven maestros en ellas, si empiezan  realmente a jugar con ellas, si las hacen reales para sí mismos, cambiarán absolutamente la manera en que viven el resto de su vida.  Estas herramientas implican empezar a conocerse a sí mismo, a recordarse. De modo que, aunque nunca los llegue a ver, bendiciones, feliz vida, porque todo esto funciona.

Bendiciones.  Gracias por jugar.

Transcripción del video y traducción: M. Cristina Cáffaro

 

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Herramientas para el Cambio - Jim Self - Parte 9 - Palabras

 

Herramientas Fundamentales

Jim Self - Mastering Alchemy

https://masteringalchemy.com/content/fundamental-tools-9-words

 

Parte 9  - Palabras

¡Hola! Bienvenidos otra vez. Qué bueno que estén aquí.

Déjenme hacerles una pregunta: si pudieran tener cualquier cosa que quisieran, si pudieran vivir su vida como quisieran, experimentarse a sí mismos como les gustara, ¿cómo sería eso? ¿Cómo se sentiría eso?

Ahora bien; dejemos afuera la cuestión de lo material, "quiero viajar todo lo que quiera, dinero, auto nuevo, una casa nueva" ; dejemos todas esas cosas fuera de la mesa por un momento. Si pudieran tener su experiencia de vida como les gustara, ¿cómo sería?

Le he formulado esa pregunta a muchas personas a lo largo de los años, y sacamos las cosas materiales, y parece reducirse a algunas cosas muy específicas: me gustaría ser feliz, me gustaría sentirme seguro, me gustaría tener permiso, me gustaría estar con otras personas, me gustaría reír, me gustaría tener cocreación, cooperación, me gustaría experimentar dignidad, integridad y respeto. Me gustaría tratarme con la gente en forma bondadosa, me gustaría tener una sensación de aprecio, me gustaría tener una maravillosa cena que empiece a las 6 y en la que nos reímos y nos divertimos unos con otros, nos reímos, y también alguien dice "Pero si ya son las dos de la mañana"  "No, imposible, si recién empezamos."  Como ven, eso es tiempo presente; todos están de tal modo en tiempo presente que el tiempo parece no tener sentido.

Entonces, esto de ser feliz, me gustaría ser apreciado y reír, tener comodidad y bienestar en mi espacio, estar bien, es realmente lo que todos quieren, no importa dónde estén en el mundo. Cuando realmente  lo reduces a esto, esa sería la respuesta, y virtualmente todos dicen: "Oh, algunos sufren mucho dolor, no pueden llegar a ese espacio todavía, pero en su mayor parte, eso es lo que quieren."

Entonces, ¿por qué no vivimos nuestras vidas en ese estado? ¿Por qué no somos felices todo el tiempo?  Verán, esta es la realidad tridimensional en que vivimos. Una de las cosas que impiden que se sientan seguros, que tengan permiso, que se experimenten a sí mismos, es ese precoz mamá/papá/maestra/sacerdote, el mundo, diciendo muy claramente: "Mira, aquí te hago este regalo: no estás bien, algo anda mal contigo, no eres atractivo, no encajas, etc."  Entonces sucede que inconscientemente estamos siempre defendiéndonos, evitando quedarnos en la limitación, en la carencia, en la pequeñez, y que no me digan que no estoy bien.

¿Qué tal si pudieras empezar a crear un mecanismo, una plataforma, que te permitiera realmente salir de ese espacio tridimensional?  Oh, estás enterado de este espacio tridimensional, vas a trabajar, tienes relaciones, lo haces, pero ¿qué tal si pudieras empezar a construir una plataforma que te permitiera crear una sensación de bienestar mientras estás observando el mundo a tu alrededor pero no enganchándote demasiado con el mundo a tu alrededor?

Ahora bien,  aquí es donde estas herramientas que empiezas a descubrir juegan un papel importante. Como he dicho varias veces, si me puedo quedar en mi lado de mi espacio - aquello es el mundo, esto soy yo - en el centro de mi cabeza, en la cuarta capa de pensamiento, arraigado y en tiempo presente, voy a tener opción, y en este espacio de opción sucede que a veces, aunque nos sigan volteando a ese lugar tridimensional,  yo elijo no estar allí. Pero alguien dice, "Tienes una nariz rara" desde alguna dirección donde no había oído eso antes, y me voltean fuera de mi espacio. Y me pongo a la defensiva, y voy a "esto no es seguro, tengo miedo, estoy inseguro."  ¿Conocen esos sentimientos, esas sensaciones?

Entonces, en ese espacio tridimensional realmente nos vamos aletargando. Vivimos una vida, pero realmente no estamos comprometidos en gran medida. Algunos de ustedes puede que sí, pero la persona común está como adormecida. La persona promedio vive en lo normal. Son normales: puedo trabajar, tengo alguna relación, miro televisión, voy a casa, me voy a la cama. ¡Bastante normal!  Tengo una vida normal. Pero en cierto modo, no es para ser normales que hemos venido aquí.  No vinimos para simplemente aceptar lo que nos dejan en la puerta cada mañana.

De modo que, al empezar a jugar con estas herramientas, empiezas a crear opciones. Hay otro aspecto de esto que se vuelve constructivo. La oportunidad de empezar a recrearse uno mismo, recordarse, reconstruirse uno mismo, realinearse, pero especialmente empezar a recordar quién es uno.  Este proceso básicamente es empezar a reconocer algo que la mayoría de la gente evita: su  sentimiento. ¿Cómo me siento? Bueno, no me gusta sentir, porque cuando siento empiezo a recordar cosas que no quiero recordar.  Pero si ser feliz es el punto, y si uno ha sido feliz, ¿por qué no puede aferrarse a ser feliz por el tiempo que quiera?  Bueno, feliz es en realidad una palabra de alta 4ª dimensión, o 5ª dimensión, tiene expresión, tiene emoción, tiene entusiasmo. Está bien, es difícil sostenerla por largo tiempo, porque nos caemos de vuelta en "lo normal."

En este espacio donde quiero jugar, estos aspectos de las palabras dignidad, respeto, aprecio, gratitud, integridad, feliz, empiezan a ser construcciones que en la 3ª dimensión son intelectuales y a veces se siente "Ah, tengo un buen día, me siento feliz", pero muchas veces suele ser mínimo. ¿Qué tal si pudieras construir una plataforma?  Verás: cuando entras en la 4ª dimensión, en ese espacio de tiempo presente, y tienes opciones, entonces está la capacidad de sostener tu punto de atención en lo que intentas, y "feliz", empieza a estar disponible. Cuando entras en esa experiencia de 4ª dimensión, feliz y muchas de esas otras palabras con las que jugaremos en un momento tienen una sensación dinámica, empiezan a desenvolverse de modo distinto de lo que son solo palabras dichas.

Entonces, cuando llevas eso a un espacio de 5ª dimensión, palabras como facilidad o disfrute, o feliz, seguro, capaz, misericordioso, estas palabras de pronto tienen sentimiento así como una sensación dinámica de presencia. Empiezan a tener una expresión viviente que tú sientes.

De modo que veamos qué podemos hacer para empezar a crear una plataforma que te permita salir de la 3ª dimensión y empezar a crear una expresión dinámica, si te parece.  Pero antes de eso, una cosa más.  Una de las cosas que suceden es eso de que no estás bien, que la gente dice que no estás bien y lo aceptas y luego no te sientes muy bien en tu espacio.  Recuerda que los pensamientos son eléctricos y las emociones son magnéticas, y empezaste a dar cuerda a ese campo electromagnético, "no estoy bien, no estoy bien, ¿no estoy bien?"  Sucede que cuando empiezas a entrar en esta expresión de la dimensión 4ª superior o 5ª, todo eso de "no estoy bien" no se puede sostener, simplemente no puede seguir estando en ese espacio.  No se puede estar en bienestar, estar feliz, con entusiasmo, con risas, y sostener la atención en la ira, la furia, el resentimiento.  No se puede estar en "me gusto" y sostener eso de "no me gusto."

Ahora bien, tú conoces la otra expresión, esto de "no me gusta lo que estoy haciendo, estoy infeliz, estoy enojado, frustrado",  mucho de esa estructura electromagnética no da lugar a estar feliz, ser amable y ligero y lleno de comodidad y alegría; no hay lugar para competir muchas veces, en un espacio tridimensional donde en gran medida "feliz" es solo una palabra y no una expresión dinámica.

Entonces, "feliz" no tiene mucho espacio cuando sostenemos ese "no estoy bien".  Pero cuando pasas a la plataforma de cuarta dimensión, al tiempo presente, a tener elección, y empiezas a permitir la tercera dimensión pero no a estar en la tercera dimensión, empiezas a crear esta expresión dinámica en las emociones.  En la expresión de emociones en 4ª y 5ª dimensión, cuando se vuelven dinámicas, empiezan a cancelar todo lo que sea inferior a esas vibraciones, entonces al sostener "feliz", "infeliz", "inseguro", "preocupado", es como una copa que tiene una burbuja de aire debajo del agua, y empiezas a sostener vibraciones de bienestar y entonces esa copa empieza a darse vuelta y todas esas burbujas de aire empiezan a flotar hacia la superficie y disiparse.

Ahora bien; estamos jugando en una transición espiritual;  esto no es una transición humana. Eres un ser espiritual teniendo una experiencia humana; no eres un ser humano teniendo una experiencia espiritual.  De modo que este cambio, esta transformación de la consciencia que está llegando tiene que ver con la transformación desde una 3ª dimensión de "no estoy bien" hacia una 5ª dimensión y un estado de bienestar, y no puedes llevar tu equipaje contigo.

Si miras a tu alrededor, si echas una mirada al mundo, el statu quo en este momento está amenazado de muchas maneras se está rompiendo, y una de las cosas que ves en el mundo externo son palabras como codicia, dominación, agresión, esclavitud, incesto, violación, todas palabras feas y pesadas que muchas veces están escondidas en la sombra.  Todas empiezan a surgir a la superficie. No puedes llevar tu equipaje contigo. Pero internamente, en cada uno, tenemos nuestro equipaje, tenemos ese mecanismo de defensa, esa restricción que realmente es emoción aplastada y está en la mochila, y dice, no quiero. No quiero que esto salga otra vez.  Y entonces ¡va a salir! No puedes llevar tu equipaje contigo.  Ahora bien,  puedes hacerlo en términos de resistencia, y va a encontrar el modo de salir, esas burbujas van a encontrar cómo llegar a la superficie.  Sin embargo, si empiezas a sostener esta plataforma que construiremos aquí en un momento, y empiezas a tener una sensación de bienestar, incluso empiezas a aventurarte en un lugar donde no jugamos muy a menudo, llamado "me gusto".  Interesante, porque si tú no puedes gustar de ti, ¿cómo podría alguien gustar de ti?

Entonces, ¿qué tal si puedes construir esta plataforma donde palabras como seguro, capaz, misericordioso, una sensación de tu propio señorío, este soy yo, empiezan a ser esa plataforma? No se compara con nada, es simplemente una plataforma que te permite empezar a elegir de modo distinto en tiempo presente.

Todas esas burbujas de aire suben a la superficie, pero aquí el universo y tú tienen un acuerdo, ya sea que estés conciente de él o no.  Todos en el planeta están en proceso de ir a casa; no puedes permanecer en esta 3ª dinámica, o este espacio tridimensional, mucho más tiempo.  No va a seguir, se está rompiendo.  En términos reales es bastante excitante, a menos que estés en él y defendiéndolo.  Pero en este espacio donde está la oportunidad de salir en bienestar y que todas esas burbujas de aire empiecen a reventar arriba, el universo está de tu lado y muy interesado en sacar lo que tengas en la mochila, y una de las cosas con respecto a lo que tienes en la mochila es que muy poco de eso te pertenece.  Realmente es el regalo de alguien: no estás bien.  Y entonces cuando dejas de defender eso, de aferrarte a eso, y entras en esta plataforma que vamos a construir, todo empieza a hacer burbujas hacia la superficie, y la mayoría de ellas ni siquiera las has experimentado.  Una vez que llegan  a la superficie y en primer lugar nunca te pertenecieron, se van.  Lo interesante de que se vayan es que ni siquiera recuerdas que las tenías, una vez que se han ido.  No hay registro, nunca fueron tuyas en primer lugar.  Pero en nivel 1 y nivel 2,  empezar a jugar con eso tiene mucho más sentido porque se empieza a tener más marco de referencia.

Pero veamos qué podemos crear aquí. Hagamos de estos próximos 15 minutos una sesión de trabajo, si les parece.  Recuéstense en su silla, ojos abiertos, y tomen una respiración. Y ahora consideren esto: ¿qué tal si pudieran crear "felices" sin ningún equipaje?  ¿Qué tal si pudieran empezar a estar felices sin una buena razón?  ¿Qué tal si pudieran tener una sensación de bienestar consigo? ¿Por qué no empiezan a tratar con otras personas con las que pueden reír y co crear?  ¿Qué tal si eso es posible?  Simplemente considérenlo una posibilidad, y si eso es deseable, esto es otra parte del juego: llamémoslo intención.  Por favor tengan una intención de "me gustaría experimentarme a mí mismo de ese modo."  Ese tipo de intenciones es grandioso, porque le está diciendo al universo, "Ea, aquí vengo, esto es lo que me gustaría hacer."

Entonces con esa intención, recuéstense por un segundo, ojos abiertos, y fíjense si ya se han establecido en el centro de su cabeza.  Solo fíjense, no pueden hacerlo mal; eso es lo bueno de todo este trabajo. Imposible hacerlo mal, imposible.

De modo que tomen una respiración y estén justo en el centro de su cabeza. Noten el peso de su cuerpo - eso es el arraigo. ¿Notaron si están arraigados?  Si no lo están, sientan el peso de su cuerpo. Relájense en su asiento, tomen conciencia de esas dos líneas de energía y pongan la intención en dejar que todos los pensamientos al azar, que son eléctricos y ni siquiera les pertenecen, y todas las emociones que están en el cuerpo relativas a cosas fuera de equilibrio, todo eso permitan que se dirija a tierra fuera del cuerpo.

Y luego noten en qué nivel de pensamiento están, y decidan dejar de pensar y traerse a un lugar de relajada comodidad y quietud. Ojos todavía abiertos.  Ahora bien, algunos de ustedes tienen un sentido de la meditación que dice, cierro los ojos y entro en un trance profundo. Esto no es un trance profundo; van a encontrar que pueden hacer esto con los ojos abiertos o cerrados. Con ojos cerrados no están en un espacio diferente, simplemente están aquí con los ojos cerrados. De modo que tomen una respiración y por favor dirijan más o menos su atención hacia adentro y tomen conciencia de tal vez tres respiraciones, lindas, suaves, inhalación seguida de la exhalación, exhalación  seguida de la inhalación, y noten las tres respiraciones, simplemente siéntanlas en el cuerpo, véanlas en el cuerpo (pausa).

Y luego tres respiraciones más, y esta vez al tomar conciencia de la respiración, noten que la habitación se sale de foco; están mirando hacia adentro, todo eso está allí pero fuera de foco. Y permitan que sus párpados se cierren, pero al hacerlo tomen conciencia de la próxima respiración. Esto tendrá mucho más sentido en el nivel 1.

Luego por favor tomen conciencia de sí mismos. Aquí estoy, sentado en este asiento, los ojos cerrados.   Ahora me gustaría que me vayan siguiendo, vamos a jugar un pequeño juego, vamos a mover su atención y les voy a pedir que se fijen en qué van a notar.

Recuerden, como en un recuerdo, recuerden un momento en que pasaron un muy buen rato, cuando fueron felices, ¿existe un evento así?  Por favor recuerden el evento y el momento en que fueron felices. Un momento en que disfrutaron mucho. Y noten, cuando ponen su atención en ese recuerdo, que salta un sentimiento.  Se siente bien, feliz.  Ahora noten el evento, pongan su atención en el evento, como si estuvieran allí, estar en el evento, recordar el evento.

Tomen otra respiración, y estando en el evento, tomen conciencia del sentimiento, por favor sientan ese sentimiento, y estén en el evento.  Y luego sientan el sentimiento, estén realmente en el evento, sientan las risas, escuchen los chistes, vean cómo se desarrolla el evento, sientan el sentimiento, estén en el evento.

Ahora sientan el sentimiento, pero siéntanlo realmente, noten esa sonrisa que empieza a aparecer en su cara. Sientan el sentimiento, estén aquí mismo en ese sentimiento.  Y luego permitan que el evento se vaya y sientan el sentimiento, feliz, ahora mismo, en tiempo presente; esa emoción.

Otra respiración.  En este momento no están en el evento, pero sí en la emoción.  Ahora solo perciban el sentimiento. Y luego les voy a pedir que lleven su atención a un sentimiento diferente. Por favor, ¿podrían encontrar el neutral?  La neutralidad es un gran espacio, porque todo funciona. Pisan el acelerador, hace ruido, pero nada arranca. (N.T. neutral en inglés también se refiere al punto muerto en la caja de cambios de un coche).  Encuentren el neutral. Aquí estoy, en neutral, no hay feliz, no hay triste, no hay emoción. Aquí estoy.

Y luego muevan su atención a feliz, y nuevamente, cuando llevan su punto de atención a "feliz", está la emoción. Por favor sientan la emoción.  Feliz.  Oh, incluso, un poco más feliz.  Otra respiración. Luego vuelvan a neutral.  Simplemente noten lo que están haciendo. Y luego, otra vez, estar feliz. En tiempo presente, trayendo el punto de atención a un lugar donde experimentan "feliz" como una emoción.

Ahora jueguen conmigo. Entramos en feliz, y luego, vamos a neutral.  Feliz está allí todavía, pero no está en el punto de atención. No se fue; solo que no es su punto de atención. Está muy disponible pero no se lo elige en este momento. Neutral.

Ahora, por favor cambia tu atención hacia otro punto de atención. Primero es un punto de atención mental: ¿alguna vez sentiste certidumbre? ¿Sabes qué es la certidumbre, estar seguro de algo?  "Sí, sé qué es, sí, he estado seguro, sé qué es estar seguro", me dirías. Pero no es un sentimiento; es una respuesta intelectual, esto es lo que sucede a menudo en la 3ª dimensión: conozco los sentimientos, pero sentir los sentimientos e intelectualizar los sentimientos son dos cosas muy distintas.

Entonces, ¿alguna vez estuviste seguro? Sabes qué es la certidumbre en tanto palabra intelectual. Ahora cambiemos el punto de atención. Por favor siente la certidumbre. Por favor permite que el cuerpo te muestre cómo se siente cuanto está seguro.  Toma una respiración y permite que el cuerpo demuestre la certidumbre. Tal vez descubras que tomas una respiración un poco más profunda, o que te sientas más derecho en la silla, que tus hombros van hacia atrás, que te sientas más alto, más presente, aquí estoy, estoy más seguro, puedo sentir ese sentimiento de certidumbre. Puede que contenga una sensación de fuerza, de equilibrio, una sensación de presencia; todas esas son referencias de la certidumbre.

Ahora: seguro. Y luego lleva tu atención de vuelta a neutral, y permanece en neutral, permitiendo que seguro esté disponible pero no seleccionado.  Otra respiración. Centro de tu cabeza. Ahora simplemente nota si tu mente puede estar vagando. ¿Puedes estar en esa cuarta capa de pensamiento?  Solo estás curioso, observando, no hay nada de qué hablar.  Aquí es cuando la mente racional cree que tiene que dar una opinión. No es así. Vas a empezar a tomar conciencia de la mente racional; está realmente exhausta, porque se le ha dado mucho que hacer que no es trabajo suyo.  Pero ahora por favor permite que la mente racional esté tranquila, neutral, y entonces, por favor encuentra el sentimiento "feliz". Cambia tu atención a feliz.  Un poco más feliz. Ahora bien; tengamos en claro que esto es un ejercicio. Un proyecto de trabajo.

Y luego, desde feliz, por favor lleva tu atención de vuelta a seguro, y por favor siente la certidumbre.  Y luego,  a feliz.  Por favor, siéntete feliz.

Ahora, esta vez ¿podrías estar feliz y seguro?  Nótalo; una combinación de dos sentimientos, emociones, funcionando juntas.  Y luego, al juntarse hay una tercera sensación; ya sea feliz o seguro, pero ambas juntas crean una estabilidad.  Toma nota de ti mismo; hazlo muy simple.

Y luego vas a neutral.  Y en neutral es como si el cuerpo se relajara un poco, hay un poquito de certidumbre y luego se relaja.

Déjame dirigir tu atención a otra vibración.  ¿Podrías encontrar el sentimiento de señorío? Ser señor de tu cuerpo.  Esto no significa ser viejo (N.T. senior en inglés alude a la persona mayor); ser señor es "aquí estoy, este soy yo, este cuerpo es mío, aquí estoy yo."  Es una titularidad, una sensación de alineación, hay una presencia: "aquí estoy, soy el señor de mi cuerpo." (Pausa)

Ahora puedes simplemente sostener ese señorío, tener una sensación de tu identidad. Y luego, en este señorío, en esta presencia, por favor también siéntete feliz. Feliz y señor. Ahora bien, tal vez esto sea nuevo; en realidad es viejo, pero no es algo de lo que hayas tenido conciencia por algún tiempo, probablemente.  Esta es una alineación en la 4ª dimensión, en la 5ª dimensión, muy de tiempo presente; "estoy seguro, soy señor, estoy feliz"; estas palabras empiezan a funcionar juntas. Feliz. Señorío.

Y luego por favor agrega la certidumbre. Feliz, seguro, señor en mi cuerpo. Tus hombros bajan, tienes una sensación de tu presencia. Este es quien yo soy (pausa).

Ahora por favor, encuentra otra vez el neutral.  Y esta vez fíjate, al encontrar el neutral, que hay una percepción un poco diferente; todo está todavía disponible pero no embragado: en neutral. Pero puede que en tu espacio haya una calma, tal vez una sensación de presencia en tu espacio. Neutral y "Aquí estoy yo."  Sensación de señorío aun cuando no estás sosteniendo eso como punto focal; estás empezando a recordar quién eres, inclusive en neutral.

Ahora desde neutral, cambiemos a otra vibración. ¿Sabes qué es ser capaz? ¿Alguna vez te sentiste capaz?  Intelectualmente, ¿sabes qué es capaz?  ¿Eres capaz de atarte los zapatos?  Sí, soy capaz. Pero, ¿puedes traer al cuerpo  esa sensación de capaz como sentimiento?  ¿Puedes encontrar "capaz"? (pausa) Ahora bien: este es el lugar donde muchas personas han sido invalidadas, se les ha dicho que no están bien, que no pueden, que no son suficientemente buenos.  ¡No vamos allí!  ¿Anulamos eso? Por favor, ¿serías capaz? (pausa)

Luego, junto con capaz, ¿podrías sentirte seguro?  Seguro de ser capaz; no es una pregunta a responder, es un sentimiento en el cuerpo a ser asumido: Soy capaz. (Pausa)  Y luego aquí, capaz, seguro y señor.  Este es quien yo soy, capaz, y seguro. Eso va a relajar los hombros; permite que el cuerpo encuentre un nivel de comodidad. Se alinea en una fortaleza, en un presente. (Pausa)

Al empezar a encontrar este equilibrio, "feliz" se mete aquí.  Toma nota de ti mismo; hay un señorío, una certidumbre, una especie de permiso que se desliza aquí; capaz, señor, seguro, feliz.

Una linda respiración, y luego considera el concepto de "me gusto".  Muy simple, sin discusión, nada de intelectualismo. Me gusto.  Incluso sería: "estoy complacido conmigo", me gusto. Ahora relaja el cuerpo; seguro, capaz, señor, feliz. Me gusto; ahora mismo, en tiempo presente. (Pausa)

Ahora toma conciencia de los sentimientos; no cambies nada; también toma conciencia de estar sentado en una habitación, sabes que la habitación está allí pero no "vayas" a la habitación; centro de tu cabeza, tiempo presente, elección: Me gusto. No te apures. (Pausa)

Te voy a pedir que tomes un par de respiraciones y tomes conciencia de la respiración así como de tu presencia en estas vibraciones. Luego tal vez en la segunda, tercera y cuarta respiración, toma conciencia de esa respiración y permite que se abran tus párpados y permite que la habitación esté fuera de foco, porque estás tomando nota de ti mismo. (Pausa)

Y luego continúa tomando conciencia de ti y permite que la habitación entre en foco; puedes tomar conciencia de ti, mover la cabeza, mirar a tu alrededor a la habitación, Aquí estoy, justo aquí; me gusto.

Aquí por favor toma también una pequeña evaluación de ti mismo, notando realmente: centro de tu cabeza, arraigado, y un poco más tranquilo tal vez que lo que acostumbras, en una capa de pensamiento que no está pensando mucho ahora, y tienes una sensación de ti mismo como seguro, capaz, señor en tu cuerpo, este es quien eres, empiezas a recordarte a ti mismo. Feliz, te gustas. Ahora todo eso se entreteje; empiezas a crear esta plataforma dinámica que te va a permitir observar el mundo sin quedar atrapado en el ruido y el drama del mundo.

A medida que esto se expande, al empezar a jugar en nivel 1 y nivel 2, todo esto empieza a tomar otra clase de giros, estas palabras se vuelven muy dinámicas, empiezan a construir una plataforma que llevas contigo en este cuerpo de luz viviente que se trabaja en el curso de Mastering Alchemy. Vas a empezar a descubrir que este fundamento permite una libertad y una sensación de estabilidad que no está en la 3ª dimensión. No está en el espacio en que caminas según lo has conocido.

Al empezar a jugar en este espacio de nivel uno que está disponible para ti en el futuro, vas a empezar a entrar en el corazón sagrado. Sabes, todo lo que hacemos es precursor de crear una sensación de ti mismo en tiempo presente que, al empezar a moverte hacia la mente superior, desde el centro de tu cabeza, al empezar a entrar en el corazón sagrado, el santuario del diamante rosa donde está esta irradiación de luz y amor y presencia, empiezas a pensar desde el corazón, no desde la mente racional, y empiezas a actuar desde esta sabiduría del alma para ver cómo crear el mundo que quieres.

De modo que practica estas palabras, esta  pequeña plataforma; hay mucho más en esto, pero te dará una sensación de estabilidad y un punto de inicio.

En la próxima sesión daré una herramienta más, y es nuevamente con el uso de una rosa, pero con una configuración diferente de la rosa.

Verán: la rosa es realmente  poderosa; cualquier cosa que no se le parezca queda neutralizada en presencia de esta rosa. Entonces les voy a mostrar cómo crear y destruir - palabra rara - estas imágenes mentales de rosas con las que vamos a jugar, y en ese proceso empezaremos a eliminar de sus mochilas mucho de ese "no estoy bien".  Entonces esta próxima herramienta está muy integrada en lo que estamos haciendo, y va a darles una sensación de sí mismos que creo que será un poco distinta de lo que experimentan hasta hoy.

 De modo que vayan, jueguen con esto, elijan una palabra y sean esa palabra, anden por ahí en esa palabra, conduzcan su coche en esa palabra, díganle hola a la gente desde esa palabra, cualquiera sea. No importa. Empiecen a tener una sensación de sí mismos como seguros o capaces o señores. Jueguen con otras palabras, pero jueguen específicamente con estas porque crean la estabilidad para empezar a conocerse a sí mismo.

De modo que vayan, en unos días vuelvan y jugaremos con esta última herramienta.

Transcripción de video y traducción: M. Cristina Cáffaro

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Herramientas para el Cambio - Parte 8 - Corriente de Energía - Jim Self

Herramientas Fundamentales

Jim Self - Mastering Alchemy

https://masteringalchemy.com/content/fundamental-tools-8-running-energy

 

Parte 8 - Corriente de Energía

 

Esta sesión va a comenzar a integrar todas estas cosas. Ahora que tienen una sensación del centro de su cabeza, que tienen una definición de su espacio, que están arraigados, capaces de empezar a observar desde el centro de su cabeza y desde esa cuarta capa de pensamiento, el cuerpo se está tranquilizando, hay menos necesidad de reaccionar o entrar en pánico, aunque esto lleva algún tiempo para integrarlo, porque realmente requiere práctica.  Uno de los lugares donde les conviene practicar es donde no cuenta, por ejemplo cuando conducen su coche, como ya he dicho varias veces.

Pero ahora que inician esa percepción conciente de sí mismos, poniendo a los sistemas corporales en una situación activa, un sistema energético activo, un sistema de energía que está en movimiento, que está en marcha, que constantemente mueve energía por el cuerpo, mueve energía que no es propia sacándola fuera del cuerpo; es una configuración muy útil para ustedes.

Entonces, aunque este tramo de trabajo es una parte fundacional sólida, a medida que entramos en el curso en Mastering Alchemy, hay otras configuraciones de energía que permiten al cuerpo ser muy preciso al empezar a conocerte a ti mismo. Pero con este aspecto de hacer correr la energía por el cuerpo - hay un número de canales en el cuerpo - empiezas a tener un poco más de percepción conciente de los chakras, y la capacidad para limpiar los chakras es una cosa realmente útil. Como dijimos hace poco, en términos de que los pensamientos son eléctricos y las emociones son magnéticas, llevamos con nosotros mucho equipaje que no nos gusta, y lo negamos, lo ponemos en la mochila de la inconsciencia, y empieza a ser muy pesado para la única persona que realmente no quiere saber que está allí, que eres tú, pero todos los demás lo ven en tu personalidad.

Entonces, si pueden hacer correr la energía por el cuerpo,  con la capacidad de limpiar un montón de equipaje sin tener que hacer demasiado trabajo, y a medida que se establecen en tiempo presente, esto se vuelve muy valioso.

Empecemos por este sistema energético.  Hay un canal de energía, un conjunto de canales, que entran desde la tierra a los pies, suben por las piernas, directamente al primer chakra y regresan hacia abajo por el cordón de arraigo.  Esto crea como un bucle en cada pierna, y empieza a funcionar de un modo en que todo empieza a limpiarse; mucha de esa lentitud en el cuerpo.

Luego hay un segundo circuito o bucle de energía; es el canal cósmico que empieza por encima de tu cabeza, creador, y es atraído hacia el chakra corona, luego baja por los canales de atrás hacia ese sexto chakra, a través de algunos canales hacia el quinto chakra, y también hacia afuera de la coronilla, y luego hacia abajo por los brazos.  De modo que jugaremos con uno por vez, así que esta es una sesión de trabajo, y los llevaré a hacer esto mientras jugamos.

De modo que empecemos hablando sobre los chakras. Según entiende la mayoría de la gente, hay siete de ellos, pero hay chakras en casi todas las articulaciones del cuerpo. El chakra es como un vehículo que permite que la energía aumente o disminuya. Los chakras, estos siete chakras, tienen un tamaño parecido al de esta moneda (muestra una moneda de medio dólar)  y funcionan de una manera en que parecen la lente de una cámara, que se abre y se cierra y se abre, se asemeja a eso. Dirigir los chakras para que se abran o cierren es algo que ustedes pueden hacer, y a medida que la energía corre por el cuerpo, la capacidad de dirigir los chakras, de empezar a administrar el flujo de energía, está mucho más disponible.

Veamos qué podemos hacer con esto. Recuéstense en su asiento, si les parece, y luego apoyen sus pies sobre el piso; lo hacen con los ojos abiertos mientras jugamos y les pediré que cierren los ojos en un segundo. Pero la energía hace esto: la energía se mueve desde la tierra, sube hacia dos chakras, uno en cada arco de los pies, y luego empieza a arremolinarse en el pie y se mueve hacia arriba por el canal a través del tobillo y hacia la rodilla. En la rodilla hay otro pequeño chakra que impulsa la energía hacia arriba, que corre por un canal hacia la cadera y entra en el primer chakra y luego baja regresando a tierra por el cordón de arraigo.

Lo bueno de esto es que no pueden cometer un error; es imposible hacer esto mal, de modo que ese es el criterio para practicar esto: no pueden hacerlo mal. Les pediré que se diviertan con esto. Simplemente tomen nota de lo que noten.

Entonces, con los pies apoyados en el piso, díganle hola a los chakras de los pies. Ahora den la orden a los dos, de modo que cada chakra se abra y se cierre, y quiero que estén concientes de sus pies antes de hacer algo más.  Tomen un par de respiraciones, tengan la sensación de los pies sobre el piso, y entonces den la orden - es exactamente eso; están dirigiendo a la energía para actuar. Así, ordenen  a los chakras de los pies, que están en el arco de cada pie, que se abran un 20%.  Ahora, tengan la sensación de que se abren.  No se apuren, diviértanse consigo mismos, y luego pongan su intención en atraer la energía de la tierra hacia los pies.  Simplemente empecemos tal vez con el pie derecho; pongan la atención en el pie derecho, y a medida que hacen subir la energía hacia el pie, y al entrar en el pie tal vez noten una sensación tibia en unos momentos o tal vez en seguida, pueden notar una sensación de cosquilleo, incluso pueden notar frescura, o no notar nada.  No hay respuesta correcta. Simplemente pongan la atención en el pie.

Recuéstense en su asiento, cierren los ojos, estén en el centro de su cabeza, y tengan curiosidad de notar qué está pasando (pausa)  y luego noten si su pie izquierdo puede estar tibio, o cosquilleando, y no se apuren; va a tomar un ratito, simplemente noten (pausa)  la energía empieza a moverse en los dedos de los pies, a arremolinarse en el pie, puede que haya una sensación eléctrica que es parte del cosquilleo. Si sienten algo, bien.  Si no sienten nada, bien.  No hay respuesta correcta.  Otra vez en ese pie derecho, dirijan la energía hacia el tobillo, empieza a arremolinarse en el tobillo.

Ahora, desde el tobillo,  nutran esa energía, es como si la estuvieran moviendo sutilmente por la pierna hacia la rodilla (pausa).  No hay apuro; puede moverse rápidamente, o puede moverse apenas. Empieza a moverse por los canales, y para muchas personas los canales en este punto están muy perezosos, no han estado conectados con la tierra de otra manera que no sea caminar sobre ella. Pero así, como jugamos aquí, ustedes son uno con la tierra, y esta es la energía de esa conectividad que está realmente anclándolos, empezando a dar una percepción de la consciencia de la tierra de un modo que la mayoría de las personas no se entera en absoluto. Simplemente permitan que se mueva hacia arriba por la pierna y entre en la rodilla.

Mira nuevamente a la pierna izquierda, podrías notar que de hecho se está moviendo en la pierna izquierda, una puede sentir un cosquilleo o calor y la otra puede no sentir nada. Nuevamente usa tu imaginación: ¿de qué color es la energía? Puede haber azules y verdes y amarillos, o ningún color; no hay respuesta única.  Una pierna puede ser amarilla, la otra roja. Puede haber colores múltiples o no haberlos (pausa). No tengan expectativas. Si no tienen sensación de la energía en esa pierna izquierda porque se está moviendo en la derecha, simplemente traigan su atención a la izquierda y háganla subir a la rodilla (pausa). Digan hola a ese pequeño chakra en la rodilla y den la orden de que gire, y empieza a entrar en movimiento y se abre, y empieza a acomodar este flujo de energía dentro de la rodilla.

Al hacer esto, las personas con problemas de rodilla suelen empezar a experimentar un nivel de comodidad que se acumula en la rodilla, empieza a acudir más energía a las partes del cuerpo que están dañadas a medida que hacen correr  esta energía.

A medida que llega a la rodilla, permítele correr por el canal hacia la cadera, el que corre directo hacia el primer chakra. Si estuvieras mirándolo como al cuadrante de un reloj, de los que tienen manecillas, el primer chakra estaría en el 6 del reloj, el punto donde está el 6 en el cuadrante, allí es donde sucede el arraigo. Los lugares del 5 y el 7 es donde los canales de las piernas entran y conectan con el primer chakra. Luego esa energía se mueve suavemente directo hacia abajo por el cordón de arraigo, de vuelta al centro de la Tierra, creando un bucle de energía y al ser nutrida se vuelve autosustentable, está  corriendo todo el tiempo. Muchos de ustedes con problema de piernas, no solo de  rodillas, de muslos, con sensaciones de electricidad, a medida que esta energía empieza a subir a las rodillas y al primer chakra, crea un equilibrio, quita un poco de la tensión eléctrica de las caderas y parece vigorizarlas.  Feliz. Otra respiración.

No se apuren; dejen que la energía se empiece a mover desde los muslos, desde las rodillas a través de los muslos, y luego a subir hasta el primer chakra. No se apuren, nútranla a medida que sube por los muslos. Otra respiración.

Y luego tomen nota de sí mismos, recuéstense, relájense, centro de la cabeza, observando, nutriendo, guiando la energía en el cuerpo  (pausa).  Díganle hola a esos chakras de los pies nuevamente y den la orden de que se abran un poquito más. Lo harán de por sí con esa orden; tengan la sensación de abrirlos otro 10 por ciento tal vez (pausa 20 segundos).  Luego noten sus tobillos, las rodillas, un punto particular donde puede haber un pequeño dolor que recién se hace consciente, un problema, empiecen a hacer correr energía por ese punto; si es un músculo, o si es un problema del tobillo o de la rodilla.  Imaginen la energía fluyendo dentro y alrededor del tobillo, dentro y alrededor de la rodilla.  (pausa 20 segundos)  Otra respiración.

Luego siéntanse divertidos, complacidos consigo mismos. Es un concepto a menudo mencionado en el curso de M. A.: estar complacido consigo mismo, gustar de uno mismo.  Si no gustas de ti, ¿quién va a hacerlo?  Entonces, bien podrías ser tú.  Pero en términos reales, gustar de ti es lo que cambia la energía, las comunicaciones con el cuerpo.  Cuando al cuerpo constantemente  se le dice que no está bien, que no trabaja para ti, que hay algo de malo con él: cómo que mi rodilla duele todo el tiempo, no estoy bien.  Empiezas a ser el comunicador con el cuerpo, a realmente creer lo que esa otra gente te dijo cuando crecías.

Cuando haces correr energía por el cuerpo, al empezar a encontrar el centro de tu cabeza, empiezas a reconocer "Estoy en ese mundo, pero no soy de ese mundo," todo ese ruido, el miedo, el drama, ¡no es lo que yo soy!  Con tu rosa, el centro de la cabeza, empezando a permitir que la mente esté más tranquila desde ese punto de observación, ese concepto de "en el mundo pero no del mundo" va a tener mucho más sentido al avanzar.

Ahora otra respiración y... toma nota de la parte de arriba de tu cabeza.  Permite que esta energía de los canales de las piernas siga moviéndose por las piernas y bajando por el cordón de arraigo, y subiendo por los chakras de los pies.  Y ¿le dirías hola al Creador?  ¿Le dirías hola a esa consciencia cósmica, y pondrías una intención en atraer la luz del Creador para que entre directo por tu chakra corona, ese lugar suave arriba de tu cabeza, donde los bebés tienen esa zona realmente blanda?  Luego se cierra, pero cuando eres bebé pequeñito estás plenamente conectado, y luego te vuelves terrestre y con el tiempo ese hueso del cráneo empieza a cubrir el chakra corona.

Ahora atrae esa energía que baja hacia el sexto chakra y baja directamente a la parte de atrás de la columna, hay una vértebra grande justo a la altura de los hombros, la séptima cervical, la energía viene de ese sexto chakra directo por el frente de la columna, esa séptima cervical, justo detrás del quinto chakra, y sigue hacia abajo detrás del quinto chakra y bajando detrás del cuarto chakra.

No se apuren; suavemente empiecen a atraer la energía hacia abajo por el canal de atrás. No entra en los chakras, está en el frente de la columna y sin embargo detrás de los chakras. Y otra vez puedes sentir una sensación cálida, tal vez de cosquilleo. Esto se mueve hacia abajo lentamente, desde ese cuarto chakra se mueve hacia abajo detrás del tercer chakra.  El tercer chakra está en el plexo solar donde se juntan las costillas, justo delante de la columna. (pausa)  Luego continúa bajando desde detrás del tercer chakra, por detrás del segundo chakra. El segundo chakra está más o menos - encuentren su ombligo - unos dos dedos por debajo del ombligo. Atrás, contra la columna, está el segundo chakra.

No se apuren; la energía se está moviendo en los canales de las piernas, y ustedes empiezan a nutrirla y a abrir estos canales de atrás.

Luego continúen bajando la energía al primer chakra, realmente entra al primer chakra y empieza a arremolinarse alrededor del primer chakra y luego da una vuelta en U, y donde estarían el 3 y el 9 en el cuadrante de un reloj, la energía empieza a moverse subiendo por los canales de adelante.

Así  baja y entra al primer chakra, gira y luego por el 3 y el 9, hay dos canales, un canal en cada punto, y esos canales suben al segundo chakra, otra vez tocando sus puntos 3 y 9.

Ahora dirijan la energía para que suba por esos canales de adelante, y cuando sube al segundo chakra la energía entra en ese segundo chakra y empieza a girar (pausa) y empieza a agregar energía de fuerza de vida en esos chakras (pausa)  y continúen subiendo la energía desde ese segundo chakra tocando esos dos puntos 3 y 9 en el tercer chakra,  y empieza a girar en ese tercer chakra.

 En este punto el cuerpo se está calmando un poco y empieza a crear una estabilidad, (pausa)  y en ese tercer chakra simplemente la nutren, la ven, la sienten, esa energía subiendo hacia el área del esternón donde se encuentra el cuarto chakra, justo por detrás del hueso del pecho. Nuevamente, toca el 3 y el 9 en ese cuarto chakra. (pausa)  Una linda respiración (pausa)   y si hay pensamientos en su cabeza, déjenlos allí, y tan pronto como los reconocen, lleven su atención de nuevo a esta energía que sube por estos canales.  Y empiecen a tener esto bien claro: no pueden hacer esto mal; es imposible equivocarse.  Lo que están haciendo, en cambio, es empezar a tomar consciencia de sí mismos y mucho de esa inconsciencia que se asienta en esos canales empieza a irse, y al irse les llama la atención. Simplemente noten esos pensamientos; puede que sean pensamientos realmente viejos sobre cosas que no tienen nada que ver con ustedes en absoluto, y se están yendo. Si hay magia, esta es una magia en que estas energías empiezan a empujar hacia afuera la energía que no se les parece, energía que no es como ustedes; todo lo que vibre a una tasa menor que el bienestar en su estado de consciencia, en ese sistema de guía interna y en el corazón, se neutraliza.

Ahora bien; se requiere un poco de armado; esto no es un almuerzo gratis, hace falta trabajarlo. Ahora sigan trayendo esa energía hacia arriba desde el cuarto chakra a los puntos 3 y 9 del quinto chakra; déjenla girar en el quinto chakra.  Mientras ocurre esto, empiezan a limpiar muchos de esos patrones que dicen: " No hables; no te doy permiso; no tienes que hablar con esos; no sabes de qué estás hablando."  Aquí está el centro de comunicación, el quinto chakra; muchas veces aquí hay una falta de permiso para decir la propia verdad.  Pero al correr esta energía cósmica, esta luz del Creador por estos canales, se empiezan a romper estos patrones.

Otra respiración (pausa). Y luego siguen desde el quinto chakra, subiendo la energía por los mismos dos canales directo al sexto chakra, tocando de nuevo los puntos 9 y 3, y la energía empieza a girar dentro de ese sexto chakra.  Este es el lugar donde las personas suelen entrometerse en sus cabezas. "No me veas, deja de mirar hacia aquí; no veas eso."  Esos mensajes se alojan en ese sexto chakra. "No te doy permiso para ver esto." (pausa)   Esto empezará a abrir tu clarividencia - ver claro, clarividencia (pausa).

Luego permitan que siga moviéndose al chakra corona y se conecte en el chakra corona y en ese punto sigue fluyendo hacia arriba, unas 18 pulgadas - ¿qué sería eso? unos 40 cm. - y luego surge como una fuente en la parte superior del aura, fluye hacia afuera y hacia alrededor y por toda el aura. ¡Realmente es muy hermoso!  Este es quien yo soy; empiezas a conocerte a ti mismo.

Ahora permitan que siga fluyendo y lleven su atención de nuevo a ese quinto chakra, y en los puntos 3 y 9 del quinto chakra hay otro conjunto de canales, y estos se mueven a través de los hombros, cada uno hacia el brazo correspondiente.  Pasan por el hombro hacia abajo a un chakra pequeño en el codo, otro chakra pequeño en la muñeca, y luego a los chakras de las manos, justamente en la palma de cada mano hay un chakra.  Pero empecemos primero dirigiendo esta energía para que se mueva desde el quinto chakra y lo haremos en un brazo por vez, para que puedan familiarizarse; pasando por el hombro derecho, y den la orden al chakra de la mano que se abra. Tengan la sensación de que se abre, y que la energía empieza a fluir hacia el hombro, estas energías son muy benéficas para las articulaciones donde podría haber dolor o lentitud. Tómense su tiempo, no se apuren.

Y la energía empieza a moverse desde el hombro, bajando por la parte de bíceps y tríceps hacia el chakra del codo, y permitan que las manos se abran frente a ustedes, tal vez con una sensación de cosquilleo o calor.  A veces puede ser verde, otras veces naranja. No hay respuesta correcta.

Nuevamente girando, esa energía en el codo derecho se mueve por el antebrazo hacia la muñeca. No hay apuro, cuanto más despacio van, más pronto llegan. (pausa) Luego abran ese chakra de la mano un poquito más y tengan la sensación de esta energía fluyendo hacia afuera de las manos, saliendo por los dedos.

Lleven su atención al hombro izquierdo; puede que descubran que la energía ya está corriendo por ese brazo, y si no lo está haciendo diríjanla hacia el codo, y bajando hacia la muñeca, y a salir por el chakra de la mano y por los dedos.

Una linda respiración suave (pausa)  y esto es todo un espacio tranquilo.  Si están pensando, tan pronto se descubren pensando, regresen a esa cuarta capa de pensamiento. No hay apuro, esto no es un espacio para resolver problemas. Es un espacio donde pueden prestar atención a sí mismos y darse a sí mismos.  Mucho es lo que está ocurriendo; hay un equilibrio, una eliminación de la  vibración que no es suya. Hay mucha limpieza que va a continuar.  Hay un rejuvenecimiento, una sanación. Darse a uno. Es el paso inicial, mucho más que disponible, pero aquí: "Yo estoy aquí, dándome a mí"(pausa)  otra respiración.   

Ahora  fíjense si están en el centro de su cabeza y quédense allí. Tomen conciencia de la rosa al borde de su aura, esa rosa recorre todo a su alrededor en un patrón circular; no es una simple rosa, es una energía, pero ustedes tienen la sensación de estar en su espacio. Arraigados, con las energías fluyendo en los canales de las piernas y volviendo a bajar por el cordón de arraigo. La energía de la fuente creadora, la luz del creador bajando por la corona, corriendo por los canales de atrás y subiendo por los dos canales de adelante hasta arriba de la cabeza, y corriendo por los brazos y las manos.

Están creando un espacio en el que pueden deambular; esta energía no solo sucede cuando se sientan; esto es darse a sí mismos, recrearse a sí mismos, establecer el lugar para recordarse a sí mismos.

Ahora encuentren un sentimiento de aprecio, de gratitud, un "me gusto" muy simple, solo sientan ese sentimiento. Nada que hacer excepto sentir ese sentimiento (pausa).

 Luego, sin cambiar nada realmente, tomen conciencia de sí mismos en el centro de su cabeza y prepárense para abrir los ojos; llévense al lugar donde se dan cuenta de estar en la habitación, "aquí estoy."  Y luego, con la próxima respiración, o dos, respiren abriendo los ojos y tomen conciencia de sí mismos; no vean la habitación, déjenla quedar un poco fuera de foco. Sostengan la atención en la energía que corre por el cuerpo. Luego permitan que los ojos empiecen a ver la habitación. Después muevan los dedos de los pies, abran y cierren las manos, muevan la nariz (técnica espiritual muy avanzada, no queremos apurarnos con esa, pero sí, eso de mover la nariz es bastante importante).  Me gusto.

Ahora bien, permitan que este espacio llegue a ustedes, que este espacio sea donde se dan a sí mismos. Todas estas piezas empiezan a encajar, y desde aquí consiguen andar por todos lados y estar en el mundo, pero este concepto de no ser de ese mundo empezará a tener más sentido a medida que le añadimos un par de piezas más en las próximas sesiones.

Entonces disfruten de esto, hagan de esto una práctica; no necesita ser tan largo como hoy; háganlo por 10 minutos, simplemente traigan la energía a correr por el cuerpo, a recorrer los canales, pero tomen esos 10 minutos para dárselos a sí mismos, en la mañana: empiecen su día desde este espacio. Otra sugerencia: terminen su día desde este espacio, porque cuando se van a dormir por la noche desde este espacio, empiezan a permitirse tener acceso a aspectos de ese lugar etérico al que no pueden acceder desde su espacio cotidiano de estar alterados, enojados, de ser empujados, desafiados, preocupados, y luego ir a dormir.  Lleva un rato salirse de todo eso. Pero irse a dormir desde este lugar es una experiencia diferente.

De modo que, hasta la próxima vez, vayan y jueguen con esto, creo que les gustará lo que van a crear.

Transcripción del video y traducción: M. Cristina Cáffaro

 

 

 

Para quienes deseen hacer la práctica, el audio de este texto está grabado y se puede escuchar o descargar en: https://soundcloud.com/user-432200915/parte-8-copia

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Herramientas para el Cambio - Parte 7 - La Rosa - Jim Self


Herramientas Fundamentales

Jim Self - Mastering Alchemy

https://masteringalchemy.com/content/fundamental-tools-7-rose

 

Parte 7 - La Rosa

 

Déjenme hablarles sobre una de las herramientas más valiosas en toda la caja de herramientas. Esto es para permitirles empezar a conocerse a sí mismos de un modo que sea a la vez cómodo y perceptivo.

 Ustedes entraron a este cuerpo para tener una experiencia. Estaban muy alineados, tenían muy en claro este sistema interno de guía que les brindaba  dirección, pero a medida que crecemos, ese "mamá/papá/maestra/sacerdote"  en nuestra vida tiene una tendencia a decir: "Tenemos una idea mejor que la tuya. Hacemos esto y aquello; esto es verdad y esto no es verdad" y de niño uno acepta esto, por un lado, pero muchas veces hay algo que nos dice: "Esto no es verdad, no lo siento como bueno." Y uno empieza a desarrollar un aspecto de su capacidad perceptiva, llamada segundo chakra, y este segundo chakra es donde vive la palabra clarisentencia, (N.T. sentir la energía) lo que significa "sentir el mundo que te rodea", tener una sensación de lo que está pasando por medio de sentirlo.

A medida que fuiste creciendo y confiaste en esto (se toca el pecho), muchas veces empezó a volverse incómodo. Sentías que la gente decía una cosa, oías que decían una cosa, y sentías algo muy diferente.  Muchas veces las personas no tenían un sentido de fronteras, y entonces otra vez, el "mamá/papá/maestra/sacerdote" decía, "Eso no está bien, no estás haciendo las cosas bien" y ellos de algún modo se meten en el centro de tu cabeza. Pero también en tu sensitividad, estás realmente conciente de la gente que viola tu espacio, por así decirlo, acercándose demasiado, y muchas veces las energías de miedo y de incomodidad y por  las cosas que la gente acarrea consigo, cuando se meten en tu espacio no se siente nada bueno. Entonces una de las cosas que muchos de ustedes han hecho, es volverse un "escondedor"; han descubierto cómo protegerse de eso retirándose, algo así como cerrándose, porque lo que sentían no parecía bueno. Muchos otros no se mueven hacia ese estado de esconderse, pero al mismo tiempo son realmente conscientes, porque son lectores, leen con clarividencia, leen como clariaudientes, oyen palabras, pero este asunto de sentir es algo que se vuelve un mecanismo de defensa.

Ahora bien, este 2º chakra tiene un aspecto realmente interesante, hay algo como un sonar ubicado en el 2º chakra que envía una vibración que rebota en otra persona y regresa. Lee emociones; básicamente hace una pregunta muy clara: ¿qué es ese sentimiento?  Y así sale: enojado, contento, triste, feliz, tienes una sensación de toda la gente que te rodea, y te da una sensación de tu propia estabilidad. Pero muchas veces cuando esa sensación no parecía buena, y empezabas a sentirte abrumado con eso, y luego el "mamá/papá/maestra/sacerdote" decía: "No estás ok, qué es lo que anda mal en ti, no eres atractivo, no encajas, nunca serás inteligente", de pronto empiezas a tener una incertidumbre respecto a ti mismo y esta sensación (se toca el 2º chakra) no ayudaba para nada. De modo que para poder protegerte de ser invalidado,  subías esta vibración un poco. Pero lo que realmente hacías era cambiar la pregunta. De modo que esta pregunta había sido, "¿Qué es ese sentimiento?" y luego la pregunta se volvió "¿Qué es ese sentimiento respecto a mí?"  El sonar funciona perfectamente, pero la respuesta viene de regreso: enojado, contento, triste, feliz, enojado, frustrado conmigo.  Entonces hay un inmenso error de percepción que se crea por tratar de estar seguro y protegerte; elegiste redefinir la característica que en realidad te trajo más información errónea.

De modo que ahora eres más maduro, más sabio, más interesado en definirte a ti mismo y encontrar tu bienestar, y esta herramienta (la rosa) empieza a ser algo que te permite una oportunidad de percibir una realidad sin sentir la realidad. No interrumpe tu capacidad para percibir y tomar una decisión,  sino que empezaremos a cambiar el sistema de mensajes de ese 2º chakra a donde le corresponde: ¿Qué es ese sentimiento?  Lo vamos a bajar de tono. Es enojo, pero es "Ah, reconozco ese enojo, pero no me abruma." En realidad se va a detener justo allí al borde de esta rosa (extiende la mano con la rosa roja).

Entonces déjame explicar. Hay un aspecto de ti que se llama aura.  Todas las cosas vivientes energéticas del planeta tienen un aura. Es un campo de energía que contiene a la consciencia, tiene funcionalidad, sostiene la memoria, tiene percepción, muchos de los chakras y las herramientas dentro del campo de energía son lo que permitió que tu personalidad se estructure en esta aura.

Pero cuando tienes la energía de todos los demás moviéndose para adentro y para afuera, se vuelve bastante confuso hacer la pregunta y responder: "¿Quién soy?"  Entonces esta herramienta tiende a darte una oportunidad de definir dónde empiezas y dónde terminas. Realmente no es que haya un punto donde empiezas y terminas, sino que desde este punto estamos creando una delimitación, un punto de discernimiento que nos permite realmente crear un punto que dice: "Desde aquí hasta aquí soy yo (desde la rosa hasta el corazón) y todo lo demás es el teatro de Shakespeare para entretenerme."

No vas a andar caminando por ahí con una rosa, sino que vamos a crear un concepto como imagen mental.  Esta rosa es una herramienta significativa, de la que hablaremos en otro momento. Lo que quiero que hagas es pensar cómo es una rosa. Yo sostengo una aquí para ti, de modo que tienes la capacidad de decir, "Ah, sí, ya sé."  De modo que cierra los ojos durante un minuto y ves esta rosa.  O ves una rosa que está en el jardín, o que viste en un negocio o una tienda, pero crea aquí mismo una imagen mental, un cuadro de una rosa. Aférrate a eso.

Abre los ojos y déjame explicarte lo que vamos a hacer. Tomaremos esta rosa que has creado como una imagen mental y la vamos a poner justo allí afuera al borde del aura. Ahora bien, ¿cómo encuentras el borde del aura? Es relativamente sencillo, más o menos, si extiendes la mano frente a ti y luego giras la palma de la mano hacia ti, aproximadamente allí es donde queda el borde de tu aura.  Para las personas que se pasan mucho tiempo en el futuro, va a estar un poco más afuera. Para  los que son historiadores, o los que se preocupan por el pasado, "No fui yo, yo no hice eso, por qué me acusaron", y ponen mucha atención en su pasado, esta energía se ubica un poco más cerca, y se mueve más hacia atrás de ustedes.  El borde del aura está todo alrededor, por encima de la cabeza, por debajo de los pies.  De modo que vamos a crear este concepto de una rosa, y vamos a colocar la rosa justo aquí afuera en el borde del aura. Todo desde la rosa hasta mí, es quien yo soy. Todo desde la rosa hacia afuera, es el teatro.

Ahora bien; esta rosa no es un muro ni un mecanismo de defensa que empuja afuera a la gente; no se requiere fuerza; hace su trabajo muy eficazmente. Dice, efectivamente, que todo lo de aquel lado se queda de ese lado, y quien yo soy se queda de este lado. De modo que crean esta rosa - vean si pueden hacer esto por sí mismos - lleven la mano y colóquenla allí afuera frente a ustedes, giren su palma hacia sí y sosténganla allí afuera, y tengan la sensación de crear una rosa, o sea, tómenla y la ponen entre sus dedos. Imaginen, simulen; otórguense mucho lugar para simular, porque es un lugar donde ustedes crean, pero también es el lugar donde fueron acallados muy temprano en su vida. "Deja de inventar historias, deja de mentir, deja de... deja de... deja."  Entonces ustedes dijeron "Está bien."  Y su imaginación funciona, pero no es algo a  lo que prestan atención.

De modo que esta rosa está allí afuera justo en el borde del aura y lo que me gustaría que hagan es estar en el centro de su cabeza, tomar una respiración y llevar su atención a este lado de la rosa (señala hacia adentro), solo quédense de este lado de la rosa, este lado es su espacio creativo. Todo lo de allá no les pertenece, pero está allí para ser observado y elegir; pero yo estoy aquí, justo aquí (adentro).

Esta rosa no ocupa un solo punto frente a ustedes; se mueve todo alrededor de su campo de energía, y entonces, esto es donde estoy yo, todo esto, esto soy yo, toda esta distancia, crea un círculo a su alrededor. También crea el círculo a su alrededor en esta dirección (vertical). De modo que lleven su atención a este lado de la rosa, traigan su percepción conciente a este lado de la rosa.

Ahora cierren los ojos y quédense de su lado de la rosa y tomen nota de sí mismos. Arraigados, en el centro de su cabeza, en un estado más tranquilo, no necesitan pensar mucho sino solo tomar conciencia: Este soy yo. Tengan esa sensación.  Luego abran los ojos.

Algunos me han dicho: "¿Si tuvieras que dejar todas tus herramientas menos una?" - no funciona así realmente -  pero desde el punto de vista desde el cual ustedes están jugando esta es una de las herramientas más importantes en toda la caja.  Esta rosa les da la capacidad de permitir que el mundo sea ruidoso allí afuera. No es correcto llamar a esta rosa una rosa de protección, pero para este propósito hará eso.

Lo que pasa es que esas emociones, esas iras y frustraciones del mundo están allí afuera; si tomas la decisión de que "Eso está allí afuera para ser observado, y todo lo que está allí afuera se detiene en esta rosa."  Si creas ese espacio y  decides "No voy a permitir esas emociones, las observaré pero no necesito sentirlas," especialmente en ese espacio donde soy un escondedor o un empático y estoy constantemente  cuidando mi seguridad, si permites que este sea el punto desde donde puedes percibir empáticamente pero no necesitas sentir lo que estás percibiendo para entenderlo, puedes empezar a tomar conciencia de ello, una sensación muy sutil, empáticamente, pero no necesitas ser abrumado por las emociones que otra gente lleva consigo.

Entonces este primer aspecto de esta rosa es un medio de delimitación, de conservar todo lo de allí para observación - a menos que elijas comprometerte en eso. "Estoy bien aquí adentro".  En este espacio realmente hay años de energías ajenas, pero puedo empezar a sacarlas afuera, en tanto antes se reforzaban una y otra y otra vez.

Entonces, el primer aspecto de esta rosa es crearla, sostenerla allí y estar de tu lado. Luego hay una segunda parte de esto, que funciona bastante bien.  Cuando otra gente se te acerca, ellos también tienen un borde de su campo de energía, y muchas veces no saben cómo manejar su campo de energía, y se introducen directamente en tu espacio. En el pasado, eso es lo que has permitido. Pero ahora, cuando estás cerca de personas que no se manejan bien, y empiezan a caminar hacia ti, una cosa que sucede es que si juegas con la rosa desde este punto de vista, te quedas de tu lado y al acercarse el otro, simplemente mueves tu rosa hacia atrás hacia ti.  Más o menos, estás colapsando tu campo de energía hacia un espacio más ajustado, aunque no se siente ajustado, y a medida que el otro se acerca tú mantienes tu rosa a mitad de la distancia entre el otro y tú.  El otro da otro paso, tú la mueves hacia atrás. Da otro paso, la mueves hacia atrás.  Puede llegar a la punta de tu nariz, y tú puedes quedarte de tu lado de la rosa (lleva la rosa a su propia nariz). Cuando el otro retrocede tú la mueves hacia afuera, la mueves, la mueves. El otro sigue moviéndose y tú sencillamente sostienes la rosa al borde de tu aura: Este soy yo.

Alguien camina muy cerca, tú la mueves hacia ti.  Ya tienes una sensación de esto, pero no es algo que las personas entiendan conscientemente e intelectualmente.  Sencillamente la mueves a la mitad de la distancia.  La clave es quedarte de tu lado; permitir que el otro sea quien es, en tanto tú defines y permites quién eres tú.  Ahora bien, esta es una herramienta muy potente y requiere práctica. Permítanme mostrarles un video que hicimos en un taller, que les dará otra sensación de esta rosa. Pero repito que desde mi punto de vista esta es una de las herramientas más valiosas e importantes con que pueden jugar.  Vean este video y luego les daré un poco más de información. (Para quien desee ver el video en Youtube, en inglés,  con el enlace dado en el comienzo de este texto, la práctica de taller está entre los minutos 16.40 y 26.30 ).

Traducción del Video con la demostración de la Rosa, profesor Jim Self y una estudiante.

J ¿Sabes dónde empiezas y terminas?

E: No, no realmente.

J: No, incluso cuando les pregunte, ustedes calcularán dónde empiezan y terminan; empezamos con ella.  Lo que haremos es: yo daré un paso, y te preguntaré si estoy demasiado cerca. Ahora bien; no te pones fuerte ni dura, estás cooperando. Quieres saber dónde empiezas y terminas, si quieres saberlo el juego cambia. Solo observa (da unos pasos acercándose). ¿Qué tal?

Ahora bien, ella ya está un poco desafiante, ustedes la están mirando (todos se ríen). Solo vamos a jugar, y esto es real para ti. Entonces, ¿no es demasiado cerca? (da un paso más) ¿Qué tal?

E: Diferente. Es un poco más cerca.

J. OK, entonces un poco más cerca. ¿Y ustedes qué notaron?  Ajá, un poco de movimiento, sigan observando. ¿OK?

Estamos pasando un buen rato. OK. (Da algunos pasos acercándose) ¿Qué tal esto?

E.  Está bien.

J: (mira a los demás) ¿Dejó de respirar? ¿Se bamboleó un poquito?  Veamos. ¿Estoy demasiado cerca?

E (Ella mira al vacío y dice)  No, no demasiado.

J. Pero me estoy acercando más, ¿no?

E: (se ríe): Sí ¡más cerca!

J: OK, Ok, y ¿qué te pasa cuando me acerco más?

E: Un acuerdo, estamos compartiendo.

J.: OK, estamos en un acuerdo, estamos jugando con esto.

Es un acuerdo, pero no tanto. En cierto modo, te estoy invadiendo. Solo que estoy siendo agradable.

E: Digo que es un acuerdo porque está bien, vamos a acercarnos, ene este espacio, pero bueno, probablemente, (pone cara de que está bien; luego, de que no sabe qué viene después)

J: OK, pero ¿qué pasa si no sabes quién soy yo? Acabas de encontrarte conmigo.

E: Me gustaría detenerte.

J: Ella querría hacer algo para detenerme. Entonces, ¿estoy demasiado cerca?

E: No.

J: (da unos pasos más) Veamos con esto.

E: se siente como una amenaza.

J: Una amenaza. ¿Ustedes alguna vez estuvieron en un espacio como este con alguien?  Pero yo soy un buen tipo. OK. ¿Estoy demasiado cerca?

E: Ehhh, no. Cada vez que hay una pausa, me da ocasión de pensar que estoy segura.

J: OK. Estamos tratando de calcular dónde empiezas y terminas. (Da un paso pequeño) ¿Qué tal esto?  ¿Estoy demasiado cerca? (ella se ríe)  Digo, en relación a si saldrías huyendo.  OK, no demasiado cerca, todavía hay esperanza.  (Se acerca otro paso más) ¿Qué pasa cuando hago esto? ¿Lo aceptarías?

E: Esto es un poco raro.

J: ¿Dirías que estoy en tu espacio ahora?

E: (da un paso atrás y asiente)

J: OK. Socialmente es así.  Bien, vuelve aquí (ella recupera la distancia) Bien. Diremos que aquí mismo, en esta distancia, es donde empieza tu campo de energía y cuando hago esto (se balancea hacia adelante) quedo dentro de tu espacio. ¿Y qué pasa cuando hago esto? (se balancea hacia atrás)

E: Está mejor.

J: ¡Está mejor! ¿Interesante?  Entonces estoy aquí mismo, y (da un paso adelante)  ¿Qué piensas  del sexo?  - ¡Aterrorizada!  (Todos ríen) ¿Alguna vez les pasó esto?  Que alguien dice algo inapropiado o que no corresponde a su espacio. Pero ella está siendo muy amable, en realidad le gustaría salir corriendo si pudiera. (Se retira algunos pasos). Bien, me voy a parar aquí, ¿qué tal aquí? ¿Está mejor? (ella asiente con la cabeza).

Bien. Señalo este lugar (extiende los brazos), aquí es donde su campo empieza y termina.  Ahora bien, ustedes tienen un campo de energía, y básicamente si extienden la mano hacia adelante y giran la palma así, allí es el lugar donde aproximadamente empieza su campo de energía. Extiende tus manos y gira tus palmas, cerca de las mías. Justo por aquí.  Bien. En cuanto me paso de esta línea, ella empieza a asustarse.  Ustedes también. ¿Tiene sentido?  Si ustedes pueden tener aquí lo que llamaremos una rosa - en un minuto les muestro - y todas las cosas que se meten en el espacio de ustedes hacerlas quedar del otro lado de la rosa, ¿no sería una experiencia  útil? Entonces juguemos a esto. (Extrae una rosa roja de un florero cercano)  ¡Sucede que dispongo de una rosa! Toma esto, sostén la rosa con el brazo extendido, buscamos el final de tu espacio, no te pongas demasiado rígida. Si usamos la lógica, mi espacio tendría que llegar hasta aquí (Jim extiende el brazo, queda justo hasta donde llega el brazo de ella).

Bien, en esto hay dos reglas, dos maneras de hacerlo funcionar. Tú vas a sostener esta rosa; la primera regla es: tú permaneces de tu lado de la rosa. No vienes a mi lado de la rosa. Yo soy insignificante; soy el teatro de Shakespeare. La segunda regla para que esto funcione es que cada vez que yo doy un paso hacia ti, tú conservas la rosa a mitad  de la distancia entre tú y yo.  Vean lo que quiero decir: doy un paso (empuja la rosa que ella sostiene que retrocede hasta el punto medio entre los dos). Doy otro paso, 50%. (Jim se aparta varios pasos)  Entonces, sin que yo te ayude (suelta la rosa), debes estar cómoda, arraigada, centro de tu cabeza (ella asiente cada vez)  Ahora bien: vigila tu rosa, no me mires a mí, pero me ves avanzando, ¿sí?

Doy un paso; un poco más cerca (ella mueve la rosa hacia atrás). ¿Qué tal está esto? ¿Estoy demasiado cerca aquí? (Ella niega con la cabeza) OK. Un paso más. ¿Estoy demasiado cerca? (Ella niega)  ¿Es diferente de como fue un minuto atrás?  (No)  OK, otro paso más cerca. ¿Qué tal esto? ¿Estás cómoda?

E: Sí, está bien.

J: ¿Seguro? Hace unos minutos esto no era cómodo.

E: No, está bien.

J: OK, otro paso. (Están muy cerca) Ahora bien, a ti no te importa, allí estás tú, y yo estoy aquí afuera. ¿Qué tal?

E: Está bien.

J: OK, un paso más. (Casi se tocan) Ahora voy a empezar a retroceder, tú mueves la rosa hacia afuera, 50%, otra vez 50%, (va dando pasos hacia atrás), sigue, sigue.  Ahora detente. No te importa qué hace el teatro de Shakespeare aquí afuera; solo te ocupas de eso (señala la rosa).  ¿Tiene sentido?  (Toma la rosa)

OK, ahora lo vamos a hacer un poco diferente. (Le muestra la rosa y la deja en la mesa del florero). Uno no anda por ahí así. (Empieza a dar pasos hacia adelante mientras habla) Lo que sucede ahora es que empieza a volverse una experiencia automática. No importa dónde esté yo, esa rosa da toda la vuelta a tu alrededor (él camina alrededor de la estudiante, muy cerca) tú la sostienes y la rosa da toda la vuelta. Sabes exactamente dónde estoy, sabes cuán cerca estoy, tienes toda la sensación de dónde estoy, y no importa qué soy. (Ella asiente con la cabeza)

Mírenla: ¿Está diferente de cuando me acerqué la primera vez? Ahora bien: eso sería, arraigados, presentes, centro de la cabeza, 4º capa de pensamiento, sostener la rosa.  Con ese cambio, les hago una pregunta: tomen nota de sí mismos ahora, ¿se están sintiendo diferentes, más cómodos, más seguros - palabra rara aquí - pero hay algo distinto en su energía en este momento? 

¿Interesante? (a ella) No te vayas todavía.  ¿Recuerdan que dije que íbamos a sacar afuera estas vibraciones de su espacio, a las que están aferrados y las llevan en su mochila?  Acaban de sacar unas cuantas. No tienen idea de qué es lo que sacaron, pero ¿se sienten más cómodos consigo mismos ahora que cuando entraron acá? Y todavía no terminamos.

Entonces, si salieras a la calle ahora, ¿podrías hacer esto mismo? (se le acerca mucho y luego se retira) ¿Sería útil hacer esto? ¿Cómo te sientes?  ¿Te sientes arraigada, un poco más presente? ¿Más conciente de ti misma que lo que podrías haber estado antes?

E: Sí, me siento así.

J.: OK, funciona bien. Desde ahora, si puedes manejar esto, podrías vivir tu vida sacando todo eso afuera, ¿cambiaría esto tu manera de tratarte con la gente?  ¿Te daría más espacio para crear lo que tú querrías?  (Ella asiente con la cabeza)  OK, grandioso, grandioso!  ¡Gracias, gracias!

(sigue la explicación)

Espero que haya sido de ayuda.  Ustedes vieron a la mujer un poco inquieta cuanto más me acercaba yo, y más cerca aún; pero una vez que ella tuvo su rosa, ¿vieron su cara cuando yo caminaba hacia ella, retrocedía, caminaba a su alrededor?  Ella estaba estable, clara, conciente, y si se fijaron en sus ojos y su rostro, ella estaba muy presente en su cuerpo.  De modo que esta rosa les permite estar más cómodos en su espacio.

Mi sugerencia: jueguen con su rosa. Una de las mejores maneras es ir al supermercado, conseguir un carrito, no compren nada la primera vez que van, coloquen su rosa en su lugar y lleven el carrito y recorran el mercado conscientes de su rosa. A medida que pasan cerca de las personas, lo que sucederá es que ellas los mirarán, sonreirán, ustedes estarán muy concientes de ellos aunque ellos no tengan idea de por qué les prestan atención a ustedes.

Todo el tiempo, cuando se acercan a alguien, retroceden su rosa; al alejarse avanzan su rosa; cuando pasan al lado de alguien, retroceden su rosa.  Presten atención a la rosa: están anclando este proceso. Es un espacio de juego; jueguen a menudo. Vuelvan afuera del mercado, evalúen lo que sucedió. Regresen al mercado, hagan sus compras, recorran, y cuando están hablando con la cajera sostienen su rosa. "Hola, ¿cómo le va?  ¿Ha tenido un buen día? Qué lindo estuvo el tiempo."  El otro no presta atención a la conversación, solo están conversando con el otro, pero están de su lado de la rosa y la conversación está del otro lado. Tomen nota de sí mismos, habrá una sensación de calma, pero más que eso empezará a haber una percepción conciente, "aquí estoy, estoy conversando, estoy ocupado con eso."

En esos círculos concéntricos en que nos movemos alejándonos de nosotros, esto también permite empezar a estabilizar su presencia, empezar a notar, aquí, tranquilamente, sin ir allá.

Y en tercer lugar sugeriría que, si tienen una relación, esposo/esposa, jueguen el juego. El otro dirá: "¿Qué está pasando? ¡Hay algo diferente!"  "Ah, sí, es solo que estoy jugando con mi rosa." Si lo deseas, le explicas lo que estás haciendo.  En el trabajo colocas tu rosa; tienes conversaciones, vas a reuniones: lleva tu rosa puesta, nota cuánto más atento y conciente estás de lo que está pasando.

Vas a descubrir que estas herramientas, centro de tu cabeza, arraigo, percibir desde la cuarta capa de pensamiento, quedarte de tu lado de la rosa, van a permitirte un nivel de comodidad que al principio incluso puede resultar raro, porque es como "Vaya, no estoy ansioso, no tengo miedo, hoy me siento bien."  Y empezarás a encontrar que el mundo es muy ruidoso pero ese ruido no tiene nada que ver contigo en términos reales.  De modo que es una de las herramientas más potentes con que puedes jugar; crea la imagen mental, crea el punto de delimitación, "Este soy yo, eso es el teatro" y observa qué sucede.

Enseñamos esta herramienta en los niveles 1 y 2 de del curso de Mastering Alchemy; se empieza a jugar con ellas en cuanto a la estabilidad, la presencia, la percepción conciente, y realmente expande tu espacio considerablemente.

De modo que jueguen con esta herramienta, creo que encontrarán que empieza a remodelar su realidad.

Transcripción del video y traducción: M. Cristina Cáffaro

 

Para quienes deseen hacer la práctica, el audio de este texto está grabado y se puede escuchar o descargar en:   https://soundcloud.com/user-432200915/parte-7

 

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Herramientas para el Cambio - Parte 6 - El Arraigo - Jim Self


Herramientas Fundamentales

Jim Self - Mastering Alchemy

https://masteringalchemy.com/content/fundamental-tools-6-grounding

 

Parte 6 - El Arraigo (conexión a tierra)

Una de estas herramientas fundamentales es el arraigo.  Ya saben que muchas personas tienen una idea de lo que es el arraigo; muchas piensan que están ancladas.  El arraigo es algo que viene con el cuerpo, pero en tanto jugamos en esta realidad tridimensional de reacción y miedo, y pasado y futuro, muchas veces perdemos el acceso a nuestro arraigo,  sencillamente dejamos de prestar atención, y con el tiempo el arraigo se vuelve relativamente ineficaz debido a que el punto de atención está en el drama y la molestia de la tercera dimensión. Pero esta herramienta de arraigo viene con el cuerpo, de modo que recrearla y volver a encenderla, vigorizarla, es una cosa realmente sencilla de hacer, y requiere atención en tiempo presente.

Ahora bien, a medida que la crean y juegan con ella, no es algo a lo que tengan que prestar mucha atención, pero sí es algo que querrán empezar a tener más consciente en las próximas semanas, especialmente jugar con esto, detenerse y reconocer "Está bien, todavía estoy arraigado."  Pueden crearla, pueden prestarle atención, pueden jugar con ella de muchas maneras. Así, el arraigo es algo realmente bastante sencillo; es una percepción conciente de que efectivamente hay una línea de energía que se mueve desde el primer chakra, el extremo inferior de la columna vertebral, y tiene este aspecto: es simplemente una línea que se extiende desde el primer chakra al centro de la Tierra.

Ahora bien; el arraigo ha sido entendido durante largo tiempo en términos eléctricos (conectar a tierra). Los granjeros solían poner postes de metal para impedir que un rayo hiciera volar el granero o la casa; simplemente caía en el poste y bajaba a tierra.

Ustedes se han dado cuenta de esto de conectarse a tierra con el cuerpo; muchas veces se ponen muy nerviosos y sumergen las manos en agua fría y el cuerpo empieza a relajarse. Entonces, crear este cordón de arraigo es una acción intencional, y está relacionado con el centro de su cabeza y con empezar a tener una sensación de sí mismos en esa cuarta capa de pensamiento, y así empiezan a integrar estas herramientas.

Pero hay un segundo aspecto de este arraigo que realmente no se ha entendido bien, y es un arraigo que tiene que ver con las emociones.

Ahora bien; los pensamientos son eléctricos, y las emociones son magnéticas. Entonces, cuando la gente se desarraiga, a menudo es porque tiene todos estos pensamientos que son muy distractivos, muy desorganizados, y entonces la electricidad relacionada con el pensamiento es como que rebota por todos lados, y muchas personas se ponen nerviosas.

Pero también está el aspecto emocional, de modo que hablaremos de esto en unos momentos. Cuando ustedes sostienen un pensamiento en este estado errático y reaccionario de la 3ª dimensión, muchas veces una emoción es automáticamente atraída a ese pensamiento.  "Eso me hace enojar" diría alguien, y lleva ira a ese pensamiento, pero en términos reales cuando se empieza a estar arraigado, en el centro de la cabeza, observando desde la cuarta capa de pensamiento, eso es simplemente ruido por allá; una reacción es engancharse con el ruido y elegir enojarse; una elección innecesaria la mayoría de las veces.

Cuando tienen un pensamiento, eléctricamente, y atraen a él una emoción, y la emoción no es manejada "Estoy enojado, esto realmente me enfurece", esas son emociones reaccionarias atraídas al pensamiento, entonces hay una segunda parte para este cordón de arraigo y es así: es una bobina, y esta bobina se envuelve alrededor de la línea de arraigo o conexión a tierra, de modo que si tienes pensamientos erráticos y esa emoción también es errática y es atraída al pensamiento, es una especie de pensamiento disperso y emociones no controladas; esta línea eléctrica con esta bobina tenderán a moderar la naturaleza reactiva; cuando empiezas a volver al centro de tu cabeza, arraigar, pensar desde la cuarta capa de pensamiento, empiezas a descubrir que tienes muchas más opciones para manejarte a ti mismo.

De modo que juguemos con este cordón de arraigo, así lo llamaremos; vamos a crearlo y empezaremos a ver cómo funciona.  Recuéstense en su asiento y con los ojos abiertos, esto no es una meditación; en un momento jugaremos en un espacio en que realmente tengan la sensación de esto.

Me gustaría que creen una imagen mental de una línea, simplemente vean una línea, puede ser de color, o puede ser una cadena, o un tubo, o una larga raíz de un árbol, y recuéstense en su asiento. Sigan adelante y cierren los ojos y tomen conciencia del extremo inferior de su columna vertebral, ese primer chakra. (siguen con los ojos cerrados)

Si tuvieran una tercera mano imaginaria, y un tercer brazo imaginario - ahora bien, aquí empezamos a jugar - tomen nota de lo que acaban de crear, esa imagen, y ahora alcancen y agarren esa línea, esa raíz de árbol o cadena con esta tercera mano, y extiéndanse allí debajo de ustedes y conéctenla; pongan la intención en conectarla directamente al extremo de la columna vertebral. Sientan este movimiento, porque este tercer brazo y la tercera mano imaginaria realmente son parte de su cuerpo etérico, lo que muchos llaman cuerpo astral.  Ahora bien, este es un aspecto muy real de ustedes. Pueden sentir y simular: su imaginación es parte de una conciencia de algo que existe ciertamente, aunque mayormente se niega.  Y tengan la sensación de conectar ese cordón de arraigo  al primer chakra, y luego suelten y dejen caer la línea hasta el centro de la Tierra.  Realmente no es tan lejos. Sencillamente tengan la sensación de hacer una conexión.  Ahora tomen una respiración y relajen sus asentaderas, algo así como soltar la tensión, relajar los músculos en sus muslos, en sus asentaderas, tomen una respiración y luego tomen conciencia de toda la electricidad que se desconecta, pensamientos al azar, pensamientos que ni siquiera les pertenecen, y déjenlos bajar a tierra, parecido a poner las manos en el agua; el cuerpo se relaja y está la sensación de soltar lo que no les pertenece. Otra respiración.

Ahora por favor colóquense en el centro de su cabeza si no están allí, y noten si están pensando sobre esto. Dejen de pensar en ello, simplemente estén enterados de ello. Dos espacios distintos de percepción versus emoción, es una conciencia más tranquila - la cuarta capa de pensamiento.

Ahora estás observando, estamos simplemente jugando; nota tu cuerpo: ¿se está relajando? Todo lo que está ocurriendo es que has redirigido tu atención a este arraigo, y todo lo que es errático, un poco fuera de equilibrio, tiene una carga, una carga eléctrica que empieza a bajar por el cordón de arraigo; la electricidad sigue el camino de menor resistencia, de modo que si puedes dirigir las energías erráticas, se empieza a crear una comodidad en el cuerpo.  Por el momento solo estamos jugando con la parte eléctrica.

Ahora, sin recorrer este pensamiento, piensa en la cantidad de veces en que reaccionaste o exageraste tu reacción. Alguien dijo algo e inmediatamente tuviste un pensamiento que originó una reacción.  Recuerda también la emoción que de alguna manera saltó, cómo te envolvió, "Esto sí que me enoja".  Ahora detente aquí y nota también las muchas veces en que la reacción fue simplemente una reacción, sencillamente no era necesaria, no era por elección, pero sí era una reacción. ¿Te gustaría manejar ese espacio en que puedes empezar a evadir esa reacción?  Este arraigo, el centro de tu cabeza, permiten ese primer paso.  Ahora, otra respiración.

Ahora, toma conciencia de este cordón de arraigo, y esta vez vamos a crear la segunda parte de ese cordón, que es una bobina y se envuelve alrededor de esa línea. Todo lo que necesitas hacer es darle la indicación a la bobina; ordénale envolverse alrededor de esta línea y conectarse al centro de la Tierra.  Lo que tienen estas herramientas es que son sencillas y saben exactamente lo que deben hacer cuando se lo indicas; enrosca la bobina, toma una respiración; de hecho toma nota de que el cuerpo puede haber tomado una respiración, pasó a otro estado de relajación.

Aquí es donde palabras como preocupación y anticipación del futuro - la emoción de anticipación o preocupación - esos son eventos futuros que ni siquiera están aquí aún. Y sin embargo nos estamos preocupando de cosas que más que a menudo ni siquiera sucederán, y estamos en estado constante de ansiedad o preocupación, fuera de equilibrio.

Otra respiración, y encuentra la sensación de preocupación, confusión, inquietud, anticipación, palabras como esas, y toma nota de ti mismo. ¿Estás en algunas de ellas respecto a algún evento futuro que pudiera pasar de una manera muy distinta, positivamente?  Con una respiración, permite que esa ansiedad se descargue a tierra saliendo del cuerpo. 

Estoy usando palabras grandes como preocupación, ansiedad, anticipación, pero muchas veces existen muchas emociones sutiles, y muchas de ellas están estructuradas alrededor de esos "regalitos" de "No estás bien, nunca tendrás éxito porque..."  y entonces hay una creencia aceptada del mensaje "No estoy bien", y hay muchas preocupaciones o emociones sutiles que provienen de ese mensaje y que son muy incorrectas.

Ahora toma otra respiración, relájate un poco más en este arraigo, y toma conciencia de ti mismo en el centro de tu cabeza. Sé que esto es todo nuevo, solo estamos empezando a señalar una toma de conciencia en esa cuarta capa de pensamiento donde estás manejando tranquilamente tu punto de atención; estás consciente, te das cuenta.  Encuentra esa emoción que eliges: aprecio, feliz, alguna emoción sencilla y luego relaja otra vez el cuerpo y sabe que muchos de esos pensamientos y emociones no tienen nada que ver contigo, no son tuyos, sino que son reacciones ante ese mundo tridimensional. Pueden estar protegiéndote, tal vez creando una anticipación de no conectarte con algo que te preocupa, que te hace sentir inseguro; mucho de esa naturaleza protectora de la emoción se basa en esos "regalitos": "No estás bien", que realmente no son exactos.

Ahora ten una percepción conciente. Nota que ese cordón de arraigo se está activando; ahora puedes dar un paso más: indícale al cordón de arraigo que se ocupe y se expanda con toda esa electricidad sin controlar del cuerpo (pausa). Ahora, toma conciencia de ti mismo y toma una respiración sin cambiar el arraigo, sin salir del centro de tu cabeza, sin cambiar tu percepción conciente de esta tranquila cuarta capa de pensamiento.  Permite que tus ojos se abran: ves la habitación. No "vayas a" la habitación, solo toma conciencia de que está allí.

Otra respiración. Y luego me gustaría que continúes estando así conciente, pero te pongas de pie. Ahora siente tus pies sobre el piso; es una cosa tonta, siente tus pies sobre el piso y cambia el peso de un pie al otro, como si te mecieras ida y vuelta.  Encuentra la estabilidad, flexiona ligeramente las rodillas y encuentra la estabilidad. Ten conciencia de ti mismo tomando conciencia. Separa los dedos de los pies, siente tus pies sobre el piso, y así arraigado hay una sensación de esta estabilidad de firmeza, tal vez de peso, empiezas a tener un peso en el cuerpo, algo así como "Aquí estoy yo", de hecho es exactamente eso, aquí estás.  Estás empezando a ocupar tu cuerpo, una manera muy sencilla, donde mucho de esas palabras de preocupación, anticipación, ansiedad, enojo, frustración, esas emociones, muchas veces son miedos de otras personas.  Eso es la energía que te saca de tu cuerpo, y cuando tratas de volver a entrar no puedes hacerlo completamente  debido a esa energía de "no estás ok, no mereces" que está establecida allí.  Cuando empiezas a mandar a tierra las emociones y los pensamientos, mucha de esta energía es vieja, no tiene sentido, ni siquiera tiene una estructura racional, es solo electricidad estática y emoción.

Así, al sentir tus pies sobre el piso, tienes una sensación de "me gusto", esa sensación de una emoción positiva; nota cómo tu cabeza parece volverse un poco más clara (pausa).

Esta es una gran herramienta. ¿Por qué grande?  Porque estas herramientas te permiten estabilizarte y empezar a definirte a ti mismo.  La nueva herramienta con que jugaremos, la rosa, te permite definir: "Este soy yo, estable, conciente, presente, con opción. Y ese teatro ahí afuera es realmente para mi entretenimiento, pero no necesito ir allí para experimentarlo, a menos que yo lo elija."

Entonces, una respiración más, toma nota de ti mismo. En los próximos días, combina  el centro de tu cabeza, la conciencia desde la cuarta capa de pensamiento, y estar arraigado.  Nuevamente: cuando conduces tu coche, es un gran lugar para encontrar este espacio, porque eres tú y tu coche, y te permite estar muy en claro.  Pero estas herramientas son para deambular, son herramientas que te permiten estar sorprendido por la brusquedad de alguien, por sus palabras inadecuadas, y luego responder en lugar de ser sacado de tu espacio.

Entonces el arraigo es algo a que prestarle atención; puedes dejar caer tu cordón de arraigo, lo dejas bajar, nota cómo se siente y luego puedes instantáneamente arraigarte otra vez, algo con qué jugar también para familiarizarte.  Una herramienta tremenda, parte de quién eres, y te da la oportunidad de recordarte a ti mismo.

Pasaremos a la siguiente herramienta, el uso de la rosa.

Transcripción del video y traducción: M. Cristina Cáffaro

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Herramientas para el Cambio - Parte 5 - Capas de Pensamiento - Jim Self

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 Herramientas Fundamentales

Jim Self - Mastering Alchemy

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5 - Capas de Pensamiento

Hablemos de cómo piensas. No de lo que piensas, sino de cómo piensas. Verás: cuando empiezas a estar en el centro de tu cabeza, anclado, empiezas a definir el borde de tu espacio y te estableces en tiempo presente, empiezas a darte cuenta de cómo procesas el pensamiento, de cómo piensas pensamientos.

Hay distintas capas de pensamiento, y en esa realidad de tercera dimensión, muchas veces ves lo que vamos a llamar una capa de pensamiento. Te encontrarás con gente que piensa en - llamémoslo así - una capa de pensamiento: hablan sin parar, no dicen nada, simplemente hablan y hablan y hablan, y es interesante que si interrumpes a este tipo de persona y le dices, "Oh, lo siento. Sigue, termina lo que decías," ¡no pueden hacerlo!  Una vez interrumpidos no pueden recordar lo que estaban diciendo un momento atrás.  Y si le dices, "Bueno, estabas hablando de los Ducks" (N.T. equipo deportivo) "Ah, Ah, sí" y empiezan otra vez y hablan y hablan y hablan, sin darse cuenta de sí mismos, solo en movimiento en esta realidad tridimensional que ya mencionamos. Estamos en movimiento: miras al mundo exterior buscando aprobación, validación, aceptación, te involucras con ese mundo tridimensional en ese contexto de preguntar básicamente: "¿Estoy bien?"

Ahora bien, muchas veces una persona en esa segunda capa de pensamiento sigue hablando y hablando y hablando porque, si puede distraerte, si puede decirte algo interesante, tal vez te guste.  Ahora si le haces esa pregunta, eso no sería conversación, pero cuando te fijas en lo que está pasando con quién es, esa especie de necesidad de estar allí afuera y ser visto suele ser un mecanismo de defensa; un lugar para esconderse. Me verás.

Esta próxima capa de pensamiento es la que ocupamos en uno u otro aspecto de nuestra vida, y la mayoría de las personas en 3ª dimensión lo hacen muy a menudo, y es la capa de pensamiento que nos tiene pensando en un futuro.  "Bueno, veamos, ¿debería ir hoy a la tienda, o ir mañana?"  Hay una inclinación hacia el futuro, una consideración y un proceso de pensamiento, pero el pensamiento está afuera adelante de la persona.

Ahora bien; todos hacemos eso, cuando tratamos de tomar una decisión, o si estamos conduciendo el coche," ¿iré primero a la tienda, o debiera ir primero a otro lado? ¿A cargar nafta?"  Todos hacemos eso.  Pero cuando uno empieza a estar en el centro de su cabeza, al empezar a dominar un poco más el cómo nos manejamos, uno empieza a pensar esos mismos pensamientos desde la 4ª capa de pensamiento; empieza a tener una curiosidad en las consideraciones, algo así como: "Bueno, a ver, en el tiempo presente, ¿cuál sería la mejor cosa para hacer? ¿Podría hacer esto o podría hacer aquello?"  Uno está eligiendo, no está reaccionando, no está apurado, no está inclinándose hacia su futuro.

Entonces esta 4ª capa de pensamiento es un lugar que yo definiría como sopesar, ponderar, o sea estar curioso, realmente curioso sin realmente hacer una pregunta; es el espacio en que uno dice, "Vaya, me pregunto cómo funciona", pero no se necesita respuesta, uno quiere la respuesta pero no la necesita.  Es un lugar en el que uno observa, hace la pregunta, y permite que la pregunta llegue a donde se formuló. 

Ahora bien, este concepto va a sonar raro para muchos.  La respuesta reside donde la pregunta se hizo.  Pero cuando uno empieza a estar arraigado, centrado, muy presente, empezará a descubrir, como ya he dicho un par de veces, que todas las cosas vienen a uno. No se necesita ir hacia afuera externamente para encontrar algo. De hecho, la mayoría de las veces uno va afuera a encontrar algo, hace la pregunta, y para cuando trae de vuelta la pregunta a través de tiempo y espacio, la respuesta será diferente de lo que encontró realmente allá afuera, y entonces cuando uno puede hacer la pregunta y permitir que la respuesta esté allí mismo sin la necesidad, sin inclinarse hacia el futuro, sin necesitar la respuesta, uno va a encontrar una gran variedad de percepciones concientes que acuden a su espacio.

También van a descubrir que esta palabra "discernimiento" es algo de lo que se vuelven conscientes.  Se dan cuenta de las múltiples elecciones entre las respuestas, "puedo girar a la izquierda e ir a la tienda o puedo girar a la derecha a cargar nafta," y de algún modo no importa, simplemente lo observan. Aquí sucede algo; empiezan a tener una respuesta, y la respuesta reside en lo que saben.

Ahora bien, este saber es algo que abordamos en nivel 1 y nivel 2 mucho más, en Mastering Alchemy, pero este saber es donde ustedes simplemente saben que la respuesta llega para la pregunta formulada. Llega de una manera que de algún modo les da opción de jugar.

Entonces esta 4ª capa de pensamiento es un lugar que permite una oportunidad de experimentar en su espacio para que venga, para que se permita la experiencia. También da opciones múltiples, que muchas veces cuando tengo necesidad, cómo funciona esto, solo acepto lo que venga, es una respuesta expeditiva.  Entonces esta 4ª capa de pensamiento es en realidad un lugar silencioso y que permite.

A medida que empiezan a jugar más conscientemente, se sienten más cómodos consigo mismos permitiendo que el mundo sea el Teatro de Shakespeare y ustedes elijan sus oportunidades. Por ejemplo, meditar empieza a ser un lugar donde hay un silencio en aumento.

La 5ª capa de pensamiento es un lugar que requiere alguna atención y preparación; no llega simplemente al empezar a saber qué es, sino que esta 5ª capa es un lugar donde uno no piensa pensamientos en la parte frontal de la cabeza, no piensa pensamientos "en voz alta" dentro de la cabeza. Es como "Oh, qué debo hacer, me pregunto qué debo hacer".  No es estar hablando con uno mismo, volviendo a la 4ª capa de pensamiento; uno está curioso pero no está hablando consigo mismo.  En esta 5ª capa de pensamiento se vuelve muy silencioso y no hay charla con uno mismo en absoluto, y sin embargo en el trasfondo uno está muy consciente de sí mismo pensando, pero el pensamiento es muy silencioso. Si alguna vez han tenido una meditación sensacional, de esas que se sientan durante un par de horas y cuando están listos para levantarse se preguntan por qué no hacen eso todo el tiempo, cuando llegan a ese lugar en que están conscientes de estar conscientes de su pensamiento pero no son ustedes pensando en la parte frontal de la cabeza con palabras que suenan allí.

Entonces, el lugar que más nos interesa aquí es estar conscientes de esta 3ª capa de pensamiento que los hace inclinarse hacia el futuro, inclinarse  por así decir,  pero es una sensación de lo que debieran hacer.  En realidad se siente, cuando están conscientes de ello, como si estuvieran inclinándose; si se pueden volver hacia atrás permiten la respuesta. ¿Pueden volver hacia atrás y solo estar curiosos sin realmente comprometerse en lo que sucede, en lo que necesitan?  Al no hacer realmente la pregunta en voz alta van a encontrar que en el cuerpo ocurre una quietud. Van a descubrir que no es solo al sentarse en un espacio de meditación; es como andar por ahí arraigado, observando, en espacio presente, y así tratar con el mundo a su alrededor.

Entonces juguemos con esto un poquito, si lo permiten. Recuéstense en su asiento (pausa) y con los ojos abiertos estén en el centro de su cabeza. Ahora bien: noten si pueden estar en el centro de su cabeza. Es simplemente en el centro de su cabeza, detrás de sus ojos; miren al cuarto a su alrededor, vean el cuarto desde detrás de sus ojos, y al hacerlo noten cuán tranquilos pueden llegar a estar. Ahora bien, puede haber pensamiento, puede haber movimiento. Muchas veces este es el espacio donde empiezan a aquietarse, tal vez a entrar en meditación, y tan pronto como empiezan a obtener este silencio, aparece todo ese ruido en su cabeza; y se levantan y van a comprar las papas fritas para algo que van a hacer al día siguiente, y se movieron fuera de ese espacio.

Aquí suceden dos cosas. Quién está en el centro de tu cabeza, pero más específicamente todo este ruido que está en esas capas segunda y tercera de pensamiento. Mucho de ese ruido ni siquiera eres tú pensando, pero ya miraremos un poco eso.  Pero aquí está ese ruido, distrayéndote.

Entonces, toma una respiración, otra vez, centro de la cabeza, y respira cerrando los ojos. Al tener otra vez los ojos cerrados nota si estás en el centro de tu cabeza, y si estás en el centro de tu cabeza, toma nota del ruido, nota tu pensamiento, nota todo el movimiento que hay.  Ahora, te pido que te sientes aquí durante 30 segundos y lo que me gustaría es que tomes nota de ti mismo. No cambies nada; toma nota de cuán rápidamente tu pensamiento se aleja de ti (30 segundos de pausa).

Ahora bien, otra respiración y ¿estás todavía en el centro de tu cabeza?  ¿O el ruido y los pensamientos te distrajeron? ¿Te encontraste pensando sobre mañana, pensando en lo que hiciste ayer, o algo así?  Otra vez: ve al centro de tu cabeza, esto no se puede hacer mal, pero hay mucha distracción en el centro de tu cabeza, cuando tu hábito es mirar tu mundo desde esa tercera capa de pensamiento. Otra respiración (15 segundos de pausa).

Pon tu intención en mover tu atención hacia esta cuarta capa de pensamiento. Esta cuarta capa es donde te preguntas, o sea, "me pregunto cómo funciona eso", pero no necesitas una respuesta. Esta cuarta capa de pensamiento es silenciosa, te permite pensar en palabras pero las palabras no inclinan; no hay necesidad; curiosidad sí pero no necesidad.

Puede que descubras que quieres tomar una respiración un poco más profunda. El cuerpo te dice, "No he estado allí a menudo."  (pausa)  Otra vez, curioso, esto no es una meditación profunda, no es una gran lección; solo es empezar a tomar conciencia.

Centro de tu cabeza. Tranquilo. No hay necesidad; no necesitas nada.  Estás sentado en tu silla, quieto, en el centro de tu cabeza  (Pausa 25 segundos)

Toma nota de ti mismo tomando nota de ti (pausa)  y sin usar palabras, permite al cuerpo que se relaje un poco más en la silla, y toma otra respiración. (pausa 25 segundos)

Ahora bien, me oirás decir a menudo: Permite la emoción que se sienta bien. No se piensa realmente una emoción. Escuchen: solo permitimos las emociones que se sienten bien. Tal vez algo como "me gusto", "feliz", o podría ser "agradecido" o "aprecio". Simplemente una emoción sin pensarlo, solo darse cuenta de ella. Y luego, cuando te das cuenta, no hay un pensamiento adicional, solo aprecio y quietud. (pausa)

Centro de tu cabeza, tranquilo, darse cuenta, no hay necesidades. Aquí estoy, sentado aquí, tranquilo, con una sensación agradable (pausa).   Otra respiración. Puede que notes que el cuerpo necesita tomar respiraciones un poco más profundas.  Todos se fueron. En cierto modo este es territorio sin mapas para el cuerpo; no pasas mucho tiempo aquí.  Tal vez algunos sí, pero en general cuando uno empieza a re-crearse a sí mismo, realinearse, reconstruirse, re-membrarse, sucede en esta quietud (pausa).  Y uno puede notar esa sensación sin siquiera ponerle un rótulo (pausa).  Ahora, ¿puedes notar si te estás distrayendo?  Es muy posible.

Al aquietarse, ocurre otra circunstancia. Muchos de esos pensamientos ruidosos empiezan a asomar a la superficie para que los dejes ir como burbujas atrapadas bajo el agua. Tan pronto como los sueltas, suben y se disipan. Entonces puede haber pensamientos que distraen; esto puede ser las personas en el medio de tu cabeza, o también puede ser un recuerdo de tercer grado, está allí, es solo que nunca estuviste tan tranquilo como para soltarlo. Otra respiración (pausa).

Ahora te reinicias. Nota si esos pensamientos están allí. Permítelos y luego intencionalmente te traes a esa tranquila cuarta capa de pensamiento donde te das cuenta de que no necesitas nada (pausa). Esto es el comienzo de crear el espacio para permitir que todo venga a ti.  No viene en el "yo necesito"; viene en "me gustaría crear, me gustaría experimentar, me gustaría tener," pero no es una necesidad; no proviene de una carencia, o un miedo, o algún nivel de apuro.  Otra respiración (pausa).

Toma nota otra vez; consciente de ti mismo, en el centro de tu cabeza. Nota la habitación donde estás sentado con los ojos cerrados; simplemente ves la puerta, el piso, la silla, y no hay ningún movimiento de apartarte de ti. Solo observas desde el centro de tu cabeza, detrás de tus ojos. No hay necesidad; los pensamientos que surgen como burbujas se están yendo. Y está la sensación: me gusto. Aprecio.  Algún sentimiento que se sienta bien. (pausa 30 segundos)

Otra vez, nota si estás en un pensamiento. Es muy probable que lo estés. Porque cuando te quedas en silencio empiezas a notar cuán ruidoso  eres. Y eso no es ni bueno ni malo, es simplemente ruido. Ese ruido es la energía de otras personas que pasa a través de ti. Cuando no sé dónde existo, dónde empiezo y termino, metafóricamente, dónde está el final de mi espacio, dónde está el centro de mi cabeza, dónde existo en un cuerpo, ese ruido no tiene limitaciones de definición; simplemente pasa a través de ti.  Muy distractivo, en general, pero cuando uno se aquieta es muy difícil mantener la quietud porque el ruido es bastante fuerte.  Otra respiración.  Y otra vez, esa cuarta capa de pensamiento, si te has distraído con el ruido, si has caído fuera de la cuarta capa de pensamiento. No es problema.  Solo incomodidad.  Entonces cuando notas el ruido, pon tu intención en regresar a la cuarta capa. No necesitas nada. Estás tranquilo. Estás feliz. O encuentra una emoción, la palabra de una sensación que te sea cómoda, que puedas empezar a tener como sensación a la que "ir hacia". No te aleja. Tal vez algo como aprecio. Aprecio por nada; aprecio por todo; simplemente aprecio. Crea una palabra que te permita tener un punto de anclaje en una emoción que sea cómoda, agradable, disfrutable, y sin embargo no te comprometa.

Muy bien, cuarta capa de pensamiento, quietud, centro de tu cabeza  (pausa) sin tener ningún pensamiento.  ¿Qué te parece este espacio?  ¿Sería este un espacio que te gustaría empezar a experimentar conscientemente, manejar a voluntad, a tu elección?  No se supone que sea un espacio a donde ir, se entiende como un espacio de vivir, de caminar por ahí, de elegir tu vida.  No es difícil dominar esto, pero si no sabes que existe, si no tienes anclada una referencia a esta cuarta capa de pensamiento... No hay necesidad, es tranquilo, tienes una sensación cómoda mientras estás conciente de ti mismo en el centro de tu cabeza (pausa).

Desde el centro de tu cabeza, sin prestar realmente atención, ¿podrías permitir que tus dedos de los pies se muevan?  Sin "ir a" los dedos; no hay necesidad de pensarlo. ¿Puedes permitir que se muevan los dedos y permanecer en el centro de tu cabeza? (pausa)

Cuarta capa de pensamiento. Tranquilo, muy presente, no hay necesidad, y tengo una sensación cómoda para anclar este trabajo. Ahora en un momento les voy a pedir quedarse aquí y luego les pediré que abran los ojos y tomen conciencia de la habitación donde están; pero dentro de un momento.

Ahora noten otra vez: tranquilo, cuarta capa de pensamiento, no hay un inclinarse; si tienen una pregunta, se formula y la respuesta empieza a llegar a ustedes, no se necesita salir de uno mismo hacia esa tercera capa de pensamiento y hacia el mundo exterior.

Ahora bien: nuevamente, permite que se muevan los dedos de los pies sin que sea una distracción, solo notas que los dedos se mueven, y luego desde el centro de tu cabeza, sin cambiar nada, toma conciencia de la habitación donde estás sentado, y otra vez, sin ir a la puerta o a la mesa o al piso o al techo, simplemente nota la habitación desde el centro de tu cabeza. Cuarta capa de pensamiento, emoción agradable, y toma conciencia de la emoción y permite que tus ojos se abran pero no veas nada; la habitación está allí, pero deja que esté fuera de foco, y toma conciencia de estar tranquilo y en una emoción agradable.  Y luego con la siguiente respiración, permite que los ojos observen la habitación mientras mantienes esa emoción tranquila y agradable desde el centro de tu cabeza, observando la habitación.  Puedes mover los dedos de los pies y las manos, sin dejar este espacio; simplemente ves si puedes hacer pequeños movimientos en el cuerpo y sin embargo conservas  la conciencia.

Ahora bien; este es un espacio de deambular, es un espacio de vivir tu vida, es un espacio de empezar a entrar en la maestría de ti mismo. No es un espacio complejo pero,  como el centro de tu cabeza, esto requiere un poquito de atención.

Otra vez, durante un par de días, practica estar en el centro de tu cabeza y mientras conduces fíjate si puedes eliminar los pensamientos.  No es por medio de moverlos hacia afuera; es trayendo tu punto de atención a una cuarta capa de pensamiento.

Se ha hecho mucho trabajo para limpiar, y discutir, y empujar en contra, y preocuparse de algo que no está bien con la energía en tu espacio; demasiado trabajo.  Hay una manera mucho más simple de manejar esto.  Al empezar a tener más dominio del centro de tu cabeza, de la cuarta capa de pensamiento, de estar arraigado, (jugaremos con eso después), de ser capaz de definir el borde de tu campo de energía, de poder estar en tiempo presente, todo esto funciona junto, es un espacio con el que deambulas.  Al empezar a dominar estas herramientas realmente simples y estas tomas de conciencia, todo empieza  a venir a ti, pero al mismo tiempo empezarás a darte cuenta de que mucho de ese ruido contra el que luchas o discutes o te altera, empezarás a darte cuenta de que ese ruido no tiene nada que ver contigo. Muchos de esos desafíos, de esos problemas, de esas emociones que la gente emplea y que te sacan de tu espacio, que te sacan de equilibrio, no tienen nada que ver contigo.

A medida que empiezas a crear este espacio, esta plataforma, empiezas a introducir algunas palabras; jugaremos con esto nuevamente en la próxima sesión, y empezarás a encontrar una sensación de certidumbre y presencia, la capacidad de sostener este espacio en que estás ahora, notarás que ese ruido sigue pasando a tu lado pero ni siquiera requiere tu atención.  Empiezas a salir del ruido, a dar un paso a este espacio de cuarta, quinta dimensión donde está disponible la paradoja, está disponible el cambio, comprometerse es algo que se hace en tus términos, en lugar de ser arrastrado hacia algo y luego tener que habértelas con eso toda la semana.

De modo que váyanse por un rato, practiquen el centro de la cabeza y esta cuarta capa de pensamiento. Hay mucho más en esto, pero esta es una parte simple. Luego cuando vuelvan jugaremos con el cordón de arraigo. Ahora todos dicen, "¡Ya sé todo sobre el arraigo!"  Veremos.

Nos vemos en la próxima.

Transcripción del video y traducción: M. Cristina Cáffaro

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Herramientas para el Cambio y Más Allá - Parte 4

Jim Self - Mastering Alchemy

https://masteringalchemy.com/content/fundamental-tools-4-center-head

 

 Parte  4 - Centro de la Cabeza

Juguemos con esta primera herramienta.  La primera herramienta es muy simple, como ya he dicho.  Es localizar el centro de tu cabeza. Ahora bien, todos saben más o menos dónde está el centro de la cabeza, pero ¿pasas algún tiempo en el centro de tu cabeza?  Hay una razón para la pregunta, porque fuimos  creciendo y a lo largo de la vida mamá/papá/maestra/sacerdote parece que tuvieron mejores ideas que nosotros. ¿Recuerdas?  ¿Alguien se ha metido en el centro de tu cabeza?  ¿Has tenido un padre o madre que dijo: "Haz lo que te digo" o bien "Eso no está bien"?  Y alguien te grita y sientes como si te hubieran volteado fuera de tu cuerpo y sabes que te lleva un rato recuperarte y volver adentro.  Lo que sucede en esa situación particular, que te volteen fuera del cuerpo, es que abandonas el centro de tu ser, en este caso el centro de tu cabeza, y allá vas afuera.  Luego, cuando regresas, cuando empiezas a estar seguro, empiezas a recuperar el aliento, a tener percepción conciente de ti mismo, entonces vuelves.

 Pero una de las cosas que suceden es que esa orden, ese castigo, ese reto, esa invalidación, todavía permanecen allí; se meten en el centro de tu cabeza y cuando regresas no entras del todo, no completamente, no consigues recuperar la capacidad de administrarte a ti mismo, y te gritan otra vez, o te invalidan de nuevo, te empujan fuera de tu cuerpo otra vez. Tu seguridad es incierta, intentas volver al centro de tu cabeza, no estás seguro de si tienes permiso suficiente para experimentarte a ti mismo. "¿Estará bien? ¿Me aprobarán?" Todo eso ha sido conducido por los pensamientos y el punto de atención de otras personas que has ido conociendo en tu vida. Ellos todavía están en el centro de tu cabeza. Algunos de ellos ya ni siquiera tienen cuerpos, sin embargo "Bueno, mi mamá no aprobaría esto. Mi abuelo se disgustaría si yo hiciera esto." ¿Conoces esos conceptos?

Ahora bien; algunos no tienen nada de eso, o muy poco.  Otros tenemos bastante de eso. Es la energía que controla el permiso, que controla el entusiasmo, que controla la aventura. "No creo poder hacer eso."   Entonces: encontrar el centro de tu cabeza y empezar a reconocer que es el centro de la cabeza tuya, y que todos los demás solo son visitantes.  A medida que empiezas a entrar allí realmente tienes la capacidad de decir: "Esto es mío, te pido que te retires." Cuando empezamos a jugar con esta plataforma de "certeza" y "capacidad", en comando de tu presencia, en tiempo presente, capaz de establecerte en el centro de tu cabeza y echar a alguien de ese centro, la experiencia se vuelve muy valiosa.

Juguemos con esto entonces. Repito que es muy simple; déjame contarte qué haremos y luego te muestro cómo es, y luego lo hacemos. Te pediré  dentro de un momento que lleves tus dedos y los pongas así, los coloques en las sienes, el lugar blando, más o menos a la altura de las cejas, y te pediré que cierres los ojos e imagines una línea que une las dos puntas de los dedos.  Quiero que te establezcas allí y como que la mires por un momento, y luego te pediré que cambies los dedos y pongas uno justo por encima de la nariz, en la frente, y el otro justo detrás de la cabeza, e imagines otra línea recta entre ambos puntos.  Te pediré que lleves tu punto de atención al lugar donde esas dos líneas se cruzan.

Ahora bien, si has estado observando, parecerá así: tus dos dedos van a las sienes y una línea conecta los dos dedos. Luego rotas los dedos, uno sobre la nariz en la frente y uno detrás de la cabeza, trazando otra línea. Ese lugar de intersección de las dos líneas es el centro de tu cabeza. Por favor lleva tu atención al centro de tu cabeza. El pedido será que estés justo en el centro de tu cabeza, y luego mires a través de tus ojos - aunque estarán cerrados - y permítete "ver" la habitación.  Juguemos a esto.

Toma una respiración, recuéstate en tu asiento y cierra los ojos - otra respiración - y toma conciencia de ti mismo tomando conciencia de ti aquí sentado. Lleva tus dos dedos índices y los pones de punta en las sienes, en ese lugar suave a cada lado de la cabeza, y tómate tu tiempo (pausa).

Dibuja una línea imaginaria, los ojos cerrados, así tendrás la sensación de dónde está cada dedo, y traza una línea con la imaginación. No puede salirte mal, no necesitas pensar mucho, solo estás jugando, de modo que traza toda esa línea, ten una sensación de ella (pausa) y luego mueve los dedos; uno va a la frente por encima de la nariz, y uno justo detrás de la cabeza y luego trazas la otra línea (pausa).

  Vas a tener una sensación de dónde se cruzan las dos líneas. Será justo por encima del centro entre tus dos ojos, pero detrás de los ojos.  Luego sigue y baja las manos. Toma una par de respiraciones más y por favor vuelve a estar detrás de tus ojos; nuevamente, no pienses mucho. Relaja el cuerpo. (pausa).

Toma otra respiración; no hay apuro. Y ahora ten sensación de ti mismo en este espacio. Y otra vez toma conciencia de la respiración. Respirar te permite estar en tiempo presente. Estar justo detrás de los ojos, con curiosidad, conciente de ti mismo, en tiempo presente.  Ahora, más o menos, mira a tu alrededor. No ves nada. Mira alrededor (pausa) y luego prueba si puedes permanecer detrás de tus ojos y permitir que lentamente los ojos se abran. Mientras abres los ojos ten conciencia de ti mismo, no sientas necesidad de ver nada, solo toma conciencia de ti tomando conciencia de ti. Y luego quédate detrás de los ojos y mira a la habitación, (pausa), gira  lentamente tu cabeza, mirando la habitación desde detrás de los ojos. Tú sabes exactamente cómo es la habitación, de modo que no es realmente importante verla o pensarla. Solo toma nota de ti mismo tomando nota  de ti mismo. (pausa).

Y ahora otra respiración. Ahora parpadea, mueve la cabeza a uno y otro lado, palmea tus muslos, sentado, toma otra respiración. Ahora fíjate: ¿todavía estás detrás de tus ojos? La respuesta más probable es que no.  Porque te mueves a un lugar que es tú mismo, pero tal vez no te quedas mucho tiempo allí.

Ahora les explico un par de cosas.  Tenemos una tendencia a alejarnos de nosotros mismos, una tendencia a ir al mundo exterior, una tendencia a apartarnos, movernos un poco más lejos, como en círculos concéntricos, nos movemos más lejos.  A veces puedes estar más o menos aquí en el centro de tu cabeza, "Hola, te veo", muy presente, "Estoy calmo, estoy concentrado" y otras veces nos movemos hacia afuera, como " Eh, ¡hola! ¿Cómo te va? ¡Qué bueno verte! Qué lindo día tenemos,"  Bueno estas dos son cosas diferentes. Ni buenas ni malas, solo que uno se aleja de sí mismo y se tiene que traer de vuelta. Pero suele suceder que aquí es donde nos experimentamos a nosotros mismos, y allá afuera es donde no nos permitimos regresar aquí, porque mamá/papá/maestra/sacerdote y mejores amigos muchas veces dijeron que no hacíamos las cosas bien. "¿Por qué te compraste este vestido verde? Te quedaría mucho mejor en azul." ¿Sabes? A ti te parecía muy lindo en verde, y como tu mejor amiga dijo que hubiera sido mucho mejor en azul, no vuelves a usar el vestido.  Entonces, tenemos una tendencia a depender del mundo exterior para que nos valide, y también dependemos del mundo externo para que nos invalide.

Ahora juguemos con esto una vez más, y te voy a pedir que durante los próximos dos o tres días te vuelvas consciente de esto. A medida que jugamos con estas herramientas, te daré otro conjunto de herramientas que te dará la capacidad de reconocer la invalidación de alguien; no de hacer de eso un tema personal, sino reconocerla. "Esto no me pertenece, no es mío". Y te daré herramientas al final de esto para permitirte moverlos fuera del centro de tu cabeza.  Por ahora, juguemos con esto una vez más. 

Por favor recuéstate en tu asiento otra vez y toma una respiración. Permanece aquí. Toma nota desde el centro de tu cabeza: mira alrededor otra vez, a la habitación, como lo hiciste momentos atrás, solo ve la habitación (pausa) y toma conciencia de estar en el centro de tu cabeza. No puedes hacerlo mal.  Y estando en el centro de tu cabeza, toma nota de ti mismo tomando nota de ti mismo. Lo que pasa aquí es que haces esto todo el tiempo también, es como empezar a pensar y la habitación se sale de foco; traes tu atención de vuelta al cuerpo.  Te voy a pedir que estés justo en el centro de tu cabeza y tomes nota de ti. Permite que los ojos enfoquen, mira hacia adentro, luego permite que los ojos se cierren mientras tomas una respiración (pausa, ojos cerrados).

Nota qué pasa cuando cambias tu punto de atención pero permaneces en el centro de tu cabeza.  ¿Puedes percibir conscientemente un recuerdo de ser feliz? Permanece en el centro de tu cabeza mientras percibes eso.  Nota cuán rápidamente, cuando digo recuerdo de ser feliz, una imagen salta a tu mente y recuerdas algo (pausa).

Déjame hacerte otra pregunta. ¿Recuerdas un momento en que viste algo hermoso? No necesitas pensarlo;  en la mayoría de los casos con solo poner el punto de atención en el concepto, en este caso de la belleza, aparece una imagen.  Ahora, de la misma manera, nota cuán rápidamente sucede la percepción cuando te digo: ¿Alguna vez alguien te dijo que no estabas bien, que no hacías las cosas bien? ¿Quién era?  Para mí, fue el Sr. Beers en el segundo año del colegio, el profesor de geometría que también dirigía el equipo de fútbol y a quien yo no le gustaba en absoluto.  Otra respiración.

Ahora deja que la imagen se vaya, y trae nuevamente tu atención a esa imagen de ser feliz (pausa) y  nota tu respiración. Nota en el cuerpo el sentimiento de ser feliz cuando evocas ese recuerdo.

Ahora deja que el recuerdo se vaya, y toma conciencia de estar presente y estar aquí ahora, como mirar alrededor: "Justo aquí, aquí estoy."  Otra respiración.  Respirar  es aquí muy útil.

Ahora bien, aquí va un pequeño cambio.  Por favor toma conciencia de ti mismo en el centro de tu cabeza. Nota: "aquí estoy, y estoy más o menos mirando por mis ojos."  Ahora bien, tus ojos están cerrados pero trátalos como ventanas, aunque estén cerrados. Mira a la habitación en que estás sentado; ojos cerrados. Sabes exactamente cómo es la habitación, de modo que parte de esto es visión clarividente. Hablaremos de eso en otra ocasión; parte de eso es recordar. Pero con tus ojos cerrados, mirando a través de tus ojos, mira a la habitación en que estás. Simplemente mira la habitación: allí está la puerta, allí está la ventana, allí el piso, allá la mesa, lo que sea; simplemente mueve tu cabeza y nota qué hay frente a ti allí mismo. Nota cuán silencioso está - o no. ¿Tal vez hay alguien que dice "Oye, te dije que no hicieras esto."?  Otra respiración, siéntate allí un poco más con los ojos cerrados y en el centro de tu cabeza (pausa).

Luego nuevamente toma conciencia de la habitación, es como si estuvieras mirando a través de tus ojos cerrados, toma una respiración, ten conciencia de ti mismo y lentamente permite que tus ojos se abran y no vean nada; simplemente toma conciencia de ti conciente de ti mismo en el centro de tu cabeza.  Parpadea un par de veces, mueve los dedos de los pies, mira la habitación, toma otra respiración (pausa) y tal vez otra respiración más (pausa).

Ahora toma conciencia de ti. ¿Estás más tranquilo, el cuerpo está más relajado? ¿Estás en tiempo presente, a diferencia de cuando empezamos, que tal vez tenías tu atención dispersa allí afuera en esos círculos concéntricos, como diciendo "Sí, aquí estoy, estoy aquí, lo que sea, háblame."? Pero ahora nota que hay un poco más de una presencia: "Yo estoy aquí."

Ahora bien, todas estas herramientas se combinan, pero esta es muy útil. Cuando consigues estar en el centro de tu cabeza, cuando te permites mirar por tus ojos y reconocer, "Estoy mirando por mis ojos" en lugar de "Ah, sí, veo todo".  Con "aquí estoy, mirando por mis ojos" el cuerpo tiende a alinearse y aquietarse.  También tiene la capacidad para empezar a proceder con lo que está en el exterior sin "ir a" lo que está en el exterior.

Ahora bien; eso puede sonar muy simple; es simple, pero no necesariamente fácil porque, repito lo que dije antes, somos como un tren de carga a 90 millas por hora y yo te digo, "Relájate, dobla a la derecha"  y el cuerpo dice "¡Epa! ¡No comprendes!"  Sí que comprendo; pero si puedes empezar a estar en el centro de tu cabeza vas a empezar a notar que ves, oyes y experimentas cosas que sueles saltear muy a menudo por estar alejado de tu cuerpo.

De modo que te voy a sugerir que en los próximos dos o tres días, cuando entras en meditación, por ejemplo, primero vayas al centro de tu cabeza.  Cuando estés conduciendo el coche toma conciencia: "Estoy conduciendo y estoy observando desde el centro de mi cabeza". Cuando estás en una conversación, nota cuando es "Eh, hola, ¿cómo te va?" y cuando es un tranquilo "Un gusto verte, ¿cómo te va?"  Dos relaciones muy distintas con  tu cuerpo en tu percepción conciente.

 Entonces juega con esto, y la próxima vez que nos encontremos, me gustaría hablar de cómo piensas.  Porque en realidad piensas desde diferentes capas, y cada una de estas capas te permiten crear, observar y ocuparte de ti en el mundo que te rodea de modo diferente.

Si estás en un estado de miedo o ansiedad, generalmente te vuelves a un punto de referencia para tu seguridad, y desde allí vas a pensar.  Pero de hecho tal vez no es allí donde realmente está tu seguridad, y tu capacidad para moverte a un nivel distinto de pensamiento hace todo mucho más cómodo para ti y para tu experiencia de ti mismo.

De modo que en el próximo paso hablaremos de las capas de pensamiento y cómo se perciben desde el centro de tu cabeza.

Transcripción y traducción del video: M. Cristina Cáffaro

 

Para quienes deseen hacer la práctica, el audio de este texto está grabado y se puede escuchar o descargar en: https://soundcloud.com/user-432200915/06-parte-4-centro-de-la-cabeza

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Herramientas para el Cambio y Más Allá - Parte 3

Herramientas Fundamentales

Jim Self - Mastering Alchemy

 

3 - Qué es el tiempo

Hablemos un poco más sobre el tiempo y cómo funciona. Dije que en la 3ª dimensión el tiempo es lineal, y también hay un bucle en el tiempo,  es decir que las cosas que sucedieron en el pasado tienen una tendencia a  dar vuelta y entrar en el futuro.  Se basa en la resistencia, o la energía, el pensamiento,  las emociones que tú pones  en ese pensamiento, y la emoción, en términos de resistir algo de tu pasado y esperar que no se repita en el futuro, o amar algo de tu pasado y sostener gran emoción y atención en eso y entonces se manifiesta. Pero sucede en un bucle a lo largo del marco de tiempo lineal.

Cuando estás en tiempo presente, hay un número de características en ese tiempo presente, pero el tiempo presente se vuelve una aplicación para la creación, no simplemente tiempo.  Entonces, en esta aplicación para crear, hay eventos que han sucedido en tu realidad de 3ª dimensión, y  aun cuando estás en un momento de tiempo presente de 4ª dimensión ahora mismo, ese evento tridimensional se presenta en tu puerta.  Cuando se presenta en tu puerta y estás en tiempo presente, la capacidad de cómo experimentarlo, elegir cómo implicarte en él, te permite una oportunidad para estar en reacción o resentimiento o ira, o simplemente decir: puedo elegir  aquellas emociones, aquellos pensamientos, o puedo preguntarle a esa mujer en el porche quién es ella, a qué vino, y luego empezar a tener una serie de conversaciones muy diferentes.

Ahora bien; entender eso suena muy simple, pero esa percepción consciente de tiempo presente de lo que está frente a ti, aun cuando parezca familiar y pueda ser de tu pasado,  la capacidad para elegir de forma diferente, interfiere con la línea de tiempo; básicamente neutraliza ese bucle repetitivo de que suceda lo mismo.  Interfieres para que la creación no vuelva en algún tiempo futuro. Lo neutralizas, lo disuelves, básicamente le pones fin a ese bucle.

Cuando empiezas a pasar más tiempo en tiempo presente, a jugar donde vamos a ir en los próximos segmentos - centro de tu cabeza, arraigo, enfoque, elegir desde una capa de pensamiento distinta, definir este aspecto de "esto soy yo y eso es el teatro de Shakespeare" - todo eso funciona unido. A medida que empiezas a funcionar en esa configuración, sucede que empiezas a tener una intención de lo que deseas en tu vida, y a darte cuenta de que tú lo atraes hacia ti.  No tienes que ir allá afuera,   al mundo, para encontrarlo; en este espacio tranquilo de tiempo presente hay un cambio inmenso.  Lleva un tiempo empezar a captar lo que está sucediendo, pero todo te llega. La respuesta está donde se hace la pregunta; no necesitas salirte de ti mismo para encontrar la respuesta o recibir la creación de tu intención. 

Esto es realmente una gran cosa, pero lleva algún tiempo empezar a entender la naturaleza creativa de quién eres en tiempo presente. Luego se vuelve más interesante a medida que avanzas en tu percepción consciente de ti mismo y te das cuenta mejor. Verás: la persona promedio que anda por la calle está inconsciente de estar inconsciente.  A medida que empiezas a experimentarte a ti mismo, y donde están muchos de ustedes esto puede sonar a insulto pero realmente no lo es, es un cumplido absoluto, porque las palabras suenan raro, pero estás empezando a volverte consciente de estar inconsciente.  Eso es realmente enorme, porque al darte cuenta o estar consciente de estos bucles de tiempo, y al empezar a reconocer que en el pasado caíste en ese patrón repetitivo y no lo interrumpiste, te das cuenta de que te estás volviendo consciente de tu inconsciencia y lo estás interrumpiendo.

A medida que progresas, empiezas a ser más consciente de ser consciente, y luego a ser consciente de darte cuenta. En última instancia,  darte cuenta de estar dándote cuenta, lo que es realmente el tema de toda esta exposición.  Empiezas a tener una sensación de libertad, una sensación de poder elegir. Pero en este espacio de tiempo presente, al empezar a re-crearte, empiezas a  combinar ese cuerpo mental y emocional,  empiezas a hacer surgir aspectos desconocidos del cerebro, empiezas a conocerte a ti mismo. En ese conocerte hay otra configuración del tiempo presente, que se llamaría tiempo simultáneo. En el tiempo simultáneo todos los eventos suceden en forma simultánea.  Ahora bien, ahora mismo, en la 3ª dimensión, eso tal vez es un concepto intelectual que ni siquiera tiene sentido. Algunos pueden captarlo, pero básicamente es un concepto intelectual en el mejor de los casos. Pero al empezar a entrar más en una sensación de ti mismo, consciente y dándote cuenta, hay una capacidad de empezar a mirar las vidas pasadas, las vidas futuras, en forma simultánea; no tanto para entrar en esas vidas sino para empezar a obtener de esa vida y experiencia la información para esta vida.

En ese contexto, empiezas a planear en esta realidad de 5ª dimensión de una manera mucho más elevada y más integral.  Se vuelve realmente fascinante.

Pero volviendo al momento de ahora,  lo que hace que el momento de ahora sea ahora es el tiempo presente; muy importante, porque lo que piensas es lo que se manifiesta internamente y lo hace mucho más rápido externamente. En esa línea de tiempo de la 3ª dimensión solía suceder que ese tiempo era lento.  Recuerden los veranos de la infancia, cuánto tiempo tardaba el verano en desplegarse. ¿Han notado que el tiempo parece marchar considerablemente más rápido? Como si uno se levantara en la mañana y ya estuviera acostándose en la cama otra vez, ¿qué pasó con el día?  El tiempo en realidad está colapsando.  No es tanto que vaya más rápido, como que está colapsando, y lo que quiero decir con eso es que solía tomarte cinco minutos para caminar desde A hasta B,  y lo hiciste todos los días de tu vida, básicamente lo podrías hacer con los ojos cerrados, pero tenías una sensación de cuánto tiempo llevaba ir de A a B.  Con el tiempo colapsando, lo que sucede es que tienes menos tiempo para ir de A a B, entonces la sensación en el reloj interno es que estás yendo demasiado lento, tienes que apurarte, ir más rápido para llegar a donde estás yendo, porque se está acabando el tiempo.

A medida que el tiempo colapsa,lo hace con propósito, para que te muevas hacia este momento de tiempo presente.  En este momento de tiempo presente, como verás cuando empecemos a jugar con estas herramientas frente a ti, es realmente donde ni siquiera recuerdas qué pasó ayer, y cuando empiezas a pensar, "Oh, bueno, Navidad fue el otro día. De hecho fue... se siente como si hubiera sido un año atrás, " porque este tiempo está colapsando.

De modo que el tiempo se va a convertir en un mayor  factor para ti. Pero algo importante, a lo que  es necesario prestar atención, si lo eliges, es que hará tu vida considerablemente más fácil, ahora mismo, porque el tiempo está colapsando; lo que piensas sucede mucho más rápido. Mira lo que pasa en el mundo.  Ahora hay muchas personas que tienen muchos pensamientos - hace unos momentos dije que la mayoría de los que andan por la calle están inconscientes de estar inconscientes - Y entonces cuando empiezas a estar en tiempo presente y empiezas a volverte consciente de estar consciente,  lo que tú piensas es lo que estás creando en el mundo externo. Cómo sostienes internamente tus pensamientos y emociones es lo que empiezas a experimentar externamente.

Ahora bien, esto puede sonar raro, pero los medios de comunicación le hacen al mundo un enorme favor en este momento, aunque no muchas personas lo creerían. Son el reflejo de los pensamientos que se están pensando interiormente. Es como si hubiera dos estratos de consciencia: este estrato tridimensional y este estrato pentadimensional. La 5ª dimensión de bienestar, belleza, co-creación, cooperación. La 3ª dimensión rígida, empujando en contra, en estado reaccionario de miedo. Mira alrededor: ¿puedes ver esas dos capas de consciencia?  Los medios: si tomas como ejemplo CNN y Fox News, cubren exactamente el mismo evento, pero cuando lo ves presentado en uno y otro medio, es  dramáticamente diferente, y casi no hay nada en común entre las dos presentaciones.

El mundo está en una transición. Esta es una de las mayores transiciones que jamás experimentaremos, pero esto es una afirmación espiritual.  En este momento en tiempo presente, estás viendo muchos empujones y forcejeos a medida que salen la mayoría de los pensamientos y emociones.  Uno es temeroso, restringido, represor, y el otro dice: no más muros, hablar con la gente, tener buena comunicación. Las personas son personas.

Cada uno es correcto en su dimensión, pero donde tú consigues jugar es empezar a ser el ser espiritual que empieza a crear una opción, y el movimiento va a estar en esa realidad de 5ª dimensión. Pero estamos en transición, y entonces observas ambas realidades, y puede que ni una ni otra realidad sea tu verdad.

¿Y cuál es tu verdad?  No la verdad de otra persona. Mira: tienes este sistema de guía interna en el corazón, que en tiempo presente conoce tu verdad en este momento. ¿Cómo eliges? La respuesta se vuelve más y más clara para ti si prestas atención en tiempo presente.

De modo que el propósito de estas herramientas esenciales es poder crear un fundamento que te permita tener certeza, ser capaz, tener una sensación de ti mismo en tu propia autoridad, recuperarte, este es quien yo soy, ser capaz de estar en el centro de tu cabeza, observar lo que ocurre desde un lugar arraigado y una capa de pensamiento que tiene pensamiento en lugar de reacción.

Y entonces todas estas herramientas y estos conceptos se vuelven muy valiosos para cada uno de nosotros en un mundo que se mueve rápidamente a través de la transición, para que podamos crear un fundamento desde el cual elegir.

 Lo que me gustaría hacer es que juguemos con estas herramientas. Ahora bien, recuerden que dije: significativas, simples, a veces no fáciles; a medida que juguemos con cada una explicaré qué puede significar ese concepto de "no fácil".  Veamos entonces qué podemos hacer con el centro de la cabeza.

Continuará-

Transcripción del video y traducción: M. Cristina Cáffaro

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Herramientas para el Cambio y más allá - Parte 2

Jim Self - Mastering Alchemy

https://masteringalchemy.com/content/fundamental-tools-2-what-are-dimensions

 

2 - ¿Qué son las dimensiones?

Déjenme explicarles cómo funcionan las dimensiones y por qué es muy importante para cada uno de nosotros entenderlo, porque cuando se puede tener un sentido de las reglas en las estructuras de cada una de estas dimensiones, tercera, cuarta y quinta, uno tiene una comprensión que le permite salir de mucho de ese equipaje emocional que vamos cargando.

Nunca he jugado a un juego en que no entendiera las reglas del juego. Ahora bien, uno puede tener mucha suerte en el juego, pero si sigue jugando sin entender las reglas, generalmente termina encontrándose en una situación embarazosa.  Muy pocos recuerdan el libro de las reglas de cuando entraron en el cuerpo,  el libro de reglas que decía cómo funciona el juego. Muy pocos lo leyeron; entonces caminamos por esta realidad de la tercera y cuarta dimensión, se superponen, y nosotros jugamos al juego sin entender las reglas.

Para hacerlo más simple, trataremos a las dimensiones 3ª, 4ª y 5ª como si fueran cajas. Cada caja tiene sus reglas y sus estructuras.  En cada caja hay algo llamado forma: la tierra, la silla, la casa en que vivimos.  Esto es forma, esto no es 3ª dimensión, 4ª dimensión; esto es el escenario, la utilería, el telón de fondo para que tengas tu experiencia. La casa en que vives te da el calor para tu experiencia; si no hay casa, no hay abrigo; experiencia muy distinta.

Entonces empecemos por esta caja de la 3ª dimensión.  La 3ª dimensión es muy rígida, es condicional;no hay nada incondicional en la caja de 3ª dimensión.Tiene un aspecto del tiempo, llamado tiempo lineal, en el que jugamos: pasado, presente, futuro, luego te mueres. Eso es todo y punto. Fin de la discusión.

Bueno; en realidad hay más para discutir. Pero en la 3ª dimensión funciona bastante de esa manera. La 3ª dimensión opera en la dualidad: bueno, malo; correcto, equivocado; se debe, no se debe. En ese contexto hay una emoción tremenda llamada miedo, y entonces hay una incertidumbre de cómo moverse en esta 3ª dimensión; hay vacilación, hay duda, hay pausa, hay "Creo que esto está bien pero no estoy seguro". Y luego juegas el juego en ese espacio de la 3ª dimensión.

La 3ª dimensión es jugar el juego sin entender las reglas la mayor parte del tiempo.  Cuando se entra en el espacio de 3ª dimensión, cuando se juega en el espacio de 3ª dimensión, suceden algunas cosas muy específicas.  En este espacio de tiempo lineal, pasado presente y futuro, pasas muy, muy, muy poco tiempo en el tiempo presente. La mayoría de tu tiempo lo pasas en el pasado y en el futuro.  Tenemos una serie de experiencias en el pasado - llamémoslas buenas experiencias. Alguien dice: "así es como conseguirás el éxito." Y nosotros decimos: "está bien." Aceptamos esa experiencia y luego empezamos a proyectarla al futuro y luego construimos nuestros momentos de tiempo presente para lograr ese futuro.

Pero eso tiene otro costado: muchas, muchas veces cuando estás tratando de comprenderte a ti mismo, experimentarte, entenderte, entras en una experiencia y te avergüenzas, o al menos eso es lo que te dicen.  O entras en una experiencia y alguien te dice: "Eso fue estúpido, ¿no te das cuenta? ¿Qué te pasa?"  Las emociones que se crean con ese juicio, esa opinión, y ese regalito que alguien te dio, "No estás bien, toma, lleva esto contigo" y nosotros lo hacemos.  En ese conjunto de juicios, muchas veces dejamos de explorar; "Eso no funcionó; No volveré a hacer eso" Y empezamos a crear estructuras rígidas de bueno y malo, correcto y equivocado: "No puedo hacer eso, no funcionó, me estoy poniendo en ridículo, no volveré a intentarlo."  Nunca me di cuenta de que en realidad había tenido cierto éxito, porque otra persona no lo vio de esa manera.

Entonces, lo que a menudo hacemos en este espacio tridimensional es tomar ese fracaso, ese ridículo, esa incomodidad, y proyectarlo hacia el futuro, y decimos al universo: "Universo, no me gustó eso, me sentí avergonzado, mis sentimientos heridos, no me dejes caer en eso otra vez accidentalmente", de modo que le gritamos al universo que ponga grandes banderas rojas para avisar, así no tenemos esa experiencia otra vez.

El desafío de la 3ª dimensión es una consideración llamada Ley de Atracción.  Ahora bien; la ley de atracción es ridículamente simple, pero no falla, funciona perfectamente. La ley de atracción dice muy claramente; aquello en que pones tu atención, Yo, El Universo que te adora, que proveerá para ti, no adivinará lo que quisiste decir, porque eres un ser creador. "Yo, el Universo, te daré exactamente lo que pediste, exactamente aquello en que pusiste tu atención."

El desafío es que el Universo no entiende inglés, ni francés, ni español ni alemán, ninguna de las maneras en que nos comunicamos con palabras. Lo que el Universo entiende es cómo sostienes tus pensamientos y emociones en tu campo de energía. Y entonces te despiertas por la mañana y dices: "Este va a ser una gran día, es realmente maravilloso, estoy bien, estoy bien, estoy bien,"  mil veces y luego terminas con "pero... "  Pero.  Verás, el pero es: "estoy en duda, tengo miedo, estoy asustado, espero que realmente esa cosa allá en el futuro no surja en mi realidad de hoy."

Y así sostenemos nuestras vibraciones - ¿Recuerdas eso de no estar bien? Sostenemos ese "no estoy bien" de tal modo que el universo reconoce el punto de atención.  Entonces jugamos este "no estar bien" en una forma tridimensional en una consideración muy específica. Básicamente nos dicen: "Aquí tienes un regalito: no estás bien."  Y aceptamos esos regalitos cuando niños, cuando adultos, y no se siente muy bueno. Entonces uno está fuera de equilibrio.  "No me gustó; pensé que el chiste que conté era gracioso, y luego me di cuenta de que se reían de mí, no conmigo." Y como eso no se siente nada bien, no puedes acarrear esto conscientemente mucho tiempo, entonces en el espacio tridimensional, lo que hacemos es ponerlo aquí en esta pequeña caja llamada negación. "Muy bien, se fue, ya no está aquí, no tengo que ocuparme de eso," decimos.

Sin embargo, es como que molesta un poco, de modo que hacemos la próxima cosa: le decimos a esta cajita de negación que la empujaremos allí atrás a la mochila y haremos un trato: si nunca voy allá con esa gente a la que le conté el chiste y se rió de mí, la cajita nunca saltará afuera a morderme.  Así que llevamos esa caja de negación, la ponemos en la mochila para no verla nunca más, pero lo que acabamos de hacer está en la condicionalidad; dijimos: "trazaré una raya y no iré allá."  Y luego alguna otra cosa no funciona, otro día, y tampoco iré allí.  Y luego algo más no obtiene aprobación y: "Eso no funcionó, no voy más allí."  ¿Han visto gente haciendo esto? Ustedes le dicen, "¿Qué tal si salimos a almorzar?"  Y dice: "Sí... no, realmente no". ¿Por qué?  "Bueno, podría tener que ir allá y si voy podría encontrarme con algo a lo que no quiero volver a encontrar." ¿Tiene sentido?  En la 3ª dimensión, por no entender las reglas del juego, acabamos encerrados en una trampa.  En gran medida es tan simple como esto: Aquí tienes este regalo: "no estás bien".  Y nosotros vamos por el resto de nuestra vida tratando de entender qué hicimos mal. La 3ª dimensión.  Ahora bien, recuerden: la tierra, la casa, la silla, son el telón de fondo y la utilería.

También en la realidad de tu experiencia, toda esa gente que dijo: "no estás bien, eres maravilloso, te amo, te odio,"  todo eso es también parte de la experiencia en la que todos hemos venido a jugar.  Pero esa 3ª dimensión no es el único juego en que podemos jugar.

Entonces, una de las características específicas de la 3ª dimensión, recuerden: el tiempo lineal, y en ese proceso del tiempo lineal  está este momento de tiempo presente.  En el momento de tiempo presente está: "Oh, mi Dios, esto no tenía que suceder."  Tiempo presente; estás en este momento, pero estás en un estado reaccionario.

Cuando entras en la 4ª dimensión, el juego y las reglas realmente cambian de modo bastante significativo, pero en la superficie parece sutil.  En la 4ª dimensión hay tiempo presente, solo tiempo presente; no es una cosa lineal.  "Aquí estoy, ahora, así como estoy hablando contigo, estoy aquí, estás aquí, ahora mismo, estamos aquí, ahora, ahora mismo. "

Ahora bien: esos dos primeros "ahora mismo" se han deslizado al pasado, y tú estás todavía "ahora mismo" en el tiempo presente.  Te mueves a través del tiempo presente. En realidad, el tiempo y el espacio se mueven a través de ti.  Un tema más grande para la próxima conversación que tendremos; pero ahora mismo el tiempo presente, muy simple, es "aquí estoy, justo aquí."

Hay un par de características que entran a jugar en la 4ª dimensión que hacen que la oportunidad suceda.  Una de las cosas del tiempo presente en la 4ª dimensión es que tienes opción.  En la 3ª dimensión tienes reacción.  En el espacio de la 4ª dimensión alguien dice: "¿Qué te gustaría cenar? ¿Pizza o churrasco?" Y tú dices: "Hum, déjame pensar.  En este tiempo presente elijo pizza." Así, tienes una opción, no es una reacción; tienes elección.

La opción realmente es una gran cosa con qué jugar, como experimentarás a medida que avancemos, pero también en la 4ª dimensión hay una palabra rara para muchas personas; la palabra es "paradoja". La paradoja es realmente una gran cosa. La paradoja dice simplemente: lo que era verdad hace un momento puede no ser verdad en este momento, y lo que era falso un momento atrás puede no ser falso en este momento. Muy simple.  Entonces aquí estás, tiempo presente, elección,  y con capacidad para elegir lo que era verdad y lo que no era verdad, porque  agregaste a tu caja flexibilidad, movilidad, fluidez, en gran medida.  Entonces la 4ª dimensión no es tan rígida, tiene un poco de movimiento.  Algo sucedió en mi pasado - en la 3ª dimensión están las palabras siempre y nunca - "ella siempre va a ser mala, me robó, nunca va a ser una buena persona." Siempre y nunca son estructuras condicionales bastante rígidas.  La paradoja permite algo de fluidez en eso. Entonces, cuando ella era joven estaba muy dolorida y mentía y hacía cosas malas, pero cuando creció no la vi por largo tiempo, y ella empezó a juntar sus experiencias con su realidad.  Un día se presenta  ante mi puerta, y abro la puerta y digo: "Te recuerdo.  En la 3ª dimensión eras la mala persona; vete de mi puerta. Punto."  Tercera dimensión.

Cuarta dimensión.  La recuerdas y, "¿Cómo puedo ayudar?"  y de repente empieza una conversación con "¿Recuerdas que yo hice eso? Quiero disculparme contigo, porque es algo que siempre me ha molestado."  Eso es distinto. Es una personalidad diferente. "Ven, siéntate, toma una taza de té conmigo, hablemos de cuán maravillosa te has vuelto."

Paradoja, elección; tiempo presente.  Te permite empezar a reacomodar un montón de cosas donde aquel regalo de "No estoy bien" empieza a tener oportunidad, al traerlo al tiempo presente y observarlo en tiempo presente. Se darán cuenta de que en mi anterior ejemplo en la introducción, esa golosina robada, es como: "Un momento, yo tenía cinco años, no, no volveré a hacer eso." Y ya puedo dejar que esa experiencia se vaya.

En  la 4ª dimensión, la capacidad de reconocer una realidad diferente y permitir que la emoción se disipe,haga corto circuito, se disuelva,sin el equipaje, está muy disponible.  Las dimensiones 3ª y 4ª se superponen y entonces la elección se hace muy posible en la 4ª dimensión.  En la 3ª dimensión, muy rígida, es imposible.Comprender este espacio de la 4ª dimensión ofrece una puerta para evaluarte a ti mismo y reacomodar tu realidad.  Podría decirte que, si pudiéramos ir a tu secreto más profundo y oscuro, la cosa que más te avergonzó, la cosa que nunca querrías asumir, esa cosa allí atrás en la mochila que realmente te pone muy nervioso si los otros supieran lo malo que fue, te garantizo que si tú y yo fuéramos a visitar ese evento y le diéramos una vuelta alrededor, cuando llegamos al principio, ese evento nunca sucedió como tú piensas que sucedió.  No sucedió así.

Entonces si te otorgas permiso - palabra grande -, flexibilidad, fluidez, movilidad, entrando en la 4ª dimensión, si te das permiso para mirar a tu pasado, a tu historia, y empiezas a quitar la emoción al traerlo al tiempo presente, vas a descubrir que las realidades que creías tener, en primer lugar son insignificantes y poco importantes para seguir llevándolas en la mochila, y en segundo lugar, ni siquiera sucedió de la manera que crees que sucedió.

De modo que ese sería un formato útil, y no es que estés solo convenciéndote; estás simplemente entrando en un tiempo presente. Recuerda,cuando hablamos antes sobre la certeza, y ser capaz,y enfocar,esos tipos de vibraciones se vuelven muy disponibles para ti en esta plataforma de la 4ª dimensión.

La 4ª dimensión y la 5ª dimensión también se superponen. La 5ª dimensión es muy, muy diferente de la 3ª; verán: la 5ª dimensión es muy fluida, la caja es muy dinámica, la rigidez casi no existe en esta caja.  La única rigidez es para aportar estructura para soportar la forma, para tener la experiencia, pero en lo relativo a las vibraciones y emociones y pensamientos, la 5ª dimensión tiene todo que ver con el bienestar y la belleza, la gracia, la dignidad, el respeto, la integridad, la capacidad para apreciar y disfrutar.  Es un espacio que no puede ser comprendido desde la 3ª dimensión.

Oh, las palabras se dicen, se oyen. Belleza, oh sería tan lindo.  Pero en la 5ª dimensión vives la belleza, vives esta sonrisa desde dentro del corazón.  Bondad, respeto, dignidad, nuestro estado de ser; es aquí donde la alquimia de la creación empieza a ser muy real.  Es aquí donde extiendes la mano y aparece la manzana, porque tu intención era que apareciera.  Aquí es donde creas la realidad que tú piensas y que sostienes en la vibración de una intención de belleza. Y la belleza acude a ti.  El tiempo presente empieza incluso a tener una configuración diferente.  Hay cinco aspectos del tiempo presente, cinco tipos diferentes de tiempo presente, y cuando empiezas a jugar en el tiempo presente, empiezas a tener aplicaciones que te dan una oportunidad creativa para que esa manzana empiece a manifestarse como te gustaría que lo hiciera.

 Pero a medida que hablamos más sobre estas herramientas en las próximas presentaciones, la verdadera llave es empezar a reconocer que puedes salir del espacio de esa 4ª, de esa 3ª dimensión, que puedes empezar a sostener sentimientos y pensamientos de certeza, capacidad, presencia, que puedes empezar a reconocer la opción en lugar de la rigidez, la resistencia, la reacción.  Puedes empezar a crear  una estructura donde, en tiempo presente, puedes elegir la realidad, las acciones en que te gustaría ocuparte y permitir que todo el ruido pase de largo.  El ruido empieza a ser claramente el teatro de Shakespeare allí afuera, y yo estoy bien aquí mismo.  Elección: ¿elijo eso o elijo esto? en un estado de pausa, y luego disfrutar del paso elegido.

 Este aspecto del tiempo es muy útil para entender un poquito más, de modo que nos detenemos justo aquí. Están las dimensiones, la simplicidad que sostienen las dimensiones; pero vamos a explorar un poco más este aspecto del tiempo. 

Continuará

Transcripción y traducción del video: M. Cristina Cáffaro

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Herramientas para el Cambio (y más allá) - Jim Self-Parte 1

 ESTÉN ATENTOS A LAS NUEVE PARTES RESTANTES QUE PUBLICARÉ DE ESTAS HERRAMIENTAS!!!

Una serie en 10 partes con Jim Self

Cada vez más personas estamos asumiendo nuestro rol a medida que el Cambio se acelera.  Te ofrecemos algunas herramientas y habilidades muy sencillas pero poderosas que te ayudarán a disfrutar y fluir con esta asombrosa transición.  Hacer más fáciles para ti estos tiempos tan importantes y también para ayudar a mantener la cordura.

  Esta serie es para quienes ahora se están volviendo más conscientes y curiosos, y pidiendo más.

 La siguiente es la lista de las 10 partes de la serie.

Parte 1 - Introducción

Parte 2 - Qué son las dimensiones

Parte 3 - Qué es el tiempo

Parte 4 - El Centro de la Cabeza

Parte 5 - Capas de Pensamiento

Parte 6 - El Arraigo (conexión a tierra)

Parte 7 - La Rosa

Parte 8 - Corriente de Energía

Parte 9 - Palabras

Parte 10 - Explotar Rosas

 

 

JIM SELF


 Co fundador de Un Curso para Dominar la Alquimia (Mastering Alchemy). Conferencista internacional y escritor, Jim Self ha conducido seminarios y enseñado  el arte de curar, y dado cursos de clarividencia y manejo de la energía personal desde 1980. Jim ha sido presentado en la televisión, en la radio y en publicaciones internacionales.

Desde su niñez, Jim ha sido capaz de recordar y de mantener un entendimiento conciente de las experiencias vividas en su estado de sueño. Durante los últimos años, esta conciencia se ha extendido para incluir relaciones con los Arcángeles, los Maestros Ascendidos y los Maestros de la Luz. Las herramientas y la información presentadas en el programa de la Maestría de la Alquimia es una co-creación de estas relaciones.

 Jim también trabaja muy bien en la tercera dimensión. A la edad de 26 años fue elegido para el primero de sus dos mandatos que ocupó como concejal en el Ayuntamiento de la ciudad de San José, California, y luego fue Vice-Alcalde.  Antes de completar el segundo mandato, el Presidente Jimmy Carter lo convocó que fuera su asesor y Director de Operaciones Gubernamentales en el Departamento de Energía.   Desde entonces, Jim ha creado dos corporaciones exitosas, y las ha vendido, y es fundador y actual Presidente del Directorio de una tercera. 

 

Herramientas Fundamentales

Jim Self - Mastering Alchemy

https://masteringalchemy.com/content/fundamental-tools-1-introduction

 

1 - Introducción

 

¡Hola! Soy Jim Self. Les doy la bienvenida a este segmento de un curso en Mastering Alchemy. Este curso ha sido enseñado en Mastering Alchemy durante cierto número de años.   Tiene un propósito específico; ese propósito es ofrecer a cada ser humano una percepción consciente del planeta que le permita administrar su energía, empezar a hacer elecciones diferentes, salir de esta realidad tridimensional que luego explicaré, y empezar a conocerse a sí mismo de un modo que permita una evolución interna para cada uno de nosotros.

Estamos en una época de transición tremenda; es una transición espiritual, aunque se despliega en un mundo externo con gran cantidad de ruido y de drama. Hay aspectos tuyos que experimentas con ansiedad y frustración; hay miedo, hay preocupación.

¿Qué tal si tuvieras un conjunto de herramientas, un conjunto de conceptos, de entendimiento, que te permitiera empezar a percibir en forma distinta este mundo que experimentamos?  Un conjunto de herramientas que te permitieran percibir el mundo desde el centro de tu cabeza; empezar a experimentarlo en tiempo presente y observar y luego elegir una acción, en lugar de lo que puedes haber experimentado la mayor parte de tu vida mirando ese mundo tridimensional, externo, esperando aprobación, esperando dirección, esperando aceptación de ese mundo externo para poder experimentar tu vida. ¿Qué tal si pudieras dar vuelta eso del revés?  Si pudieras construir una plataforma en el centro de tu cabeza, observar el mundo y elegir desde el tiempo presente; tener la sensación de estar en lo cierto, de ser capaz, de ser la autoridad en tu espacio (una sensación de ser el titular, cuya decisión pesa): "Este soy yo, así es como me experimento a mí mismo, así es como empiezo a elegir mis vibraciones y experiencias en mis propios términos."

Entonces, estas herramientas fundamentales, este segmento del curso de Mastering Alchemy, es para ofrecer una serie de herramientas y conceptos que te permitan hacer tus elecciones. Ahora bien; estas herramientas son simples, pero "simple" muchas veces se confunde con "insignificante". Estas herramientas te permiten elegir una realidad en tus propios términos en lugar de ser presionado por la realidad del mundo externo en sus términos.

 Así, cuando empiezas a experimentar palabras, por ejemplo la certeza.  La certeza no es un ejercicio intelectual; no es algo que... ¿Sabes qué es la certeza?  Y todos dicen, "Seguro, claro que lo sé."  La certeza en este nivel  en  que realmente tomas una respiración e internalizas la sensación de certeza; haces que el cuerpo sienta esa certeza.  Esto es muy familiar para ti, pero no necesariamente algo que ejercitas muy seguido.

En esta transición que estamos experimentando, mucha de la ansiedad y de la incertidumbre, mucho del drama del mundo externo, tiene que ver con algo que se va, que se quita; esta transición, digamos, desde una definición tridimensional del mundo en que vivimos - repito que en un minuto lo explicaré - hacia algo que tiene que ver mucho más con el bienestar y la belleza y la gracia, la bondad, el respeto, la dignidad, el aprecio; es una transición, y en esta transición no puedes llevar tu equipaje contigo.

De modo que la mayoría no necesariamente comprende que estas ansiedades, estas incomodidades que todos experimentamos, basadas en el mundo externo, están yéndose en gran medida; se están purgando del cuerpo. Pero no puedo distinguir entre la ansiedad de lo que se va y la ansiedad que he experimentado toda mi vida.

Entonces estas herramientas fundamentales empiezan a darte una percepción consciente de ese mundo externo; un conjunto de opciones que te permiten manejar tu energía para estar en el mundo pero no ser de ese mundo. Y eso puede sonar raro, pero cuando empiezas a reconocer que de eso se trata, también empiezas a conocerte a ti mismo, y en ese autoconocimiento experimentas desde "cierto, capaz, misericordioso, tiempo presente" observando, eligiendo y luego actuando, en lugar de lo que sería la experiencia común de "disparen, listos, apunten," y luego tener que disculparse y dar excusas por la circunstancia en la que se han metido.

A medida que empiezas a experimentar esta transición desde esta plataforma, creando un espacio donde nuevamente puedes observar, elegir, y actuar, se instala una realidad: mucho de lo que has estado haciendo toda tu vida no tiene nada que ver contigo.

De modo que una de las herramientas de las que hablaremos próximamente es el centro de tu cabeza, y la pregunta parece tonta: ¿Sabes dónde está el centro de tu cabeza?  Todos dicen: "¡Por supuesto!"  Ah, sí, pero, ¿realmente sabes dónde está el centro de tu cabeza? O tal vez sería mejor preguntar ¿pasas algún tiempo en el centro de tu cabeza?  Otra vez: suena como una pregunta tonta, pero si observas tu vida, ¿qué parte de tu vida ha sido creada desde un sistema de creencias y con un proceso de pensamiento y en los términos de otras personas? Ese conjunto de mamá/papá/maestra/sacerdote en tu vida dijo: "Vas a esta escuela, no irás a aquella otra;  te juntas con esta gente, no vas con aquellos otros; comes esta clase de comida; crees estos tipos de cosas, y de esto se trata." Y como eras un niño pequeño dijiste: Está bien, está bien. Y luego creciste en ese espacio; muy rara vez examinaste esas creencias,  esos pensamientos, esas consideraciones, esas verdades, porque si lo hacías ibas a descubrir que la mayoría de los pensamientos que piensas, y la mayoría de las creencias que sostienes, no son tuyos.

Entonces, ¿qué te parece si pudieras crear una plataforma que te permitiera empezar a conocerte a ti mismo? Y  a medida que empiezas a observar esas creencias y pensamientos a los que te aferras, una de las cosas que reconocerás es que, cuando empiezas a recordar los pensamientos y creencias, y a traerlos al tiempo presente, a hacerlos conscientes, muchos de ellos te hacen sentir realmente incómodo.  Realmente no te disgustaba aquella otra gente, solo creías que te disgustaban. En términos reales, por debajo de la superficie, esa ansiedad o  desequilibrio está muy presente en el centro de tu cabeza, y en el cuarto chakra, en el aspecto de todo tu campo de energía. Pero ¿qué tal si pudieras crear un fundamento que te permita examinar eso sin emoción y simplemente permitir que se vaya sin drama?

De modo que estas herramientas fundamentales que presentaremos realmente tienen que ver con esta transición. Verás: los arcángeles, cuando co crearon este proceso, básicamente dijeron que esta transición evolucionaba muy rápidamente. Es así; mira a tu alrededor. Estas herramientas te permiten salir de ese espacio y empezar a elegir en forma distinta.

Ahora bien: este curso llevará un poco de tiempo.  Hay ocho o diez herramientas a presentar. Como dije antes, no son herramientas intelectuales. Son herramientas para practicar, para experimentar, para usar, y se presentarán de una manera muy secuencial. Verás: si puedes estar en el centro de tu cabeza, si puedes estar arraigado, si puedes estar en tiempo presente, empezarás a observar tu realidad, y a determinar cómo piensas, porque tú piensas en capas de pensamiento; no piensas desde el mismo lugar todo el tiempo. Si puedes empezar a administrar tu energía desde el punto de vista de estar quieto y observando, en lugar de inclinarte a "Oh, espero que en el futuro...", tu capacidad de re-crear tu futuro se hace mucho más factible y en tus términos.  Muchos de nosotros vivimos en el pasado y en el futuro, y pasamos muy poco tiempo en el momento presente, en ese espacio del momento presente donde empiezas a estar en el centro de tu cabeza, anclado en tiempo presente, y te vas dando cuenta de que todo, en tu historia, puede ser observado como información sin que lleve adherida una emoción.

Ahora bien, piensen en esto: me robé una golosina y siento culpa por eso.  Pero realmente, robé esa golosina cuando yo tenía cinco años. Si yo pudiera librarme del juicio de los demás, de su condena, de la opinión de los otros sobre el asunto, ¿volvería a robar la golosina?  ¡No!  ¿Tuve una experiencia? ¿La experiencia arrojó un resultado? Ese resultado me dio una consciencia y, si consigo quitar la emoción, la culpa, la condena, ¿vería mi experiencia actual  de la vida en forma distinta? Y la respuesta sería ¡Sí!  Sí se puede limpiar la culpa, el juicio, los miedos, las preocupaciones, la mayoría de las cuales ni siquiera son tuyas,  y empezar a elegir una realidad, crear un espacio donde empezar a discernir qué te gustaría hacer y que no te gustaría hacer. ¿Qué tal si puedes crear un espacio aquí mismo donde empezar a reconocer que desde este punto (extiende el brazo delante de sí) - en un momento lo llamaremos una rosa, una herramienta - desde este punto hasta aquí (señala el corazón) eres tú, y todo lo demás del otro lado de ese punto es el teatro de Shakespeare para entretenerte?  Piensa en eso; si todo eso estuviera allí para tu opción y entretenimiento, o no, y pudieras discernir en tus propios términos si te implicas en eso o no, y pudieras ser feliz en ese proceso, ¿tu vida no funcionaría de manera distinta?

Sí, de este lado hay algunos bultos, pero una vez que creas este punto de delineación, este punto de discernimiento, sucede algo muy específico.  Empiezas a hacer que ese teatro de Shakespeare se quede allá, no aquí en el centro de tu cabeza, dando un montón de opiniones sobre" debieras" o "no debieras", sobre lo que está mal y lo que está bien, lo bueno y lo malo. Al empezar a discernir y permitir que tu historia sea simplemente información, eso te permitirá hacer mejores elecciones en un momento futuro de tiempo presente, y mucho de este asunto de la culpa, de cargar con el propio equipaje, realmente tiene un medio de eliminarse sin la emoción.

Estoy hablando de herramientas simples; otra vez: simple no quiere decir insignificante. Pero simple tampoco quiere decir fácil, porque muchos de nosotros somos como un tren de carga a 120 km. por hora, y viene Jim Self y dice: ¡Dobla a la derecha, dobla a la derecha, dobla a la derecha! Y en tu cabeza estás diciendo "¿Está loco? ¡Me voy a estrellar si hago eso!  Nadie va a gustar de mí, etc."

Pero de hecho, cuando empiezas a construir esta plataforma de, "cierto, capaz, elegir, pensamientos equilibrados y emociones con opción" descubres que doblar a la derecha es realmente bastante sencillo.  Pero requiere un poco de práctica.  Entonces, la razón para poner a tu disposición estas herramientas lleva dos propósitos.  Uno es que todos en el planeta están despertando. Todos están despertando  pero, mientras lo hacen, empiezan a tomar conciencia de que un montón de esas emociones y dramas están en transición, saliendo de su espacio.  Se están yendo. Todos están en este viaje y no se puede llevar equipaje en él.  Pero la mayoría no tiene idea de si esto no les pertenece realmente.  Entonces el propósito de ofrecerte estas herramientas a ti y a muchos como tú, es que puedas empezar a elegir por ti mismo cómo moverte y pasar por esta transición.

Reconozco que un gran número de quienes están viendo esto se van a entusiasmar con estas herramientas, espero que las aprendan, y yo nunca voy a verlos ni conocerlos y está perfectamente bien.  Este es un viaje en el que vamos todos. Es un viaje que requiere tu atención, tu consciencia. Es un viaje que está en una transición, entonces tiene muchas curvas y  recodos, pero cuantos más de nosotros podamos estar arraigados, presentes, comprometidos con el sistema de guía interno y el corazón, en lugar de la mente racional que depende de la aprobación del mundo exterior, las elecciones que haremos van a ser mucho más valiosas y atraerán este estado de consciencia de quinta dimensión, de bienestar, belleza, gracia, aprecio, dignidad.  Cosas que tú sabes que siempre has sido, pero has estado distraído con este mundo exterior.  La segunda razón para ofrecer estas herramientas, es que son herramientas y conceptos fundamentales que te permitirán construir esa plataforma.

Ahora bien, muchos me preguntan todo el tiempo: ¿Esto es un viaje? Quiero conocerme a mí mismo, quiero evolucionar, ascender, quiero saber sobre este cuerpo de luz viviente, que está disponible para mí, pero no desde una perspectiva tridimensional. ¿Puedes darnos más herramientas? ¿Puedes darnos más consciencia?  De aquí viene el curso en Mastering Alchemy.  Entonces, dos cosas: una para todos los que puedan aprovechar estas herramientas, por favor háganlo. Aquellos que están interesados en un viaje más integral, más completo - digo viaje porque esto no es un curso de dos semanas y tienes un certificado en la pared - esto es un viaje, un patrón de vida, esto es lo que viniste a hacer aquí, este es el proceso que te lleva al hogar.

Ahora bien: todos van a hacer este viaje, más o menos, en una época o en otra, en esta vida o en la siguiente.  Pero estas percepciones conscientes, estos conceptos, este entendimiento de ti mismo, empezando a reconocer que hay un sistema de chakras enteramente diferente que está disponible para ti cuando te conoces a ti mismo, cuando empiezas a elegir vivir en tiempo presente, hay aspectos de este viaje que van a ser alucinantes, pero desde esta perspectiva tridimensional ni siquiera puedes comprender su existencia.

Muy simple: este viaje es paso a paso, no es complicado, en realidad es muy simple, pero simple a veces no es fácil. Pero si puedes quitar la emociones de tu pasado y empezar a reconocer que el mundo tridimensional, ese mundo exterior, no es donde necesitas obtener validación y aprobación, y si empiezas a regresar a tu sistema de guía interno, reconocerás algunas cosas fundamentales: es imposible no estar bien, es imposible, aunque parece que trabajamos muy duro en ese mundo tridimensional para no estar bien.  Es un conjunto de reacciones innecesarias y cuando construyas esta plataforma empiezas a reconocer la alegría, la felicidad del momento presente, y podrías incluso descubrir que gustas de ti mismo.  Una sonrisa empieza desplegarse desde el corazón.

Esto es el segmento de herramientas fundamentales, voy a recorrerlo parte por parte. Repito: no es intelectual; no es algo que haces con todos estos segmentos en cuatro o cinco horas, que realmente será lo que tome presentarlos. Es algo para que tomes cada parte y pases unos días practicándola.

Si puedes empezar a pensar desde diferentes capas de pensamiento, desde el centro de tu cabeza, estando arraigado, con una sensación de estabilidad, todo eso funciona unificado. Y entonces te vuelves un maestro en cada una de estas partes a medida que juegas en este proceso.

Veamos qué podemos hacer.  Me gustaría empezar explicando algo de las estructuras de lo que son la tercera, la cuarta y la quinta dimensión, y luego hablaremos sobre el tiempo, algo que la mayoría de nosotros acepta simplemente como un absoluto, pasado, presente, futuro, y uno se muere. Pero en realidad el tiempo es una aplicación.  Cuando entiendes el tiempo presente, entiendes cómo crear de modo considerablemente distinto de cualquier cosa que hayas hecho en el pasado.

Así, empezaremos por dar alguna información sobre las dimensiones tercera, cuarta y quinta.

 

Transcripción del video y traducción: M. Cristina Cáffaro

 

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Líneas de Realidad - Ruben Torres



Tenemos un concepto lineal del tiempo:

pasado, presente y futuro.

La física quántica expone que los tiempos pretéritos coexisten con el tiempo presente, por lo tanto la linealidad no existiría y el tiempo tal y como lo entendemos tampoco.

 

En realidad el tiempo es leído por nosotros como una aguja lee los surcos de un disco de vinilo.

 

Nosotros seriamos la aguja y el tiempo existiría solo cuando nosotros camináramos por ese surco creando a su vez el contenido que leemos en él.

Nosotros en realidad seriamos todo, la aguja y el disco, pero para no complicarlo demasiado, seguiremos con este ejemplo.

 

Según avanzamos en la lectura de esa línea (surco) de tiempo, constantemente se nos están mostrando alternativas para elegir entre seguir por el surco o línea actual o saltar a otra línea paralela.

 

Con cada decisión hacemos pequeños saltos en nuestra línea de tiempo, esto lo hacemos a diario y esas pequeñas elecciones acaban sumándose a las elecciones de cada uno de nosotros, en un cómputo global.

Estas pequeñas decisiones, intranscendentes quizás, acaban desembocando en elecciones mayores que surcan líneas de tiempo generales que afectan a todos los que habitamos el planeta.

 

Elecciones como la de guerra o paz, por ejemplo, hace que saltemos entre una línea de tiempo u otra, eligiendo un futuro u otro.

 

Nosotros somos los que manipulamos el tiempo y lo que acontezca será consecuencia irremediable de nuestra elección, cada pequeña decisión va sumando para que el rumbo del planeta salte entre una línea u otra.

 

Las posibilidades son extensas, pero según vamos avanzando y eligiendo, las líneas de tiempo se crean o se destruyen, ninguna es alterada, simplemente existe o no, según nuestra elección.

 

Creamos la posibilidad y una vez materializada es cuando esta realidad existe, hasta que el observador (creador) no ve su obra esta no acontece, solo está en suspenso, en esa nube de posibilidad.

La aguja va saltando sobre el disco de vinilo, salta entre distintos surcos y lee distintos presentes, según sus elecciones pasadas, los hechos y las acciones se van desarrollando de un modo que al final todos somos afectados en una decisión en conciencia, aunque la conciencia de la decisión no este integrada en nosotros.

 

Una elección desemboca en otra y así sucesivamente...

 

 

 

 

Siempre podemos elegir, pero nuestra tendencia a ser manejados inconscientemente hará que elijamos según tendencia y no según conciencia, lo que provoca que la elección jamás se adecue a lo mejor para nosotros, sino que sustenta el ideal de otros.

Básicamente y para que este tema sea sencillo de entender, todo lo que hagamos será decisivo para el futuro de todos.

 

Todos estamos unidos y las decisiones inconscientes dan como fruto, futuros erróneos y fallidos. La catástrofe viaja con nosotros agarrada a nuestra mano mientras continuemos viviendo inconscientemente.

 

El seguir esperando a que sean otros los que nos arreglen el futuro implica que la línea de tiempo que escojamos será la que otros elijan por ti y es casi seguro que será la peor decisión que tomes.

Con una acción pasiva o egoísta en mente, nuestra actuación será inevitablemente la peor.

 

Si solo pensamos en lo mejor para nosotros o en lo mejor para el sistema, la línea de tiempo que elijamos será aquella que desemboque en un resultado negativo.

 

No se trata de salir y quemar el congreso, tampoco de votar al candidato idóneo, sino de sacar de nuestra mente todo aquello que crees que te hace distinto o superior a otros:

  • tu clase

  • tu estatus

  • tus títulos

  • tu dinero

  • tu color de piel

  • tus posesiones

Todo eso es circunstancial y no define el ser que eres, somos más que lo que aparentamos que somos, el envoltorio es distinto, pero en el interior fluye la misma energía.

Crear un mundo mejor pasa por creer que podemos crearlo, creer en nosotros, participar activamente en nuestra propia creencia, y conservarla como única creencia valida.

 

Las líneas de tiempo se transformarán y saltaremos a aquella más adecuada para nosotros, sin inducción externa, ni provocación mediática, sin miedo.

 

Líneas de realidad en elección constante, tiempos de cambio en líneas de cambio, pensamiento propio creación propia, ahora y a partir de ahora...



 http://lacosechadealmas.blogspot.com.ar/2015/04/lineas-de-realidad.html

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LOS 4 PRINCIPIOS - Robert Adams

¿Qué es lo primero en tu vida?...
No me lo digas sino tan solo piensa.
¿Qué viene primero en tu vida?...
¿Puedes llevarlo contigo cuando mueras?...

Vives en un mundo de cambio constante. La única cosa permanente en la vida es el cambio. Todos los hechos cambian. Solo la verdad es real. Tienes que encontrarla por ti mismo.
Un devoto o estudiante sincero pondrá ésto primero en su vida y luego él o ella empezará a ver resultados. Pero si todavía estás preocupándote y temiendo algo y piensas que otras obligaciones vienen primero, entonces, tienes que trabajar en ti mismo.
Esto es por lo que te doy ciertas cosas que puedes hacer antes que entres en la Auto-realización. Justo antes que devengas Auto-realizado empiezas a sentir ciertas cosas. Y son los cuatro principios. Vienen automáticamente a ti.
Pero, tienes que devenir consciente de esos principios. No puedes pensar en ellos solo en tu tiempo libre. Tienes que arreglarte para persuadir a la mente. Tienes que persuadir a tu mente a pensar en los cuatro principios tan pronto como abras los ojos por la mañana.

Así pues, cuando abras tus ojos al despertarte por la mañana, puedes hacer dos cosas: puedes preguntarte: "¿Quién soy Yo?" , "¿quién soy Yo que ha dormido esta noche?", "¿quién soy Yo que acabo de despertar?", "¿quién es este Yo que existe ahora?", "¿De dónde viene el Yo?".

O puedes pensar en los cuatro principios. Lo que sea conveniente para ti. 
Pero si deseas la Auto-realización y deseas devenir libre y deseas liberarte del océano del Samsara y devenir dichoso, entonces, depende de ti.
Puedo compartir estas cosas contigo pero no puedo hacerlas por ti.

¿Qué viene primero en tu vida?...
Lo que sea primero en tu vida, eso es lo que devienes.
Al final vas a tener que dejar tu cuerpo, tus pensamientos, tus posesiones, tus seres queridos. Al final vas a dejar todo. La persona sabia busca la verdad ahora e intenta devenir libre ahora.

Los 4 Principios son:

1. Tienes un sentimiento, una comprensión completa, de que todo lo que ves, todo en el universo, en el mundo, emana de tu mente.
2. Tienes un fuerte sentimiento, una profunda realización de que eres no-nacido. No has nacido, no experimentas una vida, no desaparecerás, no mueres.
3. Eres consciente y tienes una comprensión profunda de que nada tiene ego.
4. Tienes un profundo sentimiento, una comprensión profunda de que lo que es realmente la Auto-realización de la noble sabiduría.

Tan pronto como abras tus ojos por la mañana tienes que decirte: “Siento, me doy cuenta y comprendo, que todo, absolutamente todo es una proyección de mi mente”. 
Y piensa en lo que eso significa. Olvida los otros tres. Trabaja en eso. “Todo, todo, siento, me doy cuenta y entiendo que todo es una proyección de mi mente."

 Y luego puedes pensar en los problemas que tienes y decirte: “¿Si todo es una proyección de mi mente, de dónde vienen estos problemas?".
Entonces comprendes: “Porque vinieron de mí. Los proyecté. Los creé.”

Y entonces dices: "¿Quién es este Yo que los creó?".

Ahora estas llegando a la parte jugosa, la sustancia: “¿Quién es Yo que creó toda esta ilusión en mi vida? ¿De dónde viene? ¿Quién le dio nacimiento?... Mi mente.

¿De dónde viene mi mente?... El Yo. Porque ambos son lo mismo. El yo y mi mente son lo mismo.


Piensa a lo largo de estas líneas: “¿De dónde viene la mente o el yo y a quién viene?”.

Y profundiza, profundiza dentro de ti mismo.

Si lo haces correctamente, comprenderás que no hay ningún “yo”, no hay mente, de modo que no hay problema y se acabará, empezarás a reírte.

Realmente empiezas a reírte de ti mismo.

Robert Adams 

 

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Tres niveles de percepción de la REALIDAD

Uno Absolutamente Verdadero, los otros dos “relativamente verdaderos”

3 – Nivel convencional
2 – Nivel psíquico-alma
1 – SOLO DIOS

La mayoría de los seres humanos ven su situación (en la vida) de una manera convencional, no mística, considerando todo lo que sucede como concretamente real, y siendo juzgado como “bueno” y “malo”, etc. Por el contrario, un número creciente de maestros espirituales y discípulos del Nuevo Pensamiento y los movimientos Neo-Advaita (no-dualidad) de nuestra era se han encajonado en un punto de vista que los restringe a ver lo que sucede sólo como “la manifestación perfecta de la Voluntad Divina” o como que “nada realmente sucede”. Estas personas abandonan toda capacidad de evaluar los fenómenos de manera constructiva o significativa.

Sin embargo, nuestra situación no es tan unidimensional como mantienen estas posiciones, y una manera expansiva y verdaderamente liberada de hablar de la Realidad implicaría más dimensiones. Yo he sugerido un modelo triple de la realidad no-dual que ha sido considerado muy útil por muchas personas para determinar todos los niveles de nuestra experiencia.

Este modelo triple es una elaboración de la antigua doble distinción entre el nivel de la “verdad-Aabsoluta” (paramarthika-satya) y el nivel mundano de la “verdad-convencional” (samvriti-satya o vyavaharika-satya) articulado por la mayoría de los antiguos sabios más ilustres de la India ― Buda, Nagarjuna, Sankara, etc. En el modelo que sugiero, basado en revelaciones adicionales de las Grandes Tradiciones de la India y las tradiciones místicas de Occidente, se inserta otro nivel entre el nivel mundano “convencional” y el nivel de la “Verdad Absoluta”.

Así, podemos identificar los “Tres Niveles de la Realidad No-dual” como:

Nivel 3: el nivel pragmático de la realidad mundana y la experiencia convencional, que implica a lo “apropiado e inapropiado”, “útil y dañino”, “hábil e inhábil”, “correcto e incorrecto”, “justicia e injusticia”, etc.

Nivel 2: el nivel psíquico o “alma divina” de la Realidad, que produce la comprensión o epifanía de que todo lo que sucede en última instancia es “perfecto”, porque lo que ocurre es la “exquisita manifestación de la Voluntad Divina” por el bien de TODAS las almas que finalmente llegarán a la realización de Dios. Y además, aquí se comprende que todas las almas han sido siempre esencialmente inmortales, inocentes, libres y radiantes con amor y dicha Divinos (antes y después de sus enredos kármicos en la tierra y en los reinos sutiles inferiores); y

Nivel 1: el “nivel” Absoluto de la Realidad, en el cual se comprende que lo que sucede en el juego de la manifestación es un sueño, así que nada está sucediendo realmente, no hay una multiplicidad fundamental, sólo la singularidad no-dual de DIOS o Conciencia Pura Infinita está Verdaderamente AQUÍ. Este Ser (Self) Divino es absolutamente Real como la única Identidad (antes o después de todos los mundos, almas, acontecimientos, experiencias).

Estos tres “niveles de verdad” son todos simultáneamente verdaderos. El nivel 1 (“sólo Dios, sólo la Única Realidad”) es ABSOLUTAMENTE VERDADERO, mientras que el Nivel 2 y el Nivel 3, ambos pertenecientes a los reinos de la multiplicidad, son “relativamente verdaderos“. (El nivel 3 se refiere a la situación de los seres sensibles aquí en la tierra y en los reinos sutiles inferiores, mientras que el nivel 2 pertenece a los “reinos divinos superiores”).

Cuando no tenemos en cuenta estos tres “niveles” o “aspectos” o “dimensiones” de la Realidad como si fueran simultáneamente verdaderos, tendemos a quedar atrapados en un punto de vista restringido. Así, por ejemplo, si ignoramos el nivel convencional (el nivel 3 en este modelo), prefiriendo ver SOLO que “todo es perfecto” (nivel 2) o que “nada está sucediendo realmente, sólo Dios es Real” (nivel 1), podemos fácilmente fracasar en la moralidad, la compasión y la empatía, cayendo en una apatía insensible, ignorando las formas desenfrenadas de injusticia que infligen dolor a los seres sintientes. Por otra parte, negar el nivel 3 puede conducirnos a creer erróneamente que ser exigente o crítico ―es decir, crítico con cualquier forma de pensar o comportamiento en el campo de la política, la espiritualidad, etc.― es “ser negativo” o “engañado” o “estar en la cabeza, y no en el corazón “. (En realidad, un verdadero sabio utiliza la cabeza y el corazón en el contexto de la Conciencia.) Sin embargo, esto es, en sí mismo, un juicio negativo o una crítica. Es una posición limitada que viola la verdadera libertad al limitarnos a ver siempre lo que sucede como “perfecto” y más allá del reproche, o como que “nada realmente está sucediendo”. Una vez más, mantener esta posición es restringirnos a una visión uni-nivel o uni-dimensional y limitada de la Totalidad de la Realidad.

Del mismo modo, si nos centramos SOLAMENTE en el nivel 3 y, por ejemplo, vemos las innumerables injusticias y formas de crueldad con los seres vivos, podemos convertirnos en fanáticos políticos enojados, fanáticos vengativos que siempre encuentran malhechores en algún lugar, arrojándoles nuestra ira despreciativa y nuestro desagrado venenoso sobre lo que “esas personas malvadas” están haciendo. Esto se puede curar si permitimos que las perspectivas de los niveles 2 y 1 se realicen junto con una sensibilidad de nivel 3.

http://omnia.ddns.me:9100/no-dualidad/tres-niveles-de-percepcion-de-la-realidad/

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Las Cinco Invitaciones. Introducción: El poder transformador de la muerte

Introducción. 

Introducción del libro Five Invitations

. Traducción Maria José Tobías.

 

EL PODER TRANSFORMADOR DE LA MUERTE

El amor y la muerte son los grandes dones que se nos entregan; la mayoría de las veces, los transmitimos sin abrirlos.

R.M. RILKE

 

La vida y la muerte forman un solo paquete. No es posible separarlos.

En el Zen japonés, el término shoji se traduce como “nacimiento-muerte”. No existe separación entre la vida y la muerte, salvo un pequeño guion, una delgada línea que conecta a ambos.

No podemos estar verdaderamente vivos sin mantener una conciencia de la muerte.

La muerte no nos espera al final de un largo camino. La muerte nos acompaña siempre, en la misma médula de cada momento que pasa. Ella es la maestra secreta que está oculta a la vista de todos. Ella nos ayuda a descubrir lo que más importa. Y lo bueno es que no tenemos que esperar hasta el final de nuestra vida para hacer realidad la sabiduría que la muerte tiene que ofrecernos.

A lo largo de los últimos treinta años he estado sentado al borde del abismo de la muerte junto con unos cuantos miles de personas. Algunos llegaron a la muerte llenos de desilusión. Otros alcanzaron la plenitud y atravesaron esa puerta rebosantes de asombro. La diferencia consistía en la disposición a vivir gradualmente adentrándose en los aspectos más profundos de lo que significa ser humano.

Imaginar que en el momento de nuestro fallecimiento dispondremos de la fuerza física, la estabilidad emocional y la claridad mental para realizar el trabajo de toda una vida es una apuesta ridícula. El libro es una invitación   a sentarse con la muerte, tomarse un té con ella, dejar que nos guíe para llevar una vida con más significado y amor.

Reflexionar sobre la muerte puede tener una repercusión profunda y positiva no sólo sobre la forma en la que vayamos a morir, sino también sobre cómo vivamos. A la luz de la muerte, es fácil distinguir entre las tendencias que nos dirigen hacia la integridad y las que nos inclinan hacia la separación y el sufrimiento. La palabra integridad (wholeness en inglés) está relacionada con los términos “santo” y “salud” (también en inglés), pero no constituye una unidad vaga y homogénea. Se expresa mejor como interconexión. Cada célula de nuestros cuerpos forma parte de un todo orgánico e interdependiente que debe funcionar en armonía a fin de mantener una buena salud. De modo semejante, todos y todo existen en una constante interacción de relaciones que resuena a través de todo el sistema, afectando a todas las demás partes. Cuando emprendemos una acción que ignora esta básica verdad, sufrimos y creamos sufrimiento. Cuando vivimos siendo conscientes de ella, apoyamos la totalidad de la vida y somos apoyados por ella.

Nuestros hábitos vitales tienen un poderoso impulso que nos lanza hacia el momento de nuestra muerte. Surge la pregunta evidente: ¿Qué hábitos queremos crear? Nuestros pensamientos no son inocuos. Los pensamientos se manifiestan como acciones que, a su vez, se desarrollan en hábitos, y, al cabo, nuestros hábitos fraguan en carácter. Nuestra relación inconsciente con los pensamientos puede dar forma a nuestras percepciones, provocar reacciones y predeterminar nuestra relación con los acontecimientos de nuestra vida. Podemos superar la inercia de estos patrones haciéndonos conscientes de nuestras opiniones y de nuestras creencias y lográndolo, realizamos una opción consciente de poner en duda esas tendencias habituales. Las opiniones y los hábitos rígidos silencian nuestras mentes y nos inclinan a vivir la vida en piloto automático. Las preguntas abren nuestras mentes y expresan el dinamismo implícito en la condición humana. Una buena pregunta tiene corazón, porque surge de un profundo amor a descubrir lo que es verdad. Nunca sabremos quiénes somos ni por qué estamos aquí si no nos planteamos preguntas incómodas.

Sin un recordatorio de la muerte, tendemos a no valorar la vida perdiéndonos a menudo en inacabables búsquedas de autosatisfacción. Cuando mantenemos la muerte al alcance de la mano, ella nos recuerda que no nos amarremos demasiado fuerte a la vida. Quizá que nos tomemos a nosotros mismos y a nuestras ideas un poco menos en serio. Que nos dejemos llevar un poco más fácilmente. Cuando reconocemos que la muerte nos llega a todos, comprendemos que todos estamos juntos en el mismo barco. Esto nos ayuda a ser un poco más amables y mejores los unos con los otros.

Podemos aprovechar la consciencia de la muerte para percatarnos del hecho de que estamos vivos, para fomentar la exploración de nosotros mismos, para aclarar nuestros valores, para hallar significado y generar acciones positivas. Es la transitoriedad de la vida lo que nos brinda la perspectiva. Cuando entramos en contacto con la naturaleza precaria de la vida, también llegamos a reconocer lo que tiene de valioso. Y entonces, no queremos desaprovechar ni un minuto. Queremos implicarnos de lleno en nuestras vidas y utilizarlas de modo responsable. La muerte es un buen acompañante en ese camino que lleva a vivir bien y a morir sin lamentarlo.

El conocimiento de la muerte tiene relevancia no sólo para los que están muriendo y para quienes cuidan de ellos. También puede ayudarnos a lidiar con la pérdida, o con una situación en la que nos sintamos atrapados por la estrechez de miras o nos sintamos sin control, independientemente de que estemos pasando por una separación o un divorcio, sobrellevando una enfermedad o un despido, la demolición de un sueño, un accidente de coche o incluso una discusión con un niño o un colega.

Poco después de que el famoso psicólogo Abraham Maslow hubiera sufrido un ataque al corazón casi mortal, escribió en una carta: “El enfrentamiento con la muerte –y su aplazamiento– hace que todo parezca tan precioso, tan sagrado, tan hermoso que siento con más fuerza que nunca el impulso de amarlo, de abrazarlo y de dejar que me abrume. Mi río nunca ha tenido un aspecto tan bello. . . La muerte, y su posibilidad siempre presente, nos hace amar apasionadamente”.

No soy un romántico de la muerte. Es un trabajo duro. Quizá el más exigente que jamás realicemos en esta vida. No siempre sale bien. Puede ser triste, cruel, caótica, bella y misteriosa. En la mayoría de los casos es normal. Todos pasamos por ella.

Ninguno de nosotros sale vivo de aquí.

Como acompañante de personas moribundas, profesor de cuidados compasivos y cofundador del Zen Hospice Project, la mayoría de las personas con las que he trabajado eran personas corrientes. Individuos que se enfrentaban cara a cara con lo que ellos imaginaron que era imposible o insoportable, que caminaban hacia sus propias muertes o que cuidaban de alguien al que amaban y que ahora estaba muriéndose. Pero la mayoría hallaron dentro de sí y de la experiencia de morir los recursos, la claridad, la fortaleza, el valor y la compasión para enfrentarse a lo imposible de formas extraordinarias.

Algunas de las personas con las que trabajé vivían en condiciones espantosas: en hoteles infestados de ratas o en bancos del parque de detrás del ayuntamiento. Eran alcohólicos, prostitutas y personas sin hogar que sobrevivían con dificultad en los límites de la sociedad. A menudo tenían cara de resignación o estaban enfurecidos por su pérdida de control. Muchos habían perdido toda confianza en la condición humana.

Algunos provenían de culturas que yo no conocía y hablaban idiomas que yo no podía comprender. Algunos tenían una fe profunda que los llevó a superar tiempos difíciles, mientras que otros habían abjurado de toda religión. Nguyen tenía miedo de los fantasmas. Isaiah era reconfortado por “visitas” de su difunta madre. Había un padre hemofílico que había contraído el SIDA mediante una transfusión de sangre. Años antes de su enfermedad, había repudiado a su hijo homosexual. Pero al final de la vida, padre e hijo estaban los dos muriendo de SIDA, tendidos uno al lado del otro en camas gemelas de una habitación compartida, bajo el cuidado de Agnes, la esposa del padre y madre del hijo.

Muchas de las personas con las que trabajé murieron a los veinte y pocos años, cuando sus vidas apenas habían comenzado. Pero también había una mujer a la que yo atendía, de nombre Elizabeth, que, a sus noventa y tres años, preguntaba: “¿Por qué me ha llegado la muerte tan pronto?” Algunos tenían la mente muy clara, mientras que otros no podían recordar sus nombres. Algunos estaban rodeados del amor de familiares y amigos. Otros se hallaban completamente solos. A Alex, privado del apoyo de ningún ser querido, su demencia provocada por el SIDA le confundió tanto que una noche salió a la escalera de incendios y murió congelado.

Atendimos a policías y bomberos que habían salvado numerosas vidas, a enfermeras que habían cuidado del dolor y de la dificultad de respirar de otros, a doctores que habían certificado la muerte de pacientes por las mismas enfermedades que ahora estaban asolando sus propios cuerpos. A personas con poder político, a quienes habían hecho fortuna y a los que tenían buenos seguros de salud. Y a refugiados cuyos bienes eran poco más que las camisas que cubrían sus espaldas. Morían de SIDA, cáncer, enfermedades pulmonares, insuficiencia renal y Alzheimer.

Para algunos, morir fue un enorme regalo. Se reconciliaron con familias a las que habían perdido hacía mucho tiempo, expresaron libremente su amor y su perdón, o hallaron la amabilidad y la aceptación que habían estado buscando durante todas sus vidas. Otros, sin embargo, se giraron hacia la pared en retirada, víctimas de la desesperanza, y nunca regresaron.

Todos ellos fueron mis maestros.

Estas personas me invitaron a participar de sus momentos más vulnerables e hicieron posible que yo me aproximara y me relacionara personalmente con la muerte. Haciéndolo, me enseñaron a vivir.

Nadie que esté vivo entiende verdaderamente la muerte. Pero como me dijo en una ocasión una mujer próxima a su muerte: “Yo veo las señales de salida con más claridad que usted”. En cierto modo, nada puede prepararnos para la muerte. Pero todo cuanto hayamos hecho en nuestra vida, todo cuanto nos hayan hecho, y lo que hayamos aprendido de todo ello, puede ayudar.

En un hermoso relato breve, el premio Nobel Rabindranath Tagore describe los senderos que serpentean entre las aldeas de la India. Dando saltos, guiados por su imaginación o por un serpenteante arroyo, desviándose hacia un bello panorama o rodeando una afilada roca, niños descalzos tejían senderos en zigzag a través del campo. Al hacerse mayores, consiguieron sandalias y comenzaron a transportar pesadas cargas, los caminos se hicieron estrechos, rectos y tenían una finalidad.

Yo anduve descalzo durante años. No seguí una senda lineal en este trabajo; serpenteé. Fue un viaje de descubrimiento ininterrumpido. Yo tenía poca formación y ningún título salvo un certificado de salvavidas de la Cruz Roja que a estas alturas ya habrá caducado. Yo seguí el método Braille, tanteando mi camino. Manteniéndome cerca de mi intuición, confiando en que escuchar es la forma más poderosa de conectar, sacando a un primer plano el refugio del silencio y dejando que mi corazón se abriera. Así fue como encontré lo que realmente ayuda.

La muerte y yo hemos sido compañeros durante mucho tiempo. Mi madre falleció siendo yo un adolescente y mi padre sólo unos pocos años más tarde. Pero años antes de que tuvieran lugar sus muertes, yo ya los había perdido. Los dos eran alcohólicos, por lo que mi infancia se caracterizó por años de caos, abandono, violencia, lealtad equivocada, culpa y vergüenza. Me hice experto en andar sobre arenas movedizas, siendo el confidente de mi madre, hallando botellas de licor ocultas, peleando con mi padre, guardando secretos y haciéndome mayor demasiado rápido. Así que, en cierto modo, sus muertes me supusieron un alivio. Mi sufrimiento era una espada de doble filo. Yo crecí sintiéndome avergonzado, asustado, solitario e incapaz de hacerme querer. Pero ese mismo sufrimiento me ayudó a relacionarme de forma sensible con el dolor de otros, y eso se convirtió en parte de mi vocación de aproximarme a situaciones que muchos otros tienden a evitar.

La práctica budista, con su énfasis en la transitoriedad, en la aparición y la desaparición instantáneas de cada experiencia concebible, fue una influencia temprana e importante para mí. Enfrentarse a la muerte se considera fundamental en la tradición budista. Puede hacer que maduren la sabiduría y la compasión, y fortalece nuestro compromiso con el despertar. La muerte se contempla como la fase final del crecimiento. Nuestras prácticas diarias de conciencia y compasión cultivan las saludables cualidades mentales, emocionales y físicas que nos preparan para enfrentarnos a lo inevitable. Mediante la aplicación de estos hábiles medios yo aprendí a no quedar incapacitado por el sufrimiento de mi vida anterior, sino más bien a permitir que formara en mi interior la base sobre la que descansa mi compasión.

Cuando mi hijo Gabe estaba a punto de nacer, yo quería comprender cómo traer su alma al mundo. Así que me inscribí en un taller con Elisabeth Kübler-Ross, la renombrada psiquiatra suiza, más conocida por su innovador trabajo sobre la muerte y los moribundos. Ella ha ayudado a muchos a abandonar esta vida; yo contaba con que ella podría enseñarme a invitar a mi hijo a adentrarse en la suya.

Elisabeth se sintió fascinada con la idea y me tomó bajo su protección. Me invitó a asistir a más programas a lo largo de los años, aunque no me facilitó mucha instrucción. Yo me sentaba en silencio al fondo de la sala y aprendía contemplando la forma en la que ella trabajaba con personas que se enfrentaban a la muerte o que sufrían trágicas pérdidas. Sin duda esto dio forma al modo en el que más adelante acompañé a las personas en el centro para enfermos terminales. Elisabeth era hábil, intuitiva y a menudo dogmática, pero sobre todo, demostró cómo amar a quienes ella atendía, sin reservas ni apego. En ocasiones, la angustia que dominaba la sala era tan aplastante que yo meditaba a fin de calmarme o realizaba prácticas sobre la compasión, imaginando que yo podría transformar el dolor que estaba presenciando.

Una noche lluviosa, después de un día especialmente difícil, me sentía tan agitado al volver a mi habitación que me caí de rodillas en un charco de barro y rompí a llorar. Mis intentos de eliminar el dolor de los participantes no eran más que una estrategia de autodefensa, un modo de tratar de protegerme del sufrir.

Justo entonces llegó Elisabeth y me levantó. Me llevó de vuelta a su habitación para tomar un café y fumar un cigarrillo. “Tienes que abrirte y dejar que el dolor se mueva a través de ti”, dijo Elisabeth. “No es para que te lo quedes”. Sin esta lección, no creo que pudiera haber permanecido en presencia del sufrimiento que presenciaría en las siguientes décadas, de una manera sana.

Stephen Levine, poeta y maestro budista, fue otra de las figuras influyentes en mi vida. Fue mi principal maestro y gran amigo durante treinta años. Era un rebelde compasivo además de un guía intuitivo y auténtico que fue capaz de abrazar diversas tradiciones evitando hábilmente el dogma de cualquier enfoque concreto. Stephen y su mujer, Ondrea, fueron verdaderos pioneros liderando una amorosa revolución en la forma de cuidar a aquellos que están en el proceso de morir. Gran parte de lo que creamos en el Zen Hospice Project ha sido una expresión de sus enseñanzas.

Stephen me enseñó que era posible asumir el sufrimiento de mi vida, utilizarlo como agua de molino y transformarlo alquímicamente en combustible para el servicio desinteresado, y todo ello sin darle demasiada importancia. Al principio, su ejemplo me sirvió como inspiración para mi trabajo y muchas veces para mi comportamiento, tal y como suelen hacer los estudiantes devotos. Era una persona muy amable, y con gran generosidad me prestó su voz hasta que fui capaz de encontrar la mía propia.

¿Cómo llegamos a estar allí donde nos encontramos a nosotros mismos? La vida acumula y nos expone a diversas oportunidades de aprendizaje, y si somos afortunados, prestamos atención.

Mientras viajaba por México y Guatemala, con poco más de treinta años, fui voluntario para trabajar con refugiados centroamericanos que habían sufrido tremendas dificultades, y fui testigo de muertes horribles. De vuelta en San Francisco en los años 80, la crisis del SIDA empezó a afectar seriamente. Casi treinta mil residentes locales se vieron afectados. Yo trabajé en primera línea como asistente de salud a domicilio y cuidé a muchos amigos, demasiados, que murieron a causa de este virus devastador.

Pronto quedó muy claro que mi respuesta como individuo no era suficiente. Por ello, en 1987, trabajando con mi querida amiga Martha de Barros y unos cuantos más comenzamos en Zen Hospice Project. De hecho, la idea de crear el centro fue de Martha, sin duda una idea brillante. Ella fue la madre que dio a luz al programa a través del patrocinio del San Francisco Zen Center.

El Zen Hospice Project fue el primer centro budista para moribundos de Estados Unidos; una fusión de la perspectiva espiritual y la acción social práctica. Nosotros creíamos que existía una correspondencia natural entre los practicantes del Zen que cultivaban un “corazón que escucha” con la práctica de meditación y aquellos que necesitaban ser escuchados: las personas que estaban en proceso de morir. No teníamos programa alguno y planes, pocos, pero al final formamos a unos mil voluntarios. Aunque las historias que comparto son en su mayoría acerca de mis propios encuentros, nadie en particular creó el Zen Hospice. Lo hicimos todo juntos. Una comunidad de grandes corazones comprometidos con un propósito común respondiendo a una llamada al servicio.

Ciertamente queríamos aprovechar la sabiduría de la tradición Zen de hace 2.500 años, pero no teníamos interés alguno en imponer ningún dogma ni promover una forma de morir estrictamente budista. Mi lema era “encuéntrate con ellos allí donde estén.” Animé a nuestros cuidadores a apoyar a los pacientes para que pudieran descubrir aquello que necesitaban. Casi nunca enseñamos a la gente a meditar, ni tampoco impusimos nuestras ideas acerca de la muerte o del morir. Creíamos que las personas a las que servíamos nos mostrarían cómo necesitaban morir. Creamos un entorno bonito y receptivo en el que los residentes se sentían amados y respaldados, en el que eran libres para explorar quiénes eran y en qué creían.

Aprendí que las actividades de cuidado son en sí mismas bastante ordinarias. Preparas una sopa, frotas una espalda, cambias las sábanas sucias, ayudas con la medicación, escuchas historias vividas en una vida y que ahora están terminando, apareces como una presencia amorosa y tranquilizante. Nada especial. Realmente, solo simple amabilidad humana.

Sin embargo, pronto descubrí que estas actividades del día a día, cuando se asumen como una práctica de consciencia, pueden ayudar a despertarnos de nuestros puntos de vista establecidos y nuestros hábitos de evitación. Ya seamos los que hacemos las camas o los que estamos confinados a ellas, todos tenemos que hacer frente a la naturaleza incierta de esta vida. Nos volvemos conscientes de la verdad fundamental de que todo viene y va: cada pensamiento, cada relación amorosa, cada vida. Vemos que el morir está en la vida de todo. Resistirse a esta verdad lleva al dolor.

Hubo otras experiencias cruciales que moldearon mi forma de hacer frente al sufrimiento y mi comprensión de lo que la muerte nos puede enseñar acerca de la vida. Me uní a otros líderes espirituales y me sumergí profundamente en el sufrimiento humano ayudando a facilitar un retiro único en  Auschwitz-Birkenau. Dirigí grupos de duelo, asesoré a innumerables personas en el curso de enfermedades terminales, guie retiros destinados a personas con enfermedades mortales y organicé muchos servicios conmemorativos; quizá demasiados.

En medio de todo aquello, yo era padre de cuatro niños, y les ayudaba a convertirse en adultos extraordinarios que tienen en la actualidad sus propios hijos. Puedo asegurar que educar a cuatro adolescentes al mismo tiempo era con mucha frecuencia más duro que cuidar a pacientes a punto de morir.

En 2004 fundé el Metta Institute con el fin de promover el cuidado consciente y compasivo de los moribundos.  Reuní a grandes maestros, incluyendo a Ram Dass, Norman Fischer, Rachel Naomi Remen (M.D.) entre otros, con la idea de contar con un personal de categoría internacional. Lo nuestro era un proyecto de legado destinado a recuperar el alma en el cuidado y restaurar una relación con el proceso de morir que afirmara la vida.

Hemos formado a cientos de profesionales del cuidado de la salud además de crear una red de apoyo nacional de médicos, educadores y abogados para aquellos que se enfrentan a enfermedades que ponen en riesgo la vida.

Por último, hace varios años me enfrenté a mi propia crisis personal de salud: un ataque al corazón que me puso cara a cara con la mortalidad. La experiencia me mostró lo diferente que es la perspectiva desde el otro lado de las sábanas. Me hizo incluso más empático ante las luchas a las que se enfrentan mis estudiantes, clientes, amigos y miembros de mi familia, de las que he sido testigo.

Por lo tanto, muchas veces en la vida nos movemos más allá de lo que imaginamos que seríamos capaces y el hecho de atravesar ese límite nos impulsa hacia la transformación. Alguien dijo una vez que “la muerte no viene a ti sino a otra persona a la que los dioses preparan.” A mí me parece cierto este sentimiento. La persona que soy hoy, que está viviendo esta historia, no es exactamente la misma persona que aquella que morirá. La vida y la muerte me van a cambiar. Seré diferente en algunos aspectos fundamentales. Para que algo nuevo surja de nosotros, tenemos que estar abiertos al cambio.

Por lo general, como sociedad estamos más abiertos a discutir sobre la muerte de lo que estábamos hace años. Existen más libros sobre el tema; el cuidado a terminales está bien integrado dentro de la escala del cuidado de la salud; tenemos voluntades anticipadas y órdenes de no resucitación. La muerte asistida por un médico es ahora legal en varios Estados y países.

Aun así, la opinión predominante sigue siendo que morir es un suceso médico y que lo máximo que podemos esperar es sacar lo mejor de una mala situación. Yo he sido testigo del dolor de las personas al dirigirse hacia su muerte sintiéndose víctimas de las circunstancias, sufriendo consecuencias negativas por factores que estaban más allá de su control, o lo que es peor, creyendo que ellos eran la única causa de sus problemas. Como resultado de todo esto, demasiadas personas mueren con angustia, culpa y miedo. Podemos hacer algo en este sentido.

Cuando vives una vida iluminada por el hecho de tu muerte, esto orienta tus decisiones. La mayoría de nosotros nos imaginamos muriendo en casa rodeados de aquellos a quienes amamos y aquellos que nos aman, reconfortados por lo familiar. Y aun así, raras veces ocurre de esta forma. Aunque siete de cada diez norteamericanos afirman que preferirían morir en casa, el 70 por ciento de los norteamericanos muere en un hospital, un asilo o similar.

El tópico dice que “morimos como vivimos.” Según mi experiencia, eso no es del todo cierto. Pero ¿cómo sería vivir una vida que nos llevara hacia aquello que la muerte tiene que enseñarnos, en lugar de vivirla simplemente intentando evitar lo inevitable? Podemos aprender mucho acerca de vivir plenamente cuando nos resulta cómodo sentarnos con la muerte.

Supongamos que dejamos de aislar la muerte, separándola de la vida. Imagina cómo sería si considerásemos el proceso de morir como una etapa final de crecimiento que llevara consigo una oportunidad de transformación sin precedentes. ¿Podríamos girarnos hacia la muerte como si fuera un maestro y preguntarle: “entonces, ¿cómo debería vivir?”?

El lenguaje que utilizamos juega un papel importante en nuestra relación con la muerte y los moribundos. No me gusta utilizar la expresión los moribundos. Morirse es una experiencia por la que pasan las personas, pero no es su identidad. Como ocurre con otras generalizaciones, cuando agrupamos a todas las personas que están viviendo una experiencia concreta en un mismo lote, nos perdemos aquello tan único que la experiencia, y cada una de las personas que están pasando por ella, puede ofrecer.

Morirse es inevitable e íntimo. He visto a personas normales que al final de su vida desarrollan unas comprensiones profundas y se involucran en un poderoso proceso de transformación que les ha ayudado a emerger como alguien más grande, más expansivo y mucho más real que ese ser separado que habían supuesto que eran. Esto no es un cuento de hadas con final feliz que contradiga el sufrimiento que hubo antes, sino más bien una trascendencia de la tragedia. El descubrimiento de esta capacidad en muchas personas suele ocurrir en los últimos meses, días o incluso minutos de vida.

“Demasiado tarde,” podrías decir. Y yo podría estar de acuerdo. Sin embargo, el valor no reside en cuánto tiempo han disfrutado de la experiencia, sino en la posibilidad de que una transformación así exista.

Las lecciones de la muerte están disponibles para todos aquellos que escojan ir hacia ella. Yo he visto abrirse el corazón no solo en las personas cercanas a la muerte, sino también en sus cuidadores. Estos han encontrado una profundidad del amor dentro de ellos mismos al que no sabían que podían acceder. Han descubierto una verdad profunda en el universo y la bondad confiable de la humanidad que nunca les ha abandonado, independientemente del sufrimiento al que se hayan tenido que enfrentar.

Si esa posibilidad existe en el momento de morir, existe aquí y ahora.

Es en la exploración de ese potencial en lo que vamos a sumergirnos juntos aquí: la capacidad innata para amar, para confiar, para perdonar y la paz que habita dentro de cada uno de nosotros. Este libro tiene que ver con recordarnos lo que ya sabemos, algo que las grandes religiones intentan ejemplificar pero que de alguna forma se pierde por el camino. La muerte es mucho más que un acontecimiento médico. Es un tiempo de crecimiento, un proceso de transformación. La muerte nos abre a las dimensiones más profundas de nuestra humanidad. La muerte despierta a la presencia, una intimidad con nosotros y con todo lo que está vivo.

Las grandes religiones y tradiciones espirituales tienen innumerables nombres para lo innombrable: el Absoluto, Dios, la naturaleza de Buda, el Ser Verdadero… Todos estos nombres son demasiado pequeños. De hecho, todos los nombres se quedan demasiado pequeños. Son como dedos apuntando a la luna. Yo te invito a que traduzcas los términos que yo utilizo de cualquier forma que te ayude a conectar con aquello que conoces y en lo que más confías en lo más profundo de tu corazón.

Yo voy a emplear el término sencillo Ser para referirme a aquello que es más profundo y más expansivo que nuestras personalidades. En la esencia de todas las enseñanzas espirituales se encuentra la comprensión de que este Ser es nuestra naturaleza más benevolente y fundamental. Nuestro sentido ordinario del ser, nuestra forma habitual de experimentar la vida, es aprendida. El condicionamiento que tiene lugar mientras vamos creciendo y desarrollándonos puede oscurecer nuestra bondad innata.

El Ser tiene determinados atributos, o cualidades esenciales que habitan como potenciales dentro de nosotros. Dichas cualidades nos ayudan a madurar, a volvernos más funcionales y productivos. Completan nuestra humanidad y añaden una riqueza, una belleza y una capacidad a nuestras vidas. Estas cualidades puras incluyen el amor, la compasión, la fortaleza, la paz, la claridad, el contento, la humildad y la ecuanimidad, por nombrar algunas. A través de prácticas como la meditación y la contemplación podemos aquietar nuestras mentes, nuestros corazones y nuestros cuerpos, y como resultado, nuestra capacidad para sentir nuestra experiencia se vuelve más sutil y más penetrante. En esa quietud que descubrimos somos capaces de percibir la presencia de estas cualidades innatas. Estas cualidades son algo más que estados emocionales, aunque al principio podemos sentirlas como emociones. Resultaría más útil pensar en ellas como nuestro sistema de orientación interno, que nos puede llevar a un sentido de bienestar más grande.

Estos aspectos de nuestra naturaleza esencial son tan inseparables del Ser como lo es la humedad del agua. Dicho de otra forma: ya tenemos todo lo que necesitamos para este viaje. Todo existe ya dentro de nosotros. No necesitamos ser alguien especial para acceder a nuestras cualidades innatas y utilizarlas al servicio de una libertad y una transformación más grandes.

La primera vez que escribí las cinco invitaciones fue en el dorso de una servilleta a treinta mil pies sobre Kansas. Estaba viajando para reunirme con otros pensadores críticos en el campus de la Universidad de Princeton, para colaborar en un documental de seis horas sobre los moribundos en Estados Unidos llamado On Our Own Terms. En la sala se encontrarían los expertos en salud más avanzados del país, defensores de la muerte clínicamente asistida, partidarios de los cambios en la política Medicare y un grupo de periodistas de los duros. Nadie iba a desear una retórica budista. Bill Moyers, el productor del documental, me llevó a un lado y me preguntó si podría hablar sobre lo fundamental del acompañamiento a aquellos en proceso de morir.

Cuando me llegó el turno de hablar, saqué la servilleta en la que había garabateado durante el vuelo.

  1. No esperes.
  2. Da la bienvenida a todo, sin rechazar nada.
  3. Aporta todo tu ser a la experiencia.
  4. Encuentra un lugar de descanso en medio de los acontecimientos.
  5. Cultiva una mente que no sabe.

Las cinco invitaciones son mi intento de honrar las lecciones que he aprendido al estar sentado en la cabecera de la cama de muchos pacientes en proceso de morir. Son cinco principios impregnados de amor que se respaldan entre sí. A mí me han servido como orientaciones fiables para hacer frente a la muerte. Y, al final, son orientaciones igualmente importantes para vivir una vida con integridad. Se pueden aplicar igual de acertadamente a aquellas personas que tienen que gestionar todo tipo de transiciones o de crisis; desde mudarse a una nueva ciudad, establecer o abandonar una relación de pareja, o acostumbrarse a vivir sin los hijos en casa.

Pienso en ellas como en cinco prácticas insondables que se pueden explorar y en las que se puede profundizar constantemente. Como teorías tienen poco valor. Para poder entenderse se tienen que vivir y realizar a través de la acción.

Una invitación es una solicitud a participar o a asistir a un evento particular. Este evento es tu vida, y este libro es tu invitación  para que estés plenamente presente en cada uno de los aspectos de ella.

 

Autor: Frank Ostaseski

  Introducción.  Introducción del libro Five Invitations (Ostaseski, 2017). Traducción Maria José Tobías.  

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Traducido del Inglés por Tahíta desde "Live Science"

 

Las mascotas son buenas fuentes de apoyo social y emocional para todos, no sólo para las personas que se enfrentan a problemas de salud, sugiere una nueva investigación.

"Observamos la evidencia de que los propietarios de mascotas se comportaron mejor, tanto en términos de bienestar y  diferencias individuales, que los que no tienen una mascota", dijo el investigador Allen McConnell, de la Universidad de Miami en Ohio. Tienen una mayor autoestima, son más aptos físicamente, se sienten menos solos, resultan más conscientes, son más extrovertidos,tienden a ser menos temerosos y menos preocupados que los que no poseen animales de compañía.

El grupo de McConnell realizó varios estudios de dueños de mascotas.

Primero, encuestaron a 217 personas, determinando las diferencias entre los dueños de mascotas y los no propietarios en términos de bienestar, tipo de personalidad y estilo de apego. Encontraron que los dueños de animales domésticos eran más felices, más sanos y mejor ajustados a las circunstancias que los que no poseen mascotas.

Los investigadores estudiaron entonces a 56 propietarios de perros, encontrando que los dueños de mascotas que pensaban que sus perros aumentaban sus sentimientos de pertenencia, autoestima y existencia significativa tenían mayor bienestar que aquellos que no percibían que su mascota cumplía con sus necesidades sociales.

A continuación, pidió a 96 propietarios de mascotas que eran estudiantes de pregrado que recordaran y escribieran acerca de alguna vez en que fueron excluidos. Luego se les pidió que escribieran sobre su mascota favorita o su amigo favorito. Tanto el escribir sobre una mascota como sobre un amigo redujo los sentimientos de rechazo producidos por pensar en haber sido excluidos. Sorprendente-mente, tanto los animales domésticos como los amigos disolvieron los sentimientos de rechazo por igual.

En general, los investigadores descubrieron que incluso las personas sanas se benefician de las mascotas. Los dueños de mascotas son tan cercanos a las personas claves en sus vidas como a sus animales, que sirven como importantes fuentes de apoyo social y emocional.

"El presente trabajo presenta pruebas considerables de que las mascotas benefician  las vidas de sus dueños  psicológica y físicamente, al servir como una importante fuente de apoyo social", escribieron los investigadores en el artículo publicado en línea por el Journal of Personality and Social Psychology. "Considerando que el trabajo anterior se ha centrado principalmente en dueños de mascotas que enfrentan importantes problemas de salud... el presente estudio establece que hay muchas consecuencias positivas incluso para gente sin una problemática similar".

Jennifer Welsh 

Puedes seguir a la escritora Jennifer Welsh de LiveScience en Twitter @ 

 

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"EStupendo, gracias"
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"gracias!"
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"Graciassss.....Graciassss.....Graciassss.....
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PATRICIA PORTESIO commented on Tahíta's blog post LA BROMA CÓSMICA TRAS LA ILUMINACIÓN - Por Chad a Foreman
"" la risa es la mejor medicina"
Graciassssss..... Maravilloso mensaje.... Bendiciones infinitas ❣️❣️❣️"
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PATRICIA PORTESIO commented on Tahíta's blog post La importancia de practicar la atención plena - Jakeb Brock
"Graciassss..... cuesta el aquí y el ahora , la atencion plena .... pero con paciencia lo vamos a lograr..... Mil Graciassss..... Bendecido día ❣️❣️❣️"
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Sábado
PATRICIA PORTESIO commented on Tahíta's blog post Vivir en el momento y ser espiritual son lo mismo - Jacob Liberman
"Graciassss querida Tahita....
Realmente para reflexionar y llevarlo a la práctica!!!!!
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Viernes
PATRICIA PORTESIO commented on Nair Portobello's blog post DESPERTAR INTERNO
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Viernes
Liliana Adelia Lanzetti commented on Tahíta's blog post Bendiciones…sobran – Tahíta
"Muchas gracias , hermoso mensaje, bendiciones"
Jueves
Liliana Adelia Lanzetti commented on Noah Weber's blog post Video...Jorge Lomar - Práctica y experiencia de Un Curso de Milagros in Videos
"Muy, muy bueno, gracias y bendiciones"
Jueves
Ise esponda commented on Noah Weber's blog post Video...Jorge Lomar - Práctica y experiencia de Un Curso de Milagros in Videos
"Gracias "
Jueves
Ise esponda commented on Tahíta's blog post Bendiciones…sobran – Tahíta
"Gracias "
Jueves
Claudia Stella González Ruiz commented on Tahíta's blog post Cómo hacer frente al virus del miedo-  Sara Fabian
"Así me gusta! Gracias"
Jueves
Ise esponda commented on Tahíta's blog post Cómo hacer frente al virus del miedo-  Sara Fabian
"Gracias"
Jueves
Ise esponda commented on Tahíta's blog post Cómo hacer frente con éxito a una crisis utilizando la rendición - Amrita Madhusudan
"Gracias"
Jueves
Angel Luis Morales Ayllón commented on Tahíta's blog post Cómo hacer frente al virus del miedo-  Sara Fabian
"Gracias."
Jueves
Rosa Haydee Torres commented on Tahíta's blog post Cómo hacer frente al virus del miedo-  Sara Fabian
"Gracias "
Jueves
Rosa Haydee Torres commented on Tahíta's blog post Cómo hacer frente con éxito a una crisis utilizando la rendición - Amrita Madhusudan
"Gracias "
Jueves
Humberto Panchi commented on Tahíta's blog post Cómo hacer frente al virus del miedo-  Sara Fabian
"Muchas Gracias Tahita... Por ayudar a la humanidad."
Jueves
Liliana Adelia Lanzetti commented on Nair Portobello's blog post DESPERTAR INTERNO
"Hermoso y sabio mensaje"
Jueves
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